Serie Militares
7 de diciembre de 2021

Serie Militares. Marcos Pérez Jiménez

Militares. Marcos Pérez Jiménez.

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Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos. Un programa sobre el país y su historia. En la serie de militares que venimos desarrollando desde hace ya varias semanas, hoy nos toca trabajar a Marcos Pérez Jiménez, que nace en Michelena en 1914 y fallece en Madrid en el año 2001, a los 87 años. Era el hijo número 16 de 17 hijos que tuvo Juan Pérez Bustamante en dos matrimonios; él nace en el matrimonio de Pérez Bustamante con Adela Jiménez Cobos, que era cucuteña.

Típico caso, verdad, esa frontera política entre el estado Táchira y el Norte de Santander en Colombia, donde ha sido históricamente una frontera muy permeable, muy flexible. A Pérez Jiménez lo vamos a tener entonces estudiando en Cúcuta la escuela secundaria, en el Colegio Gremios Unidos de Cúcuta, entiendo que los cucuteños sabrán precisamente qué colegio estoy hablando. Y lo vamos a tener luego, en 1931, cuando ingresa en la Academia Militar de Venezuela; tiene 17 años. Un caso además bastante frecuente en el Táchira, en esas familias de muchísimos hijos.

Aquí estamos hablando de 17 hijos de Juan Pérez Bustamante, que algunos de ellos entraban en la Academia Militar, era una manera de encontrar un destino personal laboral para los muchachos de aquellas familias. De modo que eso es lo que va a ocurrir en 1931, cuando Marcos Evangelista Pérez Jiménez ingrese en la Academia Militar de Venezuela y tiene 17 años. Va a egresar de allí en 1934 como subteniente.

Ese era el grado con el que se egresaba en la Escuela Militar o la Academia Militar; es frecuente escuchar las dos denominaciones. En 1936, dos años después, ya lo vamos a tener de teniente en Maracay. Como ustedes saben, Maracay desde tiempos del general Gómez se convirtió en una ciudad de importancia militar por varios motivos, entre otros porque la aviación militar, que no era el caso de Pérez Jiménez, formaba parte de la Fuerza del Ejército Nacional. En 1939 lo vamos a tener en la Escuela de Artillería, en Perú.

Esto es importante: allí va a estar poco tiempo, pero allí va a tener contacto con el Ejército peruano, por la formación de los militares en Perú, donde hay una tradición importante. Aquel momento se tenía la sensación, una opinión casi generalizada, de que las Fuerzas Armadas del Perú se habían modernizado particularmente. Lo tenemos de regreso en 1941 en Caracas y entonces es ascendido a capitán. Y lo tenemos entre 1941 y 1943 en la Escuela de Chorrillos otra vez, en Perú.

Allí dicen sus biógrafos, entre quienes está Carlos Aráiz Gómez, que Pérez Jiménez entró en contacto con muchos otros militares de América Latina y fue formándose una suerte de red; hoy en día dirían un network o una suerte de red entre militares jóvenes en América Latina, con criterios, vamos a decir, desarrollistas, que le asignaban un papel protagónico a las Fuerzas Armadas en sus países. Había una suerte de orgullo particular por la pertenencia a las Fuerzas Armadas y se cultivaba muy particularmente en esa Escuela de Chorrillos en Perú. Cuando él regresa en 1943 ya ha estado dos veces formándose, completando su formación en Perú, y en 1943 vamos a tenerlo en Caracas.

Y en 1945 es cuando crea la UPM, Unión Patriótica Militar. ¿Qué era esta organización? Era una organización de oficiales jóvenes dentro del Ejército venezolano descontentos con las Fuerzas Armadas que tenían un proyecto de poder propio, y en la que formaban parte, además de Pérez Jiménez, y la capitaneaba Mario Vargas, Edicto Ramírez, Martín Márquez Añez, Óscar Tamayo Suárez y Julio César Vargas. Esa Unión Patriótica Militar va a ser importante por lo que veremos luego en relación con el golpe del 18 de octubre de 1945.

Antes señalemos que Marcos Pérez Jiménez se va a casar con Flor Chalbaud, era hija de un general muy prestigioso que era el general Chalbaud Cardona. Él se va a casar con ella en 1945; era frecuente que oficiales se casaran con hijas de otros oficiales dentro del estamento militar, esto era una suerte de ascenso paralelo. Casarse con la hija del general Chalbaud Cardona no eran conchas de ajo: era entrar por las puertas grandes en esa sociedad militar que se había formado en Venezuela y que formaba parte, valga la redundancia, de lo natural dentro de las sociedades profesionales donde se crean unas élites, unas familias preponderantes. El prestigio a esas familias preponderantes viene dado por los desempeños de los generales o almirantes de qué formaban parte de esa familia, de modo que no tenía nada extraño que eso hubiese ocurrido así.

Además, Chalbaud, siendo un apellido de origen francés, es un apellido andino, de modo que también se añadía el hecho de que se trataba de dos andinos casándose, cosa que además era sumamente frecuente dentro de la Venezuela de aquella época, una Venezuela profundamente regionalista. Y entonces él va a formar parte de la conjura del golpe del 18 de octubre de 1945. Una vez que Diógenes Escalante pierde sus facultades mentales, recordemos que con Diógenes Escalante Rómulo Betancourt y Raúl Leoni tenían un acuerdo, un pacto de caballeros, que se había sellado con un apretón de manos en la embajada de Venezuela en Washington; por supuesto era un acuerdo secreto según el cual Diógenes Escalante se comprometía a hacer la reforma constitucional necesaria para que, al final de su período presidencial, ocurrieran elecciones universales, directas y secretas, que era la aspiración de Acción Democrática, la creación de una democracia representativa con partidos de masas, etcétera.

Como sabemos, esto se abortó con la pérdida de facultades mentales de Escalante en el episodio en el Hotel Ávila, extraordinariamente relatado por un testigo de primera mano que fue el doctor Ramón J. Velásquez. Una vez que el acuerdo con Escalante abortó, el presidente Medina escoge a Ángel Biaggini para que sea su sucesor en la Presidencia de la República por la vía de unas elecciones de segundo grado, por supuesto, elecciones en el Congreso Nacional. Y de inmediato entonces se activaron los conjurados que habían estado desactivados, y la Unión Patriótica Militar comienza a tener reuniones secretas con Betancourt, con Leoni, con Prieto Figueroa y Gonzalo Barrios, que eran los jóvenes líderes de un partido recientemente creado que era Acción Democrática, que se había creado en septiembre de 1941.

De modo que vamos a llegar al 18 de octubre del 45 con un acuerdo coyuntural entre la Unión Patriótica Militar, que tenían las armas porque en su mayoría eran tenientes coroneles, comandantes de tropa, y un partido joven como era Acción Democrática. Y ocurre entonces el golpe del 18 de octubre de 1945 contra el presidente Isaías Medina Angarita. Con el tiempo, todos advertimos que el proyecto político de Pérez Jiménez y el de Betancourt eran diametralmente opuestos, pero eso lo veremos a lo largo del programa. Y además es algo que hemos trabajado muchas veces en estas series que venimos desarrollando.

En todo caso, Pérez Jiménez padece una delación en la conjura y es hecho preso el día del 18 de octubre del 45 por el gobierno de Medina, de modo que él no está presente en la conformación del gobierno. El ministro de la Defensa entonces va a ser Carlos Delgado Chalbaud y él era quien coordinaba, orquestaba la conjura desde el punto de vista militar. Sin embargo, es inmediatamente ascendido a mayor y se le designa jefe del Estado Mayor del Ejército. Ese debe ser el cargo que comienza a ejercer Marcos Pérez Jiménez a partir del 19, 20, 21 de octubre de 1945.

En la próxima parte del programa seguiremos viendo todos estos avatares de este oficial tachirense. Ya regresamos. Estás en sintonía de Unión Radio Cultural; recuerda, todos los programas están colgados en la aplicación anchor.fm. Este programa, Venezolanos, lo puedes volver a escuchar los sábados a las 10 de la noche y los domingos a las diez de la mañana. Somos Unión Radio Cultural: escuchar la Palabra de Dios nos acerca a la reflexión espiritual, nos fortalece la fe y la esperanza. Sin embargo, la historia sigue cantando: glorificado a Dios. Su presencia es vital para la humanidad, para Venezuela y el mundo entero.

Y nosotros somos parte de esta historia del Reinado de Dios, ustedes y yo, los cristianos católicos y aquellos que se sientan tocados por el Espíritu de Jesús en Nazaret, por el Espíritu Santo. Radio Cultural. Ustedes escuchan Venezolanos, somos Unión Radio Cultural. En la parte anterior del programa estábamos viendo la situación de Pérez Jiménez el 18 de octubre y pues la situación va a ser esta. Hay un presidente de la República que preside una junta revolucionaria de gobierno, es Rómulo Betancourt, y se ha creado el Ministerio de la Defensa en cabeza de Carlos Delgado Chalbaud, y el jefe del Estado Mayor del Ejército en 1945 será Marcos Pérez Jiménez, pero en 1946 es ascendido a jefe del Estado Mayor General.

Esto no quiere decir otra cosa que pasaba a tener el control de todas las Fuerzas Armadas, porque era el jefe del Estado Mayor General. Y una vez electo el maestro Rómulo Gallegos en diciembre de 1947, toma posesión en febrero y el 24 de noviembre de 1948 un grupo de militares conjurados le da un golpe de Estado. El ministro de la Defensa que en ese momento es Carlos Delgado Chalbaud, ante el dilema de encabezar el golpe o no encabezarlo, porque había resortes democráticos en la formación de Delgado Chalbaud, finalmente opta por encabezar el golpe y va entonces a constituirse una junta militar de gobierno integrada por tres oficiales: Carlos Delgado Chalbaud, que la presidía, Luis Felipe Llovera Páez y, por supuesto, Marcos Pérez Jiménez.

Y aquí empiezan otras diferencias porque las primeras declaraciones de Delgado Chalbaud el 25 de noviembre, al día siguiente del golpe de Estado que le han dado al maestro Gallegos, señalan que han dado un golpe de Estado para instaurar la democracia y se van a convocar de manera perentoria unas elecciones que, según Delgado Chalbaud, sí serán abiertamente democráticas. Pasado el tiempo, todos los meses Delgado Chalbaud planteaba el tema en el Consejo de Ministros, en la Junta Militar, y según cuentan los testigos, Pérez Jiménez y Llovera Páez se veían a los ojos y disuadían al comandante presidente Delgado Chalbaud de tal propósito. Era evidente que ellos no tenían entre sus planes la convocatoria de unas elecciones en lo inmediato; el proyecto de Delgado Chalbaud no era el proyecto de Pérez Jiménez y de Llovera Páez, como lo señalan los hechos.

Finalmente viene entonces el 13 de noviembre de 1950 el magnicidio de Carlos Delgado Chalbaud; las miradas se dirigen hacia Pérez Jiménez por razones policiales y detectivescas elementales. Se pensaba que era el principal beneficiario de la muerte de Delgado Chalbaud, pero realmente nunca pudo probarse que él formase parte de una conjura para asesinar a Delgado Chalbaud. Eso no pudo probarse; quedó en el aire la sospecha, pero no fue verdaderamente comprobado. De inmediato pensaron que el que podía gobernar debía ser el doctor Arnoldo Gavaldón, un hombre de gran prestigio, el doctor Gavaldón Carrillo, que encabezaba esa epopeya extraordinaria del DDT contra el paludismo, pero finalmente optaron por el embajador de Venezuela en Perú.

Un civil, Germán Suárez Flamerich, quien fue titular de la Presidencia de la República desde noviembre de 1950 hasta alrededor del 2 de diciembre de 1952, ¿verdad? Porque en ese momento, de acuerdo con la Constitución vigente, que era la de 1947, correspondía convocar a unas elecciones presidenciales. Pero Pérez Jiménez no quería medirse en una elección, tampoco podía eludir las elecciones que pautaba la Constitución, y prefirió entonces convocar a unas elecciones para diputados que integraran una Asamblea Nacional Constituyente que redactara una nueva Constitución. Y aquí lo que ocurrió es que quien obtuvo el mayor número de votos fue el diputado Jóvito Villalba; en consecuencia debía presidir la Asamblea Nacional Constituyente, pero Pérez Jiménez pensaba otra cosa.

A los miembros del Consejo Supremo Electoral de entonces no les quedó otro camino que asilarse en la embajada de Brasil e irse al exilio, y no convenir con el fraude electoral que finalmente Pérez Jiménez, de acuerdo con otras personas, logró concretar. De modo que los partidos vencedores en esta oportunidad, el partido vencedor que fue URD, pues sus líderes no fueron investidos como diputados, tuvieron que irse al exilio, y entonces aquella Asamblea Nacional Constituyente ilegítima lo designa a él, a Marcos Pérez Jiménez, como presidente constitucional el 19 de abril de 1953. En el fondo aquí lo que ha ocurrido es que se ha elegido un gobierno de facto que ha sido producto del golpe de Estado.

Por supuesto, un golpe de Estado sin bayonetas enfrentadas unas a otras porque no la hubo, sino de la imposición de una voluntad de poder respaldada por las Fuerzas Armadas, entonces encabezadas por Marcos Pérez Jiménez. De modo que aquí comienza en puridad de criterios su gobierno, su gobierno de facto, hay que señalarlo, porque no fue electo democráticamente para encabezarlo. Hablamos por lo general de la dictadura de Pérez Jiménez y decimos 1948-1958, 10 años, y no fue así. De 1948 a 1950 gobernó Carlos Delgado Chalbaud; de 1950 al 52 gobernó titularmente Germán Suárez Flamerich, pero quien tenía los hilos del poder en la mano era Marcos Pérez Jiménez como jefe de las Fuerzas Armadas.

Lo que sí ocurre a partir del 19 de abril de 1953 es que Pérez Jiménez asume el mando al gobierno directamente. Y su gobierno titular transcurrió entre 1953 y 1958. Insisto, aunque su esfera de influencia determinante había comenzado en 1948, tan determinante era que el presidente Delgado Chalbaud quería convocar elecciones y Pérez Jiménez lo impedía, como hay abundantes testimonios sobre esta circunstancia, de modo que se trataba del hombre fuerte en aquella coyuntura.

Ahora, su gobierno va a comenzar bajo la idea, bajo el proyecto que se denominó Nuevo Ideal Nacional. ¿Y en qué consistía el Nuevo Ideal Nacional de acuerdo con las palabras de Pérez Jiménez? En la transformación del medio físico. Y entonces, pues en medio de una abundancia importante, la producción petrolera en 1953 y, en consecuencia, de grandes recursos para el Estado venezolano, pues la dictadura de Pérez Jiménez contó con los recursos necesarios. Recordemos lo siguiente: para 1953 la producción diaria de Venezuela en barriles de petróleo era 1.764.994.

Y en esa época el precio promedio del barril, el precio promedio internacional, estaba en dos coma treinta dólares. Si ustedes calculan 2,30 dólares por 1.764.994, y en un país que no llegaba a los seis millones de habitantes, pues les daba como consecuencia uno de los ingresos per cápita más grandes del mundo; entre los 10 más grandes del mundo estaba el ingreso per cápita venezolano. No podemos olvidar esto, es decir, la dictadura contaba con una suma cuantiosísima de recursos que no los producía el gobierno venezolano, por supuesto, que los producían las concesionarias petroleras en Venezuela, fundamentalmente la Shell, la Standard Oil y la Gulf, que en Venezuela se llamaban Shell Creole Petroleum Corporation y Menegrande Oil Company, que extraían petróleo, lo vendían y le pagaban impuesto al Estado venezolano. El Estado lograba una cantidad notable de recursos, lo que hacía que la fortaleza del bolívar fuese notabilísima y que el Estado venezolano pudiera enfrentar la construcción de una cantidad de obras dentro de este proyecto de transformación del medio físico en el que se esmeraba el gobierno de Pérez Jiménez.

En la próxima parte del programa vamos a ver qué construyó Pérez Jiménez, sobre todo concentrado en la capital, y veremos por supuesto otros hechos de su gobierno. Ya regresamos. En la parte anterior del programa estábamos comenzando a ver al gobierno de Pérez Jiménez, dictadura bajo el lema del Nuevo Ideal Nacional. Y bueno, al no más asumir el poder comienza una persecución por parte de la Policía Política, que era la Seguridad Nacional, contra Acción Democrática. No solo es detenido Héctor Anzola Anzola, que era el secretario general de AD en la Resistencia, sino Alberto Carnevali muere en la cárcel en mayo, mientras que Antonio Pinto Salinas es asesinado en junio.

Y quizás debido al desconcierto de la población ante política del terror, el gobierno decidió en enero de 1954 liberar a 400 presos políticos, dejándoles ir al exilio a la mayoría, pero el hostigamiento no cesó, tampoco las censuras severas. Por ejemplo, a don Mario Briseño Iragorri, que se había ido al exilio en Madrid, lo apalearon unos enviados de Pérez Jiménez; todo indica que en represalia por sus denuncias. De modo que la autocensura se instaló en la psique del venezolano y, para colmo, dentro del marco de la Guerra Fría, los Estados Unidos condecoraron a Pérez Jiménez en octubre de 1954 con la Legión del Mérito, entendiendo que sus méritos se refieren a su anticomunismo militante entonces.

Recordemos que estamos dentro de la lógica de la Guerra Fría y los Estados Unidos preferían a militares anticomunistas, violadores de los derechos humanos, pero anticomunistas, y entonces los condecoraban. Estamos en el período del macartismo. Y en perfecta sintonía con el proyecto político de Pérez Jiménez, su gobierno se retirará de la OIT, Organización Internacional del Trabajo, en 1955. Bueno, como vemos en estos años, las tensiones entre el gobierno y la oposición siguen creciendo, así como las persecuciones y las violaciones de los derechos humanos en contra de los presos políticos.

Como les decía antes, el ingreso per cápita venezolano en 1956 llegó a estar entre los primeros del mundo. Los recursos provenientes de la explotación petrolera eran cuantiosos y además se dio una circunstancia importante, es que el entonces ministro de Minas e Hidrocarburos, que se llamaba Edmundo Luongo Cabello, finalmente convenció a Pérez Jiménez de que era muy importante otorgar nuevas concesiones petroleras y esas concesiones se otorgaron. Comprendían 823.123 hectáreas; el grueso de las concesiones las obtuvieron por licitación las empresas grandes de entonces, la Creole, la Shell y la Mene Grande.

Y es de hacer notar lo siguiente: Juan Pablo Pérez Alfonso, siendo ministro de Minas e Hidrocarburos del segundo gobierno de Betancourt entre 1959 y 1964, publicó un libro intitulado Petróleo. Jugo de la Tierra, donde afirma que este proceso de nuevas concesiones fue transparente. Imagínense ustedes, es decir, Pérez Alfonso dijo las concesiones se otorgaron de manera transparente, sin corrupción; lo que ocurre es que Pérez Alfonso y Betancourt no estaban de acuerdo con otorgar nuevas concesiones. Entonces se creía que ese no era el camino indicado y la verdad, vistas las cosas a la distancia, la decisión que se tomó fue la correcta. ¿Por qué? Porque al otorgar nuevas concesiones la producción petrolera no mermó; por el contrario, se incrementó notablemente.

Gracias a esas concesiones, por ejemplo, para 1958, las concesiones se otorgaron en 1956, la producción diaria era de 2.456.000 barriles; dos años después ya eran 2.604.000 barriles, y a partir de allí comienza a crecer notablemente la producción petrolera venezolana hasta que llega a su pico más alto en 1970, cuando gobernaba Rafael Caldera. Pero fíjense, ya en el año 59, cuando gobierna Rómulo Betancourt, la producción está en 2.771.000; ya en 1965, apenas seis años después, están tres millones 472 mil, y el pico de 3.708.000 en 1970. Esa producción de esa magnitud es el resultado, entre otros factores, del otorgamiento de esas concesiones en tiempos de Pérez Jiménez.

Por otra parte, durante su gobierno de facto comenzaron a construirse, sobre todo en Caracas, una cantidad de avenidas. Se construyó la Avenida Urdaneta, la Cota 905, se comenzó la Autopista del Este, se construyó el Centro Simón Bolívar o las Torres del Silencio, como le decía la gente normalmente, la Casa Sindical del Paraíso, se continuó la Ciudad Universitaria que la había iniciado Isaías Medina y que habían continuado los gobiernos de Betancourt, de Gallegos y de Delgado Chalbaud. Se construyó el hotel Tamanaco y el hotel Humboldt. Se construyeron las ciudades Tablitas y la Unidad Residencial del Paraíso, el hotel del Lago en Maracaibo, el Hotel Bella Vista, el Hotel Miranda, el Hotel Aguas Calientes, que forman parte de la Corporación Nacional de Hoteles y Turismo, la Concha Acústica también, se construye Los Caracas, se construye el tren Barquisimeto-Puerto Cabello, por supuesto el teleférico del Ávila para llegar al Humboldt y para bajar a La Guaira también.

Se construyen los paseos de Los Próceres y Los Ilustres, que los había comenzado Carlos Delgado y los terminó Pérez Jiménez; se construyó la represa del Guárico, el dique de Puerto Cabello y se terminó lo que había planificado el gobierno de Gallegos y había iniciado Delgado Chalbaud, que fue la autopista Caracas-La Guaira. Que entonces fue un prodigio en ingeniería moderna por sus túneles; el túnel de los Boquerones de la autopista Caracas-La Guaira en aquel entonces era el túnel más largo de América Latina. Y en estos años realmente se construyó una ciudad moderna.

La arquitectura estaba en boga, había ya excelentes arquitectos venezolanos y extranjeros que se habían venido a vivir entre nosotros. Había un conjunto de empresas de ingeniería presididas por venezolanos y por extranjeros, y sobre todo había muchísimo dinero gracias a la renta petrolera. Lo que permitió lo que los arquitectos urbanistas llaman la Ciudad Moderna se construyó a lo largo de estos 10 años entre 1948 y 1958. Y así nos vamos acercando a 1957, ¿verdad? Cuando a Pérez Jiménez lo ascienden a general de división, ya estamos hablando del general Pérez Jiménez, y también en 1957 van a ocurrir varios hechos que relataremos en estos minutos que nos quedan de esta parte del programa y en la próxima.

En todo caso, la primera campanada fue la pastoral de monseñor Rafael Arias Blanco en mayo; era entonces la primera vez que la Iglesia católica, que entonces y ahora era una institución de mucho peso moral y cultural en Venezuela, era la primera vez que se manifestaba negativamente, abiertamente, en contra de las prácticas y la dictadura de Pérez Jiménez. En particular, el tratamiento de violación a los derechos humanos o de torturas de presos políticos que abarrotaban las cárceles venezolanas. Y monseñor Arias Blanco va a dar esa primera campanada.

En junio de ese año se va a formar una conjura secreta, se llamó la Junta Patriótica. Estaba integrada por Fabricio Ojeda por parte de URD y Guillermo García Ponce por el Partido Comunista de Venezuela, con Moisés Gamero en representación de Acción Democrática y por Enrique Aristiguieta Gramcko en representación de COPEI. Y empieza la Junta Patriótica a orquestar, a tejer una conjura militar con respaldo de las ciudadanías en contra de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. En la próxima parte del programa veremos cómo se desencadenan los hechos a lo largo de este año decisivo de 1957.

Ya regresamos. Estás en sintonía de Unión Radio Cultural. Recuerda, todos los programas están colgados en la aplicación anchor.fm. Este programa, Venezolanos, lo puedes volver a escuchar los sábados a las 10 de la noche y los domingos a las diez de la mañana. Somos Unión Radio Cultural: escuchar la Palabra de Dios nos acerca a la reflexión espiritual, nos fortalece la fe y la esperanza, esencia vital para la humanidad, para Venezuela, para el mundo entero, y nosotros somos parte de esta historia del Reinado de Dios.

Ustedes y yo, los cristianos católicos y aquellos que se sientan tocados por el Espíritu de Jesús en Nazaret, por el Espíritu Santo. Misa Dominical con el padre Onéjer Molina García: domingos 5 y 7 de la mañana y diez de la noche. Somos Unión Radio Cultural. Ustedes escuchan Venezolanos, somos Unión Radio Cultural. Bien, la Constitución vigente ordenaba elecciones en diciembre de 1957. Por supuesto, Pérez Jiménez no quería contarse y entonces en vez de haber una elección presidencial propone que haya un plebiscito, es decir, que la ciudadanía diga si quiere o no quiere que Pérez Jiménez continúe en el gobierno.

Por supuesto, el resultado de los comicios del 15 de diciembre fue abrumadoramente favorable a Pérez Jiménez, cosa que la resistencia denunció como un fraude, y el 21 de diciembre el Consejo Supremo Electoral proclama a Pérez Jiménez como presidente de la República. Y el 29 de diciembre la Junta Patriótica llama a las Fuerzas Armadas a manifestarse a favor de la Constitución Nacional y en contra del fraude electoral que había ocurrido. Entonces, el 1.º de enero de 1958 se alza la Fuerza Aérea acantonada en Maracay, con el coronel Martín Parada a la cabeza. Mientras el 7 los estudiantes manifiestan en contra del gobierno y, por su parte, Hugo Trejo, quien venía desde 1955 tejiendo una red de conjurados que llegaba a casi 400 oficiales en contra de la dictadura, en ese momento es hecho preso y se sofoca la rebelión en Maracay, que encabezaba Hugo Trejo.

Y unos sectores de las armas se suman a la protesta, de modo que hay una crisis militar en marcha. El gabinete ejecutivo de Pérez Jiménez renuncia el 9 de enero y el 13 de enero Pérez Jiménez asume personalmente el Ministerio de la Defensa. Un sector importante de las Fuerzas Armadas le impone condiciones al gobierno, entre otras la salida de los funcionarios públicos a quienes consideran inconvenientes, y salen del gobierno o del país tanto Laureano Vallenilla Lanz, que era el ministro de Relaciones Interiores, y Pedro Estrada, que era el jefe de la Policía Política. Y los gremios profesionales, los intelectuales, otros sectores de la vida nacional, incluso los empresarios, van manifestándose públicamente reclamando el regreso a las formas democráticas de convivencia.

Y el 21 de enero comienza una huelga de prensa y de inmediato una huelga general. El gobierno responde con un toque de queda; la crisis se precipita hacia su final y el 22, sectores ya mayoritarios de las Fuerzas Armadas se suman al clamor popular. Pérez Jiménez ha perdido todo apoyo, de modo que en la madrugada del 23 de enero se dirige al aeropuerto de La Carlota. Toma el avión que la conciencia popular bautizó como la Vaca Sagrada, esto lo llamaba así en imitación con el avión de Harry Truman, que se llamaba así.

Y en la Vaca Sagrada de Pérez Jiménez rumbo hacia Santo Domingo, allí va a recibirlo su compañero de dictaduras caribeñas, Rafael Leonidas Trujillo, el dictador de Santo Domingo, de la República Dominicana. Y pues ahí viene la crisis militar, viene la Junta Militar presidida por Wolfgang Larrazábal, y comienza el exilio de Marcos Pérez Jiménez, ¿verdad?, hasta que en agosto de 1963 es hecho preso en la cárcel de San Juan de los Morros. Se le sigue un juicio en los Estados Unidos; hay una extradición. Pérez Jiménez, que ha sido hecho preso en los EEUU, es extraditado a Venezuela para pagar condena y está preso hasta el primero de agosto de 1968, cuando sale de la cárcel y se va a España.

¿Cuál es el motivo de su prisión? Cuando está saliendo en el aeropuerto de La Carlota, dejan olvidados él y su esposa una maleta o un maletín. En ese maletín Pérez Jiménez llevaba de su puño y letra, en unos papeles anotados, las comisiones que recibían él y algunos de sus compañeros del gabinete. Ese fue el cuerpo del delito con el que pudieron seguirle el juicio por corrupción administrativa, por peculado, que era como se llamaba antes, a Marcos Pérez Jiménez, y cumplió esa condena de cinco años en la cárcel de San Juan de los Morros, en la Penitenciaría General de Venezuela. Cuando sale de la cárcel se va de inmediato a España.

Iba a regresar el 22 de mayo de 1972 a Venezuela; las encuestas que comenzaban a hacerse en aquel entonces en Venezuela señalaban que Pérez Jiménez tenía grandes oportunidades de ganar la Presidencia de la República si se presentaba a la justa electoral en 1973. Bueno, por supuesto, eso no llegó a ocurrir porque se hizo una enmienda constitucional. Pero recordemos también que la Cruzada Cívica Nacionalista, que era como se llamaba su partido, se había presentado a las elecciones en el año 68 y había sacado 21 diputados y cuatro senadores, el 11,1 % de los votos. Y en 1969 la Corte Suprema de Justicia había anulado la elección como senador de Marcos Pérez Jiménez por haber estado incurso en delitos contra las cosas públicas.

Y cuando él, en 1972, anunció que sería candidato a la Presidencia de la República, pues entonces se aprueba la enmienda constitucional con el apoyo de Acción Democrática, COPEI y otras fuerzas políticas; esa enmienda impedía que él se presentara a las elecciones. Para esas elecciones en 1973 algunos candidatos buscaron su apoyo; comenzó lo que era frecuente en aquella época, una romería de gente viajando a Madrid buscando el apoyo de Pérez Jiménez, pero la fuerza política de Pérez Jiménez fue amainando, aunque se mantuvo bien entrados los años 70 y 80.

Incluso hay una larga entrevista muy buena, llena de información, que la publica Agustín Blanco Muñoz, un gran entrevistador que ha sido creador de unas fuentes documentales para la Historia Política de Venezuela, muy importantes, en la Cátedra Pío Tamayo de la Universidad Central de Venezuela. En 1983 se publicó esa larga entrevista con Marcos Pérez Jiménez; también tiene Blanco Muñoz una larga entrevista con Pedro Estrada. Son documentos importantes para estudiar todo este período del que venimos hablando.

La influencia de Pérez Jiménez, aunque mermaba, seguía siendo importante porque en las elecciones de 1998 uno vio a Hugo Chávez visitándolo, uno vio a Enrique Salas Römer buscando sus votos, y estamos en 1998, es decir, estábamos 40 años después del 23 de enero de 1958, cuando él había abandonado el poder. De modo que su influencia política duró mucho tiempo sin la menor duda, a pesar de todas estas circunstancias de las que yo vengo hablando.

Finalmente, Marcos Pérez Jiménez muere en Madrid el 20 de septiembre del año 2001, cuando tenía 87 años. Entonces era ministro de Relaciones Interiores Luis Miquilena, que había sido uno de los personajes políticos más torturados durante la dictadura de Pérez Jiménez, que padeció alrededor de siete años de cárcel y que, por supuesto, se opuso férreamente a que Pérez Jiménez recibiera cualquier tipo de reconocimiento o de honor en Venezuela el año 2001 con sobradas, sobradas razones.

Bien, la dictadura de Pérez Jiménez es siempre polémica. Uno por las redes sociales lee y escucha opiniones laudatorias de lo que él realizó; lo cierto es que se trata de una dictadura militar, con persecuciones, con torturas, con violaciones sistemáticas de los derechos humanos, donde no imperó la democracia, y también de una dictadura militar que construyó, construyó mucho, eso no se puede negar, sobre todo en la ciudad de Caracas. Y llegó a hacerse de la ciudad una ciudad moderna, ejemplar, extraña en el concierto de las capitales de América Latina. Bien, esta es la vida y obra de Marcos Pérez Jiménez, polémica, interesante por supuesto, y desde el punto de vista democrático en ningún caso ejemplar.

Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la Dirección Técnica, Giancarlo Caravaggio. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter arroba rafaelarraiz.

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