Serie Militares
10 de noviembre de 2021

Serie Militares. Juan Vicente Gómez. Cap 2.

Militares. Juan Vicente Gómez. Cap 2.

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Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia, en la serie de militares que venimos desarrollando desde hace varias semanas. En la semana anterior nos dedicamos a un primer capítulo sobre la vida y obra de Juan Vicente Gómez Chacón. En el programa de hoy, que será el segundo capítulo, concluiremos con una visión general de su paso por el poder y su paso por el mundo también. En el programa anterior habíamos tocado la puerta y anunciado que en este comenzaríamos revisando el tema petrolero, recordemos que hay un primer Código de Minas de 1909.

Hay otro en 1910. Hay una ley de minas de 1915 y 1918 y finalmente aparece la Ley de Hidrocarburos y demás minerales combustibles en 1920, que va a sufrir dos modificaciones, la Ley de Hidrocarburos de 1921 y la Ley de Hidrocarburos de 1922. Esto es importante porque, dado el desarrollo que ha iniciado el petróleo o la industria petrolera en Venezuela en manos de las concesionarias extranjeras, se hace imperativa la redacción de una ley de hidrocarburos que le dé un marco jurídico a la actividad petrolera.

Esto va a ocurrir mientras el ministro de Fomento, en ese entonces, todavía no se había creado un ministerio dedicado al petróleo. Hasta entonces el asunto petrolero lo manejaba el ministro de Fomento. Y Gómez tiene el acierto, no hay otra palabra, de designar al médico falconiano Gumersindo Torres, un hombre de una honradez absoluta, y Torres designa como su consultor jurídico nada menos que ese gran jurista que fue Pedro Manuel Arcaya. Entonces va a ser Arcaya, con, por supuesto, la mirada de Torres, quien redacte estos instrumentos legales. Digo la mirada porque Torres es un médico, no es un abogado, la arquitectura jurídica quien la tenía en las manos era Arcaya. La biografía de Gumersindo Torres no viene al caso referirla, pero es un hombre que tiene una actuación muy importante durante toda la dictadura gomecista.

Y una vez concluida, años después va a redactar unas memorias que son muy interesantes para analizar desde la perspectiva actual aquellos años, ¿verdad? De modo que esa primera ley las vamos a tener allí y hay ya observaciones importantes de Gumersindo Torres cuando señala: la exploración en los yacimientos petrolíferos es por todo concepto diferente de las otras explotaciones mineras, no existiendo aún entre nosotros información cabal de las modalidades de la industria. No es recomendable que en la Ley de Minas se incluya la legislación de petróleo. Él ya estaba remando a favor de que hubiese una legislación específica para el tema petrolero, hasta que finalmente Gómez y el poder instituido se convencen.

Y ocurren estas primeras leyes de hidrocarburos redactadas por el doctor Arcaya. Y hay otros colaboradores, por supuesto, y se hacen ensamblajes. Por ejemplo, el propio doctor Arcaya en sus memorias dice lo siguiente:

"En segundo lugar y de acuerdo con el Dr. Torres, dicho proyecto quedó completamente refundido por el que yo había elaborado mediante minucioso trabajo que tomé a mi cargo, llegándose así la redacción definitiva de la ley del mismo año de 1922, que prácticamente subsiste todavía, pues las modificaciones posteriores han sido detalles".

Ojo, esto lo está diciendo Arcaya en sus memorias publicadas en 1963. Realmente no es preciso o es discutible lo que dice Arcaya porque la ley de hidrocarburos de 1943 toca aspectos de fondo que probablemente no se tocaban en la de 1922, pero valga su criterio como muy importante. Y por otra parte, Torres en sus memorias, publicadas por sus herederos, por sus descendientes, cuando Torres tenía ya muchos años de haber muerto, fueron publicadas en 1996. Allí dice lo siguiente el doctor Torres:

"Yo me dediqué con devoción de universitario a estudiar la cuestión del petróleo y las leyes americanas, rusas, mexicanas, que regían entonces su explotación y con cuántas observaciones pude hacer de los conocimientos adquiridos ocurrí a mi amigo el doctor Pedro Manuel Arcaya, eminente jurista, para que organizase todo aquello y formulase el proyecto de decreto que se me había pedido".

A confesión de parte, relevo de pruebas. Aquí confiesa Torres que es un trabajo conjunto entre él y Arcaya. En todo caso ese proyecto de ley le da especificidad a la actividad petrolera en Venezuela y va a tener después unas pequeñas modificaciones en 1925, 1928 y 1936. Después hay una ley del 38 y la famosísima ley de 1943. También dice Torres, aquí hay un tema interesante: Torres fue designado en dos oportunidades por el general Gómez como ministro de Fomento.

En una primera se desempeña trabajando el tema de la ley y, en una segunda oportunidad, es designado en 1929, cuando ya la dictadura de Gómez estaba muy avanzada, y en sus memorias va a decir lo siguiente, que es muy interesante: "Estudiando el estado de cosas para la fecha en que tomé posesión por segunda vez del cargo de ministro, pude comprobar que todo lo actuado –de 1922 a 1929– había privado con fuerza al interés particular y los intereses del país y los patrióticos anhelos al iniciarse este movimiento, que sí los tuvo y hondamente arraigados el general Gómez, habían sido relegados y hasta pospuestos, ya que el mismo general llegó a estar grandemente interesado en esas cuestiones, de cuyas soluciones llegaron a sacarse bastantes millones de bolívares". Bueno, ¿qué está diciendo el Dr. Torres?

Lo que se ha señalado muchísimas veces, pero aquí pocas personas más autorizadas que él para decirlo, de modo que queda bastante claro que el general Gómez tuvo interés personal en el tema de las concesiones petroleras y que de allí le provenieron a él y los suyos, como dice Torres, bastantes millones de bolívares.

Y esto no lo está diciendo Rómulo Betancourt o un enemigo del general Gómez, esto lo está diciendo el ministro más honesto probablemente que tuvo al general Gómez, que fue Gumersindo Torres. Ahora uno se pregunta, ¿bueno y por qué Gómez vuelve a nombrar a este hombre tan honesto? Pareciera, pareciera que Gómez había considerado que ese período que muchos autores han llamado la lluvia de concesiones había terminado para 1929 y que se imponía que regresara el hombre honrado a poner orden en lo que ya se había hecho.

Pareciera porque como ustedes saben el general Gómez era muy parco y hablaba poquísimo y daba muy pocas explicaciones de lo que él hacía. En cuanto a las concesiones, fíjense lo que dice Torres en sus memorias: "Reglamentadas las concesiones del petróleo por decreto de 1918 surgieron aspiraciones e innumerables fueron las solicitudes, llovieron los contratistas y se contrataron por miles de miles de hectáreas.

Desde las aguas del mar Caribe, el lago de Maracaibo, el lecho de los ríos hasta las cumbres de las altas montañas, no escapando ni la del páramo de Mucuchíes, todo el país se contrató y los miles de contratistas directamente unos y como prestanombre otros fueron venezolanos quienes, por tanto o cuanto, traspasaron sus contratos a los extranjeros". Bueno, hasta allí lo que dice Torres. Brian McBeth, un estudioso de los temas venezolanos, e hizo su tesis doctoral sobre el tema petrolero venezolano en la Universidad de Oxford, estoy hablando del profesor inglés, tiene un trabajo sobre las concesiones que otorgó el general Gómez, las vamos a ver en la próxima parte del programa. Ya regresamos.

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Y nosotros somos parte de esta historia del Reinado de Dios, ustedes y yo, los cristianos católicos y aquellos que se sientan tocados por el Espíritu de Jesús en Nazaret, por el Espíritu Santo. Misa Dominical con el padre Onejer Molina García. Domingos 5-7 de la mañana y días en la noche. Somos Unión Radio Cultural. Ustedes escuchan Venezolanos. ¡Somos Unión Radio Cultural! De modo que, por eso es que se ha llamado a la comunidad nacional de la Iglesia a esto lluvia de concesiones.

Recordemos algo muy sencillo, las concesiones las entregaba el gobierno del general Gómez a un particular venezolano. Ese particular venezolano no tenía ni recursos ni tecnología para explotar esos terrenos que le habían entregado en concesión petrolera, acudía forzosamente a alguna de las empresas extranjeras y llegaban a un acuerdo en relación con las regalías que producía la explotación del petróleo en ese terreno determinado.

Esa era la manera como se... Allí es donde se ubica, donde se señala que hubo una gran corrupción porque las concesiones se entregaron de una manera no discrecional. Sin embargo, ahí voy a leerles dos posiciones sobre Gómez y la política petrolera.

Una primera de Rómulo Betancourt dice: "Los beneficios obtenidos del comercio escandaloso con el subsuelo venezolano se tradujeron en súbito enriquecimiento gobernante. Contrastaba el ostentoso alarde de esas riquezas malhabidas con el estado de miseria, ignorancia y atraso en que chapuciaba el pueblo". Ahora escuchen la posición del doctor Arcaya, pensaba distinto, obviamente, dice: "En resumen, mediante plan adoptado por el general Gómez se ha creado y adquirido insólito desarrollo en Venezuela la industria petrolera, sin que el fisco haya gastado ni un centavo en promover esa industria.

Antes, por el contrario, las diligencias mismas de la iniciativa particular para tal desarrollo comenzaron a producirle a la nación considerable ingresos desde el primer momento, mucho antes de haberse encontrado petróleo". Esto es importante recordarlo, la industria petrolera venezolana, desde el punto de vista tecnológico y del punto de vista del capital, la crearon las empresas extranjeras. Los venezolanos no pusimos un centavo en la creación de la industria petrolera venezolana y tampoco teníamos tecnología, esto es lo que está señalando Arcaya. Y me parece importante recordarlo.

Fíjense, por otra parte, cómo es la progresión en el crecimiento de la producción petrolera. Por ejemplo, en 1917 apenas se producían 332 barriles diarios, pero en 1927, 10 años después, ya se estaban produciendo 165.532 barriles diarios. Dos años después, en 1929, la producción ya era de 372.806 barriles diarios y ese año de 1929 Venezuela ha escalado hasta el segundo lugar como productor de petróleo en el mundo, solo superaba a Venezuela la producción del petróleo de los Estados Unidos.

Todo esto está ocurriendo durante las dictaduras del general Gómez. Es imposible pensar que semejante producción petrolera, que suponía unos ingresos importantes para el Estado a través de las regalías, no iba a consolidar en el poder a Juan Vicente Gómez, como en efecto ocurrió. También vamos a tener durante su dictadura la aparición de una generación literaria y política que lo va a enfrentar: es la generación de 1928, ¿verdad? Esa generación se aglutina alrededor de la Federación de Estudiantes de Venezuela y se va a fundar el 15 de marzo de 1927 y su primer presidente fue el poeta Jacinto Fombona Pachano. Iba a ser sucedido en la presidencia por el joven que orquesta todas las manifestaciones de febrero de 1928, que va a ser el nuevo presidente en la Federación de Estudiantes de Venezuela, que fue Raúl Leoni.

Esa es la directiva que va a organizar la Semana del Estudiante, donde aparece una generación en la vida pública venezolana con incidencias en los próximos 60 años. Allí van a dar discursos Jóvito Villalba, Joaquín Gavaldón Márquez, Antonio Arráiz, Jacinto Fombona Pachano, Pío Tamayo, Rómulo Betancourt, etcétera. Y entonces ocurre algo inesperado, es decir, la dictadura no sabía cómo reaccionar frente a una rebelión estudiantil de unos muchachos de 20 años sin armas.

Las armas de estos muchachos eran un lápiz y un papel, y la palabra; esa era el arma, no había otra. Entonces Gómez no podía reprimir esto de buenas a primeras hasta que unos sucesos ocurridos el 7 de abril de 1928, a las puertas del cuartel San Carlos, el hijo de Eleazar López Contreras, Eleazar López Wolmar, se suma con su patrulla para respaldar a los estudiantes y Gómez encuentra la perfecta excusa para intervenir. Ya los hechos se han convertido en militares porque hay un respaldo de un pequeño, una pequeña patrulla militar, y entonces empiezan las prisiones. Más o menos la cifra de estudiantes en aquel entonces en la Universidad Central de Venezuela en su totalidad era alrededor de 400 estudiantes y Gómez hace presos en los primeros momentos a 300 estudiantes.

Muchos pasan años en la Rotunda, en la cárcel de los Tres Torres de Barquisimeto o el castillo del Puerto Cabello, y hay otros que logran irse al exilio. Ese es el caso de Rómulo Betancourt, de Raúl Leoni, de Miguel Otero Silva, José Tomás Jiménez Arráiz, que llegan a Curazao y de ahí se desplazan hacia otros lugares. Y muchos de ellos, en particular Betancourt y Leoni, van a ser los redactores del Plan de Barranquilla. En 1931 ese es el plan que ellos redactan, soñando con una Venezuela democrática a partir del momento en que el general Gómez se ha desplazado del poder o muera.

Ese Plan de Barranquilla entonces va a llamarse así porque en Barranquilla vivían Betancourt y Leoni, y allá lo redactaron. Pero lo enriquecieron con las opiniones de muchos otros compañeros a través del avío epistolar por cartas. Fueron muchos de los caminos para que llegaran las opiniones desde cada quien en relación con lo que se debió hacer. El Plan de Barranquilla, a mi juicio, es un plan híbrido: es en lo político un plan que respalda una democracia liberal, pero en lo económico es un plan socialista y le atribuye al Estado una absoluta participación en el control de la actividad económica.

Por eso es que es un plan que yo he llamado en mis libros un plan híbrido porque es democrático en lo político e interventor en lo económico. Por supuesto, los redactores del Plan de Barranquilla a lo largo de los años se van a ir desplazando hacia la socialdemocracia, que va a ser verdaderamente la filosofía política que respalda a Acción Democrática prácticamente desde su nacimiento. Bien, por otra parte, el general Gómez va a hacer varias reformas constitucionales vinculadas con detalles en relación con su permanencia en el poder.

Pero recordemos que también ha habido un cambio antes de estos sucesos que he estado relatando. Ha habido un cambio de perspectiva para el general Gómez y eso va a ocurrir en 1923, cuando su hermano Juancho Gómez es asesinado en Miraflores y hasta el día de hoy los autores del asesinato permanecen en la sombra o terreno de las especulaciones. Finalmente no se sabe a ciencia cierta quién asesinó a Juancho Gómez, pero en todo caso fue algo que fue dramático para el general Gómez y que a partir de allí se estableció una cantidad de prevenciones en relación con el ejercicio del poder por parte de él.

También recordemos que para estas fechas que estamos hablando, ya extraordinarios intelectuales venezolanos participan de la dictadura del general Gómez. Los hemos señalado antes, los repito: Vayan y Yalanz, González Guinán, Gil Fortul, su meta Pedro Emilio Coll, Manuel Díaz Rodríguez, Pedro Manuel Arcaya, Caracciolo Parra Pérez, Román Cárdenas, el organizador de la hacienda pública nacional, y el doctor Torres que ya lo hemos mencionado por su destacadísima importancia en relación con el petróleo. Por cierto, Román Cárdenas a partir de 1910 y después es sucedido en ese cargo por Luis Vélez, pero Román Cárdenas es el que diseña el Plan Carretero Nacional con ingenieros, por supuesto.

Y después él pasa a ser ministro de Hacienda. Después los éxitos al frente del Ministerio de Obras Públicas durante Gómez y en ese momento de 1910-1912 cuando se diseña el Plan Carretero Nacional empieza a declinar la inversión ferrocarrilera. En 1914, la inversión ferrocarrilera todavía declina más porque el hecho de la aparición del petróleo señalaba que el destino gasolinero de Venezuela le iba a permitir comunicarse por vías terrestres distintas a las vías férreas. Por eso es que se diseña un plan carretero nacional que fue muy, muy importante.

Bien, en la próxima parte del programa seguiremos viendo más aspectos de la dictadura del general Gómez, vamos a ver en la próxima parte los aspectos vinculados con las reformas constitucionales que adelantó. Decíamos en la parte anterior del programa que veríamos ahora reformas constitucionales en los últimos años de la dictadura del general Gómez.

En 1928 se acomete una nueva reforma constitucional para eliminar el cargo de vicepresidente de la República, ya que el hijo de Gómez, José Vicente, ha sido tocado por las desconfianzas de su padre. Por cierto, esto es muy interesante y la manera simbólica. Gómez tenía un particular desarrollo de las percepciones simbólicas. Él le hizo saber a la gente que su hijo había caído en desgracia de la siguiente manera: Gómez paseaba todas las tardes en un carro descapotable por Maracay y la gente lo veía, ahí va el general Gómez, extraordinariamente trajeado como militar.

Un día le dijo a su hijo: "Hijo, ven, que vamos a pasear, pero quítate el traje militar, vete lo que llamaban en mangas de camisa, una camisa civil blanca", y así pasearon. Y así la gente supo que José Vicente Gómez había caído en desgracia para su padre. Bueno, por cierto, a partir de allí Gómez lo envía a vivir a París y va a enfermar de cáncer y, bueno, iba a morir. Luego su viuda, Josefina Revenga, pues muy pronto, muy joven, va a quedar viuda de José Vicente Gómez; con ella se va a casar un hombre de confianza del general Gómez, que era el doctor Pedro Tinoco Smith, el padre de Pedro Tinoco de las generaciones más recientes.

Bien, entonces en esta oportunidad de la que veníamos hablando se introdujo en la Constitución Nacional el inciso 6 del artículo 32. Esto es muy importante porque se prohibía la propaganda comunista o anarquista en Venezuela. Es decir, si se prohibía la propaganda, en el fondo también se estaba prohibiendo la existencia de partidos comunistas o anarquistas en Venezuela. Esto le va a servir luego a Eleazar López Contreras en 1937, y volveremos sobre este punto cuando hagamos el programa sobre el general López Contreras, que será pronto.

Luego vamos a tener otra reforma en 1929. Esta reforma introducía cambios en el período presidencial que se iniciaba en 1929 y concluiría en 1936. Es decir, se volvía al septenio. Gómez pasó por distintos períodos presidenciales y el último que abrazó fue el septenio, un período de siete años del 29 al 36. Esto va a tener importancia también en tiempos de López, porque la reforma constitucional de López Contreras, muy celebrada con buenas razones para hacerlo, redujo la duración del período presidencial. De siete años, que era el vigente para cuando López asume al poder, a cinco. Lo que quiere decir es la primera vez que un hombre en Venezuela, en tiempos recientes, por entonces se reducían los años que iba a ejercer el poder.

Esto le dio una solidez moral importante al general López Contreras al inicio de su gobierno, esta modificación de la reforma constitucional que estamos viendo en este momento, producida en 1929. A su vez la reforma establecía que el jefe del Ejército compartiría funciones como jefe de Estado con quien fuese electo presidente de la República, es decir, que se creaba una suerte de copresidencia de la República, porque iba a gobernar el presidente de la República electo con el jefe del Ejército designado, que tendría en este caso funciones de jefe de Estado.

Lo que ocurre es que en algún momento estos dos cargos se concitan en la figura de Juan Vicente Gómez, pero en las primeras de cambio no fue así porque Gómez recomienda al Congreso Nacional que designe a Juan Bautista Pérez, quien venía desempeñándose en la presidencia de la Corte Federal y de Casación, como presidente de la República. Recuerden ustedes que en esta larga dictadura del general Gómez, de 1908 a 1935, hubo tres presidentes de la República distintos a él. Presidente de la República en el papel, no en los hechos: primero fue José Gil Fortul, después fue siete años Víctorino Márquez Bustillos y ahora por año y medio o dos Juan Bautista Pérez, que venía de ser, como les acabo de decir, presidente de la Corte Federal y de Casación.

Pérez detentó el cargo en las condiciones descritas hasta 1931, de modo que fue durante dos años y salió por conflictos internos dentro del gomecismo, no con conflictos con Gómez, pero sí conflictos con seguidores de Gómez, porque el gomecismo, hay que señalarlo, no era monolítico, el gomecismo tenía facciones. Por una parte estaban los militares que venían desde tiempos de la Revolución Liberal Restauradora, algunos castristas y otros gomecistas, ahora lópezistas... Y por otro lado estaba la familia Gómez, que era muy grande, porque Gómez tuvo muchos hijos, con Dionisia y su segunda mujer, Dolores Amelia Núñez de Cáceres, con quien cohabitaba sin casarse, pero tuvo muchos hijos también.

Por supuesto, Gómez tuvo muchísimos hijos fuera de sus matrimonios, eso es un hecho bastante comprobado. De modo que el gomecismo no era monolítico, por eso es que estoy hablando de esto. Había la familia, estaba la casta militar que controlaba el Ejército y tenía sus propias opiniones. Estaban además los intelectuales que trabajaban con el general Gómez, en su mayoría positivistas, y tenían también una visión de las cosas, pero, por supuesto, la última palabra la tenía el general Gómez, pues de una manera bastante contundente, por decir lo menos. Entonces uno de esos conflictos internos condujo a la salida de Juan Bautista Pérez de la presidencia de la República y ahora viene la séptima y última reforma que Gómez le hace a la Constitución Nacional.

Recapitulemos: Gómez le hace a la Constitución que él encuentra en 1908, entre 1908 y 1935, es decir, 27 años, Gómez hace siete constituciones distintas. Algunas tienen importancia, pero en su mayoría son reformas a una constitución. Son reformas constitucionales, no podemos hablar propiamente de nuevas constituciones, ¿verdad? Son siete a lo largo de estos años. Aquí fue muy sencilla la reforma.

Se reunieron en un solo cargo las funciones del presidente de la República y comandante en jefe de los ejércitos. Y el designado para ambos cargos no fue un misterio para nadie, fue Juan Vicente Gómez. Por eso les decía antes que, en un primer momento, la presidencia del Ejército es Juan Bautista Pérez. Gómez nunca abandonó las jefaturas del Ejército, ese era el origen de poder real porque es el monopolio de la violencia y las armas. Y en esta última reforma reúne en una persona, que es él, tanto el poder civil como militar. Pero es evidente que a lo largo de la dictadura del general Gómez el poder civil se hizo tributario del militar, porque la institución sobre la que va a girar la vida nacional desde por lo menos 1910 y, según algunos, 1899, la institución sobre la que va a orbitar la vida nacional es el Ejército.

Por eso el Ejército se convierte en un poder elector. Fíjense que cuando muere el general Gómez quien toma la decisión de qué lo suceda, el ministro de Guerra y Marina, son propiamente las fuerzas armadas, pasando por encima de la voluntad de la familia Gómez, que quería que a Juan Vicente Gómez lo sucediera un integrante de su familia. Pero no fue así, entonces eso nos revela que durante la dictadura del general Gómez, si bien se consolidó un poder personal insólito alrededor y en la mano del general Gómez, también es cierto que fue consolidándose el poder de una institución, que en este caso es el Ejército venezolano, porque la marina tenía una menor importancia.

La aviación había comenzado hace muy pocos años y la Guardia Nacional no había sido creada, porque la Guardia Nacional era creada en 1936 por Eleazar López Contreras, de modo que el epicentro de la vida nacional era el Ejército y la cabeza del Ejército era Juan Vicente Gómez. En las próximas partes del programa vamos a ver todo el episodio final de la muerte del general Gómez, las consecuencias que trae, cómo ocurren los hechos, y vamos a recurrir, pues, a la memoria y a testigos presenciales de la muerte del general Gómez en su casa de Las Delicias en Maracay, el 17 de diciembre de 1935. De modo que ya regresamos.

Y los domingos a las diez de la mañana, somos Unión Radio Cultural. Escuchar la Palabra de Dios nos acerca a la reflexión espiritual. Nos fortalece la fe y la esperanza. Sin embargo su presencia es vital para la humanidad, para Venezuela, para el mundo entero. Somos parte de esta historia del Reinado de Dios, ustedes y yo, los cristianos católicos y aquellos que se sientan tocados por el Espíritu de Jesús en Nazaret, por el Espíritu Santo. Ustedes escuchan Venezolanos.

Somos Unión Radio Cultural. Bien decíamos en la parte anterior del programa que en esta nos dedicaríamos a ver los últimos días de Juan Vicente Gómez. Debemos recordar que una afección prostática terminó por minarle la salud. Esa afección prostática lo martirizó durante un buen tiempo, digamos así. Allí entraron los urólogos, en particular el doctor Adolfo Bueno, hicieron lo que en aquella época medianamente se podía hacer hasta que finalmente el general Gómez va a morir en su cama, en su casa de Maracay, el 17 de diciembre de 1935.

Hay una cantidad de leyendas urbanas en relación con que si murió ese día o no murió ese día. Yo me baso en el testimonio de Arturo Uslar Pietri, que estaba presente. En 1935 Arturo Uslar era un hombre de 29 años, muy amigo de Florencio Gómez, un hijo del general Gómez. Había ya regresado de una estadía en París. Uslar estuvo en París entre 1928 y 1934 trabajando en la embajada de Venezuela en París como asistente del embajador César Zumeta, se trataba de un muchacho en aquel entonces. Pero él estuvo presente y en la última entrevista que él sostuvo conmigo, él refiere a los momentos en que murió el general Gómez.

Toda la familia y los allegados, él se incluía dentro de los allegados, estaban en la planta baja de la casa. El general Gómez estaba delirando o falleciendo, en los estertores. En el Alto de la Casa, que era como se llamaba antes ese primer piso, en Los Venezolanos lo llamaban el Alto de la Casa, y alguien bajó y dijo: "Acaba de fallecer el benemérito Juan Vicente Gómez". En la noche del 17 de diciembre de 1935, en ese momento termina la dictadura militar más larga que ha padecido Venezuela y se abren las puertas de una nueva situación encabezada, como sabemos, por el ministro de Guerra y Marina, que era el entonces general Eleazar López Contreras, quien de inmediato, ese mismo 17 de diciembre de 1935, toma el control de la situación.

Pero lo tomaba hasta cierto punto porque al día siguiente comienzan los saqueos por parte de turbas enardecidas de las casas de los gomecistas en distintas ciudades venezolanas: empiezan a saquearlas, a quemarlas, a robarse los muebles del interior. Muchos de estos personajes se esconden y van al exilio. Y uno se pregunta, bueno, ¿y López Contreras? ¿Por qué no enfrentó esto, digamos, con todo el rigor de la fuerza pública? Porque López Contreras ya intuía, me parece, que su papel iba a ser como de puente, de tránsito, de una Venezuela tremendamente represiva, como era la Venezuela de Juan Vicente Gómez, hacia una Venezuela de forma un poco más democrática.

Y además este hecho también señaló una molestia profunda y un rompimiento de la familia Gómez con Eleazar López Contreras. En ese momento también va a servir para que se separen las aguas y se entienda que quien ha asumido el poder a la muerte del general Gómez no es la familia Gómez sino el Ejército Nacional encabezado por el ministro de Guerra y Marina, que a su vez había sido designado por Juan Vicente Gómez. El mismo Uslar Pietri, en la entrevista sostenida conmigo, desliza la hipótesis de que en el momento en que Gómez escoge a López Contreras le estaba diciendo a su familia también: este es el sucesor.

Lo que pasa es que Gómez no habla. Es un hombre de símbolos y de metáforas si acaso, a nadie se lo dice de manera expresa. Se trataba de interpretar aquel silencio del general Gómez, muy propio del carácter en la psicología de los montañeses, y el general Gómez lo era de pies a cabeza, un tachirense de las montañas, criado en el campo o en la hacienda, trabajando la tierra con el ganado. Gente de pocas palabras, de muy, muy pocas palabras. Entonces, pues, yo diría que se creaban estas situaciones un tanto ambiguas en relación con él.

También debemos referirnos al balance que se puede hacer de esta dictadura militar tan larga y es un balance complejo, y hasta contradictorio, porque no cabe la menor duda de que las libertades políticas fueron conculcadas durante su mandato, pero las económicas no. Por eso Manuel Caballero titula su estudio biográfico, El general Gómez, de la siguiente manera: Gómez, el Tirano Liberal, porque Gómez no era un socialista, no intervenía y no le atribuía papeles interventores al Estado en el área de la economía sino en otras áreas, por supuesto, del área política, de modo que por una parte no hubo libertades políticas, sí hubo libertades económicas con algunas limitaciones.

Esto también hay que decirlo porque si al general Gómez le gustaba una hacienda y quería comprarla, mandaba alguno de sus compadres, ¿verdad?, a ofrecer un precio por la hacienda. "Mire, al general Gómez le gustó esta tierra, se quiere comprar". El dueño de esa tierra sabía que si no se la vendía, su destino era bastante oscuro. Lo más probable es que su destino fuese el exilio. Entonces había libertades económicas hasta el momento en que al general Gómez le interesaba alguna tierra en particular, de modo que no eran libertades económicas conculcadas de manera sistémica sino episódica, digamos así.

También hay que señalar que el fenómeno del caudillismo del siglo XIX concluyó con Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez. Y eso es un haber importante de estos dos gobiernos autoritarios, es decir, concluyeron los caudillos regionales no porque hicieron la paz sino porque fueron derrotados militarmente, el último fue Rolando. De modo que eso es imposible no atribuirlo a este período, en ese caso de la dictadura del general Gómez, y los gobiernos autoritarios de Cipriano Castro también.

También es verdad que su gobierno puso orden en la Hacienda Pública Nacional y eso se lo debemos a Román Cárdenas, que era un hombre muy organizado, tachirense también. Que primero fue ministro del MOP, como les dije antes, pero después fue durante muchos años ministro de Hacienda y puso orden y estuvo presente en el momento en que las arcas nacionales habían ingresado tal cantidad de regalías petroleras que el general Gómez terminó de cancelar la deuda nacional. Esa deuda, recuerden ustedes, que venía del tiempo de los ferrocarriles de Guzmán Blanco y después tuvo un momento en que Joaquín Crespo en 1896 las refinanció, pero no se pudo pagar y condujo al bloqueo de los puertos venezolanos por parte de los acreedores europeos, Alemania, Francia, Italia e Inglaterra, que bloquearon el puerto de La Guaira y el puerto de Puerto Cabello cobrándose las deudas que tenía la República de Venezuela, deuda que había incumplido su pago.

Gómez se da el lujo de pagar toda esta deuda, bueno, porque está recibiendo las regalías petroleras, tiene unos excedentes con los que no había soñado nadie, y termina de pagarles la deuda a las potencias extranjeras y se recuperan los puertos venezolanos. Porque el puerto de La Guaira y el puerto de Puerto Cabello estaban en manos de los ingleses, que eran los que cobraban los impuestos, un porcentaje de los impuestos aduanales de los productos de exportación y de importación. Y con eso era que se pagaba la deuda, como en algún programa anterior explicamos.

Temo que eso termina de hacerse durante el gobierno del general Gómez, gracias a las regalías petroleras. También es importante en sus haberes la labor de codificación de las relaciones civiles y económicas que encabezó el doctor Pedro Manuel Arcaya. Esto no cabe duda de que fue una tarea importante para el mundo del derecho. También hubo una construcción de vías de comunicación entre regiones aisladas en territorio nacional.

Bueno, en fin, que se construyó la carretera trasandina y que se comunicó por vía terrestre para la circulación de carros y camiones los estados andinos con el occidente del país, con Caracas, etcétera. De modo que construcción de carreteras hubo y también, por supuesto, lo hemos dicho varias veces, se fortaleció el Ejército Nacional. Y en la medida en que desaparecieron los caudillos regionales, el Estado Nacional como concepto moderno en el que un Ejército tiene el control absoluto del territorio se logró durante la dictadura del general Gómez y se avanzó mucho durante los gobiernos autoritarios de Cipriano Castro.

De modo que creo haber dado una vuelta completa, al menos en lo esencial, con Juan Vicente Gómez. Y esto fue Venezolanos. Sí habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca.

A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter arroba Rafael Arráiz, me acompañaron en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la Dirección Técnica Giancarlo Caraballo. Ha sido como siempre un gusto hablar para ustedes hasta nuestro próximo encuentro.

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