Serie Militares. Eleazar López Contreras.
Militares. Eleazar López Contreras.
Transcripción
"Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia, mi número de productor nacional independiente 30.720. Hoy, en la continuación de la serie que venimos haciendo sobre militares venezolanos, nos toca trabajar la peripecia vital de Eleazar López Contreras. Un tachirense que nace en Queniquea el 5 de mayo de 1883 y que fallece en Caracas, en 1973. De modo que estamos hablando de un hombre muy longevo para su tiempo, vivió 90 años.
Era hijo del coronel Manuel María López —que era caraqueño, curiosamente— y de Catalina Contreras, que sí era tachirense. Pero el padre muere a los pocos días de nacido el niño; va a fallecer de paludismo. En aquellos tiempos el paludismo era la causa principal de muerte en Venezuela, un país diezmado por el paludismo, y en ese año 1883 va a fallecer el coronel Manuel María López. Y entonces, ¿quién educa a Eleazar López Contreras?
¿Quién es la figura paterna si el padre no está presente porque se ha ido al otro mundo? Pues va a ser el sacerdote Fernando María Contreras, que era su tío, hermano de Catalina Contreras, su madre. Esa va a ser la figura paterna de Eleazar López y va a estudiar la escuela primaria en Capacho y en Capacho Nuevo, que eran los pueblos cercanos a Queniquea. Luego va a estar en La Grita, en el célebre colegio del Sagrado Corazón de Jesús que era dirigido por monseñor Jáuregui, y allí se va a graduar de bachiller en 1898, tiene 15 años.
Este dato no es menor: este muchacho, este adolescente de quince años, toda su educación ha estado bajo el paraguas de la Iglesia católica porque el tío cura lo educa y después el bachillerato lo hace con monseñor Jáuregui en La Grita, en el Colegio del Sagrado Corazón. Y lo vamos a tener al año siguiente, siendo un muchacho de 16 años, incorporado en 1899 a la Revolución Liberal Restauradora que encabeza Cipriano Castro, que va a partir de Cúcuta y muy pronto entra en el territorio venezolano. Esto está ocurriendo en mayo de 1899 y en octubre esa Revolución Liberal Restauradora entra triunfante a Caracas, asume el poder Cipriano Castro y comienza la dilatada hegemonía militar tachirense con Castro, luego Juan Vicente Gómez, después Eleazar López Contreras y finalmente Isaías Medina Angarita.
Es un gentilicio el que ha tomado el poder en Venezuela: el gentilicio tachirense, que a su vez ha constituido un ejército serio, organizado, incluso profesional, porque recordemos que Cipriano Castro decreta la creación de una academia militar y finalmente la Academia abre sus puertas en 1910, cuando ya gobierna Juan Vicente Gómez. Y allí está Eleazar López Contreras, siempre con ellos. De hecho, en esa campaña de 1899, cuando el muchacho del que venimos hablando tiene 16 años, es herido en la batalla de Tocuyito y lo operan en Caracas. Es una herida menor que no compromete su vida, pero una herida al fin.
Y cuando han tomado ya el poder en el año 1900, cuando Eleazar López tiene 17 años, Cipriano Castro lo nombra su edecán, es decir, su asistente personal. Tiene diecisiete años y luego lo envían al Táchira con Gómez. Aquí hay un tema interesante porque él estaba muy honrado de ser edecán de Cipriano Castro, pero por otro lado no quería eternizarse en esas funciones, sino que quería volver al campo o seguir formándose como un hombre de armas.
Y por eso es que se lo lleva Juan Vicente Gómez cuando Cipriano Castro lo envía al Táchira a pacificar el Táchira y a gobernar allí en el terruño de todos ellos, en San Cristóbal. Pero ahí va a estar en 1900 y ya en 1901 empieza un largo peregrinaje del oficial Eleazar López Contreras por toda Venezuela en distintos regimientos militares, ascendiendo dentro de la carrera militar. Por ejemplo, en 1901 y 1902 lo vamos a hallar en Valencia, en Puerto Cabello o en Tucacas, siempre en regimientos militares con distintas tareas, a medida que él va ascendiendo. Por ejemplo, ya en 1903 es designado segundo comandante del Castillo Libertador, en Puerto Cabello, y ahí va a estar tres años.
Hasta 1906, cuando lo traen de vuelta a Caracas, y también lo envían al Táchira, a una misión que le toma buena parte del año 1907. Cuando los hechos de 1908, me refiero al golpe seco que le dio Juan Vicente Gómez a Cipriano Castro, Eleazar López Contreras es el jefe militar de la aduana de La Vela, en Coro. No está en Caracas, tampoco tiene un altísimo rango: todavía es un hombre sumamente joven. Después de estos hechos, cuando ya está gobernando Juan Vicente Gómez a partir de 1908, diciembre, pero sobre todo a partir de 1909, Gómez lo pone a dar vueltas también.
Lo asigna primero a Río Caribe, después pasa un tiempo en Carúpano, después se lo traen al Río Chico, después lo vuelven a enviar a Oriente, a las Salinas de Araya, y todo esto está ocurriendo entre 1909 y 1914. Al parecer Gómez, que por supuesto era un hombre muy desconfiado, como suelen ser los hombres avezados en el uso del poder, desconfiaba de Eleazar López Contreras. Como López Contreras había sido edecán de Cipriano Castro y le tenía un cariño o un afecto muy particular, Gómez sospechaba que López Contreras estaba conspirando con Castro en combinación con Castro, porque Castro estaba en el exterior buscando invadir a Venezuela para recuperar el poder.
Gómez sospechaba que Eleazar López estaba en esa jugada hasta que se convence de que no, de que no está en la jugada con Cipriano Castro y entonces comienza a distinguirlo muy particularmente. Y en 1914 lo asciende a coronel; ya tiene 31 años Eleazar López. En los años 1915-1916 lo vamos a tener en el Batallón Rivas y en el Regimiento Piar. Y en 1919 tiene un ascenso importante: lo nombran director de guerra del Ministerio de Guerra y Marina. Recordemos que para esa época no se había creado el Ministerio de la Defensa; el ministerio se dividía en dos partes, la guerra y la marina, porque la aviación no había comenzado.
Estamos en 1919, me refiero a la Aviación Militar. Entonces, bueno, ya él, siendo director de Guerra, tenía bajo su supervisión al Ejército, porque lo otro eran las fuerzas navales, de modo que aquí tiene un ascenso verdaderamente importante. Cuatro años después, en 1923, lo ascienden de nuevo a general de brigada y lo designa el general Gómez como jefe de la Guarnición de Caracas, una nueva distinción que lo trae a vivir en la ciudad de Caracas, donde no había permanecido mucho tiempo. Más bien conocía mucho la geografía nacional y además todo el territorio porque estuvo destacado en zonas de Oriente de manera muy enfática, siendo él tachirense también estuvo destacado en el centro, en Valencia, en Puerto Cabello, y por supuesto conocía como la palma de su mano su tierra, los Andes.
De modo que esto, quizás sin proponérselo, le dio una formación geográfica importante de primera mano, con fuente directa de las geografías y la idiosincrasia de cada región de Venezuela. En 1924 va a ocurrir un hecho importante que es el centenario de la Batalla de Ayacucho en Perú, y la República del Perú organiza unos actos con la mayor pompa. Y allá es enviado Eleazar López Contreras, ya como general de brigada, por el general Gómez para que represente a Venezuela en las festividades. Estamos en 1924.
En la próxima parte del programa seguiremos viendo su historia, su biografía, y ya regresamos. Estás en sintonía de Unión Radio Cultural. Recuerda: todos los programas están colgados en la aplicación anchor.fm. Este programa Venezolanos lo puedes volver a escuchar los sábados a las 10 de la noche y los domingos a las 10 de la mañana. Somos Unión Radio Cultural. Escuchar la Palabra de Dios nos acerca a la reflexión espiritual, nos fortalece la fe y la esperanza, vital para la humanidad, para Venezuela, para el mundo entero. Y nosotros somos parte de esta historia del reinado de Dios.
Ustedes y yo, los cristianos católicos, y aquellos que se sientan tocados por el Espíritu de Jesús de Nazaret, por el Espíritu Santo. De vuelta ya del Perú, celebrado el centenario de la batalla de Ayacucho, el general López continuó al frente de la Guarnición de Caracas y en 1928 le va a tocar un caso muy difícil, muy complejo. Y es el caso de la rebelión estudiantil de la Semana del Estudiante, en febrero de 1928, donde ocurre un hecho que lo involucra, porque su hijo Eleazar López Paul Mrakch se suma a los estudiantes con algunos compañeros de armas.
Por supuesto Eleazar hijo está comenzando la carrera en las armas y se entusiasma por la rebelión estudiantil, comulga con las proposiciones democráticas de esta rebelión estudiantil comandada por Raúl Leoni y Rómulo Betancourt, Miguel Otero Silva, José Tomás Jiménez Arráiz y muchísimos otros estudiantes venezolanos. Y aquí viene la circunstancia difícil: le toca al general López hacer presos a los estudiantes, a su hijo, y no le tiembla el pulso, ese es su deber en esta circunstancia. Y vienen los episodios que conocemos de la generación del 1928, que nos hemos referido en programas anteriores pero que lo volvemos a señalar en este momento porque tiene a López Contreras en el epicentro.
Esto, por otra parte, una vez resuelta la situación, hechos presos los estudiantes, hecho preso su hijo, el general Gómez cree conveniente enviarlo al Táchira y allá va a estar entre 1928 y 1930. Y en 1930 el general Gómez lo trae de vuelta a Caracas y lo nombra jefe del Estado Mayor, pues ya lo que faltaba era un solo paso para llegar a ser ministro de Guerra y Marina, cosa que va a ocurrir en 1931. Él va a ser ministro de Guerra y Marina desde el año 31 hasta el año 35, año de la muerte de Juan Vicente Gómez.
Hay algunos autores, entre otros Arturo Uslar Pietri, que piensan que cuando el general Gómez lo escogió a él como ministro de Guerra y Marina estaba escogiendo su sucesor. Y este es un argumento que tiene peso, porque en el texto constitucional vigente para la época el papel de las Fuerzas Armadas y, en consecuencia, del ministro de Guerra y Marina, era una suerte de papel rector dentro del gabinete ejecutivo. El ministro de Guerra y Marina tenía preeminencia sobre los otros ministros civiles, de modo que no es descabellado pensar que en ese momento el general Gómez estaba escogiendo a su sucesor. Por supuesto, eso lo está haciendo en 1931; probablemente el general Gómez no pensaba que iba a morir nunca, porque suele ocurrirle a la gente.
La fuerza de la vida nos lleva a hacernos creer que somos inmortales, eso le pasa a mucha gente, pero supongamos no es así, y el general Gómez sí tenía conciencia de que se acercaba al final por tener una afección prostática importante, de modo que esa tesis de Uslar tiene cierto asidero. Gómez va a morir el 17 de diciembre de 1935 y, de inmediato, el general Eleazar López Contreras asume el gobierno. Aquí empiezan a pasar cosas muy curiosas: hay unas turbas enardecidas antigomecistas que empiezan a saquear las casas de los gomecistas más prominentes y el general López no ordena que se les reprima, sino que pasa a entender la furia colectiva y no se opone a estos saqueos.
Lo que va a crear una separación total entre lo gomecista y el lopezismo que están comenzando, pero esta separación hasta el sol de hoy probablemente los herederos la mantengan, porque no esperaban que esa fuese la actitud del general López. No lo esperaban los gomecistas; el otro país, que no era gomecista, más bien vio con una gran curiosidad estos hechos. De inmediato el general López va a promover una reforma constitucional que va a tener lugar en 1936, y ocurre otro hecho sorprendente. Para aquel momento el período presidencial vigente era de siete años y el general López propone en la reforma constitucional que se reduzca a cinco.
Yo creo que era la primera vez en muchísimos años, y probablemente nunca antes, que un presidente se reducía el período de ejercicio del gobierno. Esto le dio una consistencia moral a López Contreras como ha habido pocas, porque eso no lo hace nadie; un país patológicamente enamorado del poder, que una persona que detenta el poder se reduzca en dos años el ejercicio de la presidencia, fue una gratísima sorpresa, una mayúscula sorpresa para el país, y de inmediato también van a pasar dos hechos de la mayor importancia. La manifestación estudiantil del 14 de febrero de 1936 comienza como una manifestación estudiantil de respaldo al nuevo gobierno y solicitudes de acciones democráticas por parte de los estudiantes, pero se les va a sumar la población entera y va a ser la primera gran manifestación pública que ocurre en Venezuela en estas magnitudes.
Eso comenzó a ocurrir el 14 de febrero del 36; entonces la ciudad era muy pequeña y se calcula que alrededor de 40 mil personas salieron a la calle: estudiantes, empleados, obreros, amas de casa, estudiantes del bachillerato. Es decir, toda la ciudad solicitando un cambio en la manera de gobernar, y el general López inteligentemente actuó porque en los primeros momentos el gobernador de Caracas, que era el general Félix Galavís, ordena disparar en contra de los manifestantes y hay un saldo de muertos y heridos. Pero la indignación del manifestante es tal que empieza toda la ciudadanía a respaldarlos.
Y pues nada, ya no queda otra actitud que cambiar la política y el general López lo hace; va a recibir una delegación encabezada por el entonces rector de la Universidad Central de Venezuela, el ilustre doctor Francisco Antonio Rísquez, y los dirigentes estudiantiles. Y por primera vez en muchísimos años el presidente les abrió las puertas del palacio presidencial y dialogó con ellos. Esto no pasaba en tiempos del general Gómez, por razones obvias, de modo que aquí la gente dijo: bueno, aquí hay un cambio, aquí hay una práctica democrática, el diálogo es el instrumento central de la democracia, vamos a dialogar y busquemos puntos de acuerdo, y eso fue lo que ocurrió. Por otra parte, el general Galavís, el general López ordena hacerlo preso y lo juzgan por los delitos cometidos.
Pero claro, no se le pudo imputar cargos penales porque no hubo manera de demostrarlos, pero ya este hecho... este solo hecho nos hablaba de una actitud diferente en relación con el poder por parte del hombre que estaba comenzando a gobernar, que era Eleazar López Contreras. También de inmediato él va a enviar telegramas él mismo, porque ahí están, se pueden leer: el propio general López Contreras le envía telegrama a los líderes estudiantiles que están en el exilio para que regresen a su país, hacer política y incorporarse a la vida pública venezolana. Es un hecho curioso, bonito o sorprendente que sea el propio jefe de Estado quien invita con telegramas a esas decenas de líderes estudiantiles que están en el exilio, que han sido perseguidos durante la dictadura del general Gómez, para que regresen al país.
Y también, mientras todo esto está ocurriendo, hay unos jóvenes encabezados por Alberto Adriani redactando el Programa de Febrero. Probablemente los hechos del 14 de febrero aceleraron la reacción del Plan de Febrero, que se va a presentar ante el país el 21 de febrero de 1936, es decir, una semana, siete días después. Allí los venezolanos terminaron de comprender qué es un cambio político de grandes dimensiones porque se estaba presentando un plan de gobierno. Eso les era algo que jamás lo hizo: en el siglo XIX no se presentaban planes, se ejecutaban obras, pero aquí se estaba presentando un Plan de Gobierno, y eso era un signo de gran modernidad.
Es decir, ustedes saben que la modernidad y la democracia están vinculadas con las transparencias informativas, y aquí hay un paso importante que vamos a examinar punto por punto del Plan de Febrero de 1936 en la próxima parte del programa, cuando veamos uno a uno lo que se propone el gobierno del general López con el plan redactado por Alberto Adriani, con la colaboración de otros jóvenes profesionales que se han incorporado al gobierno de López siendo sumamente jóvenes. Es el caso de Adriani y es el caso de Arturo Uslar Pietri y de algunos otros. De modo que en la próxima parte del programa veremos el Plan de Febrero de 1936. Ya regresamos.
En la parte anterior del programa veníamos diciendo que en esta vamos a ver los puntos que establecía el Plan de Febrero de 1936. Uno, apego a las leyes. Dos, revitalización del poder local, el municipio, con miras a convocar a unas elecciones universales, directas y secretas para la elección de concejales, es un punto importantísimo. Tres, reconocimiento de la clase obrera y nombramiento de una comisión redactora de una nueva ley del trabajo, importantísimo también. Cuatro, adopción de un plan nacional de higiene pública y asistencia social que permitiera enfrentar el gravísimo flagelo del paludismo y la anquilostomiasis, muy importante.
Cinco, diseño de un proyecto de construcción de obras de comunicación. Seis, enfrentamiento al problema del despoblamiento con la creación del Instituto Técnico de Inmigración y Colonización, como ustedes recuerdan, uno de los problemas centrales de Venezuela era que era un país casi despoblado. Siete, nueva política educativa con énfasis en alfabetización de adultos y formación de maestros; de aquí viene la creación del Instituto Pedagógico Nacional, como veremos luego. Ocho, nueve o diez, ya no recuerdo, respeto a la propiedad privada, el campo, y reorganización del Ministerio de Agricultura y Cría. Otro, revisión de la política fiscal y profesionalización de la administración pública. Bueno, imagínense, ¿esto en qué se tradujo? Esto se tradujo en varias instituciones, porque en el fondo el Plan de Febrero del 36 es un plan de modernización del Estado.
El Estado se había ido quedando muy atrás en los años finales de la dictadura del general Gómez, donde el general no tomaba decisiones modernizadoras, y se fue como creando una olla de presión, un cuello de botella que le toca al general López resolverlo. Y fíjense lo que yo he leído, se traduce en esto: la creación de la Contraloría General de la República, por cierto el general López aboga para que el primer contralor sea nada menos que Gumersindo Torres, el honestísimo ministro de Fomento que llevó adelante la política petrolera del general Gómez. Se crea el Instituto Pedagógico Nacional, un paso fundamental para la formación de maestros en Venezuela. Aquí el papel que jugó Mariano Picón Salas fue muy importante, porque él venía a vivir en Chile, se había formado en un instituto pedagógico chileno y se trajo de Chile una misión chilena, que fueron aquellos primeros profesores chilenos que ayudaron mucho.
Se quedaron a vivir en Venezuela para siempre, ayudaron con el diseño y la creación del Instituto Pedagógico Nacional que hoy en día tiene otro nombre, ¿no? Es la UPEL. Es una universidad, pero es a partir de este momento que se empiezan a formar, bajo estudios organizadamente académicos, los profesores de primaria y bachillerato. También el Plan de Febrero se traduce en la redacción de una nueva ley del trabajo, que por cierto el secretario de la comisión redactora va a ser el joven, en ese momento tiene 20 años, Rafael Caldera, que va a pasar toda su vida dedicado a los temas del derecho laboral.
También se va a aprobar una ley de educación; recordemos que el ministro de Educación de Eleazar López Contreras va a ser Arturo Uslar Pietri y entonces se hace bueno el proyecto de la alfabetización de adultos. Se redactó una educación moderna y también, como se dijo antes, se crea el Instituto Técnico de Inmigración y Colonización. Allí estuvo al frente del instituto Antonio Arráiz. Le toca a Arráiz y a López Contreras, por ejemplo, en el caso de los dos barcos judíos que vienen llegando a Venezuela, huyéndole al Holocausto nazi en 1939; son barcos que no los reciben en varios puertos que han tocado hasta que les abre López. Les abre las puertas y se quedan en Venezuela, y muchos de ellos han sido factores fundamentales del desarrollo del país.
Gracias al Plan de Febrero del 36, ese marco general de modernización, se va a crear también el Banco Central de Venezuela, nada menos. Se va a crear el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social como un ministerio específicamente dedicado al gravísimo tema de la salud, que enfrentaba entonces un desafío mayúsculo, como era el paludismo y la anquilostomiasis, también que era un problema importante, y allí va a estar el sabio Tejera, Enrique Tejera Guevara, el padre de Enrique Tejera París. También se va a crear el Seguro Social Obligatorio; Venezuela no tenía un seguro social obligatorio. También se va a crear el Consejo Venezolano del Niño y en esas tareas estuvo el gran pediatra venezolano Gustavo H. Machado, siempre apoyado por Lía Imber de Coronil, la primera mujer que se graduó de médico en Venezuela. El doctor Machado adelantó toda su vida esa tarea del respaldo institucional a la infancia abandonada, y se crea el Consejo Venezolano del Niño.
También en el gobierno de López Contreras se avanza muchísimo en el tratado con Colombia de delimitación de límites, y el tratado de límites con Colombia, disculpen el error. Y se firma también el tratado comercial con los Estados Unidos de Norteamérica en ese gobierno de Eleazar López Contreras, y además se va a crear el cuarto componente de las Fuerzas Armadas Nacionales. Para entonces existía el Ejército Nacional, la Marina y la Aviación, y López Contreras va a crear la Guardia Nacional, a imagen y semejanza, o inspirada en la Guardia Civil española. La Guardia Nacional, como ustedes saben, tanto en España como aquí, tiene tareas asignadas con el orden interno. La Guardia Nacional no está hecha para el resguardo del orden externo sino para el control de las aduanas, el orden público interno. De modo que eso va a crearse en ese quinquenio del gobierno de Eleazar López Contreras.
Bueno, con esta lista que les acabo de hacer de instituciones es evidente que hay un proceso muy intenso de modernización del Estado, y también hay que señalar que eso está dentro de lo que está ocurriendo en el mundo. Recordemos que en 1929 ocurre el crack de la Bolsa de Nueva York y esto trajo una reacción interesante, sobre todo encabezada por John Maynard Keynes, el gran economista británico graduado en Cambridge, que sus teorías económicas comenzaron a asignarle al Estado un papel que antes no se consideraba cuando estaba el mundo liberal en su apogeo. Pero la interpretación que se le dio a la caída de la Bolsa de Nueva York, que fue una crisis mundial de grandes proporciones y que al mundo le tomó casi diez años recuperarse de esa crisis, la interpretación que se le dio, les decía, es: ¿qué había ocurrido? Porque no había suficiente supervisión por parte del Estado y porque el Estado no intervenía suficientemente en los asuntos económicos.
Y además, en los Estados Unidos, también para la recuperación económica del país comenzaron a aplicarse políticas intervencionistas. ¿En qué sentido? En que, por ejemplo, el Estado comenzó a invertir grandes cantidades en los Estados Unidos y en la construcción de carreteras para animar toda la economía norteamericana. De modo que eso que estaba pasando allá, obviamente, iba a tener influencia aquí y en todas partes del mundo. Y el general López respondió a los signos de su tiempo y encabezó entonces un proceso de modernización del Estado. Es decir, el Estado comenzó a desarrollar unas tareas que antes no tenía en distintos órdenes.
Porque les acabo de hablar del Ministerio de Sanidad para atender al problema de la salud pública, pero les acabo de hablar del Banco Central de Venezuela para la emisión de billetes. Antes lo hacía la banca privada, antes eran billetes del Banco de Venezuela, el Banco de Maracaibo y el Banco de Caracas. Ahora se centralizaba todo y la política monetaria estaba en manos de una institución que en sus comienzos se concibió correctamente como una institución mixta: había capital del Estado en el Banco Central de Venezuela y capital privado. Quien deshace esto y completa la totalidad de las acciones para el Estado va a ser Carlos Andrés Pérez en su primer gobierno. El primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, ya lo hemos dicho muchas veces, es el primer gobierno tremendamente estatista e interventor que ha habido en Venezuela; el segundo es todo lo contrario.
Bien, en la próxima parte del programa seguiremos viendo el gobierno de Eleazar López y también veremos lo que ocurre después, porque la vida de López es muy larga y vienen nuevas vicisitudes. Ya regresamos. Estás en sintonía de Unión Radio Cultural. Recuerda: todos los programas están colgados en la aplicación anchor.fm. Este programa Venezolanos lo puedes volver a escuchar los sábados a las diez de la noche y los domingos a las 10 de la mañana. Somos Unión Radio Cultural. Escuchar la Palabra de Dios nos acerca a la reflexión espiritual, nos fortalece la fe y la esperanza.
Sin embargo, la historia sigue cantando y glorificando a Dios. Su presencia es vital para la humanidad, para Venezuela, para el mundo entero. Y nosotros somos parte de esta historia del reinado de Dios. Ustedes y yo, los cristianos católicos, y aquellos que se sientan tocados por el Espíritu de Jesús de Nazaret, por el Espíritu Santo, de la mañana y 10 de la noche. Somos Unión Radio Cultural. Ustedes escuchan Venezolanos, somos Unión Radio Cultural. Bien... y ahora nos toca ver el final del gobierno López.
Él hace un intento que se ha comentado poco a mi juicio y él le presenta a la institución rectora, la columna vertebral de la vida venezolana, que era el Ejército, las candidaturas de Diógenes Escalante. Y en el Ejército dicen: bueno, no muy bien el embajador Escalante, un hombre muy respetable, pero le dan a entender que a quien le toca, al igual que sucedió con él, es al ministro de Guerra y Marina. Y en ese caso el ministro de Guerra y Marina es Isaías Medina Angarita, de modo que el general López atiende, digamos, la costumbre que se había hecho institucional según lo cual el ministro de Guerra y Marina pasaba a ser el presidente de la República, claro.
Estos son mediante elecciones no universales y no directas, y entonces el control que tenía el gobierno del espectro electoral era total. No había manera de que eso fuese de otro signo. Entonces, pues la voluntad, realmente el dedo elector, lo tenían, no los electores. Los electores en Venezuela no elegían. Elegía el Ejército Nacional que era el que decidía, por supuesto, todo un contrasentido democrático, porque los militares no están formados para el gobierno administrativo: están formados para unas tareas muy importantes, pero unas tareas específicas.
De modo que esto, digamos que no era una práctica democrática y no lo era, pero era la costumbre de aquel tiempo porque el país se había galvanizado, orbitaba alrededor del prestigio del Ejército que había encabezado la gesta del fin de los caudillos regionales a principios del gobierno de Cipriano Castro y que se habían nucleado alrededor de la figura del general Gómez durante muchísimos años, porque Gómez va a ser el jefe del Ejército venezolano prácticamente desde 1902 y hasta 1935, la fecha de su muerte. De modo que el Ejército se había consolidado como el dedo elector, como el gran poder electoral venezolano, y habían escogido a Isaías Medina Angarita.
Y una vez que asume Medina Angarita comienza un gran descontento por parte de López Contreras y comienzan las diferencias entre Medina y López. Uno de los puntos que más irritó a López Contreras es que Medina Angarita asumió el primero de mayo como el día de la celebración del trabajo, del trabajador. Ese es un día que se creó en los Estados Unidos y en Chicago, al Partido Comunista norteamericano, que manejaban muchos sindicatos en los Estados Unidos, es el que crea el Día del Trabajo el primero de mayo. Y López Contreras nunca lo consagró. Pero recordemos que López es un católico y un católico ortodoxo, como lo era él en una muy buena medida.
Era imposible que se aviniera con el comunismo o la izquierda, de modo que ahí empezaron unas diferencias importantes. Recordemos también algo que no dijimos antes, y es cuando López invita a los muchachos del 28 a regresar a Venezuela en 1936, y estos muchachos crean las primeras organizaciones políticas como ORVE, la Organización Revolucionaria de Venezuela, y otras. Y cuando el general López advierte que buena parte de las nuevas organizaciones políticas que se han creado son de izquierda, los expulsa de nuevo en 1937 con el argumento del artículo 32, inciso 6, de la Constitución Nacional vigente, que impedía las actividades comunistas en Venezuela.
De modo que el general López ya en su gobierno había dado muestras de ser un adversario enconado del comunismo soviético, y yo diría que lo era desde sus perspectivas raigales católicas. De modo que esto lo digo para dibujar mejor al personaje. Entonces aquí comienza un descontento al punto tal que no se dirigieron la palabra a partir de determinado momento. El general López no contestó el llamado del presidente de la República, le hizo saber que no quería tener ninguna relación con él y se convirtieron en unos adversarios enconados.
Arturo Uslar, que era el secretario de la presidencia de Isaías Medina, intentó conciliar entre ambos porque Uslar venía de ser ministro de López y tenía una muy buena amistad con él, pero López negó la posibilidad de un diálogo entre Medina y él. López consideraba que las ofensas eran insalvables. Y viene el golpe del 18 de octubre de 1945 y en ese momento, en medio de la confusión, mucha gente cree que quien está dando el golpe es Eleazar López Contreras. Y por el contrario, Eleazar López es hecho preso.
Más bien es hecho preso por los golpistas y empieza un exilio largo para López Contreras: se va a Nueva York, iba a vivir en Nueva York de 1945 a 1952. En 1952 ya está gobernando la Junta Militar, primero encabezada por Carlos Delgado Chalbaud, pero Carlos Delgado es asesinado en noviembre de 1950. Viene el gobierno nominal de Germán Suárez Flamerich; en el fondo es el gobierno de la Junta Militar integrada por Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez. Y en 1952, pues, Eleazar López puede regresar al país sin ningún inconveniente.
Y vuelve a vivir en Venezuela a partir de ese año; va a pasar 21 años en Caracas. Estamos hablando de un hombre que cuando regresa en 1952 le tiene casi 70 años; para la época era un anciano, y va a tener una actuación importante en Venezuela. Nosotros lo vamos a ver, de acuerdo con la Constitución de 1961, que crea la figura del senador vitalicio, los senadores vitalicios... ¡ojalá se recuperara esta figura! Los senadores vitalicios eran expresidentes de la República y como buenos senex, como buenos ancianos sabios, integraban el Senado de la República sin necesidad de ser electos. Ellos estaban allí y López Contreras se incorpora al Senado, tiene actuaciones, incluso tiene una participación interesante: él está en Nueva York en enero de 1958, según Simón Alberto Consalvi participó en aquellas primeras reuniones que tienen en Nueva York, Betancourt, Caldera, Villalba y López, que estaba allí presente, intentando llegar a mínimos acuerdos para fortalecer el sistema democrático cuando regresaran a Venezuela.
Cosa que iba a pasar en lo inmediato porque ya había ocurrido el 23 de enero de 1958 y el dictador Marcos Pérez Jiménez se había ido a la República Dominicana, y el poder estaba en manos de Wolfgang Larrazábal, encabezando una junta civil-militar del gobierno e invitaba al regreso de los líderes políticos que estaban en el exilio. Y allí, en esas reuniones, también está López Contreras. Después, como les digo, creo que tiene una muy buena actuación en el nacimiento de la democracia venezolana e incluso creo que hicieron pedagogía política bien hecha él y Betancourt. Terminaron siendo buenos amigos, se dieron la mano públicamente, tenían una relación cordial después de que Betancourt, en sus años juveniles, había tenido críticas tremendamente severas a López, y además López se había ido al exilio durante siete años por los juicios de corrupción administrativa que encabezaba el gobierno de Betancourt a partir del 18 de octubre del 45, que lo incluían a él.
De modo que López Contreras había sido particularmente perjudicado por las políticas de Betancourt y, sin embargo, en 1958, recuperándose la democracia y el espíritu democrático, se daban la mano y tenían una relación afable, cordial, con dos personajes históricos venezolanos que estaban llamados al diálogo para la construcción de una Venezuela democrática, porque sin diálogo pues sabemos que no hay posibilidad alguna de entenderse. De modo que allí hay una actitud de pedagogía política importante.
Bien, me resta comentar algunos hechos... Hay algunos autores que piensan que la democracia en Venezuela comenzó con López Contreras. Hay otros que no, los autores que abonan esta tesis, entre ellos Manuel Caballero, lo señalaba: decía, con López Contreras el pueblo tomó la calle y ya nunca más regresó a sus casas. Es decir, el pueblo se convirtió en un actor político realmente. López Contreras encabezó una transición en Venezuela entre la dictadura militar de Juan Vicente Gómez y una situación bastante más democrática y abierta, sin que llegara a ser plenamente democrática, porque la democracia plena se alcanzó cuando se estableció en la Constitución de 1947 las elecciones universales, directas, secretas, que supuso la incorporación de las mujeres y el voto directo.
Sin embargo, no cabe la menor duda, al menos para mí, que el general López encabezó un gobierno de transición valioso, que era un hombre serio, y su gobierno tuvo no pocos logros importantes, sobre todo en lo que atañe a la modernización del Estado. Como siempre ha sido un gusto hablar para ustedes, soy Rafael Arráiz Lucca, esto es Venezolanos. A mí me consiguen en mi correo rafaelarais@hotmail.com y en Twitter @rafaelarrais. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la dirección técnica, Giancarlo Caravaggio. Hasta nuestro próximo encuentro.