Venezuela: 1498-1728. Conquista y Urbanización. Cap 5
Una historia del período colonial venezolano
Transcripción
Rafael Arráiz Lucca. Francisco de Río, en Venezuela, un viejo funcionario americano, me refiero a Gutiérrez de la Peña Langallo. ¿Por qué digo un viejo funcionario americano? Porque para el momento de su designación como capitán general tenía 25 años. En Venezuela procedía de Toledo.
Entre sus servicios ya se contaban el de haber sido capitán, regidor y gobernador de Margarita. Y en este interinato, porque Gutiérrez de la Peña Langallo va a gobernar como gobernador y capitán general dos años apenas, 1558-1559, va a designar a Francisco Fajardo para que conquiste las tierras de Maracapana hasta Borburata, con especial atención al valle de los Toromaimas, el Valle de Caracas desde donde estamos hablando. Va a ser muy poco tiempo el gobierno de Gutiérrez de la Peña Langallo y va a dejarle el cargo, el mando, a otro gobernador que fue Pablo de Collado, o Pablo Collado simplemente.
Por su parte, Gutiérrez de la Peña va a designar a Diego García de Paredes para que funde la llamada Ciudad Portátil de Trujillo. ¿Por qué ciudad portátil? Porque es una ciudad que se mudó en muchas oportunidades buscando el lugar adecuado para el asentamiento. Pero Diego García de Paredes no es cualquier capitán español en América, también ya tiene mucho tiempo por acá. Su aventura americana comienza en 1524 en Nicaragua y Panamá; allí se embarca en la aventura de su pariente, de su primo Francisco Pizarro, al Perú y le toca estar en el momento en que hacen preso a Atahualpa.
En Cajamarca. De modo que Diego García de Paredes tiene esa experiencia peruana, regresa a España y la corona lo envía a otros destinos: a batallar en África, en Francia, en Alemania, en Sicilia. Hasta que vuelve a zarpar hacia América y penetra en el Amazonas con Francisco de Orellana; también tiene un fracaso allí en esa expedición. Luego desembarca en Margarita, sigue a Cartagena, Coro, El Tocuyo; estamos en 1552 y es cuando recibe las órdenes de fundar la ciudad de Trujillo.
Cosa que ha debido ocurrir entre marzo y abril de 1558, sin que hasta la fecha pueda comprobarse el día exacto; esto es muy común, vamos a hallar esta circunstancia en repetidas oportunidades, que no puede fijarse con exactitud el día de la fundación de una ciudad porque no se conservaron las actas. Ya veremos en su momento que esta va a ser la situación de la ciudad de Caracas, como veremos en el momento en que lleguemos allí. Diego García de Paredes, a su vez, forma parte —como veremos luego— de quienes le dan muerte, hacen preso a López de Aguirre en Barquisimeto y lo ejecutan.
También García de Paredes, después de toda esta peripecia, regresa a España. En España es designado gobernador de Popayán, en el sur de Colombia y la frontera con el Ecuador del Nuevo Reino de Granada, que era como se llamaba. De modo que García de Paredes va a zarpar desde Sevilla hacia Santo Domingo, hace una escala en Borburata, actual Venezuela, sigue hacia Cartagena, pero se detiene en Cabo Blanco y en Cabo Blanco es sujeto de una emboscada en un banquete que se le ofrece de manera artera. Lo hacen preso y lo ejecutan los indígenas, cobrándose algunas otras ejecutorias de García de Paredes.
Muere en 1563. Pero estos episodios forman parte de su vida: tanto su participación con Pizarro en Perú para la prisión de Atahualpa en Cajamarca, como la fundación de Trujillo, como acabamos de señalar, y este final, digamos, inesperado cuando iba a disfrutar de la designación de gobernador en Popayán. Como vamos viendo a lo largo de esta historia que venimos relatando, muchos de los desenlaces de estos capitanes son trágicos.
Estamos hablando de un mundo signado por la violencia, las diferencias y una cantidad de circunstancias que hacían sumamente probable que el destino de alguno fuese una tragedia, como finalmente ocurre en Diego García de Paredes. Otro personaje también digno de una novela es Juan Rodríguez Suárez, el fundador de la ciudad de Mérida, a quien llamaban con el apodo del Caballero de la Capa Roja. El caso de Rodríguez Suárez es insólito porque ocurre que Rodríguez Suárez recibe el encargo del cabildo de la ciudad de Pamplona para fundar la ciudad de Mérida.
Recordemos que Rodríguez Suárez era de Mérida, en España, en Extremadura, y él funda la ciudad con el recuerdo de la suya, por eso la Mérida venezolana recuerda a la Mérida extremeña. Pero hay un hecho extraño y es que Rodríguez Suárez funda la ciudad de Mérida sin autorización de Bogotá, del centro del poder en aquel entonces en esa región. Y la funda con la sola indicación del cabildo de Pamplona.
De allí que Bogotá decide enviar a Juan de Maldonado y Ordoñez a hacerle preso, porque Rodríguez Suárez ha fundado sin autorización. Esto es muy interesante y muy curioso, porque se supone que el cabildo, con la sola voluntad del cabildo, no podía armarse de expedición para fundar ciudad. Se necesitaba la autorización de una instancia jerárquica superior, que en este caso era Bogotá y, en el caso de Venezuela, hubiera podido ser el gobernador en El Tocuyo para la fecha que estamos hablando o en Coro para la fecha en que estamos hablando.
Por eso envían a Juan de Maldonado y Ordoñez a hacerle preso, y en efecto, Maldonado lo hace preso en Mérida. Sin embargo, no echan para atrás la fundación de la ciudad de Mérida, sino que convienen en que la ciudad ha quedado fundada y que se designe de una manera diferente a cómo estaba designada con el escueto nombre de Mérida. Ahora debía llamarse Santiago de los Caballeros de Mérida.
Regresan juntos a Bogotá, Rodríguez Suárez hecho preso y Maldonado y Ordoñez; en Bogotá juzgan a Rodríguez Suárez y le propinan la pena capital, en 1560. Es decir... La pena es la pena de muerte. Sin embargo, el famoso Caballero de la Caparroja logra escapar y logra escapar hacia Pamplona, que es lugar de sus querencias, y ahí sucede algo todavía más extraño, y es que sus amigos lo protegen.
No deciden ejecutar la sentencia ¡y él sigue rumbo a Mérida! Escapando de la justicia bogotana sigue hacia Mérida... y las autoridades venezolanas, tanto Pablo Collado como Diego García de Paredes, tampoco cumplen sentencia bogotana y, por el contrario, deciden proteger y distinguir a Rodríguez Suárez con nuevas misiones.
De hecho, Rodríguez Suárez forma parte de la hueste de la expedición en que Francisco Fajardo, en 1561, va a fundar o a refundar la Villa San Francisco en el Valle de los Toromaimas, hoy la ciudad de Caracas. Estando allí, Rodríguez Suárez recibe las noticias sobre la llegada de Lope el Tirano Aguirre, o el Loco Aguirre, como también se le conocía, y le ordenan salir a perseguirlo. Cuando sale a perseguirlo del valle por las montañas cerca de Los Teques, tiene un encontronazo con Guaicaipuro y Paramaconi, quienes además lo estaban buscando desde hace rato.
Y le dan muerte en 1561. Para colmo de tragedia, Rodríguez Suárez en esa conquista de Caracas pierde a tres hijos; los tres hijos mueren en el intento de conquista con Fajardo y él termina ejecutado. No obstante, es el fundador de la ciudad de Mérida. Habíamos hablado antes de Pablo Collado, el gobernador que sustituyó en la región central del país a Gutiérrez de la Peña Langallo.
Que, les recuerdo, es quien va a designar a Francisco Fajardo también para que incursione en la costa central. Primero a Fajardo lo había designado Gutiérrez de la Peña, no tiene éxito, lo vuelve a designar Collado y entonces sí logra penetrar en el Valle de los Toromaimas, y está el episodio este que hemos relatado con Juan Rodríguez Suárez. A su vez, Collado va a fundarse la Villa de Collado; esto lo va a fundar Francisco Fajardo y lo hace en homenaje al gobernador que lo ha designado para la expedición.
Hoy, Caraballeda es como se le conoce originalmente la Villa de Collado. Esto lo decide Fajardo en honor del gobernador que lo había designado. A todo esto están llegando las noticias del desembarco de Lope de Aguirre en Margarita. Pero ese episodio excepcional de la historia de Venezuela lo veremos ahora en la segunda parte del programa: Lope de Aguirre en Venezuela, uno de los primeros del segundo mito venezolano, como comentaremos por qué es el segundo y no el primero.
Habíamos dicho que el mito del Tirano Aguirre es el segundo mito venezolano. ¿Cuál fue el primero? Se preguntan los oyentes. El primero fue el mito de El Dorado, que hemos dado cuenta en programas anteriores, el segundo es el Tirano Aguirre. Esta es una aventura verdaderamente excepcional.
De hecho, muchos de ustedes recordarán que Werner Herzog, el gran cineasta alemán, en 1972 estrenó una película que se llama Aguirre, la ira de Dios. Un gran cineasta alemán interesado por la peripecia de este personaje americano de mediados del siglo XVI. ¿Cómo comienza esta aventura de Aguirre en América? Comienza con una expedición que parte de Omaguas.
Omaguas está en Perú, en la región de la selva amazónica llanera peruana. Esa expedición parte desde el Alto Perú hacia Omaguas en busca del Manoa y en esa expedición va Lope de Aguirre, en lo que se ha alistado. Lope de Aguirre es nativo de Oñate y había llegado al virreinato del Perú en 1537. Y la expedición zarpa en 1559; digo zarpa porque es una expedición a través de los ríos, o una expedición fluvial, de modo que para cuando él se alista aquí tenía ya 22 años en el Perú, de modo que había llegado siendo un niño.
A lo largo de esa etapa, su juventud y su adolescencia se granjeó un apodo que le duró toda la vida: el Loco Aguirre. Por cierto, ese apodo cambia cuando en Venezuela termina convirtiéndose en un mito del tirano Aguirre, pero realmente su nombre es Lope de Aguirre. Esta expedición estaba comandada por Pedro de Urzúa, de la que formaba parte Aguirre. Pedro de Urzúa, por sugerencia de Aguirre, es ejecutado, el jefe de la expedición, pero no asume el mando de la expedición a Aguirre, sino Fernando de Guzmán.
Este hombre ambicioso se hace llamar con el mote de príncipe del Perú, Tierra Firme y Chile, es decir, casi que todo el continente americano. Y Fernando de Guzmán al frente de su pequeño ejército desconoce al rey Felipe II. Se hace coronar, pero Aguirre no está satisfecho, tampoco con Guzmán, y decide ejecutar a Guzmán. De modo que aquí relevaba la ejecución de Urzúa, la ejecución de Guzmán, y ahora sí Aguirre asume personalmente el mando de la expedición.
Toma una decisión insólita, es decir, decide ejecutar a Inés de Atienza. ¿Quién es Inés? La amante de Urzúa, que ha caído en los brazos de otro soldado y Aguirre, esto lo enfurece. Aguirre tenía un temperamento fogoso y decide cortar por lo sano, y ejecuta a la señora también; de modo que estamos frente al personaje de decisiones contundentes.
Aguirre va avanzando por estos ríos hasta que alcanza el Atlántico en julio y llega el 21 de julio de 1561 a Paraguachín, a la isla de Margarita. Y desembarca exactamente en el sitio que hoy en día se conoce como la Playa del Tirano; esa playa, El Tirano, se conoce así porque allí desembarcó Aguirre. Está mes y medio en Margarita y pasa por las armas a todas las autoridades, y asola la población, los aterroriza con sus ejecutorias.
Las noticias de lo que está haciendo ya llegan a tierra firme. Y Aguirre no se amilana y desembarca en Borburata el 2 de septiembre de 1561, llega a Borburata y pasa por las armas todo lo que consigue vivo. Se traslada a Valencia y encuentra la ciudad prácticamente deshabitada porque ya han tenido noticias de las ejecutorias de Aguirre y entonces en Valencia es cuando escribe su célebre misiva que se convierte en una proclama y un desafío al rey de España.
Por su importancia voy a leerla, recordemos que está en español de otra época. Dice Lope de Aguirre: "Bien creo excelentísimo rey y señor, aunque para mí y mis compañeros no ha sido tal sino cruel e ingrato a tan buenos servicios como has recibido de nosotros, aunque también creo que te deben engañar los que te escriben de esta tierra como están lejos. Avísote, Rey Español, a donde cumple haya toda justicia y rectitud para tan buenos vasallos como en esta tierra tienes, aunque yo por no poder sufrir más las crueldades que usan estos tus oidores, virreyes y gobernadores he salido hecho con mis compañeros, cuyos nombres después diré, de tu obediencia y desnaturándonos de nuestras tierras, que es España. Y hacerte en estas partes la más cruda guerra que nuestra fuerza pudiera sustentar y sufrir. Y esto cree, rey y señor, nos ha hecho hacer el no poder sufrir los grandes pechos, premios y castigos injustos que nos dan estos tus ministros, que por remediar a sus hijos y criados nos han usurpado y robado nuestra fama, vida y honra, ¡que es lástima! Oh, rey, y el mal tratamiento que se nos ha hecho".
Como ustedes comprenderán, se trata de una declaración de guerra. Lope de Aguirre le ha declarado la guerra al rey de España y, así como Fernando de Guzmán se coronó príncipe del Perú, Tierra Firme y Chile, y el propio Aguirre lo ejecuta, seguramente Aguirre pensaba para sí mismo un título imperial similar o superior, preferiblemente al que había asumido Guzmán. Pero la aventura de Aguirre no termina bien: el 22 de octubre está en Barquisimeto y toma la ciudad.
Se ha desplazado de Valencia a Barquisimeto. Allí toma la ciudad y se encuentra con que Diego García de Paredes y Gutiérrez de la Peña deciden enfrentar a Aguirre. El 27 de octubre, cinco días después de haber tomado la ciudad, los seguidores de Aguirre lo abandonan. Lo abandonan, enfrente a lo que están viendo, al ejército de García de Paredes y de Collado, y entonces él toma la decisión de ejecutar a su propia hija, a Elvira, para que no caiga en manos del enemigo.
Le clava varias puñaladas en el pecho y después de que mata a su hija, García de Paredes lo hace preso. Le hacen un juicio absolutamente sumario, rápido, y lo ejecutan de inmediato. Al ejecutarlo toman la decisión de descuartizarlo para colocar partes de su cuerpo colgadas en garfios y se exponen esas partes. La escena es de tono verdaderamente dramático y espantoso.
Era práctica común en aquella época, para escarmiento de los rebeldes. Solía hacerse para que ese ejemplo no cundiera y no fuese repetido por otros sediciosos. Ahora, lo más interesante de Aguirre —y esta es su peripecia— es lo que ocurre después. Es decir, ¿qué ha pasado con Aguirre a lo largo de la historia?
En este sentido tenemos que señalar un trabajo extraordinario de una profesora alemana, Ingrid Galster. Estamos hablando de un libro de mil y tantas páginas donde ella revisa la recepción de Aguirre en literatura, crónica o historia a lo largo de casi 400 años. Y ella va revisando todo esto; el libro se titula La investigación Aguirre o La posteridad arbitraria.
Ella pasa revista a cómo fue recibido el episodio de Aguirre en cronistas, historiadores y poetas como Aguado, Juan de Castellanos, Fray Pedro Simón, José de Oviedo y Baños. También le pasa revista a cómo fue recibido Aguirre, como fue interpretado el episodio de Aguirre por Andrés Bello o Rafael María Baralt, por Caro, por Acosta de San Pérez, por Torres, por Palma, Baroja e incluso Unamuno. Por Blanco Fombona, más cercanos en el tiempo, por Vallén y Yalans, por Arciniegas, por Uslar Pietri, por Otero Silva, por Abel Posse, por el poeta Vicente Herbási e incluso toca el tema de la película de Werner Herzog que mencionamos antes, Aguirre, la ira de Dios, que es de 1972.
De modo que ella se va a detener muy especialmente en el tratamiento que le da Miguel Otero Silva a Lope de Aguirre en su novela, Lope de Aguirre, Príncipe de la Libertad. ¿Por qué? Porque la mayoría de las reseñas del fenómeno Aguirre, la peripecia aguirrista, son condenatorias. Se les llama el Tirano, es siempre negativa su aventura; el primero que le da un giro positivo es Otero Silva.
A pesar de que Otero Silva no disculpa los crímenes de Aguirre y jamás pretende decir que no es un hombre de ejecutorias sangrientas, Otero no escabulle ese bulto, dice: sí, fue sangriento, pero ¿dónde coloca el acento Otero Silva? En el hecho de que fue el primero que se revela contra la corona española abiertamente, de que desafía al rey y le dice no, sigue su gobierno y decide gobernarse por sí solo.
También en esta obra se desliza la posible admiración de Bolívar hacia el tirano Aguirre, pero realmente no hay unas pruebas contundentes de que eso haya sido así, de manera explícita. En todo caso, lo que sí es muy interesante es que Otero Silva con la novela le da un giro al asunto y coloca el mito en otra dimensión. Esa otra dimensión es la que vamos a seguir revisando en esta tercera parte del programa, cuando regresemos, con Lope de Aguirre, Príncipe de la Libertad.
Decíamos en el programa anterior que Aguirre, el segundo mito americano, para ser más precisos, era un mito negativo hasta el momento en que Otero Silva lo convierte en un mártir, el primer mártir de América. Es decir, es un mártir de acuerdo con la carta de Aguirre, de los abusos de sus superiores, los abusos de la corona, y él decide rebelarse; ahí están colocándose piedras fundacionales de un mito fundamentalmente de izquierda, a contrapelo del mito de derecha que se había establecido antes, que simplemente sentenciaba que el tirano Aguirre se trataba de un demente, delirante y a su vez era un asesino.
¿Cuál es el punto de inflexión de Otero Silva? No niega que sea un asesino, pero le añade que es un hombre que está batallando por sus libertades. De allí el título de su novela, además: Lope de Aguirre, Príncipe de la Libertad, pasa desde ser, en el mito, un asesino a un mártir. Esto es muy interesante, quizás no sea ni lo uno ni lo otro, ni un mártir de la corona española ni un asesino a secas, sino un hombre que ha vivido una situación verdaderamente compleja.
Pero dado los hechos de violencia es imposible pensar que Lope de Aguirre se trata de un pacifista, que viene ejecutando a todo el que se le va enfrentando porque los dados que él ha lanzado es en contra de la corona. Él no tiene otra perspectiva que sobrevivir sin la corona de España, cosa sumamente difícil, y termina siendo apresado por García de Paredes y Gutiérrez de la Peña, y ejecutado. De modo que el destino él ha debido intuir que era ese.
Ahora, no deja de ser un personaje histórico muy importante porque se trata del primero que desobedece al rey con una carta o un escrito o desafío; es el primero que lo desobedece de manera explícita. Por supuesto, estamos en 1561, era imposible que Aguirre pensara desobedecer al rey para instaurar una república, eso era históricamente imposible porque no habían ocurrido las fundaciones de la República, eso va a ocurrir dos siglos después. Entonces, si él desafía al rey de España es para coronarse el rey en sustitución del rey al cual él ha desafiado.
Este lugar, como el primero que desafía el poder del rey, nadie puede escamoteárselo a Lope de Aguirre; aquí Otero Silva lo llamaba Príncipe de la Libertad. Es un personaje imán; la lista que les he proporcionado de autores que lo han trabajado, de cineastas, es asombrosa. Y es un personaje popular en los campos venezolanos; cuántas veces no se les decía a los niños para asustarlos: "por ahí viene el tirano Aguirre".
Cuando hay fuegos fatuos en las zonas por donde él pasó, se le atribuye la presencia del Tirano Aguirre, una especie de coco, "ahí viene el coco", en las leyendas populares venezolanas y, bueno, en esa misma medida se va tejiendo la sustancia de este mito. Veamos ahora otro hecho, ya al margen de Lope de Aguirre, que es una cédula de 1560 que firma la corona española, según la cual, cuando está ausente un gobernador o por lo general en su muerte, quien lo sustituye de inmediato, de manera de no dejar vacíos de poder, es el alcalde. Esta cédula tiene mucha importancia porque le otorga un poder especial a los cabildos y va a estar en vigencia desde 1560 hasta 1737, casi 200 años de vigencia.
Lo que refrendaba el poder de los cabildos en América. Quienes van a cambiar esta cédula van a ser los borbones, dentro de las reformas borbónicas que en su momento veremos. ¿Por qué es tan importante? Porque viene, como les decía, a refrendar el poder del cabildo. ¿Y qué es el cabildo?
El cabildo era una institución de origen castellano muy al uso en la Edad Media, que se concentraba en el gobierno urbano y que en España fue perdiendo fuerza, pero que en América fue ganando fuerza paradójicamente, mientras en España la perdía y en América las ganaba. ¿Por qué? Porque América estaba muy lejos y los cabildos comenzaron a funcionar como unos organismos de poder real en la ciudad, cuya existencia impedía que se crearan grandes vacíos de poder.
¿A qué se dedicaban los cabildos? Se dedicaban fundamentalmente a la atención de los mercados, de los víveres, a las tareas de policía y a las ordenanzas que establecían, verdad, las pautas para vida urbana ordenada en aquellas proto-urbes o en aquellas ciudades que estaban apenas comenzando su historia. Estaban formados por el alférez real, que era un cargo honorífico; el alguacil mayor, que es el encargado de la policía local del cabildo; el fiel ejecutor, que fue el encargado del abasto de la ciudad, es decir, de la distribución de los alimentos y de que la ciudad estuviese abastecida.
También lo integraba el depositario general, que recibía prendas en garantías de litigios; el escribano, que llevaba por escrito todos los asuntos del cabildo; los procuradores de número, que atendían los pleitos de los vecinos; y los alcaldes provinciales, que eran los encargados de la vigilancia extraurbana. Todos estos cargos, a partir de esta cédula, estaban en venta. ¿Cómo en venta, se preguntarán ustedes? Sí, la corona siempre estaba sedienta de recursos y necesitaba recursos, y colocaban en venta los cargos para comprarlos quienes tenían recursos en la ciudad.
Eso condujo obviamente a que se fuese creando una suerte de oligarquía urbana y que los integrantes del cabildo eran forzosamente los adinerados, los ricos de la ciudad, que eran los que podían comprar estos cargos. De allí que alrededor del cabildo fue creándose una suerte de oligarquía urbana importante, porque no olvidemos que el organismo colonial desde donde parte la mecha y llama de la independencia va a ser el cabildo. El mismo cabildo del que estamos hablando en este momento en 1560 van a ser los cabildos de 1808, 1810 y años posteriores en América, desde donde surge la llama de la independencia.
De modo que la importancia de estos organismos colegiados a lo largo de prácticamente tres siglos de historia colonial va a ser muy grande, porque allí es donde se va a ir formando esta suerte de estamento social que va a proponer la independencia siglos después, pero que va a tener al cabildo como el único espacio donde ejercer el poder político en la ciudad. Y va a ser una suerte de gimnasio, vamos a decirlo así, de campo de entrenamiento para aquellos gobiernos propios de mucho tiempo después.
¿Por qué termina esta facultad de los cabildos que designaba el sucesor del gobernador ausente? Por las reformas borbónicas que señalamos antes. Las reformas borbónicas habían detectado con mucha claridad que se había formado un estamento de los criollos alrededor del cabildo, que iban avanzando en sus pretensiones, y la corona veía con desconfianza, con recelo o precaución. De allí, las reformas borbónicas van a limitar fundamentalmente el poder de los cabildos y le quitan esta atribución.
A partir de entonces, de 1737, al gobernador ausente no lo sustituye el alcalde de la ciudad, sino lo sustituye el teniente del gobernador. Es decir, su segundo a bordo, lo que es una desmejora de la condición de los cabildos y de su peso específico dentro de la organización. Junto con esta historia de los cabildos, que es interesantísima y a la que regresaremos, tenemos también la fundación de San Cristóbal por parte de Juan de Maldonado y Ordoñez, que lo habíamos visto antes.
Maldonado y Ordoñez fue el que hizo preso a Rodríguez Suárez y se lo lleva a Bogotá. ¿Por qué se funda San Cristóbal? ¿Y quién ordena la fundación de San Cristóbal? El origen de la necesidad de fundarlo es que se requería una ciudad entre Pamplona y Mérida, y allí estaba el lugar para la fundación de San Cristóbal —y esto es lo que hace Juan de Maldonado y Ordoñez el 31 de marzo de 1561—.
Por cierto, Maldonado funda con la sola autorización del cabildo de Pamplona. Recordemos que ese fue el motivo por el que él persigue a Rodríguez Suárez, porque Rodríguez Suárez ha fundado Mérida con la sola autorización del cabildo en Pamplona. ¿Cómo es que ahora él sí puede fundar con la autorización del cabildo de Pamplona sin la autorización de Bogotá? Eso es lo que nos lleva a pensar que la animadversión entre Maldonado y Ordoñez y Rodríguez Suárez era mayor, y la excusa de no haber fundado con autorización de Bogotá era propiamente una excusa para que Maldonado persiguiera a Rodríguez Suárez.
En todo caso, es evidente que Mérida y San Cristóbal van a ser fundadas por decisiones del cabildo de Pamplona... y a su vez van a ser las manzanas de la discordia entre estos dos personajes de aquel tiempo. Lo que nos revela muy claramente que no había unidad de mando y que había diferencias de criterio y que habían enfrentamientos muy serios entre unos conquistadores y otros, entre unos capitanes. La corona estaba muy lejos de la unanimidad en sus ejecutorias en América.
Cuando regresemos veremos entonces el episodio de Alonso Bernaldes, un nuevo gobernador que viene a apagar fuegos. Ya regresamos. Hablamos antes de la llegada del gobernador Alonso Bernaldes. ¿Por qué llega? Bueno, llega porque el gobernador anterior, Collado, no ha enfrentado él directamente al desafío de Aguirre y ha enviado a García de Paredes y Gutiérrez de la Peña Langallo.
De modo que esta circunstancia habla de cierta cobardía por parte de Collado, o dicho eufemísticamente, un exagerado sentido en la conservación personal. Es decir, cómo es que hay un desafío de esta magnitud y no sale Collado a enfrentarlo, sino que envía a unos capitanes tenientes en su nombre. De allí que Bernaldes tenga que venir con títulos en la mano, lo destituye y le sigue un juicio de residencia.
Antes hemos hablado del juicio de residencia, pero conviene recordarlo: el juicio de residencia se hacía en el momento en que terminaba su trabajo un gobernador. El gobernador entrante escuchaba la opinión de los vecinos, de los cercanos, escuchaba la relación de sus ejecutorias y tomada una decisión. En este caso, al seguirle el juicio de residencia a Collado, sale muy mal parado de la investigación, por decirlo menos, por esta cobardía que manifestó en el momento de enfrentar al tirano Aguirre.
De modo que Bernaldes decide oír la defensa de Collado y no toma decisión, sino lo envía a España. En España la suerte de Collado es mejor porque el Consejo de Indias, que funciona en este caso como tribunal, escucha las distintas versiones y decide darle un veredicto de tres años de prisión, sin que se ejecutara la sentencia de muerte que era la que estaba prevista inicialmente. Por otra parte, Bernaldes va a enfrentar una cantidad de problemas, entre otros los lugares por donde va a pasar el tirano Aguirre y quedan desolados, en desbandada, en una situación muy compleja.
Ese va a ser el caso particular de Margarita, donde Pedro González Cervantes del Albornoz, por indicación o viviendo la misma circunstancia, Bernaldes se encuentra con que la población está desbandada, no quieren vivir cerca de la costa, temen el regreso de un cataclismo parecido al del tirano Aguirre, que ha pasado por las armas a medio mundo en Margarita. Y González Cervantes de Albornoz le toca convencerlos de que funde una ciudad un poco más adentro, un poco más lejos, y es cuando se funda la ciudad de La Asunción en 1562 hasta el día de hoy, en el mismo sitio. Y La Asunción está alejada de la costa, protegida de la costa.
Si va a desembarcar otra turba, otro cataclismo como el de Aguirre, pues entre la costa y la ciudad habrá unas posibilidades de defenderse mejores, más eficientes. Recordemos que hay dos villas anteriores a la fundación de La Asunción en Margarita, me refiero a la de Espíritu Santo y el pueblo de Santa Lucía. Luego tenemos que a Bernaldes, ya en el centro del país, lo va a sustituir el licenciado Alonso Pérez de Manzanedo, quien llega a Coro el 3 de septiembre de 1562, pero fallece muy pronto y tiene que retomar el mando otra vez Bernaldes.
Quien va a estar de gobernador entre 1564 y 1566, en este caso Bernaldes es nombrado de manera interina por la Real Audiencia de Santo Domingo, hasta tanto la península no nombre un gobernador con todas las de la ley y sin la condición interina que tenía Bernaldes. Esto lo hemos visto en repetidas oportunidades: mientras la península, es decir la corona, directamente nombra gobernadores, los gobernadores interinos los nombra la Real Audiencia, y mientras a la Real Audiencia les llegan las noticias y no se puede crear un vacío de poder.
Y quien sustituye de inmediato al gobernador que ha muerto es el alcalde. Por cierto, hay una institución dentro del cabildo que no la mencioné antes, que es la institución del Alcalde Cadañero, el término parezca extraño, que era un alcalde cada año. Entre los integrantes del cabildo, que eran organismos colegiados, se escogía a una persona para que fungiera de alcalde durante un año y todos los años en enero cambiaba el alcalde, de allí la denominación Alcalde Cadañero.
Bueno, les decía que en el caso de la muerte inmediata del gobernador lo sustituye el alcalde cadañero y una vez llegada la noticia, Santo Domingo primero nombra un gobernador interino, que es el caso en dos oportunidades de Bernaldes, Bernaldes con L no con R. ¿Quién va a ser de nuevo gobernador entre 1564 y 1566? Esta es la etapa, verdad, en que van a aparecer los piratas en América, pero es el tema sustancial de nuestro próximo programa.
Cuando aparecieron, qué periodos podemos advertir en ellos, qué autores nos van a auxiliar en la organización de este periodo de piratas, bucaneros, filibusteros y corsarios, que son las cuatro denominaciones que vamos a manejar en el programa que viene. Por lo pronto, adelantemos: entre los primeros que aparecen por nuestras costas van a ser John Hawkins y Jean de Bontemps, un pirata inglés y un pirata francés. Estamos hablando de 1565, aunque está la quema de los restos en la ciudad de Nueva Cádiz, en Cubagua, por parte de unos piratas en 1543.
Pero realmente este fue un episodio, si se quiere, aislado. La piratería como tal va a comenzar a partir de 1565, pero como les digo ese será uno de los temas que trataremos en nuestro próximo programa. Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca. Me acompaña en la producción Merizosa y en la dirección técnica Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho. Esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia.