Venezuela: 1498-1728. Conquista y Urbanización. Cap 12 y último

Una historia del período colonial venezolano.

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Rafael Arráiz Lucca narró un punto de inflexión para una nueva etapa de la historia venezolana. Este es el último de estos programas en que además arriesgaremos algunas conclusiones sobre el período que hemos examinado. Comencemos con la creación del Virreinato de Nueva Granada el 29 de abril de 1717, y esa primera etapa del virreinato dura hasta el 5 de noviembre de 1723. ¿Ustedes se preguntarán por qué?

Bueno, porque hubo una primera etapa y una segunda. En la primera etapa para la fundación el rey redacta una cédula de acuerdo con la petición que él dice haber recibido desde hace mucho tiempo para la creación del virreinato. Y en todo caso, él afirma lo siguiente en las cédulas; voy a leerles un párrafo: "He resuelto por mi real decreto de 29 de abril de este presente año que se establezca y ponga Virrey en la audiencia que reside la ciudad de Santa Fe, Nuevo Reino de Granada, y sea gobernador y Capitán General, y presidente de ella en la misma forma que los son los del Perú y Nueva España. Y asimismo he resuelto que el territorio y jurisdicción que el expresado virrey, audiencia y tribunal de cuentas de la ciudad de Santa Fe han de tener es y sea toda la provincia de Santa Fe, Nuevo Reino de Granada, las de Cartagena, Santa Marta, Maracaibo, y la de Caracas, Antioquia, Guayana, Popayán y la de San Francisco de Quito".

Como vemos es una extensión muy grande en que se adscribe al virreinato de Santafé de Bogotá. No solo la provincia Venezuela y la de Maracaibo han quedado bajo jurisdicción del virrey de Bogotá, sino también hay que señalar que ha cesado la audiencia de Santo Domingo y se transfiere la jurisdicción a Bogotá, a partir del 27 de mayo de 1717. Pero ocurre que el 5 de noviembre de 1723, apenas seis años después de implementada la decisión que crea el virreinato, el monarca toma otra decisión desconcertante, porque dice en otra cédula: "Por cuyos justificados motivos he resuelto, sobre consultas de mi Consejo de Indias, suprimir del referido virreinato a la ciudad de Santa Fe y Nuevo Reino de Granada, y que el gobierno de aquel distrito vuelva a correr según su antigua planta como está prevenida por las leyes y debajo de las reglas que se han gobernado antes la dirección del nuevo virreinato".

Y uno se pregunta, bueno, ¿qué ha pasado? ¿Qué cambió en tan pocos años para que la medida de creación del virreinato se restituya a su situación original? ¿Por qué se elimina el virreinato y acaso las razones que lo llevaron a crearlo habían desaparecido?, se puede preguntar uno. En aquel momento se adujeron causas económicas, la distancia. Una vez que se precisan la pertinencia de los terrenos tan disímiles desde Bogotá, se hacía muy difícil para el virrey hacer efectiva sus órdenes, que en algunos casos tardaban meses en ser recibidas. Pero lo absurdo de esto es que esto no es una novedad.

Esto se sabía de antes de la creación del virreinato, antes estaban las mismas distancias; entonces la creación parece absurda. El rey sabía que las distancias eran esas, que era muy poco práctico que el virrey ordenara algo desde Bogotá y llegara hasta Guayana, por ejemplo. O hasta lo que se llamaba Maracaibo, tardaba semanas y meses, de modo que las razones que hubo para crear el virreinato no cesaron, son las mismas razones en los momentos en que se elimina.

Pero para mayor complicación de este titubeo por parte de la corona, se restituye el virreinato del 20 de agosto en 1739. Bueno... del 23 al 39 han pasado 16 años. Se dice que sobre la base de la fallida experiencia anterior es que se restituye el virreinato en el 39 y a partir de entonces sí no va a ser sustituido ni va a desaparecer, ni ver dudas ni titubeos por parte de la corona.

Este segundo virreinato y definitivo va a ser mayor en sus dominios, pero curiosamente más descentralizado en sus decisiones. ¿Por qué? Porque se crean tres capitanías marítimas que tenían gran autonomía de acción; nos estamos refiriendo a las capitanías marítimas de Panamá, Cartagena de Indias y Caracas. Y a la de Caracas se le asigna preeminencia; les recuerdo, se le asigna preeminencias sobre Maracaibo, Cumaná, Guayana, Trinidad, Margarita y el Orinoco, lo que viene a destacar la capitalidad de la provincia Venezuela. Es decir, tan temprano como 1739 se le está asignando a la futura Capitanía General de Venezuela su capitalidad en Caracas.

Todo esto era un reconocimiento no solo de Caracas como centro geográfico sino de Caracas como centro político, y por supuesto el puerto de La Guaira y Caraballeda. Pero no obstante esta decisión de 1739, vamos a tener una decisión curiosa el 12 de febrero de 1742, y es una decisión muy poco conocida por los venezolanos, y por eso me detengo a señalarla con atención. El entonces gobernador de Venezuela, Gabriel de Zuluaga, uno de los primeros Zuluaga, llega a este territorio el 12 de febrero de 1742. El rey accede a la petición de Gabriel de Zuluaga y firma una cédula, separando a la provincia Venezuela de cualquier dependencia del virreinato de Bogotá. Dice la cédula: "Por tanto y en consecuencia, mi referida real resolución es mi voluntad que la denominada provincia de Venezuela quede desde ahora en adelante con total independencia del virreinato del Nuevo Reino de Granada".

Es obvio preguntarse por qué pasó esto, cómo es que un gobernador en una provincia como la Venezuela, Gabriel de Zuluaga, logra que el rey atienda su solicitud y separe a la provincia Venezuela de la jurisdicción del virreinato de Nueva Granada. Bueno, la explicación no puede ser otra que la importancia que tenía la Compañía Guipuzcoana porque estamos en 1742. La compañía se ha fundado en 1728; el primer gobernador designado e integrante de la compañía es de 1730. Zuluaga no es el primero, ya han pasado varios antes que él, pero no podemos olvidar que la Compañía Guipuzcoana era una empresa en la que tenían acciones tanto los vizcaínos como la corona de España, y la corona incluso llegaba a tener el 51 por ciento de las acciones dominando a la empresa en su capital accionario, de modo que es evidente el peso de la Guipuzcoana fue mayor al peso del virreinato de Bogotá.

Y Zuluaga, con buenas razones, argumenta ante el rey la impertinencia de la inscripción de la provincia Venezuela al virreinato de Bogotá, entre otras razones por las largas distancias que separaban a Bogotá de Caracas y por la inoperancia, simplemente por la inoperancia de las prescripciones del virrey que tardaban semanas y meses para llegar a Caracas. El rey atiende esa solicitud, y esto es lo asombroso, y prevalece el criterio de Zuluaga por encima de las pretensiones del virrey en Nueva Granada, que por supuesto esto no le cayó nada bien porque estamos hablando de una provincia muy grande que, a partir de esta decisión del monarca, salía de su jurisdicción. Entonces cuando se afirma alegremente que la provincia Venezuela dependió del virreinato de Nueva Granada, pues se olvida esta importantísima excepción estampada con la firma del rey el 12 de febrero de 1742.

De nuevo, al rey aceptar este argumento de Zuluaga está reconociendo lo que siempre se había dicho: que la comunicación era ínfima, muy poca, entre Bogotá y Caracas, dada la distancia y la rudeza de los caminos, lo que viene a ser una nueva confirmación de lo que se alegó antes cuando se eliminó el primer virreinato. Como les decía, insisto, una confirmación de lo alegado antes: si sumamos los seis años del primer virreinato de Bogotá, que va desde 1717 a 1723, y los tres años que van de 1739 a 1742, suman 10 años en los que la provincia Venezuela va a depender administrativamente, políticamente, del virreinato de Nueva Granada o de Santa Fe de Bogotá. Lo que es muy poco tiempo y lo que señala es que se impone la realidad.

Y la realidad es la distancia, la imposibilidad de enviar comunicaciones y órdenes que actuaran de inmediato. Y esto abogó a favor de la independencia, autonomía de la futura Capitanía General de Venezuela, que para este momento no lo era. En 1742 Venezuela era una provincia entonces gobernada por Gabriel de Zuluaga, un factor, es decir trabajador de la Compañía Guipuzcoana, que desempeñaba dos tareas: la de gobernador de la provincia y la de jefe de la Compañía Guipuzcoana en Venezuela. Eso es entonces lo que va a ocurrir con la provincia Venezuela y los dos virreinatos de Bogotá. En la segunda parte del programa veremos unos nuevos pleitos entre el poder instituido peninsular y el cabildo.

Ya regresamos. En esta segunda parte del programa, vamos a ver el caso de los alcaldes desobedientes de Guanare en 1718. Allí pasó algo muy interesante y es que se nombra un juez, Diego de Matos Montañez, en Guanare, que se encarga de la persecución de los contrabandistas, y esta persecución contra los contrabandistas topa o choca con los intereses de los criollos que evidentemente estaban en esa actividad. Entonces, un prestigioso comerciante de la ciudad es sometido a juicio, Juan Ortiz, y ocurre que los amigos de Ortiz le dan una paliza al secretario del juez, que se llamaba José Sigala.

Estos amigos de Ortiz, comerciantes e integrantes de la clase criolla en Guanare, dejan medio muerto en la calle al secretario del juez Matos. El juez le reclama a los alcaldes y dice: ¿cómo es posible esto? Le han dado una paliza a mi secretario. Los alcaldes le reclaman al gobernador que hace Matos tareas que no le corresponden. Los alcaldes consideran que el trabajo que está desarrollando Diego de Matos Montañez, persiguiendo a los contrabandistas, no es tarea de él sino funciones del cabildo, y aquí es donde se traba un conflicto entre ambas partes.

El gobernador, por su parte, consulta a un juez superior, Álvarez de Abreu, y este eleva la consulta al virrey de Bogotá. El virrey decide enviar a dos jueces añadidos y cuando estos jueces se presentan donde los alcaldes de Guanare, diciéndoles que prácticamente estaban interviniendo la autoridad de los alcaldes. Los alcaldes se sacan del manga algo imprevisto en ese momento: un mandato de la audiencia de Santo Domingo señalando que habían actuado bien y, por favor, no interfirieran el trabajo de los alcaldes.

Bueno, este documento respaldaba a los criollos de Guanare y lleva a que los jueces se retiren a Bogotá derrotados. No logran imponer sus criterios; por el contrario, los criterios que se imponen son los del cabildo de Guanare. De modo que aquí tenemos un caso curioso, es decir, hay un juez que ve interrumpido su trabajo por la solidaridad de los vecinos con uno de los afectados en el trabajo del juez.

Envían a otros dos jueces a reforzar el trabajo al juez y tampoco estos dos jueces logran torcerle el brazo al cabildo, de modo que estamos ante un caso en el que el cabildo y los criollos reunidos del cabildo han alcanzado sobreponerse e imponerse sobre unos jueces enviados desde el virreinato de Bogotá.

El caso no es menor y lo que nos está señalando es que hay un cabildo en Guanare integrado por los criollos que allí hacen vida, que está imponiéndose por sobre las autoridades legítimamente constituidas y enviadas desde la península. No es menor el caso, estamos en mil setecientos dieciocho, lo que nos revela que ya hay un estamento social, el de los criollos, que se permite desconocer la autoridad de unos jueces enviados por un virrey. De modo que el caso no es menor, como les decía, y conduce a una situación en la que los criollos integrantes del cabildo, investidos de la autoridad de alcaldes, desconocen la autoridad de unos jueces enviados desde Bogotá.

Les insisto... no es menor porque revela ya la investidura, el empoderamiento como se dice hoy en día, de estos alcaldes y de esos criollos reunidos en el cabildo. Eso es lo que va a estar allí ocurriendo. Es de gran significación. También vamos a ver cómo Diego Portales y Meneses, un gobernador nuevo, va a tener unas situaciones también de gran interés que son las que vamos a referir de inmediato.

Cuando él asume el 11 de diciembre de 1721 contradice al virrey de Bogotá, ¿por qué? Porque el virrey de Bogotá ha sancionado al gobernador anterior, Betancourt y Castro, a quien el virrey ha ordenado que se le haga preso en Caracas, y el nuevo gobernador Portales y Meneses lo primero que hace es dejar libre al gobernador Betancourt y Castro. Y bueno, esto ya es sorprendente: desconocer la autoridad del virrey de Bogotá. Pero también incurre en otra práctica extraña: él sale a hacer la visita acostumbrada, la visita de rigor por toda la provincia Venezuela, y no deja encargado de la gobernación a alguien del cabildo, sino que deja al obispo Juan José Escalona y Calatayud, lo que obviamente contradice la tradición que se había traído, molesta muchísimo a los integrantes del cabildo o ayuntamiento. Y se vuelve otra vez a discutir quién suple las faltas del gobernador, y vuelve a invocarse la cédula de 1560.

Y vuelve el rey a estampar una cédula el 17 de enero de 1723 diciendo que las faltas las suple el cabildo. Como Portales no puede hacer nada contra la voluntad del rey, pero ha perdido el caso, por tal decide vengarse con los criollos. Se venga con ellos, los persigue y los hostiga hasta que los criollos reclaman ante el virrey en Bogotá, ya no ante el rey en España, y el virrey ordena apresar a Portales. No obstante, el obispo Escalona, que es amigo de Portales, gestiona ante la corona la libertad de este y la corona ordena la restitución de Portales.

Nuevas venganzas contra los criollos que lo han hecho preso y nuevos reclamos ante la audiencia de Santa Fe de Bogotá. Portales vuelve a la cárcel el 24 de febrero de 1724 y se fuga cinco días después de haber sido hecho preso y se refugia donde el obispo, quien lo protege. El obispo y Portales, a las fuerzas, le imponen al cabildo. El cabildo se resiste hasta que finalmente todo este toma y dame, estira y encoge de tensiones entre el poder peninsular y el local termina con una cédula real del 15 de julio de 1726 que ordena la reposición de Portales en su cargo de gobernador. Han pasado tres años en esta diatriba, el rey ordena la reposición de Portales y aquí perdió el cabildo.

Por primera vez, evidentemente, el rey está optando por su enviado gobernador y está desconociendo el poder del cabildo. Esto está pasando en 1726. A Portales lo va a suceder Lope Carrillo de Andrade, que llega el 29 de junio de 1728. El resultado en la gobernación de Portales es que se debilita la autoridad del cabildo y esto va a ser grave a futuro. Como veremos muy pronto, las tensiones fueron muy grandes entre Portales, pero la sangre no llegó al río. Por otra parte, en esta oportunidad vemos que el enfrentamiento no es entre el gobernador y el obispo porque el gobernador Portales recibió el apoyo del obispo Escalona y Calatayud.

Además, con este episodio quedó demostrado que si se aliaban el gobernador y el obispo hacían sinergia y tenían más peso, no solo más peso que el cabildo como quedó demostrado sino también más peso que el virrey de Bogotá, porque vemos cómo desconocen las órdenes del virrey con toda tranquilidad. Aunque claro esto tiene consecuencias posteriores, pero en las primeras de cambio lo hacen tranquilamente sin ningún problema. Todo esto nos está revelando que hay unas contradicciones, hay unas tensiones en las autoridades y algunas veces están de acuerdo, la autoridad civil y la autoridad eclesiástica, otras veces no están de acuerdo. El cabildo siempre es un factor importante en el juego político de esta sociedad colonial.

En este período también vamos a ver cómo se funda, sobre la base del Colegio Seminario de Santa Rosa de Caracas, la Universidad de Caracas. Este colegio seminario de Santa Rosa de Lima, de Caracas, recordamos que fue instituido por el obispo Antonio González de Acuña, dominico, en 1673. Desde 1706, cuando estaba de obispo Diego de Baños y Sotomayor, se solicitaba la erección de la universidad con base en el seminario y esto, bueno, se solicitó con muchísima insistencia. Se argumentó en muchas oportunidades hasta que finalmente, por cédula real del 22 de diciembre de 1721, el rey concede y erige la Real Universidad de Caracas. Al año siguiente el papa le otorga la condición de pontificia y entonces la denominación pasa a ser Real y Pontificia Universidad de Caracas, que va a abrir sus puertas en 1725.

Y que es la actual Universidad Central de Venezuela con los cambios que ocurrieron a lo largo del tiempo. Los primeros 11 rectores de esta universidad fueron designados por el obispo, luego a partir de 1784 el rector comienza a ser electo por el claustro. El primer rector electo va a ser José Domingo Blanco en 1785 y después veremos cómo el Libertador va a modificar los estatutos de la universidad en 1827 y en 1829, pero eso lo vamos a ventilar en la tercera parte de nuestro programa. Ya regresamos.

Decíamos antes que los primeros 11 rectores fueron designados por el obispo y fueron presbíteros. Y esa condición se mantuvo hasta tanto no se modifican los estatutos de la Universidad de Caracas y comienza a ser la Universidad Central de Venezuela ya en el período republicano. Las primeras universidades de América fueron la de Santo Tomás de Aquino en Santo Domingo, creada en 1538; la de México y la de Lima, la de Lima es la Universidad de San Marcos, ambas creadas en 1553; y la de Santiago de la Paz en 1558, también en Santo Domingo.

Y ya después de estas fechas la lista es larga y estamos hablando de alrededor de 32 universidades en América creadas entre los siglos XVII, XVIII y principios del XIX. Hemos de señalar también que de las generaciones de la independencia fueron pocos los que estudiaron en la Universidad de Caracas. Fue el caso muy ilustre de Juan Germán Roscio y Miguel José Sanz, no fue el caso de Cristóbal Mendoza que estudió en la Universidad de Santo Domingo; por su parte los militares venezolanos hicieron la Guerra de Independencia, en verdad no tuvieron formación universitaria alguna. Fue el caso de Miranda, de Bolívar, de Sucre, de Páez. Ninguno de ellos pasó por la universidad.

Andrés Bello pasó a la Universidad de Caracas pero no alcanzó a titularse. Simón Rodríguez era un autodidacta, de modo que son muy pocos los egresados en la Universidad de Caracas que van a ser protagonistas del proceso independentista. El más destacado sin la menor duda de los egresados va a ser Juan Germán Roscio, el redactor del Acta del 5 de julio de 1811.

El redactor de la Primera Constitución de Venezuela en la de 1811 y el redactor del Estatuto Electoral con que se elige el Congreso Nacional Constituyente que da pie para la creación de la República, pero con excepción de Roscio y de Sanz, la mayoría de los personajes, de los protagonistas del proceso independentista, no son egresados en la Universidad de Caracas. Veamos ahora el informe Olavarriaga que va a ser muy importante porque va a dar pie para la creación de la Compañía Guipuzcoana. La corona quería contar con un informe pormenorizado de la situación de la provincia Venezuela.

Eso es lo que hace Pedro José de Olavarriaga y le entrega el informe al virrey de Bogotá de entonces, Jorge de Villalonga. ¿Por qué se necesitaba este informe? Porque se necesitaba la comprobación estadística de que era necesario ponerle coto al contrabando y para tal fin se necesitaba crear una compañía con los vizcaínos, que tuviera la figura jurídica del corso marítimo y de monopolio comercial.

Así es como el informe Olavarriaga va a ser el sustento, el presupuesto, para la creación de la Compañía Guipuzcoana en 1728. Este informe se titulaba así: "Instrucción General y Particular del Estado presente de la provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721". Esta fue la primera fuente estadística confiable que tuvo la corona acerca de Venezuela. Con esta fuente estadística decide crear la Compañía Guipuzcoana y allí da cuenta Olavarriaga que la mayor cantidad de tráfico ilícito del producto se realiza con los holandeses asentados en Curazao, pero también hay contrabando con franceses e ingleses establecidos en islas más lejanas que la curazoleña, o Aruba y Bonaire.

También informa Olavarriaga de los abusos en que han incurrido los gobernadores, también señala muy enfáticamente las inconveniencias a comprar los cargos; es decir, le dice a la corona que esa práctica de vender los cargos es totalmente inconveniente, porque no se atiende al mérito o a la idoneidad del cargo sino a quien tenga los recursos para comprarlo. Se queja Olavarriaga de la falta de castigo para los africanos esclavos, se queja de una suerte de flojera generalizada en los habitantes, que conduce al abandono del campo. Dice que el gobierno militar está en peores condiciones que el político, dice que las fortificaciones son insuficientes para defender la costa de los contrabandistas, en este caso, y de los piratas, que para esta fecha todavía habían.

De tal modo que el rosario de quejas que relaciona Olavarriaga es largo, es grande, es abundante. Por supuesto él arrima la brasa hacia su sardina, no olvidemos que Olavarriaga es un factor interesado en la Compañía Guipuzcoana y la Guipuzcoana tiene interés en llegar a un acuerdo con el rey para constituir la compañía y hacerse del monopolio comercial de la provincia Venezuela, como va a ocurrir a partir de 1728.

En 1723, en estos últimos años que relacionamos con este período histórico, va a aparecer en Madrid la Historia de la conquista y población de la provincia de Venezuela, de José de Oviedo y Baños. Esta es una historia importante a pesar del hecho de que contiene muchos errores en cuanto a fechas, en cuanto a personajes. Pero Oviedo era un hombre honrado y él aceptaba haberse basado para su historia en las Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales de fray Pedro Simón. A su vez, fray Pedro Simón confesaba haberse fundamentado para su historia en el manuscrito de fray Pedro de Aguado, que se titula Recopilación Historial de Venezuela. Por su parte, Aguado expresaba que él seguía el relato del manuscrito de fray Antonio Medrano. Pero ese manuscrito de fray Antonio Medrano, que fue la base de la historia de Aguado, que a su vez fue la primera historia de Venezuela, ese manuscrito de fray Antonio Medrano desapareció.

Sabemos que existió porque lo cita muchas veces Aguado, pero el manuscrito no se ha conseguido hasta la fecha de hoy y sabemos, pues, por reconocimiento al propio Aguado, que su obra era tributaria de la de Medrano, que se inspiraba y basaba en la de Medrano. De modo que tenemos aquí una cadena, Medrano, Aguado, Simón y Oviedo. Por supuesto nos estamos refiriendo al período colonial; el propio Oviedo no pudo compulsar en Caracas o que no pudo vivir o que no tuvo referencias ni documentales ni a través del testimonio oral.

Ya después, más cercanos en el tiempo, la historia de Oviedo trabaja como principal investigador, pero toda esa historia inicial de la conquista en sus primeros años va a basarse en esta cadena que les acabo de relacionar. La primera edición que conozcamos del libro de Oviedo y Baños es de 1824, es decir, 100 años después de la edición madrileña, para ser una edición en la imprenta de Domingo Navas Espínola de 1824. Recordemos simplemente que Oviedo llega con su tío, el obispo Diego de Baños y Sotomayor.

Recordemos que José de Oviedo y Baños había nacido en Bogotá, que concluye su vida en Caracas donde se casa y deja una descendencia. Esa es una historia sin duda importante más allá de los errores que los investigadores y los historiadores posteriores han ido advirtiendo, señalando y encontrando.

Por último tenemos al último gobernador antes de que llegue un gobernador de la Compañía Guipuzcoana, nos estamos refiriendo a Lope Carrillo de Andrade, fue el último gobernador antes de la Guipuzcoana. Él asume el 29 de junio de 1728. La historiografía suele atribuirle un pleito con la Iglesia, de allí que se ganó Carrillo la malquerencia por parte de los criollos. Bueno, porque Carrillo se empeña en combatir el contrabando y buena parte de los criollos incurrían en él porque era la práctica que les convenía económicamente. Los criollos se defienden frente a las persecuciones de Carrillo, lo denuncian ante la corona... La corona lo destituye y lo hace preso... Finalmente logra fugarse...

Y la corona transige en que pague una multa y no pague con prisión. Pero nos revela la tensión entre Carrillo y el cabildo en razón del contrabando, pues la situación que ya era permanente entre ambos factores de las relaciones de poder en Venezuela colonial era evidente. Que el contrabando era un problema grande, mayúsculo, que enfrentaba la corona en Venezuela. Era evidente que con las estructuras que tenían no podía combatirlo, pero por otra parte el contrabando también nos señalaba que la producción nacional había crecido y una producción agrícola importante se contrabandeaba, que salía por caminos ilícitos, lo que señala un aumento de la producción y de la riqueza de los criollos. Pero el contrabando ya era mucho y es lo que conduce al rey a la cédula de creación de la Real Compañía de Caracas o Compañía Guipuzcoana, que como también se le conoce, va a ser Sebastián García de la Torre el primer gobernador que llegue a bordo de las naves a mediados de 1730. Este es el período histórico que hemos relacionado hasta ahora.

Vamos a ensayar en la última parte del programa unas conclusiones en relación con todo este período histórico de un siglo y unos cuantos, un siglo y dos décadas, porque hemos estado relacionando desde 1498 a 1728, 130 años exactamente. Ya regresamos. En esta última parte del programa vamos a arriesgar seis conclusiones sobre este período. Una primera es que los primeros viajeros de Indias necesitaban obviamente el santo santorum de la corona española, pero el viaje corría por cuenta de ellos, en modo que ellos necesitaban recursos o propios o de los financistas del viaje.

Esto qué quiere decir? Que los capitanes de estas expediciones no eran personas de escasos recursos sino que necesitaban obtenerlos ellos o tener las conexiones con los financistas de los viajes, que a su vez solían venir en el viaje también. De modo que no es cierto que los españoles que llegaron a Venezuela eran todos de los estratos más bajos como se ha querido decir; era una combinación, porque estos capitanes, como les acabo de relatar, necesitaban ser de los estratos medianos y altos en la sociedad o tener conexiones con los financistas que arriesgaran su capital en estas aventuras americanas.

Esa es una primera conclusión obvia. Lo otro: la segunda es que estos hombres venían solos. Estos primeros viajeros venían solos, venían sin esposas, venían sin mujeres. Y los estudios recientes de la vida privada, el período de la conquista y el continente americano en general, demuestran que el mestizaje comenzó muy temprano, tan temprano como la condición solitaria de estos hombres que llegaban muy jóvenes y sin compañía femenina. De modo que eso va a comenzar muy pronto la mezcla, el mestizaje.

Una tercera evidencia es que todo este proceso se rige por el contrato de capitulación primero, después aparece la figura de la encomienda con lo que el encomendero pasa a ser una suerte de ficción jurídica que lo convierte en un buen padre de familia o en una extensión del rey, el trato debido a los indígenas. Y finalmente esta figura del encomendero va a ser sustituida por el misionero y la fundación de los pueblos indios, que vimos con detenimiento a lo largo de estos programas.

Una cuarta observación tiene que ver con El Dorado y con el hecho de que la urbanización en Venezuela se retrasa en relación con otros países porque entre 1529 y 1545 el territorio estuvo capitulado a favor de la Casa Welser alemana. Y será poco lo que hagan los alemanes por la fundación de las ciudades y el establecimiento de las ciudades porque ellos estaban en otra cosa. Ellos estaban en busca de El Dorado, en búsqueda de riqueza que les pudiera resarcir la inversión que habían hecho para la elección de Carlos V como emperador. Esto retrasó el proceso urbanizador hasta tanto no se da a partir de la fundación de El Tocuyo.

Y esta es una quinta conclusión: esa trama urbana que va a comenzar en grande con la fundación de El Tocuyo en 1545 va a tomar casi todo el siglo XVI. Mientras vemos cómo en el siglo XVII la fundación más que de ciudades fue de pueblos indios, que era como se les llamaba.

Por otra parte, la fundación de ciudades y pueblos indios están muy vinculadas con la resistencia indígena que durante el siglo XVI fue pronunciada porque los pobladores originarios no aceptaban ser desplazados y perder sus tierras y someterse a un nuevo Dios. Además un solo Dios, el monoteísmo, cuando ellos eran naturalmente, culturalmente, politeístas. Allí tenemos entonces para la empresa española dos resistencias importantes: la resistencia indígena y un factor externo imprevisto, entonces, que va a ser el de los piratas y los corsarios, que van a ser un factor de desafío permanente como vimos a lo largo de toda esta historia en prácticamente todas las costas venezolanas.

Por último es evidente que a lo largo de este período de 130 años se va creando un sentimiento nacional alrededor de los criollos. Si tomamos en cuenta la tesis de Ernest Renan, que es una nación, o una tesis de 1882, él establece cinco elementos que son la religión, el lenguaje, la raza, el pasado común y la geografía. En cuanto a la raza, pues se había creado una nueva combinatoria a partir del proceso de mestizaje y esa combinatoria incluye a los indígenas, a los africanos y a los blancos europeos. De tal modo que el proceso de mestizaje suponía una definición o una singularidad en cuanto a este elemento de Renan. La geografía, pues es evidente que había una geografía. El pasado común ya comenzaba a ser un pasado propio porque después de 130 años, o casi 300 cuando se da la independencia, estamos hablando de varias generaciones, y tomamos 25 años como el punto de una generación. Estamos hablando del pasado americano común, distinto al español, distinto al peninsular.

El lenguaje, bueno, sí era el mismo y fue un elemento unificador más bien de todos los pueblos americanos... De tal modo que estamos frente a la formación de una nacionalidad que se va forjando en la dinámica de la propia combinatoria, los elementos catalizadores del enemigo externo e interno y a partir de las disparidades de intereses entre los criollos y los peninsulares. Hasta aquí serie de 12 programas sobre historia colonial venezolana.

A partir de nuestro próximo programa vamos a iniciar una serie de otros doce programas donde trabajaremos a doce venezolanos que con su trabajo contribuyeron decididamente a la formación de Venezuela, de nuestra ciudadanía, la venezolanidad. Vamos a revisar las vidas y las obras de Arturo Uslar Pietri, Armando Reverón, José María Vargas, Teresa Carreño, Juan Germán Roscio, Carlos Raúl Villanueva, José Cortés de Madariaga, Vicente Gerbasi, Juan Liscano, Martín Tovar y Tovar, Teresa de la Parra, Rafael López Pedraza. Son 12 venezolanos del siglo XIX y del siglo XX y de distintas tareas. Hay pintores, hay músicos, hay poetas, hay escritoras, hay psicoanalistas, hay sacerdotes. Es variopinta la tarea, los oficios de cada uno de estos 12 personajes que iremos analizando uno por cada programa.

Hasta aquí nuestro programa de hoy. Hoy me acompaña en la producción Merizosa, en la dirección técnica, Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho. Y les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia.

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