Serie Militares
29 de abril de 2021

Serie Militares. Simón Bolívar. Cap 2

Simón Bolívar Cap 2

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Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. En la continuación de la serie sobre militares venezolanos que venimos desarrollando, este es el segundo capítulo sobre la vida y obra de Simón Bolívar. Mi número de productor nacional independiente: 30.720. En el programa anterior quedamos en examinar lo sustancial del Manifiesto de Cartagena.

Y lo primero que hay que señalar es que prácticamente todo el texto se fundamenta en hallar las causas de la pérdida de la República de Venezuela, y Bolívar lo que más acentúa es la adopción del federalismo en la Constitución de 1811, aquella que redactaron Roscio, Ustáriz e Isnardi. Y según Bolívar el federalismo fue la causa principal de las pérdidas de la Primera República. Por supuesto no hay manera de demostrar que así haya sido.

Lo interesante de esto es que para Bolívar el federalismo se convierte en un anatema desde entonces y hasta 1830, el momento de su muerte. Y la primera oportunidad que tiene Bolívar en el Manifiesto de Cartagena de enarbolar las tesis centralistas, las tesis de la unidad de mando que se requieren para el enfrentamiento a la guerra. Digamos que en este punto Bolívar fue de una gran coherencia toda su vida. A tal punto que el centralismo se fue acentuando y acentuándose y acentuándose hasta llegar a algo muy interesante como fue la propuesta de la presidencia vitalicia y hereditaria que hace Bolívar en la Constitución de Bolivia, en 1826.

Una constitución que él redacta de su puño y letra. Es evidente que la presidencia vitalicia y hereditaria es más una tesis monárquica que republicana, eso por donde se le vea. En el Manifiesto de Cartagena además hay otra causa aludida por su autor, por Simón Bolívar, que es el terremoto de 1812, que no solo afectó severamente a Caracas sino a la región centro occidental del país, dejando varias ciudades muy afectadas.

Él también va a aludir a una cierta filantropía, y esto lo dice con ironía, que según él se apoderó de las autoridades venezolanas a la luz de la Constitución de 1811. Dice él que este espíritu impidió que se fortalecieran las fuerzas militares y también alude entre las causas el faccionalismo que debilitó a la República ante el desafío bélico. ¿El faccionalismo va a ser algo? Que será también un tormento a lo largo de toda la vida política del Libertador, que le atribuye unas consecuencias muy, muy importantes al faccionalismo.

He de hacer notar por otra parte que no menciona a Miranda entre las causas, cosa que sí había hecho en su momento cuando lo entrega a Monteverde él mismo, o señala como el culpable del desastre. Después, una vez que bajaron las aguas, se olvida de Miranda felizmente y no señala, por supuesto, que la pérdida de la plaza de Puerto Cabello a su cargo fue la acción determinante para que se perdiera la República. Bueno, no deja de ser desconcertante que de unas derrotas bélicas realmente se le responsabilice al texto constitucional.

Esto no tiene una relación demasiado directa. Las derrotas bélicas ocurren por las superioridades de los adversarios, por las malas estrategias, por los errores, por todo lo que sucedió para que Domingo de Monteverde condujera a la capitulación de Miranda en San Mateo en 1812, ¿verdad? En todo caso para Bolívar el Manifiesto de Cartagena es una oportunidad para exponer sus tesis centralistas, para buscar el apoyo de los neogranadinos fundamentalmente.

Ahora fíjense, vamos a leer un párrafo del Manifiesto de Cartagena donde él se explica mejor que lo que yo me vengo explicando, dice Bolívar: "De lo referido se deduce que entre las causas que han producido la caída de Venezuela debe colocarse en primer lugar la naturaleza de su constitución, que, repito, era tan contraria a sus intereses como favorable a los de sus contrarios. En segundo, el espíritu de misantropía se apoderó de nuestros gobernantes.

"Tercero, la oposición al establecimiento de un cuerpo militar que salvase la República y repeliese los choques que le daban los españoles. Cuarto, el terremoto acompañado del fanatismo que logró sacar de este fenómeno los más importantes resultados, y últimamente las facciones internas en realidad fueron el mortal veneno que hicieron descender la patria al sepulcro".

Bueno, si prestamos atención a este párrafo, advertiremos en él está la nuez de la posición de Bolívar acerca del poder eficiente, es decir, centralismo y unidad de mando. Nótese también, por ejemplo, que en la última proclama del Libertador, la del 10 de diciembre de 1830, ante la inminencia de la muerte alude a la cesación de los partidos para alcanzar la paz y la unión. Lo que quiere decir es hasta su minuto final Bolívar le atribuyó al faccionalismo una importancia enorme.

Y bueno, uno se pregunta: ¿pero el faccionalismo no es propio de la república? La disidencia y la convivencia de posiciones contrarias. ¿Por qué este terror tan grande al faccionalismo? Eso es lo propio del funcionamiento republicano. Claro, durante los años en guerra la invocación del faccionalismo como causa uno lo entiende: en qué ayuda el faccionalismo mientras estamos en guerra, pues ayudamos al enemigo, pero la guerra termina en 1824 con la batalla de Ayacucho y ya en 1830.

Las guerras habían pasado seis años de haberse terminado, de modo que el faccionalismo al que alude el Libertador son las diferencias, la diferencia que hay naturales en una república, ¿verdad? Yo creo que entonces es evidente para Bolívar el centralismo no era coyuntural, no era vinculado a la guerra, sino más bien le parecía que era estructural, que el centralismo tenía que ser la columna vertebral de esa república con la que él soñaba y que estaba tratando de construir.

Bien, por otra parte Antonio Nariño, quien entonces era presidente de Cundinamarca, y Camilo Torres, que era presidente del Congreso en Tunja, deciden apoyar al joven coronel venezolano. Lo incorporan al ejército de Nueva Granada y lo destacan a Cartagena, donde gobierna el doctor Manuel Rodríguez Torices. Lo destinan al puesto de Barrancas a orillas del río Magdalena.

Y Bolívar, sin esperar autorización, emprende una campaña con un grupo reducido de soldados buscando despejar al Magdalena de la presencia de los realistas. Y esta campaña es fulgurante, inesperada, y ocurre entre el 23 de diciembre y el 8 de enero de 1813 cuando ese día toma Ocaña. De modo que en 15 días ha logrado una sucesión de éxitos importantes.

En febrero Bolívar recibe la invitación del coronel Manuel Castillo para ayudarlo a combatir al general Ramón Correa en Cúcuta, y para allá sale el 9 al frente de 400 hombres. Y el 28 de febrero lo encuentra en Cúcuta a Correa y se granjea el apoyo del gobierno neogranadino para seguir hacia Venezuela. Y lo autorizan el 7 de mayo de 1813. Lo nombran brigadier y le entregan el mando de un batallón entonces comandado por Francisco de Paula Santander e integrado por los neogranadinos Atanasio Girardot, Antonio Ricaurte, José Luciano de Lujar, José María Ortega, Hermógenes Maza, Joaquín París y su inseparable zuliano Rafael Urdaneta.

Estos van a ser factores claves de la campaña que va a iniciarse. De modo que va a comenzar la llamada campaña admirable que va a concluir el 7 de agosto de 1813 con la entrada triunfal de Bolívar a Caracas. Esa sucesión es vertiginosa. El 13 de abril vence el ejército patriota al realista en La Grita y el 23 de mayo entra Bolívar triunfante a Mérida, se le otorga el título del Libertador.

El 10 de junio Girardot toma Trujillo y el 14 llega Bolívar. El 15 de junio firma el decreto de guerra a muerte, una pieza estremecedora que solo se comprende en medio del fragor de las circunstancias. Lo primero que hay que señalar es que el origen del Decreto de Guerra a Muerte no es un capricho de Bolívar, y que él mismo lo explica en el texto. Bolívar explica que se trata de una venganza por los horrores cometidos por Monteverde.

Después de enumerar los horrores de Monteverde el Libertador afirma, cito: "Así pues, la justicia exige la vindicta y la necesidad nos obliga a tomarla. Que desaparezcan para siempre del suelo colombiano los monstruos que lo infestan y han cubierto de sangre; que su escarmiento sea igual a la enormidad superfida, para lavar de este modo la mancha de nuestra ignominia y mostrar a las naciones del universo que no se ofende impunemente a los hijos de América".

Por cierto, fíjense que ya habla del suelo colombiano. Y luego colocan en una disyuntiva a los españoles y los canarios, señalando que si no se suman a las fuerzas patriotas serán dados de baja. Si lo hacen recibirán un indulto pleno y serán tratados como americanos. A los americanos los perdona incluso en el caso de hallárseles culpables de colaboración con los realistas, esto no deja de ser muy curioso.

Las oraciones que se han hecho célebres son las finales, que si no se sigue el texto desde el principio pueden leerse fuera del contexto porque resaltan por su ferocidad. Esas frases finales son estas: "Españoles y canarios, contad con la muerte aun siendo indiferentes si no obráis activamente en obsequio de la libertad de América; americanos, contad con la vida aun cuando seáis culpables".

Y la campaña continuó. El 18 de junio Girardot está en Carache, José Félix Ribas se suma y avanza sobre Boconó. El 2 de julio tiene lugar la batalla de Niquitao, donde vence Ribas con el apoyo de Urdaneta y Campo Elías, Vicente Campo Elías. Ribas sigue hacia El Tocuyo y lo ocupa el 18 de julio y avanza hacia Quíbor.

Y en Los Horcones tiene lugar otro triunfo de Ribas y este entra victorioso a Barquisimeto. Ya los triunfos de Ribas alarman a los realistas. El 29 de julio se reúnen Ribas, Urdaneta y Girardot en San Carlos, plaza que previamente ha ocupado Urdaneta. El 2 de agosto entran a Valencia, que ha sido abandonada por Monteverde ante las victorias patriotas.

Y Monteverde huye a Puerto Cabello perseguido por Girardot. Monteverde logra protegerse tras la muralla del castillo en Puerto Cabello. De modo que los ejércitos patriotas le han franqueado el paso a Bolívar y este entra en Caracas el 6 de agosto de 1813. Ha concluido la llamada campaña admirable para Bolívar.

Para algunos de sus seguidores no, ya que Monteverde espera en Puerto Cabello la llegada de refuerzos realistas. Y estos llegan en septiembre de 1813: llega el regimiento de Granada al mando de Miguel Salomón y Monteverde con cerca de mil hombres avanza hacia Valencia para recuperarla, pero en Bárbula lo está esperando el ejército comandado por los neogranadinos Atanasio Girardot, Luciano de Lujar y el marabino Rafael Urdaneta. Esto es el 30 de septiembre de 1813.

La batalla continúa el 3 de octubre en las trincheras, allí Monteverde herido en la mandíbula por cierto. Y el 30, en Bárbula, los patriotas vencen y cuando Girardot entusiasmado colocaba el pabellón, la bandera nacional, en las cimas del cerro, fue abatido de un balazo en el pecho, una tristeza tremenda. Monteverde huye de nuevo derrotado a Puerto Cabello. Allí permanece hasta diciembre de 1813 cuando su sucesor, el capitán general Juan Manuel Cajigal, le sugiere ya que es hora de retirarse y que se vaya a España.

Y Monteverde sale de la escena venezolana y queda encargado Cajigal, por supuesto. Fíjense que a Monteverde lo va a vencer Luciano de Lujar, quien morirá prematuramente como Girardot en Bárbula y Ricaurte en San Mateo. Pero no en el campo de batalla va a morir Luciano de Lujar, sino en un naufragio regresando de Jamaica en 1816. Girardot cae a los veintidós años, pero un muchacho Ricaurte a los veintiocho y de Lujar a los veintitrés.

Bueno, y en proclama dirigida a los caraqueños el mismo día 8 de agosto Bolívar reconoce al Congreso de Nueva Granada el apoyo. Y se refiere al restablecimiento de la República. La actividad de Bolívar va a ser frenética: se traduce en un conjunto de proclamas, órdenes administrativas, un movimiento asombroso. Sin embargo, los enfrentamientos bélicos no cesan.

Lo que demuestra la llamada campaña admirable se refiere a la entrada de Bolívar a Caracas más que al fin de una gesta. Vicente Campo Elías toma Cúa, San Francisco de Yare, Santa Lucía y Santa Teresa del Tuy, tiene el control de los Valles del Tuy. Luis María Rivas D'Ávila toma Charallave. Marcelino Plaza toma Ocumare del Tuy, Manuel Villapol, Paracotos y Tácata.

Y Ramón García de Sena se enfrenta al indio realista Reyes Vargas y a Francisco Oberto, español, y los vence en Cerritos Blancos cerca de Barquisimeto. Para entonces ya José Tomás Boves ha intentado unirse a los patriotas y ha sido rechazado, esto ocurrió en 1811. Y ahora lo recibe el temible Eusebio Antoñanzas, que es uno de los que ha venido con Monteverde, un canario, y entonces comienza la epopeya llanera, la epopeya llanera de José Tomás Boves, ¿verdad?

Y va formando su propio ejército. Y hacia finales de 1813, lo veremos en el inicio de sus acciones autónomas fuera del radio de instrucciones de las autoridades realistas. Por ejemplo, el 23 de septiembre vence Boves en Nutrias a Tomás Montilla y luego se dirige a ocupar Calabozo. Y por otra parte, los hermanos Monagas, entonces muy jóvenes, son vencidos en Cachipo.

Todo esto está pasando en septiembre. Bolívar está en Caracas de vuelta el 14 de octubre para recibir el nombramiento del cabildo caraqueño. Esta entidad habla en representación de los demás cabildos sin haber recibido autorización para hacerlo, pero la capitalidad caraqueña legitimaba estos excesos, sobre todo en tiempos de guerra. Y entonces designan a Bolívar como brigadier de la Unión, general en jefe de las armas libertadoras y libertadores de Venezuela, ese es el título.

Ya lo habían designado Libertador en Mérida, ahora Caracas lo designa el Libertador. Y era obvio que el caraqueño requería estos títulos para poder imponer su autoridad sobre los otros jefes militares, en particular sobre Mariño, quien permanecía con sus ejércitos en Barcelona y no decidía todavía marchar hacia el centro. Y en este mismo día de la aclamación de Bolívar, en Caracas, Campo Elías se bate contra Boves en Sabana de Mosquiteros, cerca a El Sombrero.

La victoria es clamorosa ya que Boves ha reunido un ejército de 2.500 hombres mientras Campo Elías cuenta con 1.500, mil menos, y al vencer a Boves Campo Elías despeja la zona de Calabozo. Las sucesivas victorias de Campo Elías, es verdad que lo destaca muy particularmente Rafael Urdaneta. Por su parte, retenido en Barquisimeto por el desafío de Ceballos, Bolívar parte en su auxilio para darle batalla el 10 de noviembre, en Bóvares cerca a Yaritagua.

La batalla se pierde y Barquisimeto cae en manos de los realistas y Bolívar se repliega en San Carlos. En cambio, los hermanos Ribas y Luciano de Lujar se baten durante tres días en Vigirima, del 23, 24 y 25 de noviembre, venciendo al coronel Miguel Salomón, quien ha llegado con el regimiento de Granada. Y Bolívar coordina las acciones en el campo, la batalla más larga de este período que va a ser esta.

El 27 de noviembre un joven de 23 años llamado José Antonio Páez, que se ha sumado a los patriotas a mediados de 1813, se bate contra Miguel Marcelino en el sitio de las Matas Guerrereñas y vence. Y es ascendido a capitán para comenzar entonces la epopeya de quien va a ser el hombre fuerte de Venezuela durante décadas, y a su vez será la primera de las batallas al frente de sus llaneros, que como veremos van a ser un factor clave de las victorias futuras, después de haber perdido la llamada Segunda República.

Por su parte, Boves y Francisco Tomás Morales vencen a Manuel Aldao el 2 de diciembre en la entrada de Calabozo. Y esta victoria les abre el camino hacia los valles centrales. En la próxima parte del programa vamos a continuar con esta narración de estos años tan convulsos y acontecidos, ya regresamos.

En la parte anterior del programa hablábamos de las batallas que están ocurriendo en Venezuela a lo largo de 1813, y en esta segunda parte continuamos con ella avanzando en la vida y obra de Simón Bolívar. Y tenemos entonces que Ceballos junta su ejército con los de José Antonio Yáñez y Miguel Correa; en Araure se preparan para la batalla, el 5 de diciembre de 1813 al amanecer comienza la refriega de la batalla de Araure. Bolívar, Urdaneta, Villapol, Campo Elías, Ribas, D'Ávila, Florencio Palacios no solo vencen a los realistas, sino que se hacen de un parque significativo y deciden perseguir a los vencidos.

Bolívar divide al ejército y sigue a Caracas, entusiasmado con la victoria. Su optimismo le lleva a pensar que puede derrotar a los realistas sin el apoyo de Mariño, pero muy pronto se convence de lo contrario. Y el 17 de enero de 1814 tenemos a Santiago Mariño saliendo del Aragua de Barcelona al frente de un ejército de 3.500 hombres y va a encontrarse con Bolívar por primera vez en la vida de ambos, en los primeros días de abril en la ciudad de La Victoria.

Entonces se decide la unión de los dos ejércitos y se establece el cuartel general en Valencia. Ambos libertadores, el Libertador del Occidente y el Libertador del Oriente, que es Mariño, llegan a acuerdos sobre la base de objetivos específicos. La guerra está, como vemos, en pleno desarrollo. Por su parte Boves avanza desde Calabozo hacia Villa de Cura y San Juan de los Morros, y Campo Elías sale a su encuentro y tiene lugar la primera batalla de La Puerta el 3 de febrero.

Esa batalla fue un desastre para los patriotas. Urdaneta recupera Barquisimeto. García de Sena y Palacio siguen su campaña hacia Barinas y Apure, en continuación de la campaña occidental. Y el 17 de febrero está Urdaneta en Valencia con Bolívar.

Antes, el 12 de febrero de 1814, ha tenido lugar la legendaria batalla. Morales ha ocupado La Victoria y el arrojado Ribas sale de Caracas al frente de un ejército de estudiantes sin caballería a rescatar la ciudad. Desde la mañana las investidas de Morales van minando las fuerzas juveniles de Ribas hasta que en la tarde llega Campo Elías al frente de 200 hombres y decide la contienda a favor de los patriotas.

Al regresar a Caracas, Ribas sale de nuevo hacia Ocumare del Tuy donde Rosete ha invadido, está en Charallave el 20 de febrero. Y apenas una semana después de la victoria, Ribas vence a Rosete y al día siguiente lo destroza de nuevo en Yare. Bolívar deja el frente de Valencia a Urdaneta y se va a su hacienda de San Mateo en los Valles del Aragua, donde fija cuartel general con 1.500 soldados, 600 jinetes.

Allí se apresta esperando el desafío de Boves que avanza hacia los valles centrales. Boves y Morales se apoderan de Cagua el 25 de febrero y el 28 le pone sitio a San Mateo donde está Bolívar. El ejército de Boves llega a ser de siete mil hombres, de los cuales pierde 1.000 en el primer encontronazo; ese día cae Manuel Villapol y además son heridos Campo Elías y el propio Boves, quien deja al mando a Morales.

Todos los días hay escaramuzas, hasta que el 20 de marzo vuelve Boves ya recuperado de sus heridas y lanza un ataque feroz y total, y el 25 de marzo entonces resisten Montilla, Lino de Clemente y Ramón Ayala y ocurre el episodio de Antonio Ricaurte y el parque resguardado en una pequeña casa a mitad de la colina. Según se nos ha dicho siempre, Ricaurte prefirió volar al parque con dinamita y morir del hecho que dejarlo en manos de los realistas que iban por él.

No obstante, refiere Luis Perú de La Croix, el Diario de Bucaramanga, lo que sobre el particular le dijo Bolívar el día 5 de junio en 1828. Bolívar le dice esto a Luis Perú de La Croix: "Ricaurte, otro granadino, figura como un mártir voluntario de la libertad, como héroe que sacrificó su vida para salvarla y sembrar el espanto en medio de los enemigos, pero su muerte no fue como aparece. No se hizo saltar con un barril de pólvora a la casa de San Mateo que había defendido con valor".

"Yo soy el autor del cuento, lo hice para entusiasmar a mis soldados, para atemorizar a los enemigos y dar la más alta idea de los militares granadinos. Ricaurte murió el 25 de marzo del año 14 en La Bajada de San Mateo, retirándose con los suyos, murió de un balazo y un lanzazo. Y lo encontré en dicha bajada tendido boca abajo ya muerto y las espaldas quemadas por el sol", fin de la cita.

Y uno se pregunta, ¿tenemos motivos para no creer lo que apunta Perú de La Croix que dijo Bolívar? Es posible que esto no lo haya dicho Bolívar y sea un invento de Perú de La Croix. Por supuesto que no, no parece probable que sea un evento, sino la confirmación de que Bolívar era un estratega de las comunicaciones y de los efectos psicológicos de los hechos.

No deja de ser sorprendente cómo la versión que Bolívar confiesa haber urdido, como él le llama el cuento, es la que se ha sentado como verdadera, no siéndolo según confiesa el propio autor. Esa especie, ese cuento como lo llamó el propio Bolívar. El saldo de San Mateo, aunque favorable a los patriotas, es trágico: no solo va muerto Ricaurte, sino Villapol y a los pocos días Campo Elías, que tantas y tan contundentes victorias había sumado a la pizarra patriota.

Mariño se entera de los aprietos de Bolívar en San Mateo y corre a auxiliarlo sin saber que Boves ha levantado carpa y se dirige a Villa de Cura con su ejército, maltrecho. Ambos se encuentran en Boca Chica cerca de La Puerta y Mariño le propina otra derrota a Boves. Y los expertos en estos temas militares afirman que si Mariño hubiese perseguido a Boves lo habría destruido para siempre, pero no lo hizo.

Boves alcanza a llegar a Valencia, ya no con 7.000 hombres que era lo que tenía antes sino con 2.000 hombres y dos derrotas a cuestas. Bolívar se desplaza de San Mateo a La Victoria y tiene lugar el encuentro entre Mariño, el caraqueño, del 23 de abril. Bolívar regresa a Caracas y Mariño se queda en los valles de Aragua.

Por su parte Ceballos y Boves reúnen sus ejércitos en Valencia y deciden seguir hacia Calabozo, o la proximidad de Bolívar, que ha salido a Caracas a buscarlos. En Arao es atacado el ejército de Mariño y si no es por la intervención de Urdaneta el desastre para los patriotas hubiera sido total. Mariño entra a Valencia con su ejército maltrecho el 19 de abril de 1814.

Allí está hasta el 16 de mayo, cuando Bolívar y Mariño salen a buscar batalla contra Cajigal y Ceballos que se mueven hacia Tinaquillo. Iba a tener entonces lugar la primera batalla de Carabobo del 28 de mayo de 1814. Aunque el ejército realista era numéricamente superior, el patriota contó con 5.000 hombres y derrotó a Cajigal y Ceballos e hicieron prisioneros a 3.000 soldados realistas, una cifra muy grande.

Así como se hicieron de un buen parque que comprendía caballos, fusiles, víveres y hasta los papeles del archivo de Cajigal. Cajigal huyó, casi solo, con Ceballos y algunos hombres. Y ambos se salvaron. Y aquí de nuevo los expertos militares afirman que ha debido terminar la guerra, que ha debido concluir, pero Bolívar toma otra decisión y disgrega el ejército.

Urdaneta regresa a Occidente, Ribas se va a Caracas y Bolívar le ordena a Mariño con sus tres mil hombres que esperen en Aragua, a Boves. En ese momento se ignoraba la magnitud del ejército que había reunido Boves. Y uno se pregunta, ¿falló el espionaje? Ya de haberlo sabido, Bolívar no disgrega al ejército porque eso fue un grave error.

¿Qué pasó? Bueno, es evidente que se trata de una decisión muy, muy costosa. Con malicia, realmente, Boves logra llevar a Mariño al sitio La Puerta, donde antes había derrotado a Campo Elías, y el 14 de junio de 1814 pernoctan los ejércitos listos para el combate que va a ocurrir al día siguiente. Bolívar y su ejército llegan el 15, cuando la batalla ya ha comenzado.

El Libertador se percata de la desventaja en que está Mariño y se propone replegarse, pero Boves advierte la presencia de Bolívar en el campo de batalla y enfila la vanguardia a toda velocidad para no poder eludir el combate. Y Boves los destroza. Su superioridad numérica era aplastante. Bolívar, entonces, huye hacia Villa de Cura y Mariño hacia San Sebastián de los Reyes.

Boves vence en menos que una hora. Muere el secretario de Bolívar Antonio Muñoz Tébar, Aldao, García de Sena, Freytes y Pedro Sucre, y Diego Jalón es hecho preso y decapitado por órdenes expresas de Boves, después de arrancarle confesiones mediante torturas acerca de la magnitud del ejército patriota. Eso fue una catástrofe completa. Ahora Boves toma Valencia el 8 de julio.

El 10 llegan Cajigal y De La Calzada. Mientras Bolívar y Mariño, que están en Caracas y saben de la cercanía de Boves, deciden la llamada emigración a Oriente el 6 de julio de 1814. La verdad es que el horizonte no puede ser menos promisorio, va a iniciarse otra tragedia para los patriotas. Boves ya estaba con sus fuerzas del 29 de junio en Puerto Cabello y se dirigía hacia Caracas.

Y una junta de notables deliberaba acerca de qué opciones tienen y Bolívar impone su criterio. Con su vehemencia característica, evacuar la ciudad y huir a Oriente hacia donde ya había partido el general Mariño y los patriotas conservaban alguna fuerza bélica. El 7 de julio, afirma Francisco Javier Yanes en su libro Compendio de la Historia de Venezuela, abandonaron la ciudad cerca de veinte mil personas; unos fueron a La Guaira a buscar embarcarse hacia algún destino al que fuera y otros hacia el oriente del país.

También afirma Yanes que perecieron las tres cuartas partes a fuerza de hambre, cansancio, sed y desnudez. Y el 16 de julio de 1814 entró Boves a una Caracas completamente desolada. Entretanto las fuerzas patriotas sobrevivientes de una y otra derrota se reunieron en Aragua de Barcelona junto con los inmigrantes orientales. Aquí están incluidos mujeres, ancianos, niños.

Y ante el avance de Morales al frente de 6.000 hombres deciden darle batalla. Otra catástrofe. Bolívar logra reunir a 2.000 hombres mal armados mientras Bermúdez alcanza a armar a otros 1.000. Bolívar propone un plan que Bermúdez considera que expone a los orientales mientras los centrales quedan en resguardo, y Bermúdez no acepta el plan de Bolívar.

Bolívar conviene, se adapta, y el 18 de agosto tiene lugar la batalla que pierden estrepitosamente los patriotas. Morales entró al pueblo y pasó por las armas a toda la población, como ya era costumbre, mientras Bolívar, Bermúdez, Sedeño y Sucre logran escapar de la carnicería. Las cifras de la mortandad oscilan entre 3.000 y 4.000 dados de baja, soldados por supuesto, incluida la población civil.

Muchos de los caraqueños que habían emigrado a Oriente murieron allí y bueno, la catástrofe no puede ser mayor, el desastre. Los restos del ejército y los civiles emigrantes logran llegar a Cumaná el 20 de agosto con Bolívar a la cabeza. Por su parte, Bermúdez, herido de bala en el brazo, Agustín Armario, Sucre y Monagas llegan a Maturín. De inmediato comienzan a moverse las fuerzas más oscuras, pues las que buscan un culpable de la derrota, Mariño y Bolívar son señalados por los jefes sobrevivientes.

¿Quiénes son los jefes sobrevivientes? Ribas y Piar. A ver, la secuencia fue así: Bolívar y Mariño embarcan en Cumaná el 25 de agosto rumbo a Margarita con el tesoro de la plata labrada de las iglesias de Caracas, con él que vienen encargando desde que salen de la capital para salvarlo de la tropelía saqueadora realista. Y el viaje lo hacen en embarcaciones de un italiano aventurero que participaba en estas luchas esperando recompensas pecuniarias, se llamaba Giovanni Bianchi.

Aprovecha esa coyuntura para presionar el pago de sus acreencias. No lo logra, por cierto, y al llegar a Pampatar Piar impide que bajen del barco. Mariño y Bolívar los acusan de traición y desconocen la autoridad de ambos, y tienen que regresar a Carúpano. Y el 2 de septiembre, en Cariaco, está enterado Ribas de los pormenores de la derrota y de los movimientos de los jefes.

Entonces Ribas es designado jefe de Occidente. Piar es designado jefe de Oriente en sustitución de Bolívar y de Mariño. En pocas palabras Ribas sustituye a Bolívar y Piar sustituye a Mariño, que han sido derrotados. Al llegar a Carúpano, estos se enteran de la noticia y se les invita a abandonar el país.

Bolívar publica el 7 de septiembre un texto donde explica lo sucedido. No se declara culpable, alega su inocencia y señala un nuevo argumento: la gente no quiere ser libre, no está batallando por eso. Y al día siguiente zarpan Bolívar y Mariño hacia Cartagena y salen de la escena venezolana. Se van en un bergantín, por cierto, que se llama El Arrogante, y van a regresar a la escena venezolana cuando vengan de Haití a Margarita el 3 de mayo de 1816.

Casi dos años después de Cartagena, Bolívar sube a Bogotá y el gobierno de la Nueva Granada lo asciende a general de división. Y lo envía a Cundinamarca, en enero de 1815 marcha hacia Cartagena y allá va a buscar apoyo para invadir a Venezuela, pero ese apoyo se lo niegan. Bolívar se da cuenta que no tiene nada que buscar en Nueva Granada y se va a Jamaica, y va a llegar a Kingston el 14 de mayo de 1815.

Y mientras Bolívar está en Jamaica, donde permanecerá entre mediados de mayo y diciembre de 1815, en Venezuela se desarrolla una nueva etapa de la guerra. Esa etapa es la que sucede ante el ejército que ha traído Pablo Morillo, que ha llegado a Carúpano el 3 de abril de 1815 con 12.254 soldados. Es momento de recordar que Fernando VII ha vuelto a colocar la corona de España sobre su cabeza el 14 de marzo de 1814 y se ha negado a aceptar la Constitución Liberal de Cádiz de 1812.

Y ha vuelto Fernando VII con sus fueros absolutistas, la monarquía absoluta sin ninguna Constitución liberal de Cádiz. De modo que vuelve con todos sus fueros y sus hierros también. Y entonces Bolívar, estando en Jamaica, va a escribir la célebre Contestación de un americano meridional a un caballero de esta isla el 6 de septiembre de 1815. Y las circunstancias, el texto merece una aclaratoria que quiero hacerle.

A ver, Henry Cullen le envía a Bolívar una misiva del 29 de agosto a través de un conocido común que se apellidaba Marcombo y Bolívar responde el seis privadamente. Se hizo pública la respuesta en 1818, tres años después, en la Jamaican Quarterly and Literary Gazette. La carta fue escrita en español pero traducida al inglés por alguien que ignoramos quién fue, esa carta fue traducida al inglés para que Cullen pudiera entenderla y uno se pregunta, ¿dónde está la carta en español?

Bueno, hasta la fecha no se ha conseguido, de modo que las versiones de la Carta de Jamaica que conocemos son traducciones de la carta publicada en inglés, que fue impresa en español por primera vez en 1833, en el tomo 12 de la colección de documentos relativos a la vida pública del Libertador. Esa colección editada por Francisco Javier Yanes y Cristóbal Mendoza. ¿Quién le tradujo para esa publicación? No lo sabemos.

De hecho, en años recientes hay unos traductores insatisfechos con esta versión que la han traducido de nuevo del inglés al español. Eso por supuesto es una versión inglesa jamaiquina. Ahora, la Carta de Jamaica, como vemos, comienza a divulgarse en español en 1833, cuando Bolívar descansaba en paz desde tres años antes y la guerra en Venezuela había concluido en 1823 con la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y la expulsión de los realistas de Puerto Cabello ese mismo año de 1823.

Yo creo que es importante aclarar esto porque pareciera que la carta fue un manifiesto que sirvió de manual interpretativo a los patriotas; en verdad ni siquiera la conocieron durante el fragor de las batallas, sino cuando en Venezuela gobernaba ya el general Páez, electo con base en la Constitución de 1830. Ahora, es cierto, verdaderamente es cierto, que los tres grandes textos de Bolívar son el Manifiesto de Cartagena, el Discurso ante el Congreso de Angostura y la Carta de Jamaica, con la advertencia que los dos primeros sí se conocieron en su momento de ocurrencia y la Carta no.

Ahora la carta es de radical importancia para delinear el pensamiento de Bolívar y hay muchos que consideran que se trata de su texto más significativo. A nosotros nos parece igualmente un intento sociológico extraordinario el de Bolívar, delinear un mapa hispanoamericano. No estamos demeritando el discurso de Angostura que también es de gran importancia, como veremos luego. De modo que en estos tres textos además Bolívar insiste en su leitmotiv: la denotación del federalismo y los partidos, las loas al centralismo, a la unidad de mando en un solo hombre y a la unión.

Es decir, Bolívar insiste en la necesidad de un hombre fuerte y unánime que ponga orden. Una tarea para la que él obviamente se siente llamado sin la menor duda. En nuestro próximo programa vamos entonces a ver con detenimiento lo que dice Simón Bolívar en la Carta de Jamaica. En este vamos a llegar hasta aquí. Como siempre ha sido un gusto hablar para ustedes.

Soy Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho y en la dirección técnica Fernando Camacho. A mí me consiguen, en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter arroba Rafael Arráiz. En nuestro próximo encuentro entonces seguimos con la vida y obra de ese venezolano fuera de serie que fue Simón Bolívar. Hasta nuestro próximo encuentro.

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