El Petróleo en Venezuela
14 de octubre de 2019

El Petróleo en Venezuela. Cap 9

Una historia global

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Rafael Arráiz Lucca. En el período de la Segunda Guerra Mundial y cómo eso va a incidir en el petróleo venezolano. Por lo general, cuando recordamos la Segunda Guerra Mundial nos vienen a la mente Europa y el Holocausto nazi y se nos olvida que tuvo otros dos escenarios esenciales. Me refiero al norte de África y al océano Pacífico.

Allí también ocurrió la conflagración mundial. Veamos muy someramente esos tres escenarios de la guerra, Asia, África y Europa desde el punto de vista, por supuesto, de los suministros de energía. Recordemos que en el caso de Asia, Japón y Alemania habían firmado un pacto de cooperación en 1936. De modo que eran socios en sus aventuras expansionistas desde muy temprano.

Recordemos que Hitler gana la elección a la cancillería alemana en 1933. La resistencia al proyecto expansionista japonés en el océano Pacífico va a correr por cuenta de los Estados Unidos mayoritariamente, con cierto apoyo de Gran Bretaña. Sin embargo, al principio esa guerra se da una paradoja verdaderamente insólita: el 80% del carburante de la armada japonesa provenía de los Estados Unidos.

Imagínense, los EE. UU. le vendían la gasolina con que los japoneses se expandían por el Pacífico. Para Japón adueñarse de las islas orientales holandesas era esencial, era vida o muerte porque allí había petróleo e infraestructura para procesarlo. Y como sabemos, en el archipiélago del Japón, o sea cantidad de islas, no hay recursos petroleros. De modo que para ellos hacerse del petróleo de las islas orientales holandesas era un imperativo.

Sin embargo, a medida que el expansionismo japonés avanzaba, los Estados Unidos comenzaron a recortarle los envíos de petróleo, hasta que los cortaron en seco en agosto de 1941, cuando ya a los Estados Unidos no le quedaba ninguna duda de que el proyecto japonés era invadir los territorios insulares adyacentes. De hecho, Japón invade a Indochina y de inmediato los Estados Unidos les corta el suministro de petróleo y Gran Bretaña hace lo mismo. Para colmo, el ataque a Pearl Harbor, que ocurre el 7 de diciembre de 1941, ya es la guinda: para los Estados Unidos no cabe la menor duda, las intenciones japonesas ya son no solo contra posiciones holandesas o francesas sino propiamente contra los Estados Unidos. De modo que la guerra entre Estados Unidos y Japón ya no va a tener vuelta atrás a partir de 1941.

Y le va a tomar dos años para derrotarlo o vulnerar notablemente las posibilidades de Japón. En todo esto el combustible, la gasolina, fue el talón de Aquiles de Japón en su proyecto expansionista. En la medida en que los norteamericanos le fueron cortando sus líneas de suministro, hasta dejarlos en cero, las posibilidades de Japón disminuyeron. Por cierto, no estamos hablando con chás de ajo: ese capítulo de la guerra en el Pacífico se estima que arrojó una pérdida cercana a los 20 millones de personas, de modo que se dice fácil.

El otro escenario es África, allí está en pleno desarrollo la campaña del general alemán Erwin Rommel en el norte de África. En principio él fue a reforzar al ejército italiano que estaba a punto de ser derrotado por el británico. Esto va a comenzar en febrero de 1941, me refiero a la epopeya de Rommel, y el teatro de operaciones abarcaba desde Libia hasta Egipto. Rommel quería llegar a Palestina, Irán, Irak y Bakú donde, como sabemos, estaba el tesoro petrolero ruso; eso formaba parte de la estrategia de Hitler de atenazar a Rusia por el sur y por el norte.

Y Rommel era el encargado de la Operación Africana, es decir, de la operación del sur. En agosto de 1942 Rommel estaba seguro de que ganaría, pero los británicos lo esperaron en El Alamein, en lo que es hoy en día Egipto, y allí ocurre una primera batalla cuando los suministros de gasolina o carburante ya eran escasos para Rommel. Y los británicos advierten esa debilidad, se dedican a atacar a los convoyes que les proveían de gasolina. Entonces llega un momento en que el general alemán no puede moverse, estaba liquidado.

En ese momento las fuerzas del eje Alemania-Japón-Italia perdieron África, esto es mediados de 1943. Y el otro escenario del que venimos hablando es el escenario europeo, allí la circunstancia era la siguiente: el combustible que usaban los aviones alemanes era sintético. Gracias a una técnica desarrollada por Friedrich Bergius en 1913, ese proceso se conoce como hidrogenación y consiste en extraer líquido combustible del carbón. El 95% de la gasolina de la aviación alemana provenía de este método.

No obstante, la invasión a Rusia fue motivada por la necesidad de conseguir petróleo, ya que el combustible sintético del que venimos hablando no era suficiente para los planes de Hitler y, al igual que Japón, Alemania no contaba con yacimientos propios. Por eso en el catalejo de Hitler, el radar de Hitler, estaba el Cáucaso y Bakú, que eran uno de sus objetivos como dijimos antes. Y desde allí, según Hitler, su estrategia pensaba continuar hacia Irán, Irak e India.

Hitler lo sabía y llegó a decir, voy a citar algo textualmente: "A menos que consigamos el petróleo de Bakú la guerra está perdida". Bueno, no lo logró, se rindieron a principios de febrero de 1943. Pero antes, en 1941, los submarinos alemanes causaron enormes daños a la flota petrolera que zarpaba de la costa este de los Estados Unidos hacia Europa, abasteciendo a las fuerzas aliadas.

En el primer trimestre de 1942, el número de los petroleros hundidos cuadruplicaba el de los suministros, de modo que para los aliados la situación era catastrófica, por decirlo menos. Hasta que los servicios de espionaje británicos logran los códigos navales alemanes y pudieron saber hacia dónde iban los submarinos y evadirlos. Pero el tema era complejo, en un solo mes de 1943 los submarinos alemanes hundieron 108 petroleros estadounidenses, esto se dice fácil pero era un gran problema, hasta que la inteligencia británica logra decodificar los mensajes.

Como vemos, en todos los escenarios de la guerra, África, el Pacífico asiático y Europa, la derrota del eje tenía una causa fundamental: falta de combustible. Por su parte, la victoria de los aliados contó con los suministros norteamericanos y las fuentes que controlaban los británicos en el Medio Oriente y Venezuela.

Pasada la guerra comienzan a su vez una serie de movimientos de la mayor importancia, como fue el interés que tenían los Estados Unidos en Arabia Saudita. Eso llevó a Roosevelt, después de la reunión en Yalta, esa reunión es entre el 4 y 11 de febrero de 1945, a una reunión con Stalin y Churchill. Después de esta reunión viaja al canal del Suez, en Egipto, a reunirse con Ibn Sa'ud, el rey de Arabia Saudita. Roosevelt buscaba acuerdos petroleros y una patria para los judíos en Palestina, y Sa'ud por su parte buscaba que los Estados Unidos entraran al negocio petrolero en su país.

De los judíos no dijo nada. En esa época las voces autorizadas norteamericanas habían llegado al convencimiento de que el petróleo norteamericano no iba a ser suficiente en el futuro, ya que no se habían producido nuevos descubrimientos que permitieran profetizar lo contrario. Y en esta medida la guerra también condujo a enfatizar la búsqueda de yacimientos en otras zonas del mundo. De modo que el futuro estaba claro, había que hallar petróleo fuera de los Estados Unidos para garantizar la viabilidad nacional.

A partir de entonces el Medio Oriente se hizo prioritario para la política exterior estadounidense. Desde la Primera Guerra Mundial lo era para los británicos, que no tenían petróleo y siempre estaban buscando petróleo en otros lugares. El petróleo y su control pasan a ser el centro de la geopolítica mundial a partir de la Segunda Guerra Mundial. En la próxima parte del programa entraremos en temas venezolanos después de este contexto internacional que hemos hecho, ya regresamos.

En la parte anterior del programa comentamos que íbamos a entrar ahora en temas venezolanos de Rómulo Betancourt, de Rómulo Gallegos y la participación del ministro de Fomento, artífice de la política petrolera de Acción Democrática, Juan Pablo Pérez Alfonso. Piénsese que el 21 de octubre del 45, en decreto número cinco de la Junta, se designa a los ministros del Poder Ejecutivo, y entre ellos está Juan Pablo Pérez Alfonso como ministro de Fomento. Era un abogado caraqueño vinculado a Acción Democrática y amigo personal de Rómulo Betancourt, desde la fundación del partido en 1941.

Pérez Alfonso era lector de Albert Schweitzer, racionalista socialdemócrata, y ejerció como ministro de Fomento en los años del Trienio Adeco, en los tres años, y luego en el quinquenio de Betancourt entre 1959 y 1964, pero ya entonces se había creado el Ministerio de Minas e Hidrocarburos. En el Trienio Adeco no se creó y la política petrolera la llevaba al Ministerio de Fomento. Los intereses de Pérez Alfonso fueron cambiando con los años: el petróleo fue su principal obsesión y luego, cuando abandona el segundo gobierno de Betancourt y avanza hacia la vejez, se ocupa enfáticamente de los temas ecológicos. Empieza a rechazar la producción industrial, prefiere las comunidades agrícolas, la artesanía; siempre, tanto en un período como en otro, mantuvo una puntual austeridad y honradez, por supuesto un hombre de una absoluta honradeza.

Vamos a ver entonces las primeras realizaciones al frente del Ministerio de Fomento de Pérez Alfonso, junto con Betancourt en ese trienio adeco. Sabemos que tan temprano como el 23 de octubre de 1945 las concesionarias solicitan una audiencia al presidente Betancourt y reciben la buena nueva: el tema petrolero no sufrirá en lo inmediato mayores cambios. El temor para las concesionarias, que era la nacionalización, queda despejado.

Y en esa reunión donde estaba presente Pérez Alfonso, él desliza que se estudia la Ley de Hidrocarburos de 1943 y que muy probablemente no requiera ser cambiada. Esto para muchos fue una sorpresa y para las concesionarias también, ya que estas habían encendido las alarmas porque recordaban que el nuevo ministro era el mismo diputado Pérez Alfonso, que había salvado su voto en la aprobación de la ley de Hidrocarburos de 1943. No obstante, si las posibilidades reales de una nacionalización eran inexistentes, lo que podían esperar las concesionarias era un mayor cobro de impuestos y eso fue lo que ocurrió.

En el primer momento, el 31 de diciembre de 1941, un decreto presidencial establece un impuesto extraordinario que afectaba exclusivamente a las petroleras y les aumenta el pago del tributo hasta muy cerca del 50% de sus ganancias. Luego, ya una vez ganadas las elecciones en 1947 por Rómulo Gallegos, Gallegos deja a Pérez Alfonso el ministerio y se presenta al Congreso un proyecto de Ley de Impuesto sobre la Renta que establecía el 50-50 de manera expresa en su artículo 31. Este proyecto es aprobado el 12 de noviembre de 1948 y Gallegos fue derrocado por un golpe militar el 24 de noviembre, 12 días después, de modo que la modificación tributaria a favor del Estado venezolano la disfrutaría la dictadura militar que se iniciaba con Carlos Delgado Chalbaud.

Vaya ironía y quizás todavía más injusto ha sido el silencio sobre este hecho: muchos venezolanos ignoran que fue durante el gobierno de Gallegos cuando se instituyó el 50-50, bandera principal de los desvelos de los nacionalistas en cuanto al mayor rendimiento de la explotación petrolera. En las introducciones a las memorias anuales del Ministerio de Fomento —la del 45 o 46 y 47— vamos a hallar las bases para la política petrolera desarrollada durante los breves gobiernos de Betancourt y Gallegos. Al no más comenzar el capítulo sobre petróleo, el ministro Pérez Alfonso dice lo siguiente que voy a leerles.

"Desde que asumió el poder el Gobierno Revolucionario garantizó el cumplimiento de la Ley de 1943, porque esa ley, combatida en su oportunidad por partido que comparte responsabilidades de gobierno, en definitiva llegó a ser ley de la república y la continuidad del Estado reclamaba que en general se respetasen los compromisos legalmente adquiridos, pero además la Ley de 1943 es por muchos aspectos aceptable y conveniente, como ya se anotara cuando se discutía y combatía en el Congreso la engañosa reforma petrolera".

Es interesante y curioso porque dice que es una ley aceptable y conveniente, pero después dice que es una engañosa reforma petrolera; total, total que digamos que hay puntos a favor y puntos en contra, pero lo cierto es la ley permanece y no sufre modificaciones durante el trienio. Lo que sí va a sufrir modificaciones es la producción petrolera. En 1945 fue de 876 mil barriles diarios y en 1946 ascendió a un millón cincuenta y cuatro mil barriles diarios. Estamos hablando que eso representaba entonces el quince por ciento de la producción mundial, ya que el sesenta y nueve por ciento de la producción mundial de entonces corría por cuenta de los Estados Unidos.

Luego, en la memoria de 1947 vamos a tener un plan de mayor importancia, pero es Pérez Alfonso quien establece los cinco lineamientos cardinales de la política petrolera del trienio. Estos van a ser: uno, mantener la ley de 1943. Dos, no otorgar nuevas concesiones. Tres, cuidar la conservación y mejorar el aprovechamiento del gas producido. Cuatro, vigilar la participación en las ganancias de la industria. Cinco, procurar por la mayor industrialización de los petróleos venezolanos.

Estas cinco líneas fueron esenciales para la base de la política. En materia laboral los cambios introducidos durante el trienio son de gran significación. No olvidemos que la política laboral de Acción Democrática formaba parte esencial del proyecto nacional. De hecho, el segundo dirigente del partido en orden de importancia era Raúl Leoni y fue ministro del Trabajo durante los tres años, al igual que Pérez Alfonso lo fue de Fomento.

Es en ese período donde se crean, se funden, muchísimos sindicatos y federaciones sindicales en Venezuela. Y entre ellas la Federación Sindical Petrolera de Venezuela, FEDE-PETROL, fue fundada el 6 de abril de 1946 por Luis Tobar y el propio ministro Leoni la certifica el 22 de mayo de 1946. De modo que las reformas, también los avances sindicales, atañen, tenían vinculación directa con el tema petrolero.

Debemos también hacernos una pregunta: ¿tuvieron alguna participación las concesionarias petroleras en el golpe de Estado que derrocó al maestro Rómulo Gallegos? La verdad es que, de acuerdo a las investigaciones de Margarita López-Maya y Jorge Valero, la respuesta no. Al parecer lo sorprendió tanto como a la embajada de los Estados Unidos en Venezuela; eso consta en documentos del Departamento de Estado norteamericano, absolutamente convincentes, que no dejan margen de duda alguna.

Ese período se inicia el 24 de noviembre de 1948 y culmina el 23 de enero de 1958, signado por la presencia militar y por el origen ilegítimo del gobierno. El primero, presidido por Carlos Delgado Chalbaud de 1948 a 1950, es un gobierno que emana de un golpe de Estado militar en contra del gobierno de Gallegos. El segundo, de 1950 al 52, presidido por Germán Suárez Flamerich, no se fundamenta en ninguna elección sino en la designación a dedo por parte de la Junta Militar del Gobierno. Y el tercero, del 52 al 58, el de Marcos Pérez Jiménez, es fruto de un fraude electoral en contra de la voluntad popular.

De modo que esos 10 años de gobierno de facto, sin embargo, van a tener una política petrolera que estudiaremos en su momento. En la próxima parte del programa veremos el panorama internacional de estos años, de 1946 a 1958, ya regresamos.

Decíamos en la parte anterior del programa que vamos a ver ahora el contexto internacional, orden de la posguerra que va a estar determinado por el surgimiento de lo que se llamó la Guerra Fría, esa tensión entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, también conocido como el mundo bipolar. Esta etapa, como sabemos, concluye en 1989 con la caída del muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética, uno o dos años después. La situación económica europea después de la guerra era de tierra arrasada. Entonces los Estados Unidos de Norteamérica vieron una oportunidad triple: ayudar a su recuperación, mejorar su presencia económica en el viejo continente y a la vez contener el avance soviético en la región.

Entonces, el secretario de Estado era George Marshall y presentó un plan que a partir de allí comienza a llamarse el Plan Marshall. Ese plan se presenta en 1947. En lo relativo al petróleo, que es lo que nos interesa, fue fundamental el Plan Marshall, ya que aceleró el paso de una economía basada en el carbón a otra basada en el petróleo. Un porcentaje cercano al 25% de la ayuda económica entregada por los Estados Unidos a Europa estaba destinado para que Europa importara equipos y petróleo de los Estados Unidos.

Se aplicaba el refrán, ayúdame que yo te ayudaré. Mientras tanto en Arabia Saudita el rey Saoud no aceptaba que volvieran las empresas británicas. De allí se hace un consorcio entre la Standard Oil of New Jersey, la Socony, la Socal y la Texaco. Y va a tomar un tiempo que se materialice y eso va a ocurrir en 1948, pero ya queda definido quiénes van a ser los socios que van a explotar el petróleo en Arabia Saudita.

En Kuwait el emir, por su parte, no tenía problemas con los británicos, de modo que la Gulf, copropietaria de la Kuwait Oil Company, invita a la Royal Dutch Shell a entrar en el negocio. En Irán el tema se resuelve con la Anglo-Iranian, que llega a un acuerdo con la Jersey y la Socony, y un contrato que firman por 20 años. Estos tres acuerdos, Arabia Saudita, Kuwait e Irán, van a garantizar abastecimiento petrolero a Europa y mercado a los países productores del Medio Oriente. A partir de entonces los Estados Unidos y Venezuela ya no serán los mayores proveedores del mundo occidental.

Los países árabes tenían la palabra, el epicentro petrolero se va a mudar de América, antes en América por Estados Unidos y Venezuela, al Medio Oriente. En Venezuela para esa época las dos empresas con mayores intereses eran la Shell y la Jersey, que como sabemos en Venezuela se llamaba la Creole. El presidente de la Creole en Venezuela, como dijimos en programas anteriores, era Arthur Proudfit, un hombre que demostró ser prudente y que prefirió trabajar con los gobiernos de Betancourt y de Gallegos. Y aceptó la instauración del 50-50 y prefirió eso a enfrentarse al proyecto y abonar el camino de nacionalización, que era el peor resultado para las concesionarias.

Para entonces, la producción de la Standard Oil en Venezuela representaba la mitad de la producción mundial de la Standard Oil. Esto es enorme, ¿da? Venezuela recibió en 1948 ingresos fiscales petroleros ocho veces mayores que los recibidos en 1942. Esta década de los años 40 es formidable para el petróleo y Venezuela. El cambio era total y naturalmente los venezolanos querían que los árabes lo supieran.

¿Por qué? ¿Por qué Venezuela tenía interés en que los árabes conocieran el 50-50? Bueno, para que lo aplicaran y el petróleo árabe dejara de ser más barato que el venezolano; era una estrategia geopolítica y hacia allá viaja una delegación venezolana a enseñarles las leyes, la noticia corre como pólvora. Y muy pronto los países concesionarios del Medio Oriente exigen lo mismo y Arabia Saudita firma un acuerdo de 50-50 en 1950 y Kuwait e Irak hacen lo mismo en 1952.

Y eso favoreció indirectamente a Venezuela porque dejó de ser más barato el petróleo de allá que el de acá. El gobierno de Carlos Delgado Chalbaud, que va a durar dos años, de 1948-1950, trae el regreso de Manuel Egaña al Ministerio de Fomento y la famosa misión al Medio Oriente. Pero antes demos lectura a lo que dice Delgado Chalbaud el 26 de noviembre, dos días después de haber dado el golpe. Dice el comandante Delgado: "La Junta Militar quiere dejar categórica constancia de que este movimiento no se orienta en ninguna manera hacia la instauración de una dictadura militar ni abierta, ni disimulada. A fin de exigir al pueblo que no debe dejarse engañar por quienes pretenden propagar lo contrario. No se ha asumido el poder para atentar contra los principios democráticos sino para obtener su efectiva aplicación y preparar una consulta electoral a la cual concurra toda la ciudadanía en igualdad de condiciones".

Hasta allí Delgado Chalbaud, es muy curioso ver que las justificaciones del golpe se basaban en la democracia, que al parecer los militares consideraban no haber tenido lugar en la elección de Gallegos. Bueno, esta es una argumentación bastante compleja y hasta sombría en muchos sentidos, pero no es este el tema de nuestra historia. Sí lo es el hecho de que Delgado Chalbaud designa a uno de los primeros biólogos graduados que tuvo Venezuela como ministro de Fomento; nos referimos a Pedro Ignacio Aguerrevere, quien va a estar al frente del ministerio hasta el 3 de junio de 1949 y es muy poco lo que puede señalarse de su gestión de pocos meses allí.

Lo va a suceder entonces Manuel R. Egaña, quien sí articula un proyecto digno de revisión. Recordemos que en la historia petrolera del país hasta aquel momento los ministros de Fomento que introdujeron cambios de importancia en materia petrolera fueron Humercindo Torres en sus dos ejercicios, 1917-1922 y 1929-1931. Néstor Luis Pérez, ministro de Fomento de López Contreras entre 1936 y 1938. Manuel Egaña también ministro de López Contreras entre 1938 y 1941.

Y, por supuesto, Juan Pablo Pérez Alfonso entre el 45 y 48. No señalo a los ministros de Fomento de Isaías Medina, que fueron Enrique Jorge Aguerrevere, Eugenio Mendoza Goiticoa y Gustavo Herrera, porque realmente el presidente Medina asumió el tema petrolero él personalmente e incluso él presidió la comisión redactora de la Ley de Hidrocarburos del 43. El interés de Medina en el tema petrolero era enfático, lo que no quiere decir que estos ministros de Fomento no tuviesen singular importancia. En particular, Mendoza Goiticoa, que fue el secretario de la comisión redactora de la ley del 43, como hemos señalado en anteriores oportunidades.

Ahora vemos cómo con Delgado Chalbaud vuelve el abogado Egaña, que era sin la menor duda un conocedor del tema petrolero y, por supuesto, no le desagradaba en lo absoluto el 50-50% logrado por el gobierno de Gallegos, ya que se trataba de una mejora para el Estado venezolano. La relación de amistad entre Egaña y Delgado Chalbaud era estrecha y eso va a tener consecuencias como veremos luego. A Egaña le toca la feliz coincidencia de inaugurar las refinerías de Punta Cardón en 1949, Amuay en 1950 y Puerto La Cruz en 1950.

Antes habíamos referido a la misión al Medio Oriente que ocurrió durante el gobierno de Carlos Delgado Chalbaud y tenía como protagonistas a Egaña, al canciller de entonces que era Luis Emilio Gómez Ruiz. Y designan a esta misión especial que va a visitar Arabia Saudita, Irán, Egipto, Irak, Kuwait, Siria. De esa misión formaban parte Edmundo Luongo Cabello, Luis Emilio Monsanto y Ezequiel Monsalve Casado. Y buscaban, como señalamos antes, que esos países adoptaran el 50-50 en sus estructuras tributarias, en su marco legal, cosa que logran como ya lo señalamos, de modo que los objetivos de la misión fueron alcanzados y puede decirse que fue una misión de gran éxito para Venezuela.

Además va a constituir el primer acercamiento entre las autoridades petroleras del Estado venezolano y las de los países del Medio Oriente. No se trataron temas que condujesen a la cartelización de los precios, pero sí lo del 50-50. Y ese primer acercamiento va a ser muy importante en el futuro, como veremos luego. Esta adopción uniformaba la situación tributaria de los países concesionarios, ya no solo Venezuela sino la mayoría de los países del Medio Oriente.

Pero una de las consecuencias de su muerte es la renuncia inmediata de su amigo Manuel R. Egaña al Ministerio de Fomento. Es entonces sustituido por Pedro Emilio Herrera y luego ya va a crearse el Ministerio de Minas e Hidrocarburos. Esto va a ocurrir el 30 de diciembre de 1950. Era un proyecto que había desarrollado Delgado Chalbaud, se había desarrollado durante su gobierno pero finalmente cristaliza ya cuando estaba gobernando Germán Suárez Flamerich.

El primer ministro de Minas e Hidrocarburos en Venezuela va a ser el profesor Santiago Vera Izquierdo y va a estar allí en el ministerio hasta el 5 de octubre de 1952. De modo que eso ya lo veremos cuando nos acerquemos a examinar la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez en materia petrolera.

Antes veamos de nuevo el escenario internacional porque en la década de los años 50 van a ver varias crisis interesantes. Una de ellas es la que ocurre en Irán, el Congreso iraní elige a Mohammed Mossadegh y este el 1º de mayo de 1951 nacionaliza la industria petrolera iraní y toma por completo la que para entonces era la mayor refinería del mundo, la de Abadán, en 1951. Pero esto no se queda así y tiempo después, en 1953, dos años después, el general Zahedi se alza contra Mossadegh, recibe apoyo popular y Mossadegh dimite y es arrestado.

Y entonces regresa el sha de Persia o el sha de Irán, como ya se le conocía, en este caso su hijo Mohamed Reza Pahlavi y cambia toda la situación petrolera en Irán a partir de 1953 otra vez. Y se forma un consorcio integrado por la Anglo-Iranian, la Jersey, la Socony, la Texaco, la Standard Oil of California, Gulf, Shell, la francesa, es decir casi todas las petroleras. Se revierte la nacionalización de Mossadegh y vuelven las concesionarias al negocio petrolero en Irán.

Una crisis también en estos años es la que va a ocurrir cuando el rey Farouk de Egipto es derrocado por un grupo de militares. Y dos años después de ese grupo de militares encabezados por Mohamed Naguib, haya dado el golpe, es a su vez derrocado por otro militar, el coronel Gamal Abdel Nasser, un coronel nacionalista que va a gobernar Egipto hasta 1970. Estamos hablando de 18 años de gobierno; en ese año muere Nasser y es sucedido por Anwar Sadat. Y Nasser desarrolla un programa expansionista en la región, se convierte en un líder del Tercer Mundo y del panarabismo que como también se conoció.

Lo que él se propuso en materias geopolíticas: nacionaliza el canal de Suez en 1956. Y comienza a recibir préstamos desde la Unión Soviética, así como armamento; entró entonces en la lógica de la Guerra Fría, desatando la llamada Guerra del Sinaí. En 1956 esta guerra y las nacionalizaciones del canal van a poner de manifiesto que si los barcos petroleros, los cargueros, fuesen más grandes estas crisis geopolíticas petroleras serían menores. Por su parte, Nasser va a salir victorioso de esta circunstancia y va a arreciar su proyecto expansionista en la región.

A su vez la situación mundial del petróleo en esa época va a cambiar sustancialmente. Como sabemos, los Estados Unidos deja de ser el productor principal, deja de producir cerca del 60% del petróleo del mundo y baja al 20%. Y esas cifras, ¿quiénes las van a ocupar? Esa cifra porcentual es el Medio Oriente. Ese va a ser el nuevo epicentro del petróleo en el mundo.

También aparecen otros actores como la Ente Nazionale Idrocarburi en Italia, presidida por Enrico Mattei. También va a aparecer con fuerza la francesa Elf-ERAP. Y ellos consiguen petróleo en Argelia, en el desierto del Sahara. También en estos años se va a conseguir petróleo en Nigeria, en 1956, y entonces llegamos a 1958 cuando se daba una paradoja inimaginable.

Había más petróleo en busca de mercados que mercados en busca del petróleo, no era posible pensar en precios altos, no era posible. En nuestro próximo programa comenzaremos con la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez y la materia petrolera. Ha sido un gusto hablar para ustedes, les habla Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Víctor Hugo Rodríguez, en la dirección técnica Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho.

A mí me consiguen por mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com. En Twitter, arroba Rafael Arraíz. Ha sido un gusto hablar para ustedes hasta nuestro próximo encuentro.

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