Cronología republicana 1810-2010. Cap 2.
Cronología republicana 1810-2010. Cap 2.
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Este programa es posible gracias al equipo conformado por Gitan Jalizwares, Inmaculada Sebastiano, Melani Pierudzi, Carlos Javier Birgues y Giancarlo Caravaggio. Recuerda que nos puede seguir en Instagram como arroba Piso la Cultural y también puede seguir la transmisión en vivo en www.mundowarre.com.
Bienvenidos a Venezolanos, en esta serie que estamos haciendo de una cronología histórica del siglo XIX y el siglo XX venezolano. En el programa anterior quedamos en el año 1815: el 3 de abril, precisamente, desembarca Pablo Morillo en Carúpano. La corona española escoge al entonces mariscal de campo, Pablo Morillo, para encabezar la expedición. Era dueño de una hoja de vida pletórica de acontecimientos militares: ingresó al Real Cuerpo de Marina a los 13 años y tenía 37 cuando lo designan capitán general de Venezuela y pacificador de las tierras de Ultramar; ese era el título que ostentaba.
Sus campañas incluyen Trafalgar, Bailén y la campaña al lado de Lord Wellington, en Francia, la que derrotó a los ejércitos franceses. De modo que la escogencia es una altísima distinción para Morillo, futuro conde de Cartagena y marqués de la Puerta.
El gabinete de Madrid le gira instrucciones precisas el 15 de noviembre de 1814, aprobadas por el rey. En ellas le señalan sus principales cometidos. Voy a leerles la instrucción: la tranquilidad de Caracas, la ocupación de Cartagena de Indias y el auxilio al jefe que mande en el Nuevo Reino de Granada son las atenciones principales o las primeras de que se ocupará la expedición. Conseguido esto, se enviará al Perú el excedente de tropas europeas que se pueda en todo el año 1815 y, si aún hubiese sobrante, se remitirá al reino de México.
Claro, son unas instrucciones muy optimistas, ya veremos por qué, porque no hubo excedente alguno para México de tropas europeas. Por cierto, conviene recordar que nunca antes España había enviado un contingente de semejante magnitud. Los envíos de tropas fueron menores, muchos de ellos provenientes de islas del Caribe, de tal manera que es evidente que la mayoría de los soldados realistas fue americana, bien sea que fuesen indígenas, afrodescendientes o criollos, incluso con más contundencia después de esta expedición de Morillo, ya que no tuvo lugar otra de igual dimensión en lo sucesivo.
Esta expedición parte de Cádiz el 17 de febrero de 1815. Consta de la nave capitana San Pedro Alcántara, un navío grande de 64 cañones. La expedición también supone dos fragatas, una corbeta, una goleta, una barca, doce obuseras y 52 buques de transporte que llevan a 12.254 soldados, entre ellos 1.547 oficiales, y el resto marinos de guerra. En un principio se pensó en enviar esta enorme expedición al Río de la Plata, pero la coyuntura política de allá les hizo buscar otro derrotero y se escogió Costa Firme, que era como denominaban en los papeles oficiales a Venezuela.
De esta novedad se enteraron los marineros cuando ya estaban en altamar y no hubo pocas decepciones e inconformidades que Morillo tuvo que manejar con destreza y carácter. Alrededor de la fecha de llegada se debaten varias versiones, así como el periplo que efectuó Morillo antes de arribar a Caracas. Nos parece la más razonable una combinación de los aportes de Yanes, Restrepo y Quintero Saravia, que son autores que han escrito sobre este tema.
Y además contamos con un documento incontestable: el parte enviado por Morales a Cajigal el 5 de abril, de modo que la expedición ha debido llegar el 3 de abril al morro de Puerto Santo, en Carúpano, lugar desde donde iba a zarpar el propio Morales con su modesta embarcación.
Entonces, este se entera de que Morillo viene en condición de capitán general, por lo que quedan sustituidos Cajigal y él, Morales, que venía desempeñándose de hecho. Los cambios que vienen tocan a todos por igual. De Carúpano pasa Morillo a Pampatar y allí llega el 7 de abril, y el 11 está en La Asunción, perdonándole la vida a Juan Bautista Arismendi, quien jura obedecerle y se le arrodilla para salvar su vida.
Morillo dejó un contingente de hombres en Carúpano, igual hará en Margarita y Cumaná, a donde llega el 24 de abril. El 8 de mayo está en La Guaira y de inmediato sube a Caracas. Designa, sustituye, pone orden, deja contingentes de soldados y sigue hacia Puerto Cabello, de donde zarpa el 12 de julio rumbo a Santa Marta.
Allí llega el 23, toma la ciudad y se dirige hacia su objetivo primordial: Cartagena, en manos de los patriotas. Le pone sitio a partir del 22 de agosto y hasta el 6 de diciembre, casi cuatro meses. Allí resisten durante esos meses Castillo, a quien sustituye en el mando Bermúdez, secundado por Montilla, Lino de Pombo, los hermanos Gutiérrez de Piñeres, José Prudencio Padilla, Palacios, Pedro León Torres, Diego Ibarra, Soublette y Antonio José de Sucre, entre otros, hasta que abandonan la ciudad exhaustos y derrotados. La cifra se acerca a 6.000 muertos y los que sobrevivieron lo hicieron en la inopia, azotados por las pestes.
De los 2.000 que lograron evacuar por vía marítima la ciudad fortificada, sobrevivieron 600 y algunos alcanzan a llegar a Haití, donde fueron acogidos por Alexandre Pétion. Morillo inicia la reconquista de Nueva Granada y sube hasta Bogotá, a donde entra el 27 de mayo e inicia juicios que conducen a la muerte a significativos patriotas. Se restablece el virreinato.
Este período se conoce en Colombia como el régimen del terror, por las despiadadas ejecuciones. Morillo sale de Bogotá el 15 de noviembre y entra a Caracas el 24 de enero de 1817, llamado por el recrudecimiento de las acciones bélicas de los patriotas. Va a permanecer ininterrumpidamente en Venezuela durante casi cuatro años.
Entonces, de aquellos 12.254 españoles que llegaron con él en la gran expedición, habrán sobrevivido cerca de 2.000 almas. Así lo expresa el propio Morillo en carta al secretario de Ultramar el 24 de abril de 1821, pero cuidado: no se piense que las bajas son todas dadas en el campo de batalla. Recuérdese que las calenturas y las llagas, como las llama Morillo, fueron fatales para los europeos y, sobre este particular, el trabajo de Jared Diamond, Armas, gérmenes y acero, es preciso para demostrar que la falta de anticuerpos de los europeos para las enfermedades americanas fue un factor letal para sus ejércitos, casi de tanta magnitud como el acero de las espadas o la pólvora.
Hasta aquí este episodio de Pablo Morillo, que se inicia el 3 de abril de 1815. Veamos ahora la Carta de Jamaica, del 6 de septiembre de 1815, escrita por Simón Bolívar. Recordemos que desde mayo está Bolívar en Jamaica y allí escribe y le envía a su destinatario la célebre, voy a citar, "Contestación de un americano meridional a un caballero de esta isla", el 6 de septiembre de 1815.
Henry Cullen le envía a Bolívar una misiva el 29 de agosto a través de un conocido común apellidado McComba y el caraqueño responde el 6, privadamente. Se hizo pública la respuesta en inglés en 1818, en la Jamaican Quarterly and Literary Gazette, tres años después. Segundo, la carta fue escrita en español, pero traducida al inglés por alguien que ignoramos quién fue.
¿Para qué? Para que pudiera ser comprendida por Cullen. El lector se preguntará, la audiencia se preguntará, dónde está la carta en español. Hasta la fecha no se ha conseguido. De modo que las versiones de la Carta de Jamaica son traducciones de la publicada en inglés.
Tercero, fue publicada en español por primera vez en 1833, en el tomo 12 de la colección de documentos relativos a la vida pública del libertador, editada por Francisco Javier-Janez y Cristóol Mendoza, quien la traduzbo para esta publicación lo ignoramos. De hecho, en años recientes, traductores insatifechos con esta versión la han vertido al español desde la versión inglesa Hamaikina. En la próxima parte del programa seguiremos con las explicaciones pertinentes y muy interesantes sobre la carta de Jamaica.
Ya regresamos. En breve, continúa Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural.
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Somos Unión Radio Cultural. Veníamos hablando de la carta de Jamaica. Bueno, comenzó a divulgarse en español en 1833, cuando Bolivar descansaba en paz desde tres años antes y la guerra en Venezuela había concluido en 1823, con la batalla naval del Lago de Maracaybo y la expulsión de los realistas de Porto Cabello, ese mismo año de 1823.
Y jujo importante aclarar esto porque pareciera que la carta fue un manifiesto que sirvió de manual interpretativo a los patriotas y en verdad ni siquiera la conocieron durante el fragor de sus batallas, sino cuando en Venezuela gobernaba el general paés electó con base en la constitución de 1830. Bolivar después de referirle a Mr. Cullen su versión sobre el estado del río de la plata Perú Nueva Granada, por cierto Bolivar llamaba a Nueva Granada el corazón de la América.
Venezuela, Nueva España, Puerto Rico y Cuba, se queja del poco apoyo europeo a las pretensiones de los patriotas americanos y luego entra en definiciones. Dice Bolivar, nosotros somos un pequeño género humano, poseemos un mundo aparte, cercado por dilatados mares, nuevos en casi todas las artes y ciencias, aunque en cierto modo viejos en los usos de la sociedad civil. Nos somos indios ni europeos, sino una especie media entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles.
En suma, siendo nosotros americanos por nacimiento y nuestros derechos los de Europa, tenemos que disputar estos a los del país y mantenernos en él contra la invasión de los invasores, así nos hallamos en el caso más extraordinario y complicado. Y uno se pregunta, ¿quiénes somos nosotros? Bueno, la respuesta es los criollos sin la menor duda, el estamento que adelanta y concluye la independencia, en función de sus legítimos intereses.
Bolivar no está hablando en nombre de los indígenas, ni de los pardos, ni de los esclavos, es la voz del estamento al que pertenece y al que juga en el caso más extraordinario y complicado, recordemos que esta carta es de 1815.
De Bolivar, haber tenido conciencia que el texto estaba dirigido a todos, no exclusivamente a Cullen, como ocurrió por vericuetos de la providencia, probablemente no habría tomado este camino confesional. Basta leer cualquiera de sus proclamas para advertir lo que digo, en otras palabras, esta sinceridad fue licenciada por el género epistolar y su confesionalidad es la que hace de la carta, un texto de tanta importancia histórica, donde el libertador se presenta desnudo, sin los ropajes de la retorica. Por último, no podemos pasar por alto que en el momento de escoger el sistema político ideal, Bolivar alcanza señalar cuál es no lo son y dice el sistema federal y la monarquía mixta de Aristocracia y democracia.
La nación soñada por el libertador imitaría al gobierno inglés pero sin rey, sino con un poder ejecutivo electivo cuando más vitalicio, un senado hereditario y un gobierno central. Como vemos, Mutatis Mutandis, eso será lo que establezca Bolivar en la Constitución de Bolivio en 1826 y estamos en 1815 cuando está diciendo esto. En este sentido, los cambios en el pensamiento político de Bolivar serán muy pocos entre 1812 y el momento de su muerte cuando continúa atribuyéndole al factionalismo la causa de las desgracias de la República y habría que añadir de las suyas también, porque el fue víctima de eso.
Hasta aquí la carta de Jamaiga no vuelga a señalar que Bolivar escribía muy bien con donosura y precisión, pero bueno eso es harina de otro costal. Vayamos al año 1816, tenemos el 16 de febrero que José Antonio Paez vence en Matad de Miel, la resistencia llanera de José Antonio Paez y sus fieles seguidores y vivió en pie y en este año en 1816 se intensificará, mientras el coronel Joaquín Ricardo opta por regresar a Cazanare Paez decide quedarse en sus predios. El 16 de febrero en Matad de Miel vence al coronel Francisco López en un combate nocturno por cierto, a la manecer la victoria patriótica era evidente, no sólo fue sustancial la cantidad de pertrechos de los que Paese adueñó, sino que se hizo de 3.000 caballos de los realistas, lo que le dio un nuevo aire a su ejército.
Con la záña alcanzaba el grado de teniente coronel y daba un paso más en sus autoritas sobre la tropa, ya se empezaba a expandir el fragor de su leyenda y en 1816 el 14 de julio fallece Miranda en el arsenal de la Carraca en Cádiz. Recordemos que el capitán del Zafir que llevaría a Miranda el capitán Heinz instó al generalísimo embarcarse y sarpardín mediato de la guaira pero este no quiso y optó por salir a la manecer.
Bueno pues en la madrugada del 31 de julio de 1812 estando dormido pues irrumpieron en su habitación quienes le hicieron prisionero Bolívar, Chatillón, Montilla, Peña entre otros y Miranda le pidió la linterna a su asistente, el entonces muy joven Carlos sublet y dicen que iluminó los rostros de sus captores y también le atribuyen una frase que no sabemos si realmente ocurrió pero se ha convertido en una leyenda. Al parecer Miranda dijo Bochinche, Bochinche, esta gente no sabe hacer sino Bochinche. No lo sabemos pero como dicen los italianos si no nevero he entrobato, si no es cierto parece probable.
Bueno y de las casas que también estaba entre quienes entregaron a Miranda siguiendo instrucciones de Monteverde, lo entrega a Cerveris y este lo introduce en la senda del Castillo de San Carlos en la guaira. En enero en 1813 estrasladado al Castillo de San Felipe en Puerto Cabello, en junio he enviado al Castillo del Morro en Puerto Rico y en diciembre estrasladado de Puerto Rico a el arsenal de la Carraca en Cádiz y allí va a fallecer el 14 de julio de 1816 a la una y cinco minutos de la madrugada, tenía 66 años y llegamos a 1817 en esta cronología histórica que venimos haciendo. El 28 de enero Páez vence en mucuritas.
Esta derrota, padecida por morillo, será muy significativa porque es la primera que sufre su ejército desde que se embarcó en 1815. El 28 de enero se enfrentan dos fuerzas desiguales, la de Páez con alrededor de 1000 lanceros y la de de la torre y de la calzada con cerca de mil cinco mil hombres. Páez recurre una práctica que sorprende a los realistas, le prende fuego a la savana en la retaguardia, impidiendo que esto se den retirada y los acorrala y los lancea sin piedad causándoles bajas significativas.
Finalmente logran escaparlo sobrevivientes, se regunen con morillo y entran todos a San Fernando de Apure a principios de febrero después de aquella primera derrota y el 11 de abril de 1817 Manuel Carlos Piar vence en San Felix. La batalla de San Felix fue un punto de inflexión importante para los patriotas, ya que les dio la llave de una vasta región con comunicación fluvial hacia el mundo y la consolidación de un ejército de mayores proporciones. Piar anzúategui y torres se enfrentaron a de la torre y seruti, de los mil 600 hombres del ejército patriota, 600 eran indígenas con arcofletchas y lanzas, mientras los realistas contaban con cerca de 2000 soldados en su mayoría profesionales.
El desastre realista fue considerable, casi 700 muertos en el campo de batalla, alrededor de 500 prisioneros entre ellos seruti, mientras de la torre logra escapar hacia Angostura con no más de 30 soldados. Piar cítia a Angostura a partir del 25 de abril de 1817 y Bolívar llega con su tropa el 2 de mayo a respaldarlo. Piar lo reconoce como jefe supremo a instancias de Bolívar y la entrega a su gército, bastante más grande que los 200 soldados que acompañaban a Bolívar.
Bolívar hace cambios que no le gustaron a Piar, designa a ver mudes y cedeño para que dirigan el sitio de la ciudad y a Piar lo envía guayana la vieja. El sitio concluye como el abandono del atorre el 19 de julio, cuando entra Bolívar y toma la ciudad. En cambio, Piar ha pedido que le admitan.
separarse del ejército el 30 de junio, es obvio que está recentido y también lo es que no le faltan algunos motivos para ello, se le permite separarse y Bolívar le da dos alternativas, se queda tranquilo en el país, se le da un pasaporte para que se vaya, el escuje quedarse, pero no se queda tranquilo. Y el 8 de mayo vamos a tener el Congreso de Cariaco, entre la batalla de Sanfélix y el sitio en costura ocurre el Congreso de Cariaco, un evento, por cierto, de mayor importancia que la atribuida por la agiografía Bolívariana. Vamos a ver los hechos.
Está de vuelta en Venezuela después de tres años de cárcel en Cádiz, liberado junto con Rosio, Visnardi, Ayala y Paz del Castillo, el Presvíter Ochileno José Cortés de Máriaga, personaje central de los hechos del 19 de abril de 1810 en el famoso Balcon. El canonico le propone a Marinho regresar al esquema federal de la Constitución de 1811 y a este le parece bien, ya que era más proclive a cualquier forma constitucional que mejorara su situación, la de Marinho, en desmedro de la de Bolívar. Y se ha dicho hasta la saciedad que Bolívar detestaba el federalismo en aras del centralismo por el que abogó siempre.
Deciden entonces organizar el Congreso de Cariaco. En la próxima parte del programa veremos los por menores del Congreso ocurrido en el 8 y 9 de mayo en 1817. Ya regresamos.
Como les decía antes, se reúnen el 8 del 9 de mayo en 1817 y nombran autoridades sobre la base de las instituciones de cinco años antes. Se forma un triunvirato integrado por Fernando Rodríguez del Toro, Francisco Javier Maíz, y Simón Bolívar, claro, sin consultarle, obviamente, la Bolívar no le preguntaron. Marinho es designado jefe supremo del ejército y Luis Brión de la Armada.
En la Asamblea estaban presentes, Francisco Antonio Céa, Diego Dautista Urbaneja, Luis Brión, Manuel Isaba, Diego Ayenilla, Francisco Javier y Diego Alcalá, Manuel Manero, Francisco de Paula Navas y, por supuesto, José Cortés de Madriaga. Y Bolívar, en cuanto se enteró de la ocurrencia del Congreso y del proyecto federal lo desechó rotundamente con qué con su silencio. Como era desperarse y en lo sucesivo, ya ha apuntado Bolívar en Guayana, dominando un vasto territorio, y con el apoyo de una mayoría que no siguió a Marinho en la aventura, el Congreso de Cariaco y sus decisiones fueron quedándome el olvido en letra muerta.
Hay una carta que le envía Bolívar el 6 de agosto de 1817 a Martín Tobar Ponte, su viejo amigo Caracenio, y le dice que por fin se cuenta con Guayana libre e independiente, y le relaciona a lo que esto significa para el futuro de sus proyectos, y en cuanto al Congreso de Cariaco le dice Bolívar a Tobar Ponte. El canónico restableció el gobierno que tú deseas y ha durado tanto como casado en Caldo Caliente. Nadie lo ha atacado y él se ha disuelto por lo mismo.
En Margarita lo desobedecieron. En Carúpano lo quisieron prender. Abordo lo quisieron poner en un cañón, se entiende para llevar azotes.
Aquí ha llegado y aún no se le ha visto la cara, porque sus individuos se dispersaron. No de miedo, sino de vergüenza de que los muchachos los sílbásen. Yo he usado la moderación de no haber escrito ni una sola palabra, ni haber dicho nada contra el tal gobierno federal, y sin embargo no ha podido sostenerse contra todo el influjo del opinión.
Aquí no manda el que quiere, sino el que puede. Esto le dice Bolívar a Martín Tobar. Bueno, como era de esperarse, Bolívar desaprobaba con su silencio el proyecto federal de Cortés y Santiago Marino, pero con ello no pasaba por alto lo que era un hecho que su mando no era absoluto, no era un ánime.
Una vez más, Marino se lo hacía saber. Ahora el presbítero Cortés de Mariana también. Si en 1812 al federalismo lo atajó, un contradictor tenaz, ahora el mismo seguía en su negación.
Curiosamente, se ha dicho que el centralismo de Bolívar era netamente caraqueño mientras el federalismo de los otros era provinciano, pero si quieren puede haber algo desierto en esto, vemos como Tobar más caraqueño y mantuano imposible se inclinaba por el federalismo, o sea que tampoco eran tan claros estos bandos o puestos entre centralistas y federalistas y llegamos al 16 de octubre el fusilamiento de Piarra. Piarra no participó en el Congreso de Cariaco, que Bolívar en su silencio ha podido considerar una insurrección. Sin embargo, Marino no fue juzgado y pasado por las armas, como veremos que sí lo fue Piarra.
¿Por qué? Todo indica que para Bolívar era imposible sancionar severamente a un grupo tan significativo de patriotas reunidos en Cariaco mientras que acusar a Piarra de insurrección y condenarlo suponía una sola persona y la posibilidad definitiva de hacerles a ver a los patriotas, donde residía el mando supremo y de lo que era capaz de hacer para imponer su autoridad. Por su parte, recordemos que Piarra le ha sido autorizada a su salida del ejército a finales de junio y según sus acusadores se encuentra soliviantando a la gente con base en la lucha de clases entre los pardos y los blancos criollos.
Eso dicen sus acusadores. Recordemos también que la záña de San Felix que abrió el paso de Guayana es de Piarra y que el propio Piarra se vio con pelido a entregarles su ejército de casi tres mil hombres a Bolívar.
Bueno, Piarra fue hecho preso y llevado a Angostura el 3 de octubre se le abre un juicio, el fiscal acusador es su blet quien por cierto era su pariente, eran primos, su blet y Piarra y el defensor Fernando Galindo. Lo jugo a un consejo de guerra presidido por Obrión e integrado por Torres, Ansoate y José Lucros o se María Carreño, juda hasta de opiniando y Francisco Conde. Se le ayó culpable de los cargos y se le fusiló contra la pared de la Iglesia de Angostura el 16 de octubre de 1817.
Bolívar consideraba el más debible rival a Piarra de lo contrario no se entiende a manera como lo condena en una proclama del 17 de octubre de 1817 al día siguiente del fusilamiento. Escribe Bolívar. Allera ha sido un día dolor para mi corazón.
El general Piarra fue ejecutado por sus crímenes de lesa patria, conspiración y desersión, un tribunal justo y legal ha pronunciado la sentencia contra que él desgraciado ciudadano, que embriagado con los valores de la fortuna y por saciar su ambición pretendió sepultar la patria entre sus ruines. El general Piarra, a la verdad, había hecho servicios importantes a la República y aunque el curso de su conducta había sido siempre la de un faccioso, sus servicios fueron pródicamente recompensados por el gobierno de Venezuela, pero este general, que sólo aspiraba al mando supremo, formó el designo más atroz que puede concebir un alma perversa. No sólo la guerra civil, sino la anarquía y el sacrificio más inhumano de sus propios compañeros y hermanos, se había propuesto Piarra.
El cielo ha permitido que un hombre que ofendía la divinidad y al denaje humano no profanase más tiempo la tierra, que no debía sufrirlo un momento después de su nefando crimen. Esto escribe Bolivar. Bueno, es difícil imaginar una condena moral peor que ésta, ¿no?
Hay varios vocablos claves embriagado por los valores de la fortuna y por saciar su ambición. El curso de su conducta había sido siempre la de un faccioso, etcétera. Tengo que lo peor para Bolivar era la conducta de Piarra, pero como bien afirma clima, clima antiguo en su libro sobre Nueva Granada y Venezuela, este doctor francés que se dedicaba a estudiar buena parte de este período de la guerra de la independencia.
Según tiguo, cualquier otro también hubiera podido ser acusado como fue acusado Piarra. Cada lector jugará por sus cuentas. Lo cierto es que la preminencia que adquiere Bolivar después de este fusilamiento es indudable.
El mismo se lo dice a Luis Perú de la Croix, 11 años después, en el famoso diario de Bucaramanga en 1828. Dice Bolivar, la ejecución del general Piar bastó para destruir la sedición. Fue un golpe de estado que desconsertó y aterró a todos los rebeldes, de sopinó a mariño y su Congreso de Cariaco, puso a todos bajo mi obediencia.
Aseguró mi autoridad, evitó la guerra civil y la esclavitud del país. Me permitió pensar y efectuar la expedición de la Nueva Granada y crear después la República de Colombia. Nunca ha habido una muerte más útil, más política y por otra parte más merecida.
Esto le dice Bolivar a Luis Perú de la Croix, en el diario de Bucaramanga. Bien, y en este año de 1817 también se publica en Fila de Elfia, una obra extraordinaria de Juan Germán Rosio, el triunfo de la libertad sobre el despotín. Recordemos que de la península Iberica salió Rosio con Rumbaja Maica, cuando fue liberado en España, donde estaba preso y luego se estableció en Fila de Elfia en enero en 1817.
allí publicó el triunfo de la libertad sobre el despotín. Y es, en la menor duda, la pieza más importante que Rosio escribió. Afirma Luis Hugo Alde, el sacerdote Jesuita en su libro, el pensamiento teológico político de Juan Germán Rosio, que esta obra fue escrita en las cárceles españolas, y que al poco tiempo de estar en Fila de Elfia el autor la entregó a la imprenta, en 1817.
Y entonces desconocía el extraño destino de esta obra, editada 6 veces fuera de Venezuela, e ignorada en Venezuela hasta 1953. Pero eso lo vamos a ver en la última parte del programa, donde veremos los intrigues de esta obra fundamental, el triunfo de la libertad sobre el despotín. Ya regresamos.
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El triunfo de la libertad sobre el despotismo es el más harto y completo esfuerzo de un católico de la época por allá razones bíblicas para la libertad. En contra de las razones bíblicas que el monarca es grimía a su favor. Eso se conocía como el derecho divino de los reyes.
De modo que sobrecoge dore el esfuerzo de Roscio repasa con lupa la bíblica buscando desmontar el andamíage opresor que se fundamentaba en texos sagrados y busca construir otro que basado en los mismos texos, trabaje a favor de la libertad y dice lo siguiente.
A las páginas del reino espiritual de Jesucristo iban los enemigos de la libertad en busca de texos que sirviesen de dogma al gobierno temporal de las entes contra la sana intención de su autor. Bueno, el que Roscio cree ayer en el antiguo y el notestamento toda una organización social sustentada en la igualdad y la libertad, muy distinta a la que la monarquía venía estableciendo. De modo que puede afirmarse que adelanta una lectura filosófica y política de la Biblia.
Desde postulados distintos a los de la monarquía, el propio autor lo señalan el trólogo de su obra, dice esto. Por fruto de mi estarea se ha que argumentos contra la tiranía y por la libertad nuevas pruebas del carácter sublime y divino de una religión que hace las delísias del hombre libre y el tormento de sus oppressores. Bien y el trafondo filosófico con el que se apoya el autor es el liberalismo, de ellos dan fe, las diversas alusiones al contrato social de Juanjo a Corso, así como a ciertos principios cartesianos, pero no abandonaba su formación católica.
En tal sentido no puede afirmarse que Rosio fue ese un liberal horto dopso, ya que su condición de feligres no lo abandonó nunca. De modo que uno de los primeros intentos inparoméricanos, sino el primero, por avenir postulados liberales y católicos a debido a ser este de Rosio, más que una refutación liberal de postulados, de teología monárquica, nuestro autor se desmeró en dibujar una teología emancipadora, sustentada en los mismos libros sagrados en que se fundamentaba la contraria.
Y que el sustento filosófico de Rosio fue ese liberalismo no puede sorprendernos, para nadie es un secreto que fueron estas ideas las que condujeron a la independencia de los Estados Unidos de Norteamérica primero a la revolución francesa después y finalmente a la independencia de las provincias de España en América. Este cuerpo de ideas naturalmente se enfrentó al poder constituido el señor feudal y del monarca por igual y abogaba por la creación de repúblicas libres, gobernados bajo el imperio de leyes, fundadas en los principios de la libertad y los derechos del hombre, todos ellos con sustanciales al individualismo, que no hay manera de disociar de las ideas liberales. Bueno, ya está aquí, Rosio y llegamos a 1818, cuando Páez y Bolívar se ven por primera vez en sus vidas en Cañafístula, el 30 de enero.
Bueno, había fusilado piar en angostura y Bolívar cabilando acerca de las posibilidades de invadir Nueva Granada, como insistentemente le sugería por cartas Francisco de Paula Santander, se pone en marcha hacia los llanos. Llega a Lato Cañafístula y de ellos entera José Antonio Páez, quien se moviliza desde San Juan de Pallara a su encuentro, nunca antes se habían visto. El general Páez en su autobiografía, escrita y publicada en Nueva York, en 1869, da cuenta de este encuentro y de la impresión que le causó Bolívar y dice lo siguiente, este es uno de los mejores retratos físicos y psicológicos que se ha hecho el libertador y lo hizo José Antonio Páez, dice.
Apenas me vio a los lejos montó inmediatamente a caballo para salir a recibirme y al encontrarnos echamos pie a tierra y con muestras del mayor contento nos dimos un estrecho abrazo. Sus dos principales distintivos consistían en la excesiva movilidad del cuerpo y el brillo de los ojos, que eran negros vivos penetrantes e inquietos, tenía el pelo negro y algo crezpo, los pies y las manos tan pequeños como los de una mujer, la voz aguda y penetrante, formaba contraste repito, la apariencia exterior de Bolívar, débil de complexión y acostumbrado de sus primeros años a los regalos de lugar doméstico con la de aquellos habitantes de los llanos, robustos atletas que no habían conocido jamás, otro lineaje de vida que la lucha continuó con los elementos y las fieras, puede decirse que allí se vieron entonces reunidos los dos indispensables elementos para hacer la guerra, la fuerza intelectual que dirige y organiza los planes y la material que los lleva a cumplido, efecto, esto dice José Antonio Páez. Páez reconoce por supuesto la jefatura de Bolívar y le pone a disposición su ejército, qué junto con el que sigue el libertador alcanza a ser de 4.500 hombres, será la primera vez que Páez batalle bajo las órdenes del caraqueño y llegamos a 1.819, el 15 de febrero el Congreso de Angostura se constituye allá a orillas del orinoco en su punto más estrello, el Congreso de la República de Venezuela, allí Bolívar pronuncia el discurso inaugural y presenta su proyecto de constitución y entonces afirma Bolívar.
La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos, las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder, el pueblo se acostumbra o de hacerle y él se acostumbra a mandarlo de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana y nuestros ciudadanos deben temer consobrada justicia que el mismo magistrado que los ha mandado mucho tiempo los mandes perpetuamente hasta aquí la cita de Simón Bolívar y la constitución de 1819 es de impronta Bolivariana y en consecuencia es centralista Bolívar se expresó muy claramente en contra del federalismo de la Constitución de 1811, la que redactó Juan Hermann Rosion. El Congreso Angostura no fue exclusivamente electo con objetivos constituyentes, ya que tomó decisiones previas pero sí se abocó a la redacción del texto constitucional lo que nos conduce a firmar que es una naturaleza no fue constituyente en el sentido expreso, estuvo compuesto ese Congreso por 26 de los 30 diputados electos y se estendió desde el 15 de febrero de 1819 hasta el 20 de enero de 1820.
Por la provincia de Caracas existieron Juan Hermann Rosion, Luis Tomas Peraza, José España o Nofre Basalo y Francisco Antonio Sea, por Barcelona Francisco Vicente Parejo, Eduardustado, Diego Autisturbaneja, Ramón García Cádiz y Diego Antonio Alcalá. Por Cúmana Santiago Marigno, Tomás Montilla, Juan Martínez y Diego Ayenilla. Por varinas Ramón Ignacio Mendes, Miguel Guerrero, Rafael Urdaneta y Antonio María Briseño.
Por Guayana, Eusebio Afanador, Juan Vicente Cardoso, Fernando Peñalver y Pedro Leontores. Por Margarita, Gaspar Marcano, Manuel Palacio Fajardo, Domingo Alzuru y José de Jesús Guevara. Por anteriormente se incorporaron los diputados por Cazanare, José Ignacio Muñoz, José María Vergara y Vicente Uribe.
Manuel Sedeño se incorporó luego como diputado por la provincia de Guayana. La directiva del cuerpo quedó constituida de la siguiente manera. Presidente, Francisco Antonio Sea, secretario, Diego Autista Urbaneja.
El sistema electoral escogido fue el sensitario sobre la base de la condición de ciudadano activo. En tal sentido votaban los varones, mayores de 21 años, que supiesen leer y escribir y que fuese en propietarios. El período presidencial se estableció en cuatro años, sin reelección inmediata, pero sí con un período de por medio.
La organización político territorial comprendió 10 provincias, Barcelona, Varinas, Caracas, Coro, Cumana, Guayana, Maracaibo, Margarita Mérida y Trujillo. Como vemos, volvió a lograr una legitimidad jurídica e institucional notable con el Congreso, señalando el camino republicano que se propone por más que la mayor parte del territorio, este en manos realistas. Y hasta aquí el programa de hoy en nuestro próximo programa, seguiremos en el año 1819 y comenzaremos con la victoria de Oceantonio País en las que serás el medio el 2 de abril hasta nuestro próximo encuentro.