Rafael López-Pedraza
Una de las voces esenciales de la Psicología Arquetipal.
Transcripción
Rafael Arráiz Lucca. Venezolanos. Su vida productiva, sus aportes centrales en sus vidas en Venezuela. Esta semana es el caso del gran psicoanalista y psicoterapeuta Rafael López Pedraza. López Pedraza nace en la provincia de Santa Clara, en Cuba, en 1920 y muere en Caracas en el año 2011, de modo que estamos hablando de 91 años de vida.
Cuando llega López Pedraza a Caracas el año 1949 tenía entonces 29 años y llega como representante de un laboratorio médico. De inmediato traba amistad con gente que le va abriendo el abanico cultural venezolano: Oswaldo Trejo, Oswaldo Vigas, Roberto Guevara, Juan Sánchez Peláez y un largo etcétera, y a la par de su trabajo como gerente de este laboratorio médico, como representante va abriéndose camino como tertuliano, como espectador, como lector. Él mismo cuenta que ya a principios de los años 60 tuvo un esguince en un tobillo que lo dejó en cama durante seis meses, y se produjo en él un cambio; esa quietud le condujo a una transformación.
Y comienza a verse con el gran psicoanalista venezolano Fernando Rísquez, el doctor Rísquez, psiquiatra, egresado de la Universidad Central de Venezuela. El propio López en 1962 decide irse a tratar y a continuar su indagación psicoanalítica en Londres. En Londres va a estar un año y en 1963 se va a Zúrich, donde queda el Instituto Jung de Zúrich.
Allí va a hacer su formación psicoanalítica durante 12 años, que vivirá en Zúrich con algunas temporadas en Londres. Estará López formándose y a la vez va a ser tratado; su analista va a ser nada menos y nada más que James Hillman, uno de los grandes psicoanalistas de nuestro tiempo, por supuesto, tanto Hillman como López Pedraza dentro del ámbito cultural y psicoanalítico de las enseñanzas de Carl Gustav Jung. Allá va a estar el doctor López, que así es como se le conoce porque hizo su doctorado en Zúrich...
Allá está hasta 1974, cuando regresa a Venezuela, y va a permanecer en Venezuela desde 1974 hasta el momento de su muerte en el año 2011. Al momento de su regreso es cuando recibe la invitación a la Universidad Central de Venezuela, la Escuela de Letras, a dictar allí un seminario sobre mitología, y estuvo dando clases el doctor López muchos años en la Escuela de Letras de la Central. A la vez comienza a tener sus prácticas psicoanalíticas, sus pacientes, etcétera. Va a necesitarse un tiempo para que publique su primer libro, que fue publicado primero en inglés porque era la lengua en la que él se movía en Zúrich y es una lengua con la que circulaba el conocimiento psicoanalítico junguiano en el mundo.
Ese primer libro será traducido al español y publicado en Venezuela por primera vez en 1981, me estoy refiriendo a Hermes y sus hijos. Seis años después publicará Ansiedad cultural, 1987, y nueve años después un libro muy importante que se titula Anselm Kiefer, La psicología después de la catástrofe. Después de la catástrofe es un cuadro de Kiefer, y Kiefer es un extraordinario pintor alemán. Esa obra es de 1996, como vemos son tres obras con largos intervalos, y después sí viene una eclosión que casi no conoce intervalo desde el año 2000 y hasta el momento de su muerte.
En esos años López Pedraza publicará Dionisos en exilio, del año 2000; Sobre héroes y poetas, 2002; De Eros y Psique, 2003; Artemisa e Hipólito. Mito y tragedia, del 2005. Cuatro ensayos desde la psicoterapia, el 2006, y Emociones: una lista, en 2008. A lo largo de este último trayecto nosotros advertimos que su lenguaje fue limpiándose notablemente. Sus últimos libros son de una claridad, son cristalinos en relación con lo que él quiere decir y lo que está dicho.
Las rugosidades de la lengua las vamos a hallar en los primeros tres libros, que después advertimos que él va haciéndose un maestro de la escritura, cosa que los lectores por supuesto siempre agradecemos. Más allá del lenguaje del que venimos hablando, la coherencia de las ideas de López traza una línea perfecta desde su primer libro hasta el último. Ya en el ensayo Ansiedad cultural trabaja el tema del monoteísmo y el politeísmo en Occidente, y cómo esta tensión es central para nuestra psicología.
En ese ensayo él recuerda a Jorge Luis Borges y pone el dedo en la llaga porque Borges señaló que la Biblia es un libro oriental que se hiergue como epicentro de la cultura occidental, menudo detalle. Y es entonces en ese libro donde afirma López Pedraza, cito: "Yo diría que las psiques occidentales siempre han vivido la ansiedad provocada por el conflicto constante entre las mitologías paganas, los numerosos dioses con sus imágenes diferenciadas y el Dios único y carente de imagen del monoteísmo. Es una ansiedad que surge en un conflicto de culturas".
Por lo tanto siempre ha existido lo que yo me atrevería a llamar una ansiedad cultural. Los conflictos más profundos del hombre son culturales, algo que la psicología no puede eludir. Bueno...
Luego López Pedraza apunta a la consecuencia inmediata de la estructura monoteísta, que es otra que la culpa, y esta lo orienta, lo articula, lo determina al hombre de Occidente. Es imposible entendernos sin acudir a ella, parece decir el doctor López. Hacia el final de este iluminador ensayo el autor confiesa su temor acendrado hacia el monoteísmo y después de admitir que gracias a nuestro sincretismo religioso el politeísmo tiene expresión profunda y variada, es decir, vivimos un monoteísmo matizado, mezcla de España y el Caribe del barroco latinoamericano que nos permite movernos entre dos extremos: el monoteísmo ortodoxo y el politeísmo tramado por el sincretismo religioso. Sobre este asunto central para López y la cultura occidental obviamente vuelve una y otra vez a lo largo de su obra, de modo que nos referiremos más adelante a este tema de nuevo.
Por supuesto, la importancia de este tema está fuera de toda sospecha. En ese mismo libro que venimos señalando, Ansiedad cultural, hay un ensayo titulado "Conciencia del fracaso" donde el psicoterapeuta se adentra en las bondades de la depresión como estadio creativo y trabaja la poesía de Rafael Cadenas, y allí él llega a afirmar López: "Los movimientos lentos de la depresión son vía, y lo podemos decir hoy sin la más mínima duda, son vía regia, la única vía regia para cualquier cosa que llamemos creatividad, creatividad en cuanto que crea el alma y se expresa en eso que llamamos arte, arte que tiene que ver con el alma".
Es el momento de leerles el poema "Fracaso" de Rafael Cadenas. Uno de los grandes poemas de la poesía venezolana, es relativamente breve. Se los voy a leer.
Cuanto he tomado por victoria: solo humo.
Fracaso, lenguaje del fondo. Pista de otro espacio más exigente. Difícil entreleer es tu letra.
Cuando ponías tu marca en mi frente jamás pensé el mensaje que traías... Más precioso que todos los triunfos. Tu llameante rostro me ha perseguido y yo no supe qué era para salvarme. Por mi bien me has relegado a los rincones, me negaste fáciles éxitos.
Me has quitado salidas. Era a mí a quien querías defender no otorgándome brillo de puro amor por mi haz manejando el vacío que tantas noches me ha hecho hablar afiebrado aún ausente. Por protegerme diste el paso a otros, has hecho que una mujer prefiera a alguien más resuelto. Me desplazaste de oficios suicidas.
Tú siempre has venido al quite. Si tu cuerpo llegado, escupido u odioso, me ha recibido en mi más pura forma para entregarme la nitidez del desierto. Por locura te maldije. Te he maltratado, blasfemé contra ti. Tú no existes.
Has sido inventada por la delirante soberbia. ¿Cuánto te debo? Me levantaste a un nuevo rango limpiándome con una esponja áspera, lanzándome en mi verdadero campo de batalla, cediéndome las armas que el triunfo abandona. Me has conducido de la mano a la única agua que me refleja. Por ti yo no conozco la angustia de representar un papel, mantenerme a las fuerzas en un escalón, trepar con esfuerzos propios, reñir por jerarquías e inflamarme hasta reventar.
Me has hecho humilde, silencioso y rebelde. Yo no te canto por lo que eres sino por lo que no me has dejado ser, por no darme otra vida, por haberme ceñido. Me has brindado solo desnudez. Cierto que me enseñaste con dureza y tú mismo traías el cauterio, pero también me diste la alegría de no temerte, gracias para quitarme espesor a cambio una letra gruesa.
Gracias a ti que me has privado de hinchazones. Gracias por la riqueza a que me ha obligado, gracias por construir con barro mi morada. Gracias por apartarme.
Gracias. Este es el poema "Fracaso" de Rafael Cadenas. En la próxima parte del programa continuamos con Rafael López Pedraza, el otro Rafael. En la parte anterior del programa leímos ese gran poema de Rafael Cadenas, "Fracaso", con motivo del ensayo que le dedicó Rafael López Pedraza, Conciencia del fracaso, donde trabaja el poema no desde el punto de vista literario obviamente sino desde el punto de vista psicoanalítico.
También antes, en la lista inicial que hicimos de los libros de López Pedraza, hablamos del trabajo sobre Anselm Kiefer, gran pintor alemán, y ahí tenemos que decirlo porque es la verdad: López hace una lectura a la obra plástica de Kiefer notable por su sesgo psicoanalítico, y esto no debe extrañarnos ya que para los junguianos la obra de arte como expresión de la imagen es también expresión del inconsciente, expresión onírica. Para los junguianos en las imágenes está prácticamente el origen de todo. Y sobre este particular, afirma López Pedraza en ese libro.
Dice: "Su obra apunta a un lugar donde la psique se mueve profundamente y hace posible esa exploración psicológica que recompensa por igual al espectador que se aproxima a ella desde la psicología como desde la historia de las artes y las ideas".
El cuarto libro, de López Pedraza, Dionisos en exilio, es una verdadera joya acerca de la figura mitológica de Dionisos y fue el que me conectó a mí particularmente profundamente con este autor. Este libro me reveló la hondura ya de López Pedraza; no quiere decir que sus libros anteriores no lo hubieran hecho, pero es que aquí me parece que él toca fondo. Confieso que apenas conocí a López Pedraza intercambié con él algunas palabras en librerías donde coincidimos de manera azarosa. No lo hice, pero he debido acercarme a él personalmente, ya eso no tiene remedio, pero están sus libros y sus enseñanzas, sobre todo que están en sus libros, porque entrevistas dio muy pocas. De eso hablaremos al final del programa.
Ahora, ¿quién es Dionisos? Según López Pedraza, es el dios oculto. El dios de las mujeres, del vino, de las emociones, el dios de la tragedia y el dios de la muerte. Sobre todo por esta última, por la muerte, por estas cercanías, es que ha sido el dios más reprimido en nuestro tiempo, y cuando la muerte es algo que se niega, que se minimiza, que se lamenta con vergüenza, el dios de la muerte no puede estar demasiado presente.
Son muchas las observaciones luminosas de López en el estudio dionisíaco, voy a citar esta: "El hombre occidental en particular ha tenido mucha dificultad en aceptar su vida interior. El ser humano no fue formado para la vida interior, por lo que esta siempre será la aventura de unos pocos, de aquellos para los que la extraversión propia del ser humano es por igual un conflicto y un reto". Allí me interesó a mí particularmente mucho el apunte que él hace cuando señala que Andalucía y el flamenco son un ámbito y una expresión dionisíaca.
Esto es brillante, así como encuentra López en el jazz a Dionisos ya en el mundo musical del siglo XX, y él advierte cómo la misa rociera llena de emoción un sacramento más bien lúgubre como el de la misa católica tradicional y esto se debe al sincretismo que en ella anida. En la misa rociera, que a mí en lo particular es la que más me gusta, por supuesto allí hay una mezcla de griegos, de gitanos, de árabes tomada para el dios de las emociones.
En los pasajes donde López Pedraza trabaja el vínculo entre Dionisos y la depresión son iluminadores, así como las páginas dedicadas a la vejez, a la ausencia de indagaciones psicoanalíticas profundas sobre esta etapa en vida. Él señala que la vejez es la etapa de la vida centrada en el cuerpo; esto puede parecer una paradoja, pero no lo es: mientras la juventud lo obvia porque el cuerpo siempre le responde.
Cuando estamos viejos, el cuerpo comienza a no respondernos y exige su atención; ahí está el cuerpo presente, es una observación de gran agudeza. El cuerpo se hace presente y reclama en la vejez, y antes pareciera no existir. Esto nos señala que lo que existe en el fondo es lo que reclama atención. Esta presencia ineludible del cuerpo en la vejez es la que lleva a López a afirmar que la vejez es el tiempo de Dionisos, cosa que para quienes no sigan su discurso puede resultar asombroso, sorprendente e imposible.
Vayamos a otra cita de López Pedraza en este trabajo. Dice: "Hoy podemos conjeturar que toda la láraca que hizo la psicología en torno a la sexualidad, así como la fijación en ella, fue una manera inconsciente de reprimir a Dionisos". Vaya cita, vaya afirmación. Toda la láraca que hizo la psicología en torno a la sexualidad se está refiriendo a Freud obviamente, así como la fijación en ella fue una manera inconsciente de reprimir a Dionisos. Bueno, y nosotros pudiéramos agregar que la misma operación es la que ha hecho el catolicismo.
Incluso diría el cristianismo en sus versiones no solo católicas sino protestantes también, en relación con el cuerpo: ¿qué ha hecho? lo reprime y lo invisibiliza, invisibiliza a Dionisos. En verdad este es un estudio brillante de López Pedraza de gran resonancia interior y me parece superior a su sexto libro que se titula De Eros y Psique, entre otras cosas porque este libro, no le quito méritos, pero está construido sobre la base de sus clases grabadas en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Esas clases fueron grabadas, transcritas, editadas y es un libro que se agradece, De Eros y Psique, pero no es un estudio escrito como el caso del libro sobre Dionisos que venimos señalando como momento extraordinario del pensamiento psicoanalítico de Rafael López Pedraza.
Su quinto libro, Sobre héroes y poetas, está compuesto por tres ensayos que tocan temas neurálgicos. Uno de ellos se titula "Sobre el tema de la identidad latinoamericana" y allí López apunta que esta se da a través del mito. El héroe es una lamentable creencia común en el continente americano y advierte tres capas del mito: el que anidó en los conquistadores —que se prolongó durante la Conquista y colonización del territorio—, el segundo fue el que insufló el espíritu de la generación independentista con Bolívar a la cabeza, por supuesto, y Napoleón al corazón de todos ellos, y un tercero de nuestros tiempos, muy conocido especialmente por los venezolanos. De tal modo que quienes nos incorporaron a Occidente padecían de imaginación heroica y quienes nos independizaron del Imperio español también.
Y es por eso que López afirma en una primera etapa del ensayo, dice: "Aprender lo inconsciente en uno es la base de la psicología jungiana y aquí la demanda sería aprender del héroe que todos llevamos dentro".
¿Qué aspecto tan importante? Al mito del héroe presente desde comienzo de la Conquista se suman, según López, el símbolo de la aparición de la Virgen, adoptado en muchos lugares del continente: Ciudad de México, Maracaibo. Son apariciones locales, pero no se detiene López en el estudio de la Virgen sino que señala que hay alguna conexión con el tema que está trabajando. Pero su ensayo no es sobre la Virgen y regresa al mito central que él sí está trabajando, que es el héroe, y lo vincula con el adolescente, con lo pueril muy importante. Y entonces afirma: al igual que la ideología que movió a los héroes de las guerras independentistas, como toda ideología, la de los héroes actuales, de gran estrechez, es mental. Y en cualquier caso es empleada desde la confusión adolescente que históricamente somos. Repito, desde la confusión adolescente que históricamente somos".
Sobre este tema además, contamos con un libro extraordinario de una psicoterapeuta también, me estoy refiriendo al libro La herencia de la tribu del año 2009, escrito por esa gran escritora venezolana que es Ana Teresa Torres, y de hecho Ana Teresa profundiza específicamente sobre este tema del héroe y la tribu, con una gran abundancia; es un libro que sugiere o debe leerse cerca de las reflexiones de López sobre el tema.
No se le escapa en este trabajo a López Pedraza que el primer libro de la cultura occidental es la Ilíada. ¿Y qué es la Ilíada? Es el relato de la vida de un héroe y sobre el atributo arquetipal de este libro, muy distinto a la Biblia que es un libro oriental, de acuerdo con lo dicho por Borges, López apunta lo siguiente...
"Quisiera mencionar, por último, mi apreciación de que el héroe no crea riqueza y desde luego no crea cultura. Prefiere apropiárselas, como nos enseña Homero; en efecto, imposible imaginar a Aquiles al frente siquiera de una fábrica de aceite de oliva. El héroe estima además del trabajo, lo denigra. Obsérvese la tradición medieval de fantasía caballeresca; tengámoslo en cuenta como metáfora esencial, pero a sabiendas de que lo que abunda el gobernante héroe de turno en la tarea de apropiarse de la riqueza y olvidar propiciar la creación de riqueza y cultura".
Qué importante esto. Hemos citado a Rafael López Pedraza. En la próxima parte del programa continuamos glosando los libros de este gran psicoanalista. Ya regresamos.
En la parte anterior del programa estábamos comentando el libro Sobre héroes y poetas. Nos detuvimos largo rato en el tema del héroe, que es un tema fascinante e indispensable para entender la tragedia latinoamericana. Y allí también está otro en el que López Pedraza estudia el caso dramático del gran poeta venezolano José Antonio Ramos Sucre, que vivió entre 1890 y 1930. Ramos Sucre era un hombre herido en su psique por la conducta de su madre y el tío sacerdote, por supuesto sin proponérselo, pero el estudio que él hace conduce a esa afirmación.
Aquí tenemos un texto limpio y esclarecedor sobre el nudo gordiano de la personalidad del poeta cumanés. Y allí sorprendentemente anida el mito del héroe en el epicentro de la familia, porque Ramos Sucre es descendiente de los Sucre Alcalá, que son las familias del gran mariscal de Ayacucho. Y luego ahí vuelve sobre un gran tema.
En ese mismo libro me estoy refiriendo a un ensayo que se titula "El monoteísmo en Occidente". Es cuando nos recuerda López Pedraza que el monoteísmo occidental nos llega por conducto del pueblo judío, que a su vez lo metabolizó en Oriente, y vuelve a insistir en que la Biblia es un libro esencialmente oriental. Él distingue entre el monoteísmo genuino y el ideológico, y previene sobre este último.
Y dice lo siguiente... "El monoteísmo trinitario católico ofrece a la Virgen como mediadora y la presencia de un sincretismo característico".
Esto lo dice para matizar el monoteísmo católico que ya hemos dicho antes: se matiza con su politeísmo al incorporar a otras figuras. Y López se alarma ante la total indiferencia frente a cualquier otra cultura que se manifiesta en el islamismo, llegando a reprimir todo lo que no sea islam. También se alarma con el fundamentalismo cristiano norteamericano y compara ese fundamentalismo cristiano norteamericano con el islámico, señalando que ambos hacen la operación de proyectar la maldad en el otro. Nunca la maldad está en nosotros, siempre el malo es otro, no soy yo, y bueno sabemos que esta fue una fuente de gravísimos problemas en la personalidad y además es una fuente de graves nudos culturales, como lo sabemos, ¿no?
Otro libro importante es Artemisa e Hipólito, mito y tragedia, y allí López se adentra en un tema que lo seduce: la incorporación de la mujer al mundo en Occidente. Y es cuando revisa el arquetipo artemisado, el original tan propio del catolicismo, también revisa el conflicto de Hipólito entre lo carnal de Afrodita y lo original de Artemisa.
Desestima una vez más las importancias que se le ha dado a los sexuales en nuestro tiempo, lamenta la inexistencia de una cultura de la depresión en vida moderna así como otra acerca de la muerte, y es cierto: la depresión y la muerte en la vida occidental moderna no quieren verse como si no existieran, se niegan. Y también advierte que el puritanismo hipoliteano llevado al extremo se torna en misoginia, en rechazo a las mujeres. Con este estudio nuestro autor da otra vuelta de tuerca sobre sus temas predilectos, como ya hemos visto.
Y después, en su libro Cuatro ensayos desde la psicoterapia, hemos de decir que nos parece que no están los mejores textos de López Pedraza, son los más exteriores, me parece a mí; se asoma a los temas pero no bucea muy profundamente en ellos, una humilde observación del lector.
El último libro de López Pedraza publicado en vida, aunque sospecho que hay póstumos, y esa sospecha me la confirma el psicoanalista médico doctor Eduardo Carvallo. En un trabajo sobre López Pedraza él afirma que López estaba trabajando en un libro sobre Prometeo, Prometheus, el Titán, y estaba trabajando con otro sobre arte y psicología. En ese estaba revisando a Miguel Ángel, a Caravaggio, Rubens y a Velázquez. Lo que nosotros ignoramos desde aquí es si esos libros llegó a concluirlos o quedaron a medio camino, no pueden ser publicados realmente, no lo sé. En todo caso, volvamos al libro inicial que dio pie a esta digresión, que es Emociones: una lista.
Allí López parte de la lista aristotélica para añadirle otras emociones, las que él observa, las emociones propias que acuña López Pedraza. Este es un libro bellísimo, de verdad, y apunta el valor terapéutico del vivir la depresión y no huirle a la depresión, aunque no lo dice tal como lo estoy verbalizando yo, eso en el fondo está proponiendo, por supuesto. Él no se refiere a la depresión en niveles crónicos, me parece, pero sí aquella que es necesario experimentar para permitir que se produzcan movimientos psíquicos importantes en la persona. Yo en lo personal juzgo esto central, ya que la tendencia actual es combatir la depresión a toda costa y por cualquier medio, cuando vivirla forma parte de lo que la psique requiere; al menos eso yo pienso, no soy una autoridad en la materia, pero he leído sobre el tema y me parece lógico y coherente lo que plantea López Pedraza, por eso lo refrendo.
¿De qué sirve adormecer? Violentar el curso de una depresión, ¿qué se gana con esta estrategia? Pues pareciera que nada, es lo que de alguna manera se desprende de lo leído y lo dicho por López. Por el contrario, se pierde la oportunidad de que la psique se acerque al equilibrio.
Por otra parte, sorprende que el psicoterapeuta confiese que los celos, la rabia y la racionalidad constituyen la emoción que más articula movimientos psíquicos. Recuerden que estamos hablando del libro que se titula Emociones: una lista. En esa lista están los celos y él señala que es la emoción que más movimiento psíquico produce en la persona.
Y debe provenir de una irracionalidad muy particular. Él apunta que su trabajo como psicoterapeuta se basa en las emociones, es decir, todo el universo de la condición humana que al hombre occidental ha estado reprimido por la cultura imperante, que son las emociones. Eso es con lo que el psicoterapeuta Rafael López Pedraza trabajaba, y buena parte no solo él sino los seguidores de la psicología arquetipal, de la que fue uno de los fundadores, también los junguianos de los que él fue un seguidor. A partir de lo que deja Jung comienza la investigación de él y de Hillman y muchos otros psicoanalistas de origen junguiano que algunos de ellos terminaron dándole forma a esto que se puede llamar psicología arquetipal.
Bueno, esta es la obra de López Pedraza. Sin duda ha sido una obra importante para quien habla. Allí encuentro yo dos obsesiones temáticas que me resultan esenciales en la obra de López.
La insistencia en la importancia de la dupla monoteísmo-politeísmo como dilema principal de la cultura occidental, eso que él llamó ansiedad cultural, y el gran cambio histórico de nuestro tiempo, que López lo trabaja en varias oportunidades a lo largo de su obra. Me estoy refiriendo a la incorporación de las mujeres a todas las esferas de la vida social. Yo añadiría que hay un fenómeno que también está por trabajarse, que es la feminización del mundo. Hay una metamorfosis en pleno desarrollo en el mundo, al menos eso es lo que yo observo. En la vía de una feminización del mundo, ¿tiene esta relación con la incorporación de las mujeres a todas las esferas de vida social?
Es probable, pero es evidente que la presencia de lo femenino, al menos epidérmicamente y probablemente en algunos casos más que epidérmicamente, está cada vez más presente en el mundo. Pareciera que estos cambios son exteriores en las formas, pero no realmente se está operando un cambio a nivel mundial, al menos en el mundo occidental, porque realmente en otros mundos yo no me atrevería a decir que hay un proceso de feminización del mundo, no creo que ese sea el motivo. Ahora nos queda por trabajar una entrevista, haciendo la salvedad de que López Pedraza muy pocas veces concedió entrevistas.
Yo recuerdo una que publicó a propósito de su muerte en el Papel Literario Antonio López Ortega, una entrevista muy interesante del año 2000 que López Ortega no había publicado hasta el momento en que López muere en 2011, y también conozco, creo yo, que es la entrevista más larga que se sostuvo con él, que la sostuvo el también psicoanalista Axel Capriles. En la última parte del programa vamos a trabajar fragmentos de esta importante entrevista que se tituló o se titula Movimientos postjungianos. Conversaciones con Rafael López Pedraza. Ya regresamos.
Ya regresamos. En la parte anterior del programa decíamos que Rafael López Pedraza muy pocas veces concedió entrevistas. Yo al menos recuerdo apenas dos, las que señalé de Antonio López Ortega y esta que vamos a citar sostenida con Axel Capriles, en la Revista Venezolana de Psicología publicada el año 2005.
El primer número de la revista, ahí está esa entrevista que ahora vamos a citar para escuchar su voz, coloquialmente, ¿no? Le pregunta Axel, o le dice más bien: me gustaría que hablaras un poco de eso, cuando hablas de lo psíquico ¿a qué te refieres? Y aquí está la explicación del doctor López: "Entiendo como mundo psíquico el que se basa en lo emocional; si la psicoterapia no toca los niveles emocionales, no toca a lo psíquico profundo, entonces no hay transformación. Las emociones son irracionales, pertenecen a ese nivel de lo psíquico que tiene su propio sentido de ser y que tiende a racionalizarse. El propio Jung desde sus comienzos vio las emociones como tono emocional del complejo, o sea la emoción que brota del complejo, pero no valorizó la riqueza psíquica del mundo irracional y las emociones por sí mismo. Por otro lado, la psicoterapia jungiana se concibe como un proceso que supone la transformación en personalidad individuada y se basa en el movimiento psíquico de la personalidad. Ese movimiento es lo que llamo mundo psíquico".
No es lo mismo un mundo psíquico en donde la vida se vea psíquicamente y en movimiento, que literalizar cualquier evento o la racionalización constante de lo que es inconsciente e irracional para ponerlo en términos arquetipales. Me refiero al mundo de héroes y psique, y esto abarca el cuerpo psíquico y biológico. Creo que eso lo tenemos bastante claro, pues literalizar en cualquier caso sería reducir la complejidad a lo literal yoico, lo cual es una reducción en la cual se corre el riesgo de que se dé una identificación.
Más adelante, se está refiriendo a otro tema y López afirma lo siguiente: "Fruto de mi experiencia con los arquetipos son dos libros, Hermes y sus hijos, y Dionisos en exilio, que tratan sobre dos muy básicos y difíciles de conectar, pues se los ha reprimido mucho a lo largo de la historia. En otros trabajos también he insistido en no perder de vista la locura del ser humano; en Sobre héroes y poetas digo que hay que ver la historia con su ingrediente de locura pues de otro modo no se la ve. Y la historia desde que apareció el hombre sobre la tierra hasta nuestros días ha sido campo de la locura".
Esto es cierto, porque la locura es un ingrediente importantísimo y un factor fundamental en los hechos históricos. De esto nosotros sabemos algo. Más adelante Axel Capriles le está preguntando sobre la psicología jungiana y sobre su expansión en el mundo. Y le dice, o sea ¿tú notas una expansión evidente de la psicología jungiana desde tus días al instituto? Le responde López: "Sí creo que ha habido una gran divulgación de lo que considero estudios de los arquetipos y la psicología arquetipal ha llegado a un gran público".
Pudiéramos decir, a través de nociones muy básicas... un tanto populares, sí. Pero como digo, ¿no le hacen mal a nadie? Estas son algunas de las respuestas de López a preguntas de Axel Capriles. Voy a citarles una última. Le viene diciendo Capriles: "En términos sí y en términos conceptuales Jung lo lleva a ese nivel religioso cuando dice por ejemplo que los arquetipos son el espíritu".
"Pero no me parece que el arquetipo tenga nada de qué ver con realidades espirituales". Y le responde López Pedraza: "No uso nunca la palabra espíritu. A mi naturaleza, a mi manera de ser, a mí sí que el término espíritu no le dice nada. Se me hace vaporoso. Me refiero a ello en el ensayo sobre sectarismo que aparece en Ansiedad cultural y trato mucho más del tema en otros trabajos todavía inéditos. Cuando hablamos de espíritus la imagen se desvanece". Bueno, esto es de mayor importancia: cuando hablamos de espíritu no hay imagen y para los López Pedraza si no hay imagen, no hay manera de trabajar lo psíquico.
Pues bien, por último les comento lo siguiente. Le dice Capriles: "O sea, ves al héroe así como al titán vinculado con el componente psicopático". Y él responde: "Por allí va la cosa; siempre digo que el primero que reaccionó y vio eso fue Eurípides en su ciclo troyano, cuando presentó a todos los héroes que pelearon en Troya como unos asesinos. Porque los héroes que pelearon en Troya mataron a todos los troyanos y no dejaron ni a los hijos para que no fuera posible una venganza".
Fue la carnicería más brutal; eso lo reflexionó Eurípides en el momento en que Atenas estaba sufriendo las guerras del Peloponeso, unas guerras semejantes a lo que sería hoy día una guerra civil. Bueno, hasta aquí los comentarios sobre esta entrevista y hasta aquí el programa. Ha sido un gusto disertar para ustedes sobre este gran psicoanalista venezolano de origen cubano, Rafael López Pedraza. Esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia, y habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Víctor Hugo Rodríguez, y en la dirección técnica Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarays@hotmail.com y en Twitter @RafaelArraiz, hasta nuestro próximo encuentro.