Transcripción
Rafael Arráiz Lucca. Los espacios públicos de la vida cotidiana y ciudadana en el municipio Chacao. En el programa anterior vimos una parte de la Plaza Altamira, también conocida como plaza Francia. Vimos la plaza Francia Norte; en este vamos a continuar con la Plaza Francia Sur, también conocida como plaza María Auxiliadora.
Ya veremos por qué... Bueno, ustedes recuerdan que cuando la renovación urbana encabezada por el metro de Caracas a partir de 1982, acaso la renovación urbana más importante que ha tenido nuestra ciudad capital, pues se construyó un anfiteatro en la plaza Francia Sur aprovechando el declive pronunciado que se acentuó con la entrada y salida de la estación del metro de Altamira. Años después, en 2002, las autoridades de la Iglesia católica y el entonces alcalde Leopoldo López erigieron una estatua dorada en adoración a la Virgen María Auxiliadora.
Por eso es que ahora se le conoce como Plaza María Auxiliadora, la plaza Francia Sur. Desconocemos quiénes son los autores de la escultura que se ubica en el costado oeste del espacio de esta plaza. Por cierto, este espacio no es pequeño: tiene dos mil ochocientos cincuenta y siete metros cuadrados. Recuerdo que en los festivales de la lectura de la Alcaldía de Chacao, en ese anfiteatro tienen lugar muchas lecturas de poesías o conferencias; es un anfiteatro bastante grande y cabe mucha gente.
Y es al aire libre, de modo que es propicio usarlo cayendo la tarde porque durante el día el calor es intenso. Veamos ahora otro parque de Altamira que queda en la sexta avenida de Altamira con tercera transversal: me refiero al Parque de Deportes Extremos. Esto queda en la sexta avenida de Altamira, muy cerca del cruce con la tercera transversal y tiene muchísima utilización este parque. Está permanentemente lleno y ofrece una pista para patinetas, una pista hecha especialmente para eso.
Allí acuden, pues, decenas de jóvenes y adultos contemporáneos a practicar este deporte acrobático, de subir y bajar por los declives en la pista. Algunos hacen piruetas, saltan y gobiernan esa patineta con una destreza, en algunos casos, asombrosa. También ofrece el parque una pared de escalamiento; hay una cafetería y baños, hay camerinos. Tiene 710 metros cuadrados y fue construido durante la gestión del alcalde Emilio Graterón, un parque muy simpático y muy grato.
El espacio es relativamente pequeño, pero tiene una altísima utilización por el tema de las patinetas, por supuesto. Y también en Altamira está el Parque Infantil del Bambú, en la quinta transversal de Altamira con la calle Los Granados; este parque ha atendido a la asociación de residentes y propietarios de la plaza Altamira Norte, ARPAN se llama. Es un parque sombreado por cujíes.
Cujíes del jardín, hay que decirlo. Cuenta con 1.670 metros cuadrados de superficie y queda ubicado en el cruce de la tercera avenida de Altamira con la quinta transversal. Cuenta con una rueda Juana que ya es una pieza de museo porque está en perfecto estado y debe tener allí muchos años. Hace décadas ha debido colocarse esa rueda Juana allí, ha debido colocarse cuando el parque fue inaugurado y estuvo pensado para piñatas; de hecho, con mucha frecuencia ocurren allí fiestas de cumpleaños de los niños de la urbanización.
Hay columpios, toboganes y una sombra vegetal eficaz, mejor que un techo; realmente es un bello parque, a mi juicio beneficiado por el paso del tiempo, que es el que permite la frondosidad de la vegetación. Y además de los cujíes, que son muy hermosos y dan abundante sombra, hay unos setos de bambuzillos también muy hermosos y que necesitan tiempo para prosperar. También está en Altamira la Plaza San Juan Bosco, en la avenida San Juan Bosco con sexta transversal de la urbanización Altamira. Allí está esa plaza que tiene 2.859 metros cuadrados y que está ubicada sobre la sexta transversal de Altamira y la avenida San Juan Bosco.
La plaza queda en frente de la iglesia del mismo nombre. Juan Melchor Bosco Occhiena, que vivió entre 1815 y 1888, nació en Torino, Italia, y fue el fundador de la congregación salesiana y el animador de una obra educativa de radiación planetaria. Y sobre un pedestal alto se posa la escultura de Adamio, y allí está Don Bosco, esculpido por Adamio; y bueno, a Don Bosco también se le conoce así, ¿verdad?, y allí está acompañado Don Bosco por dos niños en edad escolar que están protegidos por las manos de Don Bosco.
Y esa plaza, alegrada por una ceiba, por mangos o jabillos de gran altura, cuenta con iluminación, lo que permite el uso de las máquinas de ejercicios en la noche. Queda justo enfrente de la Clínica del Ávila y en su costado sur se aposenta una línea de taxis y un kiosco de periódicos y revistas. En el costado norte, el que colinda con la iglesia, se contempla un pequeño relieve escultórico en homenaje a Luis Roche. Ese relieve es escultórico, que muy poca gente ve porque desde la calle no se ve; es del mismo escultor Adamio y es un homenaje al constructor de la urbanización Luis Roche.
Esta es una plaza muy viva, con gente, con verdor; una plaza verdaderamente habitada. Enfrente está, y es una plaza gemela, la Plaza Miranda, y es exactamente gemela con muy pocos metros de diferencia. La plaza Miranda tiene 2.805 metros cuadrados, queda en la acera oeste de la avenida del mismo nombre, ¿verdad?, del santo Don Bosco, San Juan Bosco. Esta plaza Miranda tiene unos mijaos centenarios de gran altura y belleza, y también hay jabillos y mangos, pero ahí lo más señalado, lo más hermoso, son estos mijaos de gran altura.
En un costado de esta plaza, también los fisicoculturistas o los alterofílicos, como se les llama, cuentan con máquinas de entrenamiento, y en el centro de la plaza se erige un pedestal de concreto muy alto que está coronado por una cabeza de Francisco de Miranda, obra del escultor ítalo-venezolano José Pizzo. Un gran escultor; una obra muy voluminosa la de Pizzo. En toda Caracas hay piezas de Pizzo.
La placa debajo de la escultura reza: Generalísimo Francisco de Miranda. Y al igual que Sumorocha, esta plaza es hermosa sobre todo por la altura y grandeza de sus árboles y por la grama verde y abundante, la grama siempre se agradece. Es preferible la grama al cemento, aunque muchas veces no puede prosperar la grama si se cementan las plazas, pero la verdad es que la grama siempre, siempre se agradece. También tenemos en la urbanización Altamira el Parque Infantil El Caballito en la séptima avenida con séptima transversal de la urbanización Altamira.
En el triángulo de considerables proporciones que forman las avenidas Séptimas y Octavas con la séptima transversal de Altamira está este legendario parque infantil El Caballito, muy conocido por los habitantes de Altamira y sus alrededores también. Este parque tiene una superficie de 2.829 metros cuadrados y debe su nombre a un caballo de cemento erigido cuando se construyó el parque, probablemente en la década de los años 50. Fue remodelado hace unos pocos años y en ese momento también se construyó una estación de la Policía Municipal de Chacao, en una esquina, en un recodo del parque.
Ese parque tiene un pequeño anfiteatro al aire libre para funciones dedicadas a los niños y además el edificio de la remodelación queda la sede de Arhuaca. Arhuaca quiere decir Asociación de Residentes de la urbanización Altamira y La Castellana, y allí también hay un espacio para talleres de pintura, de dibujo y de orfebrería. Es un parque verdaderamente grato y apacible, muy utilizado por los niños en los fines de semana. En la próxima parte del programa continuaremos viendo otros detalles del Parque Infantil El Caballito en Altamira. Ya regresamos.
Decíamos en el parque anterior del programa que íbamos a continuar en esta viendo el Parque Infantil El Caballito en Altamira, y hay que señalar que la cerca perimetral del parque está tapizada por palmas de baja altura. También hay que agradecer las sombras que producen los mangos. Las matas de mango: hay un mamón de muy buena altura y un samán ya mayor que promete llegar a ser un espectáculo porque todavía le falta por crecer. Ya es una belleza de samán, pero todavía crece, todavía crece más, y ustedes saben que los samanes son muy longevos, de modo que allí, Dios quiera que esté durante muchos años.
Y los usuarios infantiles cuentan aquí con columpios, con toboganes y hay un gazebo para las piñatas, y hay faroles para la iluminación nocturna del parque. La verdad es que es un bellísimo parque: entre la séptima avenida con séptima transversal se crea allí un gran triángulo donde está este parque. Veamos otro que es nuevo, por cierto, relativamente nuevo: es el parque Gibrán Khalil Gibrán, en la décima transversal con avenida San Juan Bosco. Eso es al final de Altamira.
Allí fue construido al final de la avenida San Juan Bosco con décima transversal y ocupa 1.221 metros cuadrados de superficie, y se homenajea, se celebra al poeta Gibrán Khalil Gibrán que vivió entre 1883 y 1931, un poeta libanés, el orgullo del gentilicio libanés. De hecho, allí queda la sede de la Unión Cultural Líbano-Venezolana y allí queda una biblioteca también al servicio público, hay una cafetería muy grata. Es un parque construido sobre un terreno pequeño, de modo que es un parque vertical y sus paredes de piedras y sus jardineras son las que sostienen la verticalidad de este parque.
Está muy cerca, para que se ubiquen, de la subida a Sabas Nieves en el Parque Nacional El Ávila o Waraira Repano, que también se le denomina, y la vegetación que lo rodea es feraz, así como los bambúes y los mangos que se encuentran en sus espacios. El diseño arquitectónico de este parque es de Alberto Manrique y Guadalupe Tamayo. Un bello parque recientemente construido. Cuando digo recientemente, yo creo que el parque debe tener a lo sumo unos 10 o 12 años y allí los fines de semana también hay bazares de artesanía.
Es un parque muy vivo, por cierto, y muy hermoso. Veamos ahora la plaza Redoma Pajaritos, esto queda en la avenida Luis Roche con quinta transversal. Todos sabemos cuál es, pero dicho así como se lo estoy diciendo es probable que no la ubiquen. Y fíjense que esta redoma lleva el nombre de Pajaritos desde hace años y no son los pájaros los que la distinguen, sino unas máquinas para el fisicoculturismo como que están allí y también la permanente afluencia de gente en afán de mejorar la densidad de sus músculos.
Es una redoma arbolada, sumamente transitada, ya que distribuye el tránsito hacia Los Palos Grandes tomando a la derecha y hacia la izquierda, hacia Altamira, y por supuesto, si siguen rectos, siguen sobre la Luis Roche. Queda al lado de una bomba de gasolina. ¿Por qué se llama Pajaritos, si no hay pájaros allí? Bueno... por la quebrada Pajaritos que queda muy cerca de la redoma. Allí ha prosperado un sector popular del municipio.
Esta redoma, que no es exactamente redonda, es más bien ovalada, tiene una superficie de 552 metros cuadrados. Hoy en día hay un centro comercial allí enfrente y también están unos legendarios y famosos restaurantes muy cerca de esta redoma que distribuye el tránsito y, bueno, ha encontrado esa vocación alrededor de la alterofilia. Veamos ahora una plaza también pequeña que se llama Plaza César Vallejo. Es lo que podemos denominar una plazoleta. Queda en la avenida Enrique Benayín Pinto con la tercera avenida de la urbanización Altamira, allí, en la intersección entre la avenida Enrique Benayín Pinto y la tercera avenida Altamira, enfrente exactamente del Altamira Tenis Club.
Allí queda la Plaza César Vallejo, un poeta peruano extraordinario que vivió entre 1892 y 1938. Y sobre un pedestal horizontal se afianza una escultura de medio cuerpo del poeta peruano; esta escultura es de Veretzo y fue realizada en el año 2005. Vallejo, en la escultura, se sostiene el mentón con la mano derecha, en una actitud pensativa como El Pensador de Rodin, y en la base de la escultura se lee: Poeta Universal del Perú. Qué belleza de definición, poeta universal del Perú, y hay un verso de la autoría de Vallejo que dice así: "Piedra negra sobre una piedra blanca".
Bueno, muy hermoso, y el monumento fue producto de la alianza entre la Alcaldía de Chacao y el embajador de Perú en Venezuela. En ese momento un señor que se llamaba Carlos Urrutia Bologna. Y esta plaza se inauguró en el año 2005; tiene 86 metros cuadrados, una plazoleta muy limpia de grama con el pedestal y la escultura de Vallejo. Muy hermosa. Vamos ahora hacia otra urbanización, Los Palos Grandes, y recordemos que los más antiguos propietarios de los terrenos donde hoy está la urbanización Los Palos Grandes fueron los integrantes de la familia Rivas.
Sabemos que una descendiente de esta estirpe, Trinidad De Lorenzi de Martínez, fue la última propietaria de los terrenos antes de ser urbanizados. También sospechamos que, más allá del trazado en las calles principales, originalmente no hubo un trabajo completo de diseño o urbanización como el que sí hizo Luis Roche en Altamira. ¿Por qué decimos esto? Porque muchas de sus calles ni siquiera tienen aceras peatonales, de modo que eso nos lleva a creer que fue una urbanización medianamente improvisada, y también creemos que, dados los enormes mijaos que le dan nombre a la urbanización, ha debido ser una hacienda cafetalera en tiempos coloniales.
Y de esto no tenemos mayores dudas porque la siembra de árboles de gran altura es propia del cultivo del café, que prospera a la sombra de estas grandes alturas, y en 1929 se trazó la avenida principal. Y los primeros años de la década siguiente se construyó el Club Los Palos Grandes, que queda en la parte más alta de la urbanización con una vista bellísima sobre el Valle de Caracas. Hoy en día este club no existe con esa denominación, pero la casa está intacta, mejorada incluso, y hoy en día es la sede del Centro Catalán. De modo que esa urbanización Los Palos Grandes le debe su nombre a los árboles, a los mijaos.
A esos palos grandes que están allí a lo largo de buena parte de la urbanización. Allí está en Los Palos Grandes el Parque La Convivencia. Es un parque en la cuarta transversal de Los Palos Grandes con avenida Luis Roche, muy cerca de la redoma Pajaritos, muy, muy cerca. Pero ahí está el límite entre Altamira y Los Palos Grandes, y este parque queda ya en la urbanización de Los Palos Grandes.
Sobre la cuarta transversal de Los Palos Grandes, en su acera norte, este parque fue diseñado por los arquitectos Roberto Castillo, Joao Defreitas, en un espacio de 886 metros cuadrados. Y allí hay una cancha de uso múltiple: básquet, futbolito y voleibol. Es muy frecuentada por los jóvenes en la zona popular Los Pajaritos que aludimos antes, esa zona que creció a la vera de la quebrada Pajaritos. Al igual, y bueno, como dijimos también antes, la redoma lleva el mismo nombre en homenaje a este sector popular.
La redoma donde están los ejercicios de Mocke. En este parque se practican tres deportes: el básquet, el futbolito y el voleibol. Un lindo parque, la verdad. Y llegamos a una construcción muy reciente, muy celebrada, y yo la aplaudo absolutamente, que es la Plaza Los Palos Grandes, en la segunda transversal con tercera avenida. Esta plaza tiene una superficie de 3.210 metros cuadrados y un área de construcción de 6.530 metros cuadrados.
La Plaza Los Palos Grandes inaugurada en el año 2010 durante la gestión del alcalde Graterón. Esta plaza fue diseñada por el arquitecto Edwin Otero y tiene un mural del artista Miguel Acosta. Tiene varios pisos, estacionamientos subterráneos y una biblioteca pública que lleva por nombre el gran poeta carabobeño Eugenio Montejo. Además, en uno de sus sótanos queda la sede de la Fundación Francisco Herrera Luque.
En la próxima parte del programa seguiremos viendo detalles de esta plaza maravillosa, Los Palos Grandes. Ya regresamos. Les decía en la parte anterior del programa que la Plaza Los Palos Grandes es un acierto, y esto también es interesante que los alcaldes lo recuerden, lo tengan presente. Cuando se construyen obras de esta magnitud y de esa eficiencia y belleza, pues prácticamente el trabajo del alcalde... el período de trabajo del alcalde se justifica. Los habitantes, los pobladores, quedan agradecidos siempre con quien haya construido una plaza de esta hermosura y de esta utilidad, del arquitecto Edwin Otero. Se inauguró en el año 2010, como les dije antes...
Y allí está la biblioteca Eugenio Montejo, nuestro gran poeta; también está la sede de la Fundación Francisco Herrera Luque, uno de nuestros grandes narradores, y ambas están al servicio público. Cualquiera puede ir a leer o estar allí, a consultar los libros, y además los niños cuentan con espacios pedagógicos especializados. Este espacio urbano se ha hecho paradigmático; da en el cruce de la tercera avenida con la segunda transversal de Los Palos Grandes y la plaza en sí misma es muy bella, la verdad. Hay una, en un ángulo de ella hay una fuente de múltiples plumas de agua; en otro ángulo hay unas gradas y en el medio hay dos plataformas multifuncionales: allí pueden situarse hasta orquestas, también puede ser estrado de cantantes o instructores de yoga, por ejemplo.
Hay una pérgola de lona tensada que sombrea el espacio, muy hermoso, la verdad, y en otro ángulo hay una cafetería que se ha convertido en un epicentro de escritores, de artistas que vienen allí a reunirse en la tarde, como ocurría hace muchos años en el bulevar de Sabana Grande, en el famoso Gran Café y en El Piccolo. Aquí hay una versión actual del Piccolo o del Gran Café que es la plaza de Los Palos Grandes, que tiene además una vida peatonal muy intensa. Pero allí pasa mucha gente, es verdaderamente un acierto. Ojalá se construyeran otras; bueno, de hecho se está construyendo la plaza El Inmigrante, más cerca del casco histórico de Chacao, pero ojalá esta práctica fuese extensiva a todas las alcaldías de Caracas y del país, por supuesto.
Veamos ahora el Parque Infantil Los Palos Grandes que queda en la novena transversal con calle Nueva. Es un parque en un rectángulo alargado y fue promovido por AZOREPAL, asociación de residentes de Los Palos Grandes; esto se promovió en el año 2000. Y cuenta con 671 metros cuadrados, con columpios, toboganes y demás estructuras para juegos infantiles. Hay un mijao que prodiga una sombra muy generosa. Hay dos mangos y a los lados, en los linderos, hay palmas pequeñas, muy hermosas también.
Este parque se utiliza poco porque está un poco alejado, pero bueno, ahí está, es un hermoso parque, ¿no? Veamos algo de una plazoleta muy pequeña que se llama Plaza Las Tres Esquinas, queda más abajo, queda en la cuarta avenida con primera transversal. En el cruce entre la avenida Rómulo Gallegos y la cuarta avenida de Los Palos Grandes allí queda esta plazoleta, que ofrece en uno de sus tres ángulos una obra escultórica titulada El Doblés del año 1996. Esa escultura es de Decidia Reyes, una escultora venezolana muy querida y muy reconocida, y esa escultura está dentro de lo que podemos llamar un cúmulo vegetal, es decir unas palmas que están allí prosperando.
Como les dije, esta plazoleta marca el fin de la larga avenida Rómulo Gallegos y el principio de una de las avenidas que recorre de sur a norte en la urbanización Los Palos Grandes. Tiene 188 metros cuadrados y queda al lado de ese edificio que se llama Parque Cristal, que es un edificio diseñado por el gran arquitecto venezolano Jimmy Alcock, creador, diseñador de muchos edificios en Venezuela, entre otros el Poliedro de Caracas, nada menos. Y ahora veamos el Triángulo Francisco de Miranda que queda en la avenida Francisco de Miranda con la cuarta avenida en la urbanización Los Palos Grandes. Seguro todos ustedes lo han visto allí.
Este triángulo tiene 64 metros cuadrados de superficie y está justo en el límite entre el municipio Chacao y el municipio Sucre. Y está sobre la avenida Francisco de Miranda, justo antes que comience la avenida Rómulo Gallegos. Allí hay unas astas de banderas, tres de cada lado; en el centro hay un pedestal de dos metros de altura que sostiene la estatua de Francisco de Miranda, obra del escultor Arturo Rus Aguilera. Es una escultura pedestre en la que este caraqueño universal está por desembainar su espada con la mano derecha y es un muy hermoso monumento porque la actitud de Miranda es del que va hacia adelante, el que enfrenta. A mí me parece una hermosa escultura y ese triángulo está muy bien allí; e iluminación de noche hay que cuidarla, eso sí, ¿no?
Veamos ahora la ciudad comercial Tamanaco en Chuao, y les aclaramos que un sector pequeño de la urbanización Chuao está en el municipio Chacao. ¿Cuál es ese sector al que vamos a referirnos? Es el espacio donde están los edificios El Cubo Negro, digamos, simbólicos edificios caraqueños. El anteproyecto de este edificio fue nada menos que de Philip Johnson y de John Burgee. Y el proyecto fue de Carlos Eduardo Gómez, de Enrique Gómez y de Jorge Landi. Al lado está el edificio General, que antes se llamaba General de Seguros.
Ese edificio de ladrillos bellísimo fue diseñado por la firma Diques González Irribas, una firma extraordinaria de arquitectos venezolanos. Y también está el viejo edificio de la Shell, que hoy en día es la sede de una universidad. Ese viejo edificio de la Shell fue diseñado por Diego Carbonell Parra, un arquitecto también muy interesante e importante, y forma parte de este mismo conjunto de oficinas y comercios, el famosísimo Centro Ciudad Comercial Tamanaco construido en la década de los años 70 que da justo entre el aeropuerto de La Carlota y el distribuidor El Ciempiés que se construyó durante el primer gobierno de Rafael Caldera.
Esta es sin duda una zona privilegiada de Caracas por la calidad de sus edificios modernos y porque está en una encrucijada de varios caminos de la ciudad. Por cierto, en el Cubo Negro, en la parte de adentro, que es una parte hueca que crea un gran vacío, hay una extraordinaria y hermosísima escultura colgante de Jesús Soto. Es uno de los tesoros artísticos de nuestra ciudad. Muy cerca de allí está la Plaza María Luisa Escobar; eso está en la avenida Ernesto Blom de la ciudad comercial Tamanaco, de la urbanización Chuao.
El epónimo de este parque, María Luisa Escobar, es la compositora, pianista y animadora cultural María Luisa Escobar, que vivió entre 1912 y 1985 y fue una de las fundadoras del Ateneo de Caracas en el año 1931. Y además fue un factor importante en la creación del Ateneo de Valencia. Y este parque plaza María Luisa Escobar cuenta con un camino peatonal muy utilizado por los trabajadores de la zona. Además hay un monumento en forma de pirámide; este monumento es una réplica del que está situado en Ereván, en Armenia, y fue donado a la comunidad de Armenia que vive en Caracas.
Es bastante más grande de lo que la gente se imagina y el monumento recuerda el genocidio armenio ocurrido entre 1914 y 1917, cuando alrededor de un millón y medio de armenios murieron a manos del turco. Esta obra consagra el homenaje a los caídos entonces y el parque queda, como les dije, en la avenida Ernesto Blom, enfrente del hotel Euro Building, en el margen norte del río Guaire, en el sector ciudad comercial Tamanaco de Chuao. Y es una plaza parque que cuenta con una superficie de 5.482 metros cuadrados. En la última parte del programa veremos entonces los espacios que nos faltan de este recorrido que hemos venido haciendo a lo largo de cuatro programas acerca de los espacios públicos, los parques y las plazas del municipio Chacao, de nuestra queridísima ciudad Caracas.
Ya regresamos. Veamos ahora en esta última parte del programa unos espacios verdaderamente extraños y la gente los conoce poco. Por ejemplo, cuánta gente sabe que hay una urbanización que se llama El Dorado en el municipio de Chacao: nosotros ignoramos por qué esta pequeña urbanización es denominada de tal manera, una manera tan auspiciosa, por cierto, ¿no? Porque El Dorado es el mítico Manoa de los indígenas venezolanos; para los españoles era El Dorado. Y, por alguna casualidad del destino, la única plaza de esta urbanización lleva el nombre del historiador Manuel Caballero, especialista en historia contemporánea y no en historia colonial.
Ahora esa plaza Manuel Caballero es una plazoleta mínima que da en la avenida Francisco de Miranda con cuarta avenida de la urbanización El Dorado, entre la estación de servicios de la avenida Ávila de la urbanización El Dorado, también conocida como avenida Luis Roche Sur. Allí hay dos bancos y un ficus de altura que acompañan a una placa en homenaje al notable historiador barquisimetano Manuel Caballero. Esa placa dice 1931-2010. Como sabemos, Manuel nació en Barquisimeto, pero su labor como profesor universitario se desarrolló en la Universidad Central de Venezuela y la mayor parte de su vida, salvo el exilio durante la dictadura de Pérez Jiménez y los años en que se doctoró en la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, pues la mayor parte de su vida transcurrió en Caracas.
De allí que los caraqueños del municipio Chacao le rindieran este homenaje y dándole a este espacio pequeñito su nombre, pero no por ello deja de ser significativo. Está al lado de esa estación de servicio, esa bomba de gasolina que está subiendo por la avenida Luis Roche Sur, y allí hay un semáforo en frente de la torre británica. Allí está ese espacio que se llama Plaza Manuel Caballero. Hay otra urbanización cuya denominación la mayoría ignora, me refiero a la urbanización Estado Leal. Esto queda entre la autopista Francisco Fajardo y la avenida Libertador; es una pequeña trama urbana de talleres de servicios y comercios.
Y allí además se construyó ese gigantesco centro comercial Sambil. ¿Por qué la denominación Estado Leal? Y allí tiene la palabra el cronista de Chacao que falleció hace muy poco tiempo, Rafael Castillo. Él dice que la denominación viene desde los tiempos independentistas cuando las leales a la causa patriótica se reunían en esta zona. Allí cerraban filas y era una explanada. Nosotros no sabemos si esto es leyenda o realidad, pero bueno, por supuesto confiamos en la palabra de don Rafael Castillo, el cronista de Chacao.
Y lo cierto es que la tradición recogida para el cronista apunta a estas razones que él dio. En todo caso, en estos predios del Estado Leal queda la plaza Oscar Yanes, es una plazoleta en la avenida Libertador con la calle Pantin de la urbanización Estado Leal. Allí, en la intersección de la avenida Libertador y la calle Pantin de la urbanización Estado Leal, queda la plaza Oscar Yanes. Oscar Yanes vivió entre 1927 y el 2013; fue un queridísimo periodista caraqueño, caraqueñísimo. Un hombre que tuvo una labor en el periodismo impreso muy importante, pero también en el periodismo televisivo, donde fue ancla, como se dice hoy en día, de muchos programas de entrevistas en distintos canales de televisión.
Además, era un hombre que discurría con una gracia extraordinaria y también en los últimos 30 años de su vida escribió muchos libros de crónicas históricas, periodísticas sumamente gratos, con muchísima venta, sobre diversos temas. Recuerdo, entre otros, un trabajo sobre quién mató a Carlos Delgado Chalbaud y también un personaje que él tenía: las historias de Armandito. De modo que Oscar Yanes es un periodista multifacético, no solo periodista de reportajes y entrevistas y noticias, sino periodista de televisión y un estupendo cronista.
Allí está entonces esa plazoleta Oscar Yanes, quien fue tres veces Premio Nacional de Periodismo. Allí hay dos acacias, dos faroles y una gigantografía que cubre toda la pared del fondo, este sencillo espacio donde el municipio Chacao quiso hacerle un homenaje al periodista caraqueño. El espacio tiene 225 metros cuadrados y, por supuesto, fue inaugurado después de la muerte de Yanes, en el año 2013. Bueno, hasta aquí nuestra serie de cuatro programas sobre los espacios públicos del municipio Chacao. Sus plazas, sus parques; creo que hemos dado un recorrido completo que espero que ustedes hayan disfrutado como lo he disfrutado yo.
Y habla para ustedes, Rafael Arráiz Lucca, y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho. Y en la dirección técnica, Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter arroba Rafael Arráiz.
Ha sido, como siempre, un placer hablar para ustedes. Hasta nuestro próximo encuentro.