Médicos Venezolanos. Tejera Guevara, Aguerrevere, Torrealba, Malec de Petkoff y Vegas. Cap 6.
Enrique Tejera Guevara (1889-1980) Leopoldo Aguerrevere (1892-1972) José Francisco Torrealba (1896-1973) Ida Malec de Petkoff (1897-1980) Martín Vegas Sánchez (1897-1991)
Transcripción
"Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia." Hoy, en continuación de esta serie que estamos haciendo sobre grandes médicos venezolanos, este es nuestro sexto programa de la serie. Vamos a comenzar con el doctor Enrique Tejera Guevara, un valenciano que nació en 1889 y que falleció en Caracas, en 1980.
Un hombre de vida muy larga, estamos hablando de 91 años. Quienes lo conocimos los recordamos con su proverbial barba, eso se llama una pera, no era una barba completa. Además siempre también lo ubicamos como el padre de otro gran profesor venezolano, el doctor Enrique Tejera París, nombre de destacadísima vida pública en Venezuela. Su padre entonces es el Dr. Enrique Tejera Guevara, hijo de Enrique Tejera y de Carmen Guevara Urluaga, se puede decir que se dedicó a la ciencia y tuvo algunas incursiones en la vida de la polis, en política.
Según Leopoldo Briseño Calcaño fue uno de los grandes forjadores de la medicina moderna venezolana y desde niño tuvo inclinación por las ciencias naturales y la medicina, al punto que siendo un estudiante o adolescente envía un trabajo a la Academia Nacional de Medicina y gana el Premio Vargas. Y no se lo pueden entregar porque Tejera Guevara no se había graduado de médico, esto nos da una idea de la precocidad de Enrique Tejera. Y luego este premio, el Premio Vargas es uno muy destacado, lo gana ya como médico con un trabajo sobre la anquilostomiasis en Venezuela.
Se graduó de bachiller en 1907 y ve interrumpida su carrera, sus estudios de medicina por el cierre de la Universidad Central de Venezuela. Y no le queda otro camino que irse a estudiar medicina en París. Y allá va a entrar en relación con los grandes parasitólogos y microbiólogos de su tiempo. Nos referimos al Averán, al Rú, al Guéran, y él se siente fuertemente atraído por estas disciplinas, por la parasitología y la microbiología.
Incluso allá el gobierno francés, un caso curioso, le otorga la medalla de la Legión del Honor por sus actividades como voluntario en las ambulancias en las tropas francesas, en África. En 1914 y finalmente en 1917 va a obtener el título de médico cirujano en la Universidad de la Sorbona en París. Muy pronto va a regresar a Venezuela, se dedica a la investigación y a la práctica médica, por supuesto.
Y va a descubrir en nuestro país la tripanosomiasis en Menegrande y en Trujillo. Esto va a ocurrir simultáneamente con los estudios de Chagas en Brasil. A partir de entonces va a publicar numerosos trabajos en revistas médicas venezolanas y extranjeras, siendo particularmente importantes los trabajos que versan sobre la leishmaniasis americana, el paludismo y los transmisores de enfermedades tropicales incluyendo la tripanosomiasis equina. El doctor Tejera Guevara va a ser el que identifique el Rhodnius prolixus como vector del Chagas y va a identificar al Trypanosoma rangeli o venezuelensis, carente de la acción patógena en los humanos.
Luego va a enfocar su atención en el estudio de la espiroquetosis, las fiebres recurrentes, la fiebre papataci, el treponema venezuelensis y las garrapatas. Las salmonelosis, la shigelosis, la amibiasis, el paludismo hereditario. Bueno, como vemos estamos frente a un gran investigador, un hombre que consagró muchos años al tema de la investigación en las disciplinas de parasitología y microbiología.
Y, en ese camino, en 1952 va a lograr aislar en Venezuela unos hongos, entre ellos el Streptomyces venezuelensis. Y luego logra aislar un nuevo antibiótico, la micobacidina. Esto abre las puertas para el descubrimiento por parte de Ehrlich y col. del cloranfenicol, como que es una secuencia importante en descubrimientos de avances en la investigación de Enrique Tejera Guevara.
En el área de la docencia y la vida pública también tuvo una vida muy destacada. Fue profesor en la Universidad Central con las cátedras de Patología Tropical, de hecho, fue fundador de esa cátedra. Fue profesor de Histología y Fisiología y también detentó la cátedra de higiene pública e higiene privada.
Lo vamos a tener también allá en 1936 comenzando el gobierno de Eleazar López Contreras como ministro de Sanidad y Asistencia Social, cuando este ministerio se autonomizó de la Sanidad y la Asistencia Social. Antes de la creación de este ministerio y antes del plan de febrero de 1936 no contaba con un ministerio específicamente dedicado al tema. Desde allí el doctor Tejera Guevara va a crear el Consejo Venezolano del Niño y la institución del Puesto de Socorro.
Ese ministerio del doctor Tejera fue importantísimo en nuestro devenir sanitario, luego López Contreras lo designa ministro de Educación y allí va a estar en 1939. Y después vamos a hallarlo tres años como embajador en Bélgica; en esa época se llamaban ministros plenipotenciarios. Tejera va a estar en Bélgica entre 1936 y 1939. Luego va a estar en Uruguay como embajador entre 1943 y 1945, ya en tiempos de Isaías Medina Angarita.
Y en ese mismo año, el 45, también se va a desempeñar como presidente del estado Carabobo, que era como se llamaban entonces los gobernadores de estado porque dentro del esquema federal, los gobernadores de Estado se llamaban presidentes de los estados. También en el ámbito académico vamos a tener que el doctor Tejera fue elegido en 1934 individuo de número de la Academia Nacional de Medicina para el sillón 25 y no llegó a incorporarse. Es un caso curioso, él renunció a ese honor, digamos así, y no se incorporó en la Academia Nacional de Medicina.
Los motivos los ignoramos pero fue electo. Y también fue miembro probablemente correspondiente de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales. Este es entonces a grandes rasgos el periplo en la microbiografía de Enrique Tejera Guevara, este valenciano de actuación tan destacada que falleció a los 91 años. Bueno, esta es la hoja de vida del Dr. Enrique Tejera Guevara.
Veamos ahora las realizaciones, los hechos fundamentales de un obstetra de destacadísima actuación. Me voy a basar en lo escrito por el doctor Juan José Puigbó y me voy a referir a Leopoldo Aguerrevere, quien nació en 1892 en la ciudad de Caracas y que falleció en la misma ciudad de Caracas en 1962. Vamos hablando de un hombre que vivió 70 años y aquí se le considera como uno de los pioneros del campo de la obstetricia en el país, y se desempeñó como profesor de la Cátedra de Clínica Obstétrica en la Universidad Central de Venezuela durante un cuarto del siglo ininterrumpidamente.
Estamos hablando de 25 años el profesor en la Cátedra de Clínica Obstétrica, de modo que incidió determinantemente en la formación de muchísimos médicos venezolanos. Ya por allí estamos frente a un profesor importante, un profesor de larga trayectoria, hijo de Felipe Aguerrevere Michelena, apellidos vascos muy venezolanos de tiempos coloniales y con destacadísimas actuaciones en el período republicano, las familias Aguerrevere y Michelena. Y Leopoldo Aguerrevere va a estudiar en la Universidad Central de Venezuela donde se gradúa de médico en 1917.
La próxima parte del programa veremos dónde hace sus estudios de posgrado y cuáles son sus realizaciones fundamentales. Ya regresamos. En la parte anterior del programa veníamos hablando de Leopoldo Aguerrevere, hoy en día en Caracas, en el suroeste de Caracas hay una clínica que lleva a su nombre, la Maternidad Leopoldo Aguerrevere. En homenaje a su vida, su obra, su trayectoria, decíamos que se había graduado en la Universidad Central de Venezuela en 1917 y muy pronto se va a realizar estudios de posgrado en París, en el hospital Lariboisière, y va a regresar a Venezuela en 1922.
Y va entonces a recibir el grado de doctor en Ciencias Médicas en la Universidad Central en 1924. Hizo su doctorado aquí y además esos estudios de posgrado en París. Y va a ejercer el cargo de jefe de clínica obstétrica entre 1922 y 1924, para ser profesor de obstetricia y de Clínica Obstétrica de la Universidad Central durante muchos años, hasta que es jubilado.
Y en su jubilación consta se le distingue como profesor honorario de la Cátedra de Clínica Obstétrica. En esta misma área va a ser el primer presidente en la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Venezuela, y en dos oportunidades a ejercer la presidencia de esa sociedad. Además fue fundador y primer director de la Maternidad Concepción Palacios, nada menos. Allí estuvo en la dirección entre 1939 y 1943.
En la Maternidad Concepción Palacios no solo han nacido centenares de miles de caraqueños sino de venezolanos también que venían del interior de la república a nacer allí en ese centro de extraordinaria calidad, el centro de excelencia que fue la Maternidad Concepción Palacios. Fundada por Leopoldo Aguerrevere, fue electo individuo de número de la Academia Nacional de Medicina en 1928 y se va a incorporar con un discurso o trabajo como es usual en febrero de 1931. También vamos a advertir que fue distinguido como miembro de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires y lo mismo como miembro en la Sociedad Ginecológica de Uruguay.
Desde el punto de vista de las ciencias fueron muchísimas las publicaciones del doctor Aguerrevere en el campo de la obstetricia, de la pediatría que también fue un campo que atendió particularmente, de la puericultura, y también contribuyó con el desarrollo de la legislación de protección materno infantil. Es una legislación que va a comenzar en Venezuela a partir del gobierno del general Eleazar López Contreras y fue avanzando mucho durante los últimos 60 años. En esos comienzos, los aportes del doctor Aguerrevere fueron importantes, sin ser abogado pero siendo médico y con una experiencia tan dilatada en el campo de la protección materno infantil dado su condición de obstetra, y sus conocimientos de pediatría y de puericultura.
Dice el doctor Puigbó que su actividad más destacada fue la larga y fructífera dedicación al campo de la enseñanza de la obstetricia en el país. Y por supuesto, el doctor Puigbó siempre ha acertado, solo habría que añadir que su trabajo al frente de la Maternidad Concepción Palacios fue importante también, como médico obstetra y además un formador, profesor de varias generaciones de médicos venezolanos. De modo que ese fue Leopoldo Aguerrevere, nacido en 1892 y fallecido en 1962, y en los años 70, si mi memoria no falla, cuando se construye la Maternidad Leopoldo Aguerrevere, pues se le hace un homenaje a su memoria y a su extraordinaria trayectoria.
Esta es una clínica privada que seguramente muchos de los obstetras y de los ginecólogos que trabajan y trabajaban allí fueron alumnos del doctor Aguerrevere. Y seguramente intuyo yo que se pusieron de acuerdo para hacerle un homenaje particular al maestro. Vamos a revisar ahora la hoja de vida del Dr. Torrealba, José Francisco Torrealba González, nacido en 1896 y fallecido en 1973. Y nos vamos a fundamentar en lo escrito por el doctor José Enrique López.
Es una hoja de vida importantísima, un hombre que nació en Santa María de Ipiré, eso queda en el estado Guárico, en 1896, y va a fallecer en Caracas, en 1973, a la edad de 77 años. José Francisco Torrealba es hijo de Tereso Torrealba y Ana María González Sánchez. Va a estudiar la escuela primaria en Santa María de Ipiré y en San Diego de Cabrutica. Y luego se traslada a Zaraza para poder estudiar bachillerato porque en estos pueblos anteriores, en Santa María de Ipiré y en San Diego de Cabrutica, era difícil por no decir imposible cursar un bachillerato medianamente solvente, y entonces se muda a Zaraza.
Y allí va a estar estudiando la secundaria en el colegio San Gabriel y luego en el Colegio Federal, esto va a ocurrir entre 1910 y 1916. En 1917 lo tenemos en Caracas iniciando sus estudios de medicina en la Universidad Central de Venezuela, donde va a obtener el título de doctor en Ciencias Médicas con la mención summa cum laude en 1923, y ya tenemos un dato importante. En 1923 el doctor Torrealba tiene 27 años y allí va a tener como profesores a José Gregorio Hernández nada menos, a Francisco Antonio Rísquez, a Luis Rassetti, a José Izquierdo o Pepe Izquierdo, como toda Caracas lo conoció, y a Domingo Luciani, semejantes profesores los que tuvo José Francisco Torrealba.
Y en 1924, al año siguiente de haberse graduado, lo designan director del hospital de enajenados de Caracas. Y allí se empeña en realizar unos cambios que lo van a convertir en uno de los iniciadores de la práctica psiquiátrica moderna en Venezuela. Allí introdujo los diagnósticos psiquiátricos, estamos en 1924, y mejoró la asistencia médica, propició la tolerancia y la comprensión hacia los enfermos mentales. En 1924 era una tarea seguramente pendiente.
Y en 1928, cuatro años después, viaja a Alemania para realizar estudios en la Escuela de Medicina Tropical, la famosísima Escuela de Medicina Tropical de Hamburgo. Y esos estudios tiene que suspenderlos, tiene problemas de salud y regresa a Venezuela. Se establece en su estado natal, ejerciendo como médico rural en el estado Guárico, específicamente en Santa María de Ipiré, donde estudió primaria y donde nació. Allí va a estar entre 1929 y 1932.
Luego se traslada a Zaraza, donde va a estar entre 1932 y 1943, muchos años allí, 11 años. Y luego va a estar en San Juan de los Morros, entre 1943 y 1973. Es una vida profesional prácticamente íntegra desarrollada en el interior del país, en particular en el estado Guárico. Un labor como profesor se va a iniciar en las cátedras de química orgánica, psicología y biología en el Colegio Federal de Zaraza. En 1943, incluso ese año 43 también va a hacer médico de la Penitenciaría General de Venezuela.
Allí va a ejercer entre 1943 y 1947, y allí entonces en 1948 va a desempeñarse como director del Centro de Investigaciones sobre la Enfermedad de Chagas, en San Juan de los Morros, y allí va a desarrollar su gran trabajo el doctor Torrealba entre 1948 y 1973. En la próxima parte del programa, seguiremos viendo la obra del doctor Torrealba, José Francisco Torrealba. Ya regresamos.
Les decía en la parte anterior del programa que en el Centro de Investigaciones sobre la Enfermedad de Chagas, en San Juan de los Morros, fue donde desarrolló el doctor Torrealba sus investigaciones entre 1948 y 1973, fecha de su muerte. Y de allí se le considera uno de los grandes investigadores en Venezuela dedicado a las principales endemias que ha padecido nuestro país. Me refiero a la anquilostomiasis, la bilharciasis, el paludismo y la leishmaniasis.
Sin embargo, dice el doctor José Enrique López, su mayor entusiasmo fue en el estudio de la investigación de la tripanosomiasis americana o enfermedad de Chagas, como se le conoce comúnmente. Y en 1943 el doctor Torrealba aplicó por primera vez en el mundo el xenodiagnóstico para realizar el diagnóstico parasitológico de la enfermedad y esto fue ideado por el científico francés Emile Hombt, pero hasta ese momento no había sido llevada a la práctica diagnóstica en los pacientes en ninguna parte del mundo, y eso entonces lo va a hacer aquí en San Juan de los Morros, el doctor Torrealba.
En esa campaña en contra del mal de Chagas, en 1947 va a presentar ante la Academia Nacional de Medicina una cartilla antichagásica que se publica y se distribuye gratuitamente, donde se resumen los aspectos generales de la enfermedad señalando los lugares en los cuales la enfermedad era muy frecuente en Venezuela, lo que constituye un problema de salud pública. Y además el doctor Torrealba proponía allí las medidas que había que tomar para erradicar este mal, y esta cartilla fue traducida al francés.
Por si fuera poco, el doctor Torrealba comprobó la existencia del Rhodnius prolixus y lo señaló como el principal agente transmisor de la enfermedad de Chagas en Venezuela. Sus trabajos en esta área suman más de 150 trabajos que incluyen libros, folletos, capítulos de libros, prólogos, traducciones, artículos médicos, perteneció a muchas sociedades científicas en Venezuela y el exterior. Y en 1934 fue elegido como miembro correspondiente nacional de la Academia Nacional de Medicina por el estado Guárico, porque el doctor Torrealba no quiso moverse del estado Guárico con toda razón, porque ahí estaba el centro donde él se enfocaba en sus investigaciones, el Centro de Investigaciones sobre la Enfermedad de Chagas.
Y porque además era un guariqueño, y ese era su ambiente y allí era donde se sentía a sus anchas. De modo que José Francisco Torrealba González dedicó y consagró prácticamente su vida y fueron muchos los aportes que logró para el combate de la enfermedad de Chagas en Venezuela. Hasta aquí su vida y obra, veamos ahora a una mujer, una mujer que no nació en Venezuela, que nació en 1897 y que falleció en 1980.
Me refiero a Ida Malek de Petkoff, madre del político venezolano muy destacado Teodoro Petkoff. La doctora Ida Malek nació en Betsing, Polonia, en el año 1897. Sus padres se llamaron Menashen Mendel Malek y Rivka Rebekah Malek. Tenía unos hermanos llamados David, Fraegh, Dora y Mania.
Y allá contrajo matrimonio con Petko-Petkoff, de esos hijos de esa unión nacieron tres hijos, Luven, Mirko y Teodoro Petkoff, este último como sabemos de una intensa actividad política en Venezuela, hasta muy poco tiempo cuando ocurrió su muerte. ¿Por qué se vienen a Venezuela los Petkoff? Bueno, por algunos de los motivos por los que se vienen los inmigrantes, buscando un destino diferente al que tienen en el país de origen, y aquí hay que decir lo siguiente, nos estamos basando en lo dicho por Graciela Torres en conversaciones con la familia Petkoff.
Y también recordemos esto: los primeros grados universitarios doctoras en medicina se entregaron a médicas extranjeras por revalida. Porque, y eso es lo que lleva a que la segunda mujer que obtuvo el título por revalida en la Universidad Central de Venezuela fue Ida Malek de Petkoff, también llamada como Ida Malekova porque bueno, así se declina el apellido en su lugar de origen. Y la doctora Petkoff va a ejercer la medicina a partir de 1928 cuando ejerce durante 12 años como médico del central azucarero El Batey. Eso queda en el estado Zulia y durante mucho tiempo fue la única médica que había en el municipio Bobures del estado Zulia, la doctora Ida Petkoff, Ida Malek de Petkoff.
Ella va a solicitar su revalida el 9 de enero de 1927, y allí presenta su título de doctora en medicina universal y el derecho de poder ejercer el arte de la medicina y de la cirugía, así como el de oftalmología y obstetricia. Este título le fue conferido por la Universidad Masaryk en Checoslovaquia el día 28 de junio de 1926 a la edad de 39 años. Y el diploma fue traducido en latín y llevaba el sello de la Universidad de Masaryk, también una nota al pie de página que dice: ha renunciado a la práctica del Estado de Checoslovaquia porque no es ciudadana del Estado.
Les habíamos dicho antes que era natural de Betsing, Polonia, y cumplidas las formalidades legales ante la Facultad de Medicina y habiendo sido aprobado su examen integral, se fijó el día 19 de febrero en 1929. Para ese acto se invitó a todo el Consejo Universitario y a los doctores de la Facultad de Medicina para el acto de entrega del diploma en el paraninfo de la Universidad Central de Venezuela a las cinco de la tarde de aquel día. Y aquí fue un acto de gran solemnidad, porque bueno, era la segunda mujer que revalidaba y tenía licencia, autorización, título médico para ejercer la medicina en Venezuela.
Y allí dice, en el expediente, su nombre completo Ida Malekova de Petkoff o Ida Malek de Petkoff como se le conoció durante toda su vida, la madre de Teodoro Petkoff. De modo que este es un caso de lo más interesante y ejerció pues tierra adentro, porque estamos hablando del central azucarero El Batey en el municipio Bobures del estado Zulia. Veamos ahora otro médico ilustre: Martín Vegas Sánchez.
Martín Vegas Sánchez nació en Caracas, hijo de un médico, Luis Vega Sanabria, y de María Sánchez Navarro. Nació en 1897 y falleció en 1991, lo que suma 94 años. Un hombre muy longevo, estudió primaria en el Colegio de los Padres Franceses, en Caracas, donde estudiaron muchos otros distinguidos venezolanos. Yo recuerdo que allí estudió Arturo Uslar Pietri y allí también estudió Eugenio Mendoza Góiticoa.
También va a estudiar Vega Sánchez en el colegio Sucre. Y el bachillerato lo va a cursar en el legendario Liceo Caracas, de donde egresará en 1914. Va a estudiar medicina en la Universidad Central de Venezuela y se gradúa en 1920, el médico cirujano. Y cinco años después obtiene el doctorado, que llega a ser doctor en Medicina en 1925. En 1920 viaja a los Estados Unidos, luego a París donde se especializa en dermatología, microbiología y sifilografía, y va a regresar en 1924.
Y es entonces cuando se va a encargar de los servicios de dermatología del Hospital Vargas y los servicios de la Cruz Roja Venezolana en dermatología. Valga a señalar que cuando hablamos de Martín Vegas Sánchez estamos hablando de un gran dermatólogo. En la próxima parte del programa continuamos viendo su hoja de vida. ¡Ya regresamos!
En la parte anterior del programa estuvimos hablando de la hoja de vida de Martín Vegas Sánchez y vamos a hallarlo como director del leprocomio de Cabo Blanco en Maiquetía. Entre 1924 y 1936, durante 12 años, dirigió el leprocomio y en ese año de 1936 pasa a dirigir la División de Sifilografía del Ministerio de Sanidad. Va a ser uno de los miembros fundadores de la Policlínica Caracas.
En este año también va a ser el fundador y primer presidente de la Sociedad Venezolana de Dermatología. Y ese año 36 también va a hacer unos viajes de estudio importantes para viajar a Asia para estudiar la lepra, materia en la que él es uno de los grandes especialistas en Venezuela, por supuesto. Tiene unas actuaciones públicas en política interesantes: va a ser concejal por el Distrito Federal, electo en 1937. Luego lo vamos a tener como diputado al Congreso Nacional en 1941, en ese período en que gobernó Isaías Medina Angarita y después lo vamos a hallar como senador electo.
En 1963, incluso antes, en 1958 fue precandidato a la Presidencia de la República. Era un hombre de un prestigio muy grande, prestigioso médico y académico importante, pero también una extraordinaria bonomía que le hizo una figura pública notable en la Venezuela de su tiempo. También lo vamos a hallar como decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela. Allí iba a estar en el decanato entre 1949 y 1950.
Y allí, la facultad va a ser el titular de las cátedras de dermatología, sifilografía, histología, fisiología e hepatología tropical. En labores gremiales lo vamos a hallar como presidente de la Federación Médica Venezolana en dos períodos, entre 1943 y 1945 y entre 1950 y 1956. Y también fue, en sus tareas gremiales, presidente del Colegio de Médicos del Distrito Federal, eso ocurrió en 1958.
Fue electo para el sillón 39 de la Academia Nacional de Medicina en 1947 y se incorporó con un trabajo muy prolijo, titulado Conceptos actuales de leprología. Y fue miembro de distintas sociedades médicas internacionales de dermatología y lepra, que fueron sus campos de especializaciones, esas sociedades médicas estuvieron ubicadas en Argentina, en Brasil, en Cuba, fue miembro del Colegio Internacional de Leprología.
Recibió varias condecoraciones por su trabajo en Venezuela, la Orden del Libertador, el grado de Gran Cordón, la Orden Francisco de Miranda, la Orden al Mérito del Trabajo. Y trabajó en distintas y varias comunidades indígenas en el país. Allí combatió la lepra, la buba, las sífilis y carate.
El doctor Vegas escribió libros o textos, artículos. Presidió campañas contra la buba, el cáncer de piel, las sífilis. También hizo estudios sobre la bilharziasis, la leishmaniasis, la dermatosis infantil, las esporotricosis y...
La Sociedad Venezolana de Dermatología, Venereología y Leprología creó hace ya muchos años un premio que se llama Premio Martín Vegas que lo otorga esta Sociedad Venezolana de Dermatología, Venereología y Leprología a quienes se distingan particularmente por su trabajo como médico en alguna de estas especialidades o por sus investigaciones en algunas de estas especialidades. Hasta aquí el doctor Martín Vegas Sánchez, este programa en que hemos trabajado la vida y obra de los cinco médicos. Recapitulo: Enrique Tejera Guevara, Leopoldo Aguerrevere, José Francisco Torrealba, Ida Malek de Petkoff y Martín Vegas Sánchez.
Todos nacidos en el siglo XIX, pero a finales del siglo XIX. Porque Aguerrevere nació en 1892, Torrealba en el 96, Tejera en 1889, de modo que todos desarrollaron su vida en la primera mitad del siglo XX y algunos avanzaron bastante en el siglo XX, pues imagínense, Martín Vegas murió en 1991 y Ida Malek murió en 1980, lo mismo Enrique Tejera Guevara. Algunos de ellos fueron muy longevos, podemos ver.
En nuestro próximo programa nos dedicaremos a cinco médicos también: veremos Pedro González Rincones, Agustavo H. Machado Hernández, Antonio José Castillo, José Ignacio Valdó Sules y Manuel Antonio Pulido Méndez. Todos ellos también nacidos en los años finales del siglo XIX, pero con obras en el siglo XX.
Bueno, como siempre ha sido un gusto hablar para ustedes en esta serie dedicada a grandes médicos venezolanos, que me gusta tanto hacerla porque lo creo de justicia. Porque si algo se ha desarrollado de manera óptima y ejemplar en Venezuela ha sido la medicina, es una de las profesiones de los que los venezolanos debemos sentirnos particularmente orgullosos. Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia.
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