Médicos Venezolanos. Pi Suñer, Bello, Luciani, Izquierdo y Pereira Álvarez. Cap 5
Augusto Pi Suñer (1879-1965) Carlos J. Bello (1886-1933) Domingo Luciani (1886-1979) José Izquierdo (1887-1975) Virginia Pereira Álvarez (1888-1947)
Transcripción
Rafael Arráiz Lucca. Domingo Luciani, José Izquierdo, también conocido como Pepe Izquierdo, y Virginia Pereira Álvarez. Estos cinco médicos venezolanos, todos nacidos en el siglo XIX y con vidas profesionales desarrolladas en la primera mitad del siglo XX, comencemos con Augusto Pi Suñer.
Nos vamos a basar en lo dicho por el doctor Juan José Puigbó y por Pedro Grases, su paisano, su coterráneo, porque Augusto Pi Suñer nació en Barcelona, España, era catalán al igual que Pedro Grases. Nació en 1879 y falleció en México en 1965, de modo que el doctor Pi Suñer vivió 86 años. Y buena parte de su vida profesional, de sus grandes aportes a la medicina y a la academia médica ocurrieron en Venezuela.
Era hijo de una pareja de médicos, Jaime Pi Suñer y Carolina Suñer. Estos eran unos médicos importantes en Cataluña, y hay que señalar que esto ha sido frecuente hallarlo. Esas dinastías familiares donde padres, hijos y abuelos son médicos. En programas anteriores señalamos a la dinastía de los Risques y también ocurrió algo similar con los Machado, con Alfredo Machado Nuñez, Gustavo Machado Hernández, Gustavo Machado Rivero, y en el caso de los Pi Suñer, pues.
Su hijo Augusto Pi Suñer se graduó de médico en la Universidad de Madrid en 1900 y fue profesor de fisiología en la Universidad de Sevilla en 1904. Y después va a ser profesor de fisiología en la Universidad de Barcelona entre 1916 y 1939. Allá también va a ser individuo de número de la Real Academia de Medicina de Barcelona, a donde ingresa en 1910. De hecho, va a ser presidente de esa Real Academia de Medicina entre 1926 y 1939 durante 13 años, un período muy largo.
Y allá en Barcelona, en su Barcelona natal, va a dirigir el Instituto de Fisiología y va a crear una escuela de fisiología que va a adquirir un gran prestigio internacional. Y con motivo de la Guerra Civil Española se refugia en Francia, y estando allá el gobierno de Venezuela en 1939 lo contrata; gobernaba Eleazar López Contreras. El gobierno de Venezuela le dice: "Véngase, véngase a Venezuela", y él llega a Caracas en abril de 1939.
De inmediato se va a incorporar como profesor a la Universidad Central de Venezuela, en la cátedra de Fisiología. Y ahí va a concebir desde el principio un proyecto que fue muy importante para él y para nuestro país, que es el Instituto de Medicina Experimental, del cual él va a ser un factor principal para su fundación. Y dice Puigbó literalmente: "En el terreno de las ciencias fisiológicas convirtió la fisiología, la fisiopatología y la farmacología en ciencias experimentales".
Él crea la Cátedra de Bioquímica en sustitución de la de Química Médica y también va a crear la fisiopatología en conexión con la patología general. Y con él va a reemplazarse una anacrónica cátedra de terapéutica general y materia médica por la muy moderna entonces Cátedra de Farmacología. El doctor Pi Suñer va a ser doctor honoris causa en la Universidad de Toulouse en 1922, y también en la Universidad Central de Venezuela donde se le confiere el doctorado honoris causa en 1947. También va a ser distinguido como miembro honorario de la Academia de Medicina de Buenos Aires en 1919.
Lo mismo va a ocurrir nada menos que en la Academia de Medicina de París en 1947, y algo similar ocurre en el Instituto de Ciencias de Coimbra en 1919, en Portugal. Y algo similar ocurre en la Kaiserlich-Deutsche Akademie der Naturforscher, en Alemania. Lo mismo va a ocurrir en la Real Academia de Medicina de Montevideo y va a ser miembro de honor de la Academia Médica Argentina y de la Asociación Científica Argentina, donde va a hacer además titular de la cátedra Ramón y Cajal en la Universidad de Buenos Aires.
En Venezuela va a ser miembro honorario y fundador de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia en 1950. La hoja de vida del doctor Pi Suñer es algo verdaderamente deslumbrante y sería muy largo referirles todas las distinciones y los reconocimientos académicos. Vamos a ceñirnos al tema venezolano, y allí les decía que fue profesor de fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela desde 1940. También va a ser profesor de biología y bioquímica en el Instituto Pedagógico Nacional.
Esto va a ocurrir a partir de 1942, recordemos que el Instituto Pedagógico Nacional se crea en tiempos de Eleazar López Contreras. Inspirado en un instituto similar que hay en Chile, Mariano Picón Salas trae la idea de Chile de fundar algo similar en Venezuela para la educación de los profesores de la educación primaria y secundaria. Y el Instituto Pedagógico cumplió unas tareas extraordinarias en Venezuela durante mucho tiempo hasta que se convirtió en una universidad, como también es hoy en día.
Y vamos allá al doctor Pi Suñer como el director fundador del Instituto de Medicina Experimental de la Universidad Central de Venezuela; allí va a estar entre 1940 y 1951. En esa década de los años 50 se le distingue con el Premio Kalinga en 1955. Ese era un premio que otorgaba la UNESCO, con base en una fundación cultural de la India. Bueno, de estos 86 años de Augusto Pi Suñer, alrededor de 48 años los trabajó entre España, Argentina y Venezuela.
Y dejó unos 18 libros publicados, todos de temas médicos, y alrededor de 200 trabajos científicos publicados en revistas arbitradas sobre distintos aspectos de las ciencias médicas. ¿Qué aspecto trabajó el investigador Pi Suñer? Pues esos trabajos son sobre nutrición, sobre metabolismo, sobre bioquímica; lo hacía con sobriedad y tino y elegancia, según refiere el doctor Puigbó.
Y bueno, es un hecho que este catalán, este médico catalán, consagró su vida al progreso de las ciencias fisiológicas sobre todo en sus tres países, digamos así, en España natal, en su Venezuela adoptiva y en un vínculo muy estrecho que tuvo durante muchos años con la Argentina. Ya debió ser una gran emoción para el doctor Pi Suñer cuando, en 1940, se inaugura el Instituto de Medicina Experimental. Y allí, en ese instituto, hay una placa de bronce con la efigie del gran maestro Pi Suñer que está colocada en la sede actual del Instituto de Medicina Experimental.
Venezuela tuvo la gran suerte de contar con los saberes del gran médico catalán, que hizo grandes aportes a la medicina venezolana. A las enseñanzas de la medicina en Venezuela y también a la enseñanza en el Instituto Pedagógico, los años que vivió entre nosotros. De sus 86 años, Pi Suñer pasó en Venezuela un poco más de 30 años, dejando una huella extraordinaria. Motivo por el cual, siendo español, lo consideramos un médico venezolano porque buena parte de sus aportes ocurrieron aquí.
Buena parte de sus investigaciones ocurrieron aquí, buena parte de sus trabajos escritos fueron escritos aquí y de sus libros publicados también fueron muchos publicados aquí. En la próxima parte del programa veremos la vida y obra de Carlos J. Bello, un médico valenciano. Ya en esta parte del programa vamos a hablar de un hombre de vida breve, de un médico de vida muy breve, 47 años.
Pero que se granjeó un reconocimiento unánime de sus colegas y pares; me refiero a Carlos J. Bello, nacido en 1886 y fallecido en 1933. En Valencia, estado Carabobo, allá nació en julio de 1886. Su padre fue don Carlos Bello, un hombre muy respetado en Valencia; allá estudió en el colegio Don Bosco y viaja a Caracas a estudiar medicina en la Universidad Central de Venezuela.
Aquí va a ser externo por concurso del Hospital de Civiles del Distrito Federal y le tocó enfrentar una epidemia de fiebre amarilla en 1905, y contrajo la enfermedad. También fue interno en el Hospital Vargas y en 1908 fue enviado a combatir la epidemia de la peste bubónica en La Guaira. Y en ese año, en 1908, se va a doctorar en medicina con la tesis "Anotaciones sobre higiene escolar".
De todo esto nos informan Leopoldo Briceño Cálcaño en el capítulo Venezuela de ese gran diccionario biográfico médico hispanoamericano. Muchas de las entradas de ese diccionario son escritas por Briceño, otras por Puigbó y otros por algunos médicos dedicados o interesados a la biografía de sus colegas. Ya graduado tenemos que Carlos Bello viaja a Valencia, donde es nombrado jefe de Trabajos de Desinfección del Estado con motivo de la epidemia de peste que ha habido en Caracas.
Y lo tenemos dos años después, en 1911, establecido en Villa de Cura como director del Hospital de Villa de Cura y allá va a enfrentar una epidemia de fiebre amarilla. En 1914 lo hallamos establecido en San Cristóbal, estado Táchira, donde es nombrado director del Hospital San Juan de Dios. Y va a dirigir allá un diario, el Diario Horizontes, y la revista de Beneficencia.
Y en 1917 lo hallamos como miembro del Segundo Congreso de Ciencias Médicas, donde va a leer un importante trabajo sobre la disentería. Y luego lo tenemos como vicepresidente del Tercer Congreso de Ciencias Médicas en Ciudad Bolívar. En 1918 lo tenemos como un propiciador de la fundación de la primera escuela de enfermería que hubo en el interior del país y va a ser a su vez profesor en dicha escuela en San Cristóbal.
Y en 1920 se muda a Maracaibo, donde se establece, y presenta trabajos sobre el parasitismo intestinal. Fíjense que en lo que llevamos de vida de Carlos Bello hay similitudes con Lisandro Alvarado. ¿En qué sentido? En el sentido de que Alvarado vivió en muchísimos pueblos y ciudades venezolanas; cuando digo muchísimos estamos hablando de cerca de 20.
No es el caso del doctor Bello, pero hemos pasado revista a un hombre que en pocos años vive en Villa de Cura, en San Cristóbal y ahora en Maracaibo. Y por supuesto en Valencia y por supuesto en Caracas, que fue un venezolano que en muy pocos años conoció, pues, a fondo distintas regiones del país, siempre el ejercicio de la profesión. Vamos a tener que en 1921 viaja a París, a continuar con su formación.
Y allá va a realizar varios cursos en qué? En venereología, en clínica y medicina de los niños, en clínica obstétrica y en clínicas ginecológicas, además de cirugía de urgencia. Regresa en 1923, iba a fundar la Clínica de Salud San José y ese año publicó un trabajo sobre la fiebre tifoidea.
En 1926 es nombrado director de la Sanidad Nacional, y vuelve a combatir una epidemia de peste. Y en 1927 ocurre su designación como director de la Cruz Roja Venezolana, en Caracas, y en esos años también será jefe interino de clínica médica y miembro de la Filial Venezolana de la Asociación Médica Panamericana, pero va a dedicarse completamente a la Cruz Roja y a la Sanidad Nacional. Y así ayudó a damnificados a lo largo de todo el país, sobre todo con motivo del terremoto de Cumaná que ocurrió en 1929.
En 1931 vamos a tener como representante por Venezuela en la Segunda Conferencia Panamericana de Directores de Sanidad, reunida en Washington. Y dice Briceño que agobiado por la enfermedad en 1932 renunció a la dirección de la Cruz Roja, fue nombrado su bibliotecario y va a fallecer en Caracas el 20 de febrero de 1933. No señala Briceño la enfermedad que padecía el doctor Bello, suponemos que de cáncer, pero no está dicho, y al momento de su muerte uno de sus compañeros de trabajo dijo textualmente, voy a leerles porque da una idea de lo apreciado que era el doctor Carlos J. Bello:
"Con la desaparición de Bello ha perdido la ciencia y Hipócrates un investigador y un sabio, la patria un hijo que le dio nombre y prestigio, la filantropía un benefactor insignia. El compañerismo, un hermano sin mácula. Muere el doctor Bello como la generalidad de los apóstoles, pobre y rodeado del indiferentismo de aquellos mismos a quienes prodigó él bien".
Caramba, qué triste esa visión final, quizás está un poco teñida de romanticismo, porque por otra parte el doctor Bello fue muy reconocido y muy querido para sus pacientes, como hemos escuchado en muchísimas oportunidades. Pues bien, una vida breve con trabajo descollante a lo largo del país como médico activo y una participación significativa en la Cruz Roja, en la fundación de la Cruz Roja, en la dirección de la Cruz Roja. Hasta aquí el doctor Carlos J. Bello; vamos a ver ahora a Domingo Luciani, a Domingo Luciani, cuyo apellido es corso.
Y siendo corso uno supondría que sus padres o él nacieron en Carúpano, en Río Caribe o en algún pueblo del estado de Bolívar, pero no es así. El doctor Domingo Luciani nació en Maracaibo, donde la influencia corsa que uno sepa ha sido mucho más reducida. Veamos entonces algunos aspectos de su vida, lo esencial de Domingo Luciani.
Domingo Luciani, que siendo un apellido luciani carupanero o corso o guayanés, pues Domingo Luciani nació en Maracaibo, lo que es algo singular en relación con los corsos, porque que yo sepa no ha habido demasiados corsos en Maracaibo, quizás esta pueda ser una de las excepciones. Una vida larga: nació en 1886 y murió en 1979. De modo que estamos hablando de 93 años de vida.
Hijo de Juan Luciani y Casimira Edwards, Domingo se va a graduar de médico en 1911 con las más altas calificaciones. Con una tesis muy curiosa titulada "Contribución al estudio de la elefantiasis de los árabes en Venezuela". Durante sus estudios médicos fue preparador de histología, bacteriología y fisiología; iba a prestar servicios en Caracas durante el brote terrible de la peste bubónica en 1918.
Y luego va a irse a Europa, como casi todos sus colegas de aquel tiempo, se van a ir a París. Y estuvo trabajando en el hospital Collin al lado de Forre, un médico muy reputado de la época, y también va a estar en el Hospital Necker junto con Névé y Doyon. Y va a ser en el Hospital San Luis con Morestan que va a permanecer tres años allá en París, y allí va a desarrollar sus destrezas y alcanzar su maestría en el arte quirúrgico para después ser un maestro de varias generaciones médicas.
Cuando regresa a Caracas, el doctor Luciani va a ser profesor en la Universidad Central de Venezuela en las cátedras de histología, anatomía humana y patología externa. Fue auxiliar de clínica quirúrgica y medicina operatoria, y nada menos que sucedió a Luis Rassetti en la cátedra de clínica quirúrgica. Y allí va a estar entre 1932 y 1958.
Además va a tener cargos de gerencia académica en la Universidad Central de Venezuela, donde fue vicerrector en 1938. También fue jefe de uno de los servicios de cirugía del Hospital Vargas durante muchos años, muchos años entre 1928 y 1961. Iba a ser fundador de la clínica Luis Rassetti en 1936 y médico de las Fuerzas Armadas.
En la próxima parte del programa continuamos con la hoja de vida del doctor Domingo Luciani, cuyo nombre lleva uno de los hospitales públicos de Caracas, en El Llanito, en homenaje a su memoria. Ya regresamos.
En la parte anterior del programa hablábamos del doctor Domingo Luciani y decíamos que había fundado la clínica Luis Rassetti en 1936 y que había sido médico de las Fuerzas Armadas. Y también decimos ahora que ingresó como individuo de número en la Academia Nacional de Medicina en 1921 con un trabajo titulado "Acerca de la trombosis arterial traumática". Fue en sus tareas gerenciales también administrador de la Gaceta Médica de Caracas; fue presidente de la Academia Nacional de Medicina entre 1950 y 1952.
Fue director de Asistencia Social del Ministerio de Sanidad y fue cofundador de la Sociedad Médica de Caracas. A su vez fue presidente de la Asociación Médica Venezolana, presidente de la Sociedad Médica y de la Sociedad Venezolana de Cirugía. Y autor de más de cien trabajos científicos, de discursos, de notas necrológicas y elogios a colegas desaparecidos.
Además fue autor de numerosos prólogos y distinguido por muchas sociedades científicas fuera de Venezuela y recibió todo tipo de condecoraciones. Cuando murió alguien dijo lo siguiente: "Doctor de juventudes, como hombre de bien, caballero del honor y la modestia, señuelo de honradez, bastión de la humildad y celoso cumplidor de sus deberes, no toleraba indisciplinas ni resabios".
Bueno, este fue el doctor Domingo Luciani, el tercero de los médicos cuya vida examinamos en este programa. Veamos ahora a un médico que fue fundamentalmente un profesor, formador de muchas generaciones de médicos en Venezuela, en la Universidad Central de Venezuela. Un hombre muy conocido y querido, con muchos amigos, a quien todo el mundo en Venezuela conocía como Pepe Izquierdo, pero el doctor José Izquierdo se llamaba José Benito de la Consolación Izquierdo Esteba, nacido en 1887 y fallecido en 1975 a la edad de 88 años.
Yo diría además que fue un personaje de la ciudad; en Caracas quien no conocía al doctor Izquierdo pues tenía una deuda pendiente, y aún hoy yo con frecuencia escucho muchísimas anécdotas de alumnos de él. Parece que era un profesor ocurrente, con métodos de enseñanza muy particulares y con muchísimo humor. Había nacido en Caracas el 12 de enero de 1887, hijo de Francisco Izquierdo Martí y de Antonia Esteba Palmer.
Su mamá era puertorriqueña y él fue profesor de anatomía; era el sexto de siete hermanos. De esos siete además Francisco fue médico. Todo esto nos lo informa Francisco Plaza Rivas, que es el autor de esta microbiografía del doctor Izquierdo; era su bisabuelo. Fue Francisco Izquierdo Inágera quien a su vez era hermano del coronel Julián Izquierdo Inágera.
Y bueno, Izquierdo Inágera, el coronel, defendió la causa española, la causa realista en Venezuela, y es una vieja familia venezolana. José Izquierdo primero contrajo matrimonio con Carlota Mendoza Domínguez, quien fallece en 1954, y luego con Amelia Pérez López, y no tuvo hijos el doctor Izquierdo. Va a terminar sus estudios en la Universidad Central de Venezuela el 16 de julio de 1912, pero como ese año la universidad estaba cerrada por órdenes del dictador, del general Juan Vicente Gómez, pues esa orden le tocó siendo rector al doctor Felipe Guevara Rojas.
De modo que a Pepe Izquierdo le va a ser otorgado su título el 29 de mayo de 1916, un tiempo después, cuatro años después de haber terminado sus estudios, y esto ocurre con motivo de la clausura de la universidad. Fue una tragedia para Venezuela, imagínense la principal universidad de un país cerrada por órdenes de un dictador, no son tragedias que se viven. Fue a su vez el doctor Izquierdo miembro individuo de número fundador de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales.
Fue durante un tiempo médico del Nuevo Circo de Caracas, hay una promoción de médicos en la Universidad Central de Venezuela, la del año 1949, que lleva su nombre, fue durante la presidencia del general Isaías Medina Angarita. Fue director del Hospital Militar y a la vez, ya no en el ámbito médico, fue traductor de obras clásicas como "La imitación de Cristo", una obra traducida del latín. Fue autor a su vez de una novela, "El raspado", que fue llevada al cine y cuyo protagonista fue el cómico celebradísimo venezolano que fue José Ló.
Es muy curioso y dice Francisco Plaza Rivas que era católico. El doctor Izquierdo, que era creyente y practicante, y además dice que era un gran aficionado al juego de las bolas criollas y que recibió numerosas condecoraciones nacionales y extranjeras. Al punto que el Colegio Médico del Distrito Federal, bajo la presidencia del Dr. Pedro César Isquiel, creó la Orden José Izquierdo en el año 1975 para distinguir al médico más destacado de la docencia, y este premio se concede todos los años. Y por vía de excepción, el primero que recibió esta condecoración fue el propio doctor José Izquierdo ya al final de su vida, porque muere ese mismo año de 1975; entonces gobernaba el país Carlos Andrés Pérez y así habrá tenido importancia del doctor Izquierdo, un hombre tan querido por sus generaciones de alumnos, que el presidente Pérez decretó tres días de duelo nacional, de duelo oficial con motivo a la muerte de Pepe Izquierdo.
José Benito de la Consolación Izquierdo Esteba fue jefe en la Cátedra de Anatomía de la Universidad Central de Venezuela durante 35 años, hay que verle la cara a esto. Estar dando clases durante 35 años, entre 1917 y 1952, son muchísimos los médicos venezolanos que pasaron por sus aulas en la cátedra de anatomía, que es obviamente una cátedra fundamental. De modo que todo el que estudió medicina en la UCV entre estos años fue alumno del doctor Izquierdo, como seguramente certificarán algunas personas mayores que están oyendo este programa.
No he dicho que fue además un políglota que hablaba varias lenguas y que tenía una personalidad polifacética porque ya les dije que fue novelista, a la vez esa obra fue llevada al cine. Y ahora le señalo que fue un políglota, pero también hay que decir que fue un pintor y un pintor solvente. Y esas cualidades, esas dotes como pintor, él decía que le facilitaban mucho la enseñanza de la anatomía.
Y también, además, ejerció la medicina particularmente en una clínica que llevaba su nombre, sus propias clínicas del doctor Izquierdo. De modo que este personaje central para los estudiantes de medicina en la Universidad Central de Venezuela, el profesor Izquierdo, pues además, desde sus aportes como profesor, su gran distinción es en la cátedra como docente, pero también como médico practicante y como un personaje de la ciudad, hay que decirlo. Como un gran personaje de la ciudad, con muchísimo humor, muchas anécdotas, mucho gracejo, mucha bonhomía.
Un hombre querido por muchísima gente, este fue entonces el doctor Pepe Izquierdo o José Izquierdo, como se llamaba, pero yo creo que hasta el gato lo llamaba Pepe Izquierdo. En la próxima parte del programa, la última, vamos a ver sucintamente la vida de Virginia Pereira Álvarez. ¿La primera mujer venezolana que se graduó de médico?
No estoy diciendo que fue la primera mujer venezolana que se graduó de médico en Venezuela. No, la primera mujer venezolana que se graduó de médico. Ya veremos por qué este matiz del que estoy hablando. Ya regresamos.
Les decía en la parte anterior del programa que en esta hablaríamos de Virginia Pereira Álvarez, quien a pesar de tener estos apellidos típicamente caroreños no nació en Carora sino en Ciudad Bolívar en el año 1888 y falleció en 1947. De modo que fue una mujer que vivió unos 59 años, hija del general Ismael Pereira Álvarez.
Y va a comenzar sus estudios universitarios en 1910, presentando brillantes exámenes en el primero y el segundo año. Y cuando se inscribe para el tercer año ocurren las medidas tomadas por el rector Felipe Guevara Rojas, el 16 de septiembre de 1912, que motivaron las protestas de los estudiantes, el cierre de la universidad y también la destitución del rector. ¿Y la universidad va a estar cerrada muchos años?
Y esto obliga que la señorita Virginia Pereira se traslade a los Estados Unidos de Norteamérica a continuar sus estudios y allá obtiene el título de doctora en Medicina en The Women's Medical College of Pennsylvania, en Filadelfia, el 16 de junio de 1920. Va a pasar un tiempo allí y regresa a Venezuela en 1938 y forma parte del primer curso de médicos higienistas. Fue miembro fundadora de la Asociación Venezolana de Bacteriología, Parasitología y Medicina Tropical; va a ser también preparadora.
Esto me refiero ya cuando estudiaba en la Central esos dos primeros años fue preparadora de química, física y biología. Y bueno ahora volvamos a 1938 cuando ya ha regresado y ella presta servicios en el Instituto de Higiene; también va a trabajar en el laboratorio de bacteriología, parasitología del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. La doctora Virginia Pereira Álvarez también, como es de suponerse, ejerció su profesión en Filadelfia, en Morristown, en el Instituto del doctor Ludlum.
Allá vivió muchos años ejerciendo como médico y la Federación Médica Venezolana, cuando ella murió, expidió una manifestación de duelo por su fallecimiento. Ella ya murió en Filadelfia en 1947, y esa manifestación de duelo dice esto que voy a leerles: "Considerando que ha fallecido en la ciudad de Filadelfia la doctora venezolana Virginia Pereira Álvarez; considerando que la doctora Pereira Álvarez fue la primera mujer venezolana graduada en ciencias médicas; considerando que la doctora Pereira Álvarez se destacó en sus actividades profesionales. Acuerda manifestar su expresión de condolencia por el fallecimiento del tan destacado colega y hacer llegar hasta los familiares de la doctora Pereira Álvarez copia de este acuerdo". El presidente, Alfredo Céliz Pérez, Caracas, 12 de abril de 1947.
De modo que solo el hecho de ser la doctora Pereira Álvarez primera mujer venezolana que se gradúa de médico, aunque no se graduó en Venezuela. Se graduó en Filadelfia y en The Women's Medical College of Pennsylvania en junio de 1920. Ese solo hecho hace de Virginia Pereira Álvarez una mujer distinguida en los anales de la medicina venezolana, además que ejerció la medicina tanto en los Estados Unidos como en Venezuela, donde también regresó y algunos años vivió entre nosotros.
De modo que en este programa de hoy hemos revisado las vidas de Augusto Pi Suñer, catalán, hizo vida en Venezuela durante muchos años; Carlos J. Bello, valenciano; Domingo Luciani, un zuliano; José Izquierdo, un caraqueño, y Virginia Pereira Álvarez, una guayanesa de Ciudad Bolívar, en Angostura, que era como se llamaba antes esta bellísima ciudad a orillas del Orinoco. Ya empezamos a ver que en muchos de estos médicos pues empiezan a aparecer otras circunstancias, no todos hacen sus estudios en París. Muchos hacen sus especializaciones ya en Venezuela, otros en España, como es el caso de Pi Suñer, y empieza ya el panorama a cambiar porque todos estos cinco médicos están naciendo en los veinte años finales del siglo diecinueve y sus ejercicios profesionales ocurren, comienzan, la primera década de los años 20 o en la segunda, como es el caso de Virginia Pereira Álvarez.
Bien, este es nuestro quinto programa sobre médicos venezolanos. Continuaremos en el próximo revisando las vidas y obras de otros galenos nacidos en nuestro país.
Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca, le acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la dirección técnica Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico, RafaelArraiz@hotmail.com, ¿y en Twitter? @RafaelArrais. Ha sido un gusto hablar para ustedes en la continuación de esta serie, el quinto programa de esta serie sobre grandes médicos venezolanos. Hasta nuestro próximo encuentro.