Médicos Venezolanos. Blandín, Campíns, Vargas, Beauperthuy. Cap 1
Pedro Blandín (1704-1764), Lorenzo Campíns y Ballester (1726-1785), José María Vargas (1786-1854) y Luis Daniel Beauperthuy (1807-1871)
Transcripción
El acento está en los aportes que ellos hayan tenido a la medicina venezolana y, en algunos casos, a la medicina mundial. Vamos a comenzar con un médico que no nació en Venezuela y que tampoco estudió medicina aquí porque los estudios de medicina para ese momento no se habían abierto en la Universidad de Caracas. Eso va a ocurrir después. Este médico se llamaba Pedro Blandin o Pedro Blandín, que fue como se castellanizó su apellido en Caracas, y es un apellido muy común y muy cercano, muy familiar, digamos así, para los habitantes de Chacao porque Blandín forma parte de la nomenclatura de Chacao.
Cuando nació Pedro Blandín en 1704, en Burdeos, Francia, sabemos que llegó a Caracas antes de 1728; no sabemos la fecha exacta, pero sabemos que eso ocurrió antes de ese año y tampoco sabemos por qué vino a Venezuela desde Burdeos. Sí sabemos que murió aquí en Caracas en 1764, de modo que vivió unos 60 años. También consta por los papeles que se han conseguido que Blandín solicitó su naturalización como español en 1748, cuando ya tenía 20 años aquí y estaba plenamente establecido. Toda esta información sobre Pedro Blandín la tenemos gracias a las investigaciones del doctor, del médico Leopoldo Briseño Calcaño.
Sabemos que Blandín ejerció la medicina en Caracas; fue cirujano y también farmacéutico. Sabemos que su hijo, el canónigo Domingo Blandín, fue uno de los introductores del café en Caracas. Él tenía, Domingo, una finca en las inmediaciones de lo que entonces era el pueblo de Chacao y donde hoy en día queda exactamente el Caracas Country Club. Una de esas fincas era de Domingo Blandín, el hijo del Dr. Blandín.
También tenemos noticias de que fue Pedro Blandín el médico militar cuando los ingleses atacaron a La Guaira. Eso ocurrió en 1743. Ese ataque, los ingleses a La Guaira, está bastante bien documentado; una escuadra importante de ingleses atacó a cañonazos a La Guaira.
La Guaira se defendió con sus castellanos, sus castillos o su gente, y el médico que estaba allí asistiendo a los posibles heridos era Pedro Blandín. Para la historia de la medicina venezolana señala Briseño que la figura de Blandín es importante porque se le atribuye la primera trepanación craneana que se hizo en Venezuela. La primera trepanación craneana ocurrió en 1736.
En ese año Blandín por primera vez en Venezuela hizo una trepanación craneana, de modo que ya eso le valdría para formar parte de esa historia de la medicina en Venezuela. Esa trepanación la hizo auxiliado por Pedro Bigot, como les dije, en 1736. También tenemos noticias de que él hizo pesquisas sanitarias en La Guaira, antes, en 1727. También sabemos que el paciente sobre el que se hizo esa trepanación craneana se llamaba Leguizamón, un apellido de tiempos coloniales con la impresión de que hoy en día no se registra en Venezuela.
Blandín tuvo una farmacia; no fue la primera farmacia que hubo, pero él tuvo el fondo de una farmacia también. La primera farmacia siempre se le atribuye a Nicolás Tachón; la de Blandín vino a acompañar la que ya existía de Nicolás Tachón. Y bueno, estas son las noticias: murió en Caracas el 22 de mayo de 1764 y sus restos fueron inhumados en el templo San Francisco. Briseño Calcaño también consultó la fuente de Archila y de Plácido Daniel Rodríguez Rivero, que es el primer historiógrafo en Venezuela.
Me estoy basando en una obra monumental que se titula Diccionario Biográfico Médico Hispanoamericano. Aquí estamos hablando de un tomo de cerca de 2000 páginas y el capítulo venezolano de este tomo. Todas las entradas, las breves biografías de médicos venezolanos, las organizó y en muchos casos escribió esas entradas el doctor Briseño Calcaño, individuo de número de la Academia Nacional de Medicina y actualmente su presidente, por cierto, presidente de la Academia de Medicina.
Ese es el primer rastro que vamos a encontrar en esa circunstancia quirúrgica de haber sido Blandín el primero, pero como les digo se castellanizó, el primero que hizo una trepanación craneana en Venezuela. Le sigue en nuestra cronología el fundador de los estudios de medicina en Venezuela, me refiero a Lorenzo Campins y Ballester, que nació en Palma de Mallorca, era mallorquí, en 1726 y murió en Caracas en 1785.
Sabemos que Campins estudió medicina en Valencia, España, y también estudió filosofía. No en Valencia sino en Mallorca, en su isla. Sabemos que se hizo médico o se graduó de médico en 1756 cuando tenía 30 años y va a llegar a Caracas en 1762.
¿Por qué vino a Caracas? Lo ignoramos, pero inmediatamente se puso en marcha su empeño porque la Universidad de Caracas creara los estudios de medicina y lo logra. El doctor Campins y Ballester logra que en 1763 la Universidad de Caracas cree los estudios de medicina y lo tenga él como catedrático. Dos años después, en 1765, el rey de España, en ese entonces Carlos III, aprueba los estudios de medicina en la Universidad de Caracas. Esto convierte a Campins y Ballester, sin la menor duda, en el fundador de los estudios de medicina en Venezuela.
De esto no hay la menor duda y tenía una formación importante porque además de filósofo era médico, y había estudiado en la Universidad Luliana en ese entonces, el llamado Reino de Mallorca, y como les dije estudió medicina en Valencia. En 1777 además funda el protomedicato, esto que puede ser un vocablo extraño. El protomedicato era una suerte de tribunal o de comisión que decidía y vigilaba y certificaba a los médicos. Una vez egresados los médicos en la universidad, el protomedicato certificaba y los vigilaba permanentemente para que sus funciones se desempeñaran correctamente, pero no solo se hacía fiscalías o contralorías sobre los médicos, sino con todos los otros personajes o personal vinculados por la salud.
Las enfermeras, los farmacéuticos, etcétera; eso se va a crear en 1777, como les dije, iba a ser el doctor Campins y Ballester el primer jefe del protomedicato venezolano. En la próxima parte del programa, seguiremos viendo la obra de Campins y veremos otros de nuestros grandes médicos. Ya regresamos.
Bueno, hablábamos en la parte anterior del programa del fundador de los estudios de medicina en Venezuela, Lorenzo Campins y Ballester. En la Universidad de Caracas todavía no era la Universidad Central de Venezuela. Eso va a ocurrir cuando el doctor José María Vargas, a partir de 1827, como veremos luego. Además del protomedicato y de profesor de medicina, el doctor Campins fue médico de los reales hospitales y del Colegio Seminario.
Y también en el Hospital San Pablo, donde ingresa a trabajar en 1772, y también fue el médico de la enfermería del Colegio Seminario y del Hospital San Lázaro, prácticamente todos los hospitales que había en Caracas. Al igual que Blandín tuvo una botica propia o una farmacia y también fue farmacéutico, práctico, digamos así. Y tenía una clientela muy grande. Imagínense a un médico de buena calidad en una ciudad pequeñísima como era Caracas en 1772.
Y además tenía la fama de haber sido el profesor principal de la Cátedra de Medicina de la Universidad de Caracas. De modo que Campins tenía trabajo de sobra, de sobra, y quizás por eso el trabajo retrospectivo que hizo el médico psiquiatra Ricardo Álvarez años después intentando ver la causa de la muerte de Campins y Ballester. El diagnóstico retrospectivo fue que había padecido una melancolía involutiva y posiblemente atribuible al trabajo excesivo que se empeñó durante cuatro lustros y que le agotó la salud y que contribuyó con el desarrollo de esta enfermedad; lo postró.
Lo postró, murió el 19 de febrero de 1785. Y se había casado en Caracas con doña Julia Antonia Vázquez y tuvo descendientes; sus descendientes pues están por aquí. El doctor Humberto Campins, también médico, es un descendiente de él. Por supuesto, el doctor y presidente de la República Luis Herrera Campins fue un descendiente de él, lo mismo su hermano Pablo Herrera-Campins, un médico muy, muy destacado, y así es una familia que dejó descendencia de origen mallorquí, como hemos venido señalando.
La Academia Nacional de Medicina le hizo un homenaje de gran importancia el 1º de octubre de 1935; se colocó una placa en el salón de sesiones de la Academia Nacional de Medicina y, en esa placa, se lee lo siguiente.
"La Academia National de Medicinas revive la memoria del doctor Lorenzo Campins i Ballester. Modesto, constante, generoso, este egregio maestro dedicó lo mejor de sus esfuerzos a la Fundación de la Cátedra de Medicina de la Universidad Central. 1º octubre de 1935".
No es mi ánimo corregir a la placa de la Academia de Medicina, pero sí preciso señalar que en el momento en que él trabajaba en una universidad no era la Universidad Central sino la Universidad de Caracas. La Universidad Central va a ser la universidad republicana, es un cambio de nombre y detalle menor, por supuesto.
Bien, este fue este personaje importante que más que señalemos algún desempeño médico en particular como fue el caso de Blandín y la primera trepanación craneana. En este caso, su importancia está concentrada en que fue el fundador de los estudios médicos en Venezuela, y eso hace de Campins un personaje histórico de la mayor importancia. Por supuesto, yo no estoy en capacidad de señalar nada en relación con sus valores médicos, pero en la investigación, lo que he estudiado sobre él, no se señala un hecho en particular como sí va a ser el caso de otros médicos que vamos a ir viendo a lo largo del programa.
Este programa, y es el caso, por ejemplo, del eminentísimo médico José María Vargas. Lo de Vargas realmente, pues digamos que fuera de competencia absolutamente, porque Vargas nace en 1786 y muere en 1854, vive 68 años. A Vargas no solo se le debe estudiar como el gran médico que fue sino un hombre de Estado o político, un hombre que aportó hechos a la vida civil venezolana, grandes, grandes realizaciones. Además, Vargas fue el primer rector laico de la universidad que había aquí porque antes de la reforma de los estatutos que hizo el presidente de la República de Colombia, Simón Bolívar, no podía hacerse rector de la Universidad Central si no se era un presbítero.
Bolívar modifica los estatutos en 1827 y designa expresamente al primer rector de la Universidad Central de Venezuela, que es ese eminentísimo venezolano José María Vargas. Además, la fecha del nacimiento de Vargas, el 10 de marzo en La Guaira en 1786, hoy día es el Día del Médico en Venezuela. El Día del Médico se celebra en Venezuela el día del nacimiento del doctor Vargas. Mayor homenaje por parte de los médicos, pues, imposible, ¿verdad? Y nosotros desde el punto de vista propiamente médico es a lo que nos vamos a referir en esta oportunidad.
En otros programas nos hemos referido a su vida política, su vida pública como diputado, presidente de la República, pero en este caso nos vamos a ceñir propiamente a su vida médica. La vida de Vargas, uno advierte tres etapas perfectamente diferenciadas. Hay una primera etapa que va desde su nacimiento en La Guaira, en 1786, hasta su viaje a Edimburgo en 1813. Esos primeros 27 años de Vargas son absolutamente venezolanos.
Su pueblo natal es La Guaira; vive en Caracas donde estudia y también, una vez graduado de médico, se traslada a Cumaná. La segunda etapa de Vargas es la que va de noviembre de 1813 a noviembre de 1825. Muchos años, estamos hablando de 12 años en los que vive fuera de Venezuela y ese período será determinante en su formación médica, ya que va a estudiar en la Universidad de Edimburgo.
En Edimburgo, entre 1814 y 1817, va a estudiar medicina. Y luego esa etapa fuera de Venezuela, hay un período también largo de ocho años que va a vivir el doctor Vargas en Puerto Rico, ejerciendo su profesión. Y la tercera parte de su vida es la etapa completamente venezolana. Es cuando él regresa a Venezuela en 1825 y muere en Nueva York en 1854.
Si la tercera etapa de su vida no hubiese ocurrido aquí, no estaríamos hablando del doctor Vargas porque todas sus realizaciones son en la tercera etapa de su vida, después de su formación. Vargas era hijo de un canario que vivía en La Guaira y se llamaba José Antonio Vargas Machuca. Y su madre era caraqueña, se llamaba Ana Teresa Ponce. José María Vargas se llamó José María de los Dolores.
A los doce años ingresa como colegial becado en el Seminario Tridentino de Santa Rosa de Lima y en 1803 recibe el título de bachiller en artes. De inmediato se matricula para formarse como sacerdote, pero muy pronto abandona del propósito y se concentra en los estudios de medicina. Cuando se gradúa el 27 de noviembre de 1808, licenciado en Ciencias Médicas y doctor en Medicina por la Universidad de Caracas, ese mismo año que se gradúa, se muda a Cumaná.
Y allá va a ejercer su profesión y allá va a formar parte activa de los sucesos políticos originados por la invasión napoleónica en España, y va a firmar el acto de instalación del Supremo Poder Legislativo de Cumaná en mayo de 1811. Y para ese año de 1811 ya Vargas sueña con irse a Europa a estudiar medicina y se traslada a La Guaira con este proyecto, a la casa familiar donde están sus padres. Y estando en el puerto de La Guaira, ocurre el terremoto de marzo de 1812.
Y allí se consagra Vargas a la salvación de los heridos, y cuando ya se dispone a viajar a Edimburgo, donde quería estudiar, Monteverde recupera el poder para España y lo hace preso, confinándolo a las masmorras por haber participado de los hechos rebeldes de Cumaná. Decíamos en la parte anterior del programa que Vargas está en La Guaira cuando Monteverde recupera el poder y lo hace preso. Y va a estar preso unos cuantos meses hasta que Bolívar entra triunfante a Caracas en agosto de 1813. Entonces sale de la cárcel el doctor Vargas, el entonces, el joven Dr. Vargas, y allí sí de inmediato prepara su viaje y zarpa hacia Escocia en noviembre de este año.
En la travesía hacia Glasgow, que era hacia donde se dirigía el barco que había zarpado de La Guaira, Vargas escribe un diario. Ese diario es fascinante para entender su personalidad. Yo voy a leerles un fragmento exclusivamente vinculado con el tema de sus estudios médicos; les advierto que es un tanto duro, pero la realidad dice el doctor Vargas.
"De los 12 a los 19 cerca de los 20 años pasé mi vida en un colegio lleno de deseos de aprender, entregado a un estudio asiduo con la mayor aplicación. Pero cuán desgraciado fui en haber nacido en mi país sin maestros y métodos, sin útiles establecimientos, sin recursos; me entregué a aprender lo único que en mi país se conocía imperfectamente y estudiaba. Seguí gramática latina, filosofía experimental sin experimentos, matemáticas hasta donde pude internarme, sin ayuda de peritos maestros, lógica, metafísica, etc., y cuatro años de medicina con un maestro inepto del todo, sin ciencias accesorias, sin conocimientos de anatomía, química y botánica que solo se conocen aquellos dos ramos imperfectísimamente, y el último es del todo ignorado".
Se refería a la botánica. "Salí el año 1806... 1806, perdón, a la edad de 20 y puedo asegurar que en general mi vida ha sido siempre incierta, llena de deseos y obstáculos para llenarlos. Esto es infeliz". Un duro fragmento del diario, pero bueno, él repara esa situación, se establece en Edimburgo y primero estudia inglés. Y a los pocos meses en que ya domina el inglés se inscribe para estudiar anatomía, cirugía, obstetricia y química.
Después, al concluir sus estudios en la Universidad de Edimburgo, la Royal Society lo diploma como miembro y el Royal College of Surgeons de Londres, el Real Colegio de Cirujanos, lo certifica en 1817. Y ese año va a viajar a Puerto Rico. ¿Por qué? Porque su familia está establecida ya.
Su familia le ha estado huyendo a la guerra en Venezuela, está buscando un lugar más apacible donde desarrollar una vida familiar próspera, y él se va para Puerto Rico y allá se establece a ejercer la medicina con mucho éxito, más éxito que antes porque es la primera vez que ejerció la medicina fue en Cumaná y accidentalmente en Caracas y La Guaira con motivo del terremoto. Pero ahora que ejercía la medicina en Puerto Rico era un egresado de la Universidad de Edimburgo, con unos conocimientos verdaderamente sólidos, y había superado lo que él decía en su diario, que habían sido unos estudios de medicina muy precarios en la Universidad de Caracas entonces.
De modo que allá va a estar, y es en esa época cuando se convierte en una verdadera pasión el estudio de la botánica. Se va a dedicar con mucho ahínco a la botánica en Puerto Rico, se va a hacer un verdadero maestro en este tema o especialista, y luego regresa en 1825 a Venezuela. En 1826 va a abrir en su casa la Cátedra de Anatomía Práctica y en ese año también se va a casar con Encarnación Maitín, quien por cierto fallece al año siguiente; él se casa y al año pasa a ser viudo porque la esposa fallece. Y ese año de 1827 publica El epítome sobre la vacuna.
Iba consolidando su prestigio de médico y del gran científico que lo va a reconocer inmediatamente el libertador Simón Bolívar cuando en enero de 1827, en su última visita a Caracas, modifica los estatutos universitarios por un decreto presidencial del presidente de la República de Colombia, que es lo que era Simón Bolívar, y ese decreto permitió que un galeno pudiera ejercer el rectorado de la casa de estudios. De modo que eso es muy interesante y el primer rector de la Universidad Republicana va a ser, como sabemos, el Dr. Vargas. Por cierto, el decreto en el artículo 1 le dice lo siguiente.
"César, desde hoy la prohibición que imponen los antiguos estatutos de la Universidad de Caracas de elegir para el rectorado de la universidad a los doctores en medicina y al del estado regular".
¿Por qué? Bueno, porque la universidad era una institución de la Iglesia católica y para ser rector de su universidad se necesitaba ser presbítero. Y en la Universidad Republicana, por supuesto, esto era inviable, inconcebible, y por eso Bolívar decreta esa abolición y es lo que allana el camino para que el claustro universitario elija al doctor Vargas y obtiene 21 de los 35 votos del claustro, la gran mayoría.
Y bueno, allí se dedica enteramente a la actividad universitaria, la organización de un rectorado moderno y a la organización de una universidad moderna que él había tenido la oportunidad de conocer ciertamente en la Universidad de Edimburgo, que para su momento era una universidad de la mayor importancia y prestigio en el mundo europeo y, en particular, en medicina. Tenemos también que ese curso que dio de anatomía en la universidad lo llevó a convertirse en un libro. Es decir, ese curso, esa experiencia lo llevaba a redactar el libro que se titula El Curso de Lecciones y Demostraciones Anatómicas, 1838-1847.
Y este libro sirvió como texto de estudio para numerosas generaciones médicas venezolanas. Luego, cuando él funda en 1832 la Cátedra de Cirugía va a acumular una experiencia importante como cirujano y en 1842, 10 años después, ante la necesidad del libro con que estudiar los alumnos, va a publicar el manual o compendio de cirugía en 1842. Y en 1829, cuando funda la Sociedad Económica de Amigos del País, el doctor Vargas, como buen liberal que era, se hace un inventario de las necesidades nacionales.
Y, por supuesto, entre las primerísimas necesidades nacionales que requerían la atención de los venezolanos estaba la salud. La salud pública, la sanidad, el tema de las vacunas, del cómo enfrentar las enfermedades, las epidemias, etcétera, y allí el doctor Vargas tenía la palabra de manera decidida. Y después, en 1842, lo vamos a tener fundando la Cátedra de Química en la Universidad Central de Venezuela.
Y también entre 1838 y 1851 fue el director general de Instrucción Pública de la República de Venezuela; ya Colombia había desaparecido en 1830 y había Venezuela recuperado su condición de República con el general Páez a la cabeza. Fue durante muchos años, trece años, el doctor Vargas fue el director general de Instrucción Pública, de manera que los estudios en Venezuela le deben a Vargas lo que es y lo que no es realmente. Vargas finalmente se va a enfermar, pareciera, de acuerdo con lo que uno lee e investiga, que tenía un cáncer y se va a ir a Nueva York a tratarse, donde estaba más desarrollada la medicina para ese tratamiento.
Y bueno, finalmente va a morir en Nueva York en 1854 y los venezolanos le rendimos sus honores muy pronto porque Vargas es trasladado al Panteón Nacional el 27 de mayo de 1877. Y desde entonces están allí sus restos, los restos de ese egregio, enorme médico venezolano que tuvo una actuación destacadísima como un médico y, por supuesto, en otros órdenes de la vida nacional, otros órdenes de la vida nacional. Los aportes médicos, pues, son estos que les he señalado, que no son pocos: fundador de instituciones, fundador de cátedras y autor de manuales fundamentales para el estudio de la medicina en la Universidad Central de Venezuela, que fue su primer rector.
En la próxima parte del programa continuamos con esta serie nueva dedicada a grandes médicos venezolanos. ¡Ya regresamos!
En continuación con esta serie sobre grandes médicos venezolanos en la que hemos hablado en este programa de Pedro Blandín, Lorenzo Campins y Ballester y José María Vargas, vamos a hablar ahora de Luis Daniel Beauperthuy, quien va a nacer en la isla de Guadalupe en 1807. Se va a venir a Cumaná, se va a casar con venezolana, ahí se va a establecer y todo su aporte importante en el mundo de la medicina va a tener lugar en Venezuela, de este venezolano de origen francés. Y dice literalmente Briseño Calcaño en su entrada sobre Beauperthuy lo siguiente, voy a leerles el párrafo, que nos explica cuál es la importancia mundial de Luis Daniel Beauperthuy.
Dice Briseño, autor de la Teoría de la Relación Directa de la Transmisión de las Enfermedades a Través de los Insectos, es el autor de uno de los más grandes descubrimientos de la patología tropical, la transmisión por un mosquito de una de las más terribles enfermedades del hombre. Descubrimiento hecho antes que Pasteur formulara la teoría de los gérmenes de las enfermedades infecciosas, que Laverán y otros descubrieran la causa y el ciclo infeccioso del paludismo, más de medio siglo antes que la comisión americana hubiera confirmado en Cuba el parecer de Carlos Finlay sobre el papel de la Stegomyia fasciata en la transmisión de la fiebre amarilla.
Bien, y Beauperthuy era un médico investigador, hijo de Pierre Daniel Beauperthuy y Marie Debont, y había nacido en la isla de Guadalupe por aquí cerca. Estudia medicina en París y en 1829, pues recibe el título de bachiller en la Universidad de Francia. Y sus estudios médicos se van a interrumpir cuando vuelve a su tierra natal, la Guadalupe, donde va a describir entonces el gusano sancudo del culebra lineo, y va a regresar entonces a París donde se va a graduar de médico en 1837. Y vuelve a Guadalupe donde la fiebre amarilla está haciendo estragos y observa allí que la enfermedad no llega a las localidades alejadas de los mosquitos.
En 1839 es cuando llega a Venezuela, revalida su título aquí y vive en Venezuela desde 1839 hasta el momento de su muerte en 1871, de modo que va a pasar en Venezuela 32 años. En Cumaná, y es el fundador de la enseñanza de medicina en la ciudad de Cumaná y un observador de la flora y la fauna venezolana. En sus tareas como médico combatió las epidemias de 1853, experimentó también con el mosquitero y demostró que sin la picada del mosquito la enfermedad no se propagaba. Y en 1854 describió el Aedes aegypti, que es el vector de propagación de la enfermedad, y literalmente se le reconoció por causa un virus animal o vegeto-animal secretado por las glándulas salivares del mosquito.
Y también afirmó Beauperthuy que la malaria se transmite por la picada de mosquito y entonces es cuando emite su concepto sobre los virus, dice Beauperthuy: cada enfermedad específica tiene su virus. Todo esto lo va a confirmar Carlos Finlay en los años 90 del siglo XIX, pero Finlay reconoce expresamente los descubrimientos de Beauperthuy. También fue Beauperthuy médico cirujano del Hospital de Cumaná en 1859, y recibió misiones especiales desde los gobiernos de Francia e Inglaterra que estaban interesados en el método que desarrolló Beauperthuy para el tratamiento de la lepra.
Y bueno, fue también el director del primer hospital experimental del mundo para tratar la lepra en la isla de Cau en la Guyana inglesa, en 1871. Y bueno, allí estableció él las medidas higiénico-dietéticas que después van a ser acogidas por el Real Colegio de Médicos de Londres para el tratamiento de la lepra. Este es Luis Daniel Beauperthuy, un francés que nació en 1807 en la isla de Guadalupe y murió en 1871 en Cumaná, que se estableció aquí y hizo descubrimientos muy importantes para las medicinas mundiales y los hizo en Cumaná porque esto es bien interesante y lo podemos considerar a pesar de que había nacido en Guadalupe, una isla francesa. Su obra esencial está hecha en Venezuela y podemos considerarlo uno de nuestros médicos.
Hasta aquí el programa de hoy donde hemos revisado lo esencial de Blandín, Campins y Ballester, Vargas y Luis Daniel Beauperthuy y con esto iniciamos esta serie de grandes médicos venezolanos que nos tomará varios programas dedicados a este tema.
Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho y en la dirección técnica Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter, arroba Rafael Arráiz. Ha sido como siempre un gusto hablar para ustedes. Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.org