Arquitectos Venezolanos
12 de diciembre de 2019

Arquitectos Venezolanos. Cap 8. Alcock, Borges, Pimentel.

Jimmy Alcock (1932) Bernardo Borges (1933-2010) Francisco pimentel Malaussena (1934)

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"Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Mi número de productor nacional independiente 30.720." "Está bien, ¿no?" "Este es el programa número 8, el capítulo ocho de esta serie sobre arquitectos venezolanos que venimos desarrollando. Y hoy vamos a comenzar con un arquitecto con mucha obra, con obras que son icónicas, que son identificatorias de zonas en la ciudad. Me estoy refiriendo a Jimmy Alcock, nacido en Caracas en 1932 y egresado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela en 1959. El nombre completo de Jimmy Alcock es Walter James Alcock Pérez Matos, pero conocido como Jimmy Alcock y muy querido por la comunidad de arquitectos en Venezuela."

Ha sido profesor en la Universidad Central y en la Universidad Simón Bolívar, tanto de diseño arquitectónico como de arquitectura paisajista. Y tiene, como les dije, una obra importante que vamos a ir listando y comentando. Nos vamos a basar en una publicación que coordinó Ana María Marín y también participó en ella William Niño, Margarita López, Joaquín Ruzzo, Marielena Wissi también y el Taller Alcock. Es una publicación de 1992, conjunta entre la Galería de Arte Nacional, la Universidad y la Fundación José María Vargas.

En esta publicación además, en algún momento del programa, vamos a leerles fragmentos de un texto escrito por el propio Jimmy Alcock, donde fija su posición sobre lo que es la arquitectura para él. Después de una década, en 1992, era una trayectoria larga con obras ya muy importantes realizadas. Fíjense en cuanto a los edificios públicos, que así es como está organizada la publicación cronológicamente, vamos a tener el trabajo que él hace en el balneario de Macuto en 1960. Y después, algunos años después, viene una de sus primeras obras que se ha convertido en un espacio muy querido por los caraqueños, un espacio fundamental por muchos motivos, que es el Paseo Las Mercedes, el Centro Comercial Paseo Las Mercedes, donde está el Trasnocho Cultural, que al día de hoy es uno de los pocos centros culturales en Caracas.

Que está vivo y tiene teatro o cine, librerías, restaurantes, etcétera, por supuesto una sala de exposiciones en el ATAC. Esta es una obra de 1967. Es anterior a otra de gran importancia para la ciudad que es obra de Jimmy Alcock, el Poliedro de Caracas. El Poliedro de Caracas se comienza a construir en 1971-1972 y lo inaugura en las últimas semanas de su gobierno el presidente Caldera, en febrero o marzo de 1974. De hecho, la iniciativa de la construcción del Poliedro de Caracas es del gobierno de Rafael Caldera, esto hay que señalarlo.

Y bueno, Jimmy Alcock es el arquitecto. ¿Para qué decirles la importancia que ha tenido para Caracas el Poliedro? Hasta ese momento el espacio público más grande con que contaba la ciudad era la Plaza de Toros del Nuevo Circo. El Poliedro de Caracas las superó no solo en puestos sino en comodidad. Estamos hablando de que es un Poliedro lleno, las cifras que yo recuerdo estábamos hablando alrededor de 17 mil personas cuando está completo, es decir, cuando no hay una parte inutilizada porque haya una tarima. Y bueno, el Poliedro de Caracas ha sido el espacio de generaciones de caraqueños para los grandes conciertos, las concentraciones políticas, las convenciones de los partidos, ha sido un espacio ferial de exposiciones también.

De modo que es una obra emblemática de la ciudad, hermosa, funcional, que los caraqueños verdaderamente amamos y se las debemos a él, a la arquitectura de Jimmy Alcock y a la decisión, a la voluntad política durante el primer gobierno del presidente Caldera. Después, en materia de edificios públicos, vamos a encontrarnos con una torre para mi gusto muy hermosa, que es la Torre Las Mercedes, probable que mucha gente la vea pero no sepa que así se llama. Es una torre que está al lado del Cubo Negro, al lado del viejo edificio General de Seguros, un edificio de ladrillos rojos, y al lado está la Torre Las Mercedes. Un edificio sobrio, hermoso, sólido.

Un edificio de oficinas, ya no un centro comercial sino fundamentalmente un edificio de oficinas. Esta es una edificación del año 1975 y dos años después se va a inaugurar un edificio icónico en la ciudad. Es difícil que un caraqueño no sepa qué edificio voy a hablar porque alguna vez en su vida pasó enfrente de ese edificio: es el llamado Parque Cristal. El Parque Cristal es de 1977. A mí me sorprendió cuando investigaba para este programa porque yo pensé era más reciente.

Y después también pensé, bueno, esto probablemente me parece que es más reciente porque el edificio ha envejecido muy bien, porque el edificio de alguna manera parece nuevo, y resulta que es del año 77. O sea, estamos hablando de 42 años de haber sido inaugurado el Parque Cristal. Se dice fácil, pero es asombroso: hay edificios con muy mala arquitectura, en 42 años son una ruina; este es un edificio que se mantiene en su esencialidad, digamos así. A su vez, supuso una renovación urbana porque ese edificio tiene un espacio público abierto, integrado a las aceras de la avenida Francisco de Miranda.

Es un espacio generoso, abierto, amable con el peatón, un edificio que en ese sentido pues se agradece muchísimo, la verdad. Y después, varios años después, está la Torre Proa, en 1990. También vamos a tener otras facetas de la obra arquitectónica de Jimmy Alcock, y esa otra faceta es la vivienda multifamiliar. Aquí también vamos a listarlas cronológicamente: hay un primer edificio que se llama Univel, del año 1963. Es un edificio pequeño, de vivienda multifamiliar.

Al año siguiente hay otro, que es el edificio AB en 1964. Y en el año 65 se concluye y comienza la venta en Propiedad Horizontal uno de los edificios a mi juicio más interesantes de Caracas: es el edificio Altolar, en Colinas de Bello Monte. Este es un edificio de obra limpia y de ladrillos que va como abrazando el contorno de una de las colinas de Colinas de Bello Monte. Los apartamentos son de muy buenas dimensiones, con patios interiores y con una vista a la ciudad importante. Los estacionamientos están de alguna manera integrados en un patio interior.

La llegada al departamento es a través de unas rampas que permiten además unos jardines internos donde ha crecido una vegetación importante. Es realmente un edificio amable, humano, donde la naturaleza está muy bien integrada y muy bien consentida y muy bien prevista para su desarrollo. Tampoco es un edificio de grandes dimensiones; yo creo que estamos hablando de un edificio que puede tener cuatro pisos, algo por el estilo. No es una torre sino es un edificio alargado. Ha recibido muchos premios y se considera una de las obras fundamentales de Jimmy Alcock.

El edificio Altolar, en lo personal, hemos ido muchas veces a lo largo de la vida; hemos contado con muchos amigos que han vivido allí. Luego tenemos el edificio de ACO en 1967 y el edificio Las Cornisas, en 1990. La próxima parte del programa continuaremos viendo la obra arquitectónica de Walter James Alcock. Jimmy Alcock es el extraordinario arquitecto venezolano. Ya regresamos.

La otra faceta muy importante de la obra arquitectónica de Jimmy Alcock son las casas. Yo diría que, si me permiten la exageración o la observación, de las casas más hermosas que yo he visto en Caracas están las casas que ha diseñado Jimmy Alcock. Son unas cuantas, son muchas, y tienen todas este sello característico, indudable de su obra. La primera es la Casa Alcock en 1962, en El Alto Hatillo. Después está, en cronológicamente, la Casa López en 1974.

Después, la casa de Gustavo Cisneros en el Country Club, de 1976. La Ribera, me parece que se llama esa casa, una casa bellísima donde está integrada con la naturaleza; los jardines forman parte de la casa y hay un respeto, un amor por la naturaleza importante. Lo mismo puede advertirse en la Casa Botón, en las casas Fisher, en la casa Masarela y en la Casa Benaín. En la Casa Carrillo o en la Casa Quiroz. Todas esas casas que Jimmy Alcock ha diseñado y construido a lo largo del valle de Caracas son, me atrevo a decirlo, hitos verdaderos, hitos de la arquitectura venezolana en muchos, muchos casos.

De modo que hasta aquí la obra la que venimos listando, quiero leerles porque me parece importante la visión que tiene Jimmy Alcock de la arquitectura. Voy a leerles fragmentos de este texto. Dice el arquitecto: "La arquitectura es un hecho real, con un planteamiento básico constructivo estructural. Respeto la utopía y la poesía en arquitectura, pero no me interesan; lo que realmente me interesa es la arquitectura de resultados". Esto es muy interesante porque Alcock no está haciendo lírica, él no está haciendo líricas arquitectónicas ni urbanas; está resolviendo problemas con un sentido estético. Y sigue diciendo: "Hay que concretarse a lo fundamental, a lo básico, con los pies sobre la tierra, haciendo los proyectos para que se construyan en tiempo definido, limitándose a ciertas restricciones económicas y una serie de otros determinantes reales".

Estas condiciones hacen que la arquitectura parezca no tan bella ni poética cuando se empieza; ya hay que tener un conocimiento muy claro de cómo será su construcción, importante. No es solamente diseñar y dibujar, hay que saber construirlo. Todo lo que se dibuja en el papel tiene que ser posible, y por ello pienso la calidad de solución dependerá del número de planteamientos que se propongan ante cualquier problema, de soluciones que se alcancen a dar. Y sigue diciendo Jimmy Alcock en este texto: "Mi preocupación fundamental en arquitectura es el espacio; cada elemento y un proyecto debe tener un espacio propio independiente con soltura para extenderse hacia donde se desee. Solo así se puede tener la posibilidad de jugar libremente".

"Así, por ejemplo, puedo hundir el piso y crear unos escalones o hago una nueva apertura o subo el techo o separo las paredes. O hago una estructura especial. El espacio se puede ir manejando, se puede ir tallando casi como una escultura". "Mi segunda preocupación es la naturaleza. En un proyecto lo más importante es el lugar donde se va a construir; ese lugar debe dar la clave de lo que se va a hacer". Esto es muy interesante porque, respetar lo que te está diciendo del espacio, respetarla naturalmente. Sigue diciendo: "Inicialmente la mayor parte de la energía de un proyecto debe ser dirigida hacia el sitio y hacia la implantación; el 50% una casa o cualquier edificio es el terreno, seguido muy de cerca por la implantación".

"La implantación es el reconocimiento de las condiciones del sitio, de la topografía. Es la relación con el entorno circundante, todo enmarcado dentro de una composición, como en la Alhambra de Granada o en el Palacio de Chantilly. Creo que el terreno tiene mucho que decir en un proyecto", y así va él pensando y reflexionando. Este texto extraordinario, les leo el último párrafo: se refiere a su ciudad natal, nuestra ciudad Caracas. Allí dice: "Caracas, por su parte, particularmente ofrece unas condiciones para la arquitectura que es imposible despreciar. Es un clima ideal para hacer lo que se quiera, el aire acondicionado se usa solo en oficinas".

"El valle de Caracas es bello desde cualquier punto de vista. Por todos lados hay panorama y paisaje, hay topografías interesantes, además de la ciudad con su propio paisaje. Esas son cosas que hay que aprovechar. A la arquitectura le va dando el país del terreno o la topografía, por ello hay que saber cómo funciona el clima, cómo se mueve el sol, cuáles son sus ángulos, ¿de dónde viene la lluvia? La arquitectura está dada por el país, por la tierra, por la topografía, por el clima y por las condiciones del lugar; no tiene por qué ser buena arquitectura. Entonces ya es posible hacer una arquitectura del trópico".

Bueno, en estas palabras uno advierte un amor por el valle de Caracas, la ciudad, por la ciudad natal de Jimmy Alcock, donde ha hecho casi toda su obra. También hay obras en el interior: por ejemplo, en materia de espacio público, olvidé señalar que él es el arquitecto del Hotel Jirajara en Barquisimeto. Un hotel bellísimo que está volcado sobre el valle del Turbio, mira hacia Cabudare y es un hotel también integrado a la naturaleza. Es un hotel de ladrillos rojos, de los mejores hoteles de Barquisimeto.

Y uno cuando va a ese hotel advierte que ahí está la maestría del arquitecto, de Jimmy Alcock. Bien, esta es la obra de Alcock y algunas de sus reflexiones sobre la arquitectura. Aquí hay otra, por ejemplo, se refiere a la geometría: dice "Mi tercera preocupación es la geometría; con ella la estructura. La arquitectura es espacio, y este no puede realizarse sin una estructura: la estructura es la base, la génesis del espacio". "La proporción de los espacios internos va pautada también por ello. Caso en la historia de la arquitectura como la Mezquita Azul en Estambul. El efecto espacial de la cúpula con sus formaciones espaciales secundarias que se le van adosando".

"El Panteón y la Iglesia de San Pedro en Roma y el Unity Temple, de Wright. La cúpula es un sistema estructural que ha inferido siempre en mí una fascinación especial". ¿Y es cierto? Porque en varias obras de Alcock hay cúpulas. Hay casas donde he visto el trabajo con las cúpulas. Y después también es muy interesante la posición que tiene Alcock en relación con la arquitectura venezolana. Fíjense lo que dice sobre Venezuela, ya hablamos de Caracas ahora, fíjese lo que dice de Venezuela: "Me es fundamental la arquitectura vernácula de los hombres del campo. Creo que es la mejor arquitectura".

"En Venezuela tenemos hermosos ejemplos de arquitectura vernácula. Aquí mucha gente ha sabido construir sus casas, dándonos sabias demostraciones sobre el uso de los materiales o del clima y su forma de vivirlo. Cuando el diseño es puro no tiene ninguna vida; la vida la dan los hombres que hacen una obra para las necesidades reales. En la Península de Paraguaná, por ejemplo, hay unas casas de barro, que ningún arquitecto podría igualar". "En Paraguaná nunca llueve, por lo que los techos son de barro. Hace mucho viento, entonces las casas no tienen grandes ventanas".

"Hay asimismo casas inigualables en los Andes, eso es una lección de arquitectura del lugar. O la arquitectura vernácula del lejano Delta del Orinoco: allí todo el mundo es arquitecto, todo el mundo corta sus árboles y hace una arquitectura muy simple, tejida o amarrada de madera, y techos de paja, sin ningún otro elemento que intervenga. La palma con la que trabajan no dura sino un cierto número de años; si se pone con una inclinación mayor se pudre; si se coloca de otra manera se les pasa el agua. Así, cada parte del país tiene su arquitectura especial, adaptada a las condiciones del sitio".

Qué belleza, qué respeto, qué posición tan emulable realmente, ¿no? La posición de, bueno, ojalá estos programas y estas palabras las escuchen los jóvenes estudiantes de arquitectura para que respeten y amen la arquitectura vernácula venezolana y que a su vez sea una fuente de inspiración para ellos. Olvidé decirles antes que el Hotel Jirajara se construyó entre 1972 y 1974. En esa década de los años 70 fue de intenso trabajo para Jimmy Alcock porque no solo está la Torre Las Mercedes y el Hotel Jirajara, sino como dijimos antes el Poliedro de Caracas nada menos y Parque Cristal.

Bien, hasta aquí Jimmy Alcock, que es arquitecto venezolano nacido en 1932 y formado en la Universidad Central de Venezuela. En la próxima parte del programa veremos otros dos arquitectos venezolanos, ya regresamos. Vamos a hablar ahora de Bernardo Borges Winkelmann, un caraqueño nacido en 1933 que estudió sus primeros años de arquitectura en la Universidad Nacional de San Marcos, en Lima, Perú, y luego se traslada a Venezuela. Y termina arquitectura aquí en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela, graduándose en 1957, y va a pertenecer a esas primeras promociones de arquitectos venezolanos que fueron alumnos de Tomás Sanabria, José Miguel Galia y Julio Volante.

Ernesto fue, entre otros. Y ya graduado de arquitecto va a iniciar su carrera docente también. Fue profesor de composición arquitectónica en la Facultad de Arquitectura de La Central. Y en esos años también el ejercicio público de la profesión se desempeña, entre 1959 y 1962, como jefe del Departamento de Arquitectura de la Dirección de Edificaciones del Ministerio de Obras Públicas, el legendario MOP. Y muy pronto, a partir de 1967, va a asociarse con Francisco Pimentel Malaucena. Y va a tener una firma muy importante, Borges y Pimentel, que va a construir un buen grupo de obras de valor arquitectónico para el país.

De hecho, ellos van a obtener el Premio Nacional de Arquitectura con el edificio El Universal. Este es un edificio del año 1967, edificio de oficinas y comercios en la avenida Urdaneta. Cualquiera que haya ido a ese edificio entiende que está frente a una muy buena arquitectura; es un edificio sólido, allí está como que si no hubiera pasado el tiempo y estamos hablando de un edificio del año 67, es decir, estamos hablando de un edificio que tiene 52 años y ahí está como edificio moderno, sólido. Luego, muy pronto, en 1971, ambos Borges y Pimentel van a ser los arquitectos diseñadores del edificio Seguros La Previsora.

En la avenida Abraham Lincoln, en la esquina de Las Acacias, allí en un extremo de Sabana Grande, edificio icónico de la ciudad, todo el mundo conoce el edificio y la Previsora. El reloj de la Previsora, uno de los pocos relojes que nos da la hora a esa altura, y es un edificio de gran valor arquitectónico realmente, con mucha personalidad, digámoslo así. También diseñaron el Centro Comercial Avenida Libertador, el edificio sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela, el edificio Torrelara en la esquina de Jesuitas, el Centro Comercial del Lago y, bueno, el Edificio de las Fundaciones en 1970, el Edificio Británica de Seguros en Altamira Sur. Este es un edificio también muy particular.

Es un edificio del 1980, un edificio de gran personalidad. Allí está ese edificio de ambos, de Borges y de Pimentel, Malaucena. La Torre La Carlota, que también tiene otro nombre, Torre Empresarial Parque del Este, esto está cerca del Parque del Este, hoy en día hasta el terminal de un viaducto nuevo que se construyó allí hace muy pocos años. También son los diseñadores del edificio de la sede Cremerca en El Rosal; esa institución financiera me parece no existe y hoy en día el edificio tiene otra denominación, pero ahí está, es un edificio también muy identificable. Varios edificios de sedes locales del Banco de la Construcción, uno en Catia y otro en Los Teques.

Otro en Puerto La Cruz. De modo que también hay un centro empresarial en Sabana Grande, pero esto es posterior cuando ya Borges no forma parte de la firma. Bueno, entre otras cosas porque se ha ido de este mundo. Bernardo Borges muere en el año 2010 y hasta allí llega la firma Borges Pimentel. El caso de su socio Francisco Pimentel Malaucena es muy similar: estamos hablando de un arquitecto que nació en Caracas en 1934 y estudia el colegio La Salle, sus estudios de primaria y secundaria. Y en 1957, el mismo año en que se graduó Bernardo Borges, se gradúa Francisco Pimentel en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, es la promoción 7.

Y bueno, ellos, como les dije, muy pronto van a asociarse y crear esta firma que ha sido mucho lo que han hecho en Venezuela hasta el momento de la muerte de Borges, y a partir de la muerte de Borges se asocia a la firma Oscar Capiello con Francisco Pimentel Malaucena, esa obra la veremos luego a lo largo del programa. Veamos primero las participaciones de Pimentel en distintos eventos internacionales, como la Bienal de Arte y Arquitectura de Sao Paulo, en Brasil, en 1957. La participación de Pimentel como fundador de la Sociedad Bolivariana de Arquitectos, la participación como miembro de la Junta Directiva del Centro Simón Bolívar entre el año 1979 y 1981. La participación como miembro del Comité Ejecutivo de la Fundación para el Rescate y la Conservación de Inmuebles, Localidades y Bienes de Valor Histórico, Religioso y Cultural.

Y como les dijimos, en el año 71 obtiene junto a Bernardo Borges el Premio Nacional de Arquitectura. En ese entonces, el premio lo entregaba el Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes y ellos se ganan el Premio Nacional de Arquitectura por el edificio El Diario, la sede del periódico. Dice William Niño Araque en la entrada del diccionario de arquitectos que dice lo siguiente: "En Francisco Pimentel, la experiencia de arquitectura moderna de fuerte tendencia brutalista alcanza el punto en que la búsqueda esencialmente estética se desplaza a una sólida conciencia de las tareas profesionales a nivel nacional. En el edificio Universal se ha logrado elevar al proyecto un grado muy alto en eficiencia técnica-constructiva, sin dejar de mantener una tónica formal extremadamente coherente. Además de la excelente organización interna y la lograda integración urbana a escala peatonal, cabe destacar en este edificio el intento valiosísimo de hacer que la arquitectura adquiera el papel definidor del ambiente, en los términos por lo menos teóricos de un nuevo equilibrio del ambiente físico-artificial".

Bien, esto es interesante, ¿verdad? También hemos señalado que entre el año 68 y 1981 Pimentel Malaucena se desempeña como director general de obras y servicios de la Gobernación del Distrito Federal, así como asesor del gobernador del Distrito Federal para la planificación y desarrollo urbano en la ciudad de Caracas. Y bueno, desde el año 67 participa como socio principal del taller de arquitectura Borges Pimentel y Coifman, que también participó ese taller durante unos cuantos años. Bueno, ya hablamos antes, cuando señalábamos la obra de Borges, que es la obra de Pimentel en un trecho muy largo. ¡La Torre Cremérica! ¿La Torre Británica? Que es un edificio, pues, muy, muy icónico de la ciudad en el sur de Altamira. Todos lo hemos visto, pasamos por allí con muchísima frecuencia.

Bien, Pimentel Malaucena, como les decía, al morir Borges, Pimentel se asocia con su yerno Oscar Capiello y comienza una nueva etapa de la firma, ya no Borges-Pimentel Coifman sino Pimentel y Capiello. Y han desarrollado un trabajo bastante intenso que veremos de inmediato y en la próxima parte del programa también. Son varias las obras que han hecho juntos; yo voy a señalar algunas, las que me parecen, las que incluso he disfrutado porque soy usuario de ellas. Me refiero muy particularmente a la biblioteca nueva, la diseñada por ellos en la Universidad Católica Andrés Bello en Antímano y Las Vegas.

Es una biblioteca preciosa, extraordinaria, una pared de vidrio de siete o ocho pisos donde el acceso a los libros es libre, donde los estudiantes pueden tener sitios donde trabajar siempre con una vista hacia los cerros del sur o una bellísima vegetación, esas montañas donde están las canchas de fútbol de la Universidad Católica Andrés Bello. Realmente es una gran felicidad. Yo cada vez que me consigo a mi amigo de la infancia Oscar Capiello en algún sitio lo felicito porque realmente construir esos espacios, quienes somos sensibles al espacio los agradecemos tremendamente, así como nos molestan muchísimo los espacios mal diseñados, que los hay y muchos. Y en la misma Universidad Católica Andrés Bello, ellos diseñaron el edificio bicentenario del AUCAP.

Es un edificio también muy hermoso; yo he dado clases en sus aulas de clase. Un edificio con una buena ventilación que no requiere de aire acondicionado, muy bien pensado, muy bien estructurado de acuerdo al espacio, y es un edificio hermoso también. Bien, en la última parte del programa, seguiremos viendo la obra de Pimentel y Capiello. Ya regresamos. Bien, comentábamos antes la obra de Pimentel ya asociado con Oscar Capiello. Es la segunda etapa de su vida profesional.

La vida profesional de Francisco Pimentel Malaucena y allí ellos diseñan un centro comercial interesante que es el Millennium Mall. Además está muy integrado al espacio abierto; construyen sobre el estacionamiento una plaza donde hay una estatua, una escultura de Francisco de Miranda, y esa plaza se utiliza para eventos públicos de todo tipo. Yo incluso he dado conferencias allí en unos programas de ideas para la ciudad, es decir, no solo el centro comercial sino del estacionamiento cuyo techo es una plaza pública. Y además el centro comercial tiene un sentido abierto, unos techos muy altos con unas columnas, con espacios sumamente abiertos que se agradecen muy particularmente.

En el área de los centros comerciales, ellos también son autores de la segunda etapa del Centro Comercial Plaza Las Américas, así como la primera etapa de ese centro comercial, no sé de quién es, pero no requiere mayores elogios. La segunda etapa verdaderamente es muy hermosa y crea este patio interior con esas galerías alrededor que dan acceso a las tiendas. Es un sitio amable y hermoso, sobre todo por ese patio interior que crea en esta construcción de ladrillos. También son los autores del hotel muy bueno, realmente, el Hotel Las Trinitarias en Barquisimeto. En el Centro Comercial Las Trinitarias, uno de los centros comerciales más grandes, abierto también, generoso.

Ese centro comercial está al lado, para que lo ubiquen, del Monumento al Sol de Carlos Cruz-Diez, que está en una redoma de Barquisimeto; es una de las grandes obras públicas de Cruz-Diez. Está allí desde hace muchos años y hay que hacer un esfuerzo por su conservación y restauración, es una obra de gran importancia. Bueno, enfrente está el Hotel Las Trinitarias, de mediano tamaño, pero uno nota de lejos que hay ahí arquitectura. También vamos a tener que ellos son los autores de dos conjuntos residenciales relativamente recientes en Caracas y muy grandes. Estamos hablando del Parque Residencial del Este. Esto puede llegar a tener 850 apartamentos, muy, muy grandes.

Esto está sobre la avenida Rómulo Gallegos, casi llegando a Boleíta, y a la izquierda, si uno va en el sentido oeste-este, con solamente ver los edificios uno ve que allí hay arquitectura, que es calidad. Lo mismo pasa con el conjunto residencial Solano en la avenida Francisco Solano López, también un conjunto residencial muy grande de 700 y tantos apartamentos, al menos es lo que dice en el papel, y uno también advierte que allí hay arquitectura, que hay un trabajo y que hay sentido de las proporciones y muy buen gusto. De modo que esta es la obra de esta firma que ha tenido dos etapas, Borges y Pimentel, y hoy en día Pimentel y Capiello. Como ustedes advierten, han construido mucho. Hay muchas obras de Caracas y del interior que las han hecho ellos; seguramente me faltan por señalar algunas, pero estos programas forzosamente son un resumen de la obra de estos arquitectos cuando tienen una obra de grandes magnitudes como la de Borges Pimentel y ahora Pimentel y Capiello.

Bien, en este programa nos hemos dado el gusto de tratar a tres arquitectos cuyas obras son importantes en la ciudad, unas obras que todos los ciudadanos, los habitantes de Caracas y de Barquisimeto en particular, porque ambos han trabajado allá, identifican los ciudadanos claramente las obras que hemos venido señalando. Y siempre muy buena arquitectura, al menos lo que yo percibo desde mi escaso conocimiento sobre estos temas, pero sí alguna sensibilidad para valorar las dimensiones estéticas de los edificios. Bien, esto ha sido Venezolanos en el octavo capítulo de la serie de arquitectos que venimos haciendo, habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca.

Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho. Y en la Dirección Técnica, Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter, arroba Rafael Arráiz. Hasta nuestro próximo encuentro.

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