Arquitectos Venezolanos. Domínguez, Galia, Ferris y Beckhoff. Cap 4.
Cipriano Domínguez (1904-1995) José Miguel Galia (1919-2009) Julián Ferris (1921-2009) Federico Beckhoff (1919-1982)
Transcripción
Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Mi número de productor nacional independiente: 30.720. Hoy continuamos con la serie de arquitectos venezolanos; este es el capítulo 4. Hoy vamos a comenzar con Cipriano Domínguez, un hombre que nace y muere en Caracas en 1904 y 1995, de modo que vivió unos 91 años, una vida muy larga.
Domínguez fue ingeniero, arquitecto y doctor en Ciencias Físicas y Matemáticas. También se desempeñó en la docencia, fue profesor universitario. Lo que digamos de él lo estamos basando en un texto de Javier José González. Para ubicar a Domínguez muy rápidamente, fue el arquitecto de las Torres del Centro Simón Bolívar en Caracas, construidas durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez entre 1954 y 1957.
También Cipriano Domínguez se cuenta entre los profesores fundadores de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela en 1945. Veamos ahora dónde se formó y cuándo. Primero estudió primaria y bachillerato en Caracas. Se graduó de bachiller en el legendario Liceo Andrés Bello en 1922.
En 1923 ingresa como alumno a la Universidad Central de Venezuela; en esa época no había estudios de arquitectura en Venezuela. Cipriano Domínguez se titula en la UCV como ingeniero civil en 1928. Era frecuente que los ingenieros hicieran doctorados en ciencias físicas y matemáticas, cosa que él hace y egresa como doctor en 1930. Sus primeros servicios profesionales van a ser con Alejandro Chataing y muy pronto va a ver que necesita una formación de arquitecto, su vocación.
Entonces viaja a París en 1931 y allá es que va a tomar cursos de arquitectura. Vivir en París, tener contacto con el arte parisino, los museos y la ciudad misma, un museo arquitectónico, fue aguzándole la sensibilidad arquitectónica a Cipriano Domínguez. Lo tenemos de regreso a Venezuela en 1933, entonces ingresa como ingeniero en el Ministerio de Obras Públicas, ese ministerio que no ha debido desaparecer a mi juicio, creado en 1874 y transformado un siglo después, en 1974.
Cipriano Domínguez, como ingeniero del MOP, le toca el diseño arquitectónico y la construcción también de varios edificios públicos. Entre ellos podemos señalar el Liceo Fermín Toro en Caracas, el Liceo de Barquisimeto, el Liceo Libertador en Mérida y nada menos que el Instituto Pedagógico Nacional en Caracas. Recordemos que el Instituto Pedagógico es una creación del gobierno de Eleazar López Contreras, por proposición de Mariano Picón Salas, que conocía porque había estudiado en el Instituto Pedagógico de Chile y trajo, hizo venir a Venezuela, la famosa misión chilena, que fueron los primeros profesores del Instituto Pedagógico Nacional.
¿Quién va a construir el edificio? Es un edificio con patio en el centro, muy hermoso, que está sobre la avenida Páez en El Paraíso, enfrente del viejo Hipódromo del Paraíso que después se transformó en el Liceo de Aplicación. Ese edificio, su arquitecto es Cipriano Domínguez. Vamos a tenerlo como colaborador de la revista del Colegio de Ingenieros de Venezuela entre 1936 y 1944, también es de los fundadores de la Sociedad Venezolana de Arquitectos en 1945. Esa sociedad se funda en el mismo año que se crea la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela.
Allí, en la Facultad de Arquitectura, Cipriano Domínguez va a ser durante muchos años profesor de composición arquitectónica, teoría de la arquitectura y dibujo arquitectónico. Él va a estar allí entre 1945, la fundación de la facultad, y 1957. De modo que ahí va a permanecer 12 años dando clases. En esos años, de 1947 a 1955, también representó a Venezuela en varios congresos panamericanos de arquitectos y presidió la Comisión Nacional de Urbanismo, de la que había sido miembro desde 1943.
Va a ingresar como ingeniero y arquitecto al Centro Simón Bolívar en 1948. Ahí lo escogen entre los arquitectos que formaban parte de la Comisión Nacional de Urbanismo para formar el Centro Simón Bolívar, que se iba a encargar, tenía muchas tareas, pero entre otras de la construcción de las famosas Torres del Silencio. Es como suele llamarlas los caraqueños, aunque en verdad se llaman Centro Simón Bolívar; son las Torres del Silencio, es el nombre que le da la gente en Caracas.
Esa Comisión Nacional de Urbanismo seguía con mucha atención las recomendaciones del urbanista francés Maurice Rotival, que había estado en Venezuela en tiempos de López Contreras y había hecho un proyecto urbano para la ciudad. Por supuesto, ese proyecto no se siguió al pie de la letra, más bien se siguió poco el Proyecto Rotival; la ciudad sería otra si se hubiese seguido a pies juntillas, pero algo quedó, fue fuente de inspiración durante algunos años. De ese proyecto va a formar parte el conjunto residencial El Silencio, que no es obra de Cipriano Domínguez sino de Carlos Raúl Villanueva, como dijimos en el programa anterior.
Cipriano Domínguez participó de la ideación de esa urbanización porque trabajaba como arquitecto en la Comisión Nacional de Urbanismo, de modo que era miembro de esa organización desde 1943. Estuvo cerca de la construcción de la urbanización El Silencio, pero no es obra de él, por supuesto. Lo que sí es obra de él son las Torres del Silencio.
Se inauguran en 1957. Dos años antes hace su reválida y se gradúa de arquitecto en la Universidad Central de Venezuela en 1955; él ya tenía formación de arquitecto, pero para oficializarla hizo su reválida aquí, se había formado en París como dijimos antes. Dice Javier José González textualmente: Domínguez es considerado uno de los máximos representantes de la generación de ingenieros arquitectos que a partir de la década de 1930 introdujo en Venezuela el movimiento urbanista moderno. Bueno, no cabe la menor duda, basta ver el Instituto Pedagógico Nacional o las Torres del Centro Simón Bolívar para comprobar lo que dice González.
Una vez que cae la dictadura de Pérez Jiménez, el nombre de Domínguez estuvo muy asociado a la dictadura y, bueno, le tocó, como decían los griegos, el ostracismo. Es decir, fue más bien olvidado; incluso su obra fue ignorada durante mucho tiempo y se dejó de mencionarlo en libros o revistas, en estudios de arquitectura porque su nombre estaba estrechamente vinculado con la dictadura de Pérez Jiménez. Pero ahí está la obra y la obra es física. No hay manera de no reconocerla.
Eso va a cambiar después y en el año 1990, hace relativamente poco tiempo, digamos que unos 29 años, se le otorga el Premio Nacional de Arquitectura a Cipriano Domínguez, reconociendo su labor como arquitecto independientemente de sus posiciones políticas o del respaldo que le dio a una dictadura militar. De modo que el tiempo va poniendo las cosas en su sitio. Y, aunque cueste, hay que separar las peras de las manzanas y la obra arquitectónica de Domínguez está allí, es importante y tiene que ser valorada.
Bien, en la próxima parte del programa vamos a ver la vida y obra de José Miguel Galia, un arquitecto con una obra vastísima específicamente en el área de las residencias. Los edificios de apartamentos, aquello que también se llamó en una época la propiedad horizontal. Bien, ya regresamos.
Bien, decíamos antes que íbamos a hablar de José Miguel Galia, un arquitecto venezolano que no nació en Venezuela y que tampoco nació en el país del que él era originario, porque José Miguel Galia nació en la Argentina. Realmente pasó su infancia, su adolescencia y su juventud; se educó en Uruguay. Galia nace el 14 de enero de 1919 y fallece en Caracas en el año 2009, de modo que una vida de 90 años es una vida muy larga, muy fértil y mucho trabajo.
Cuando llega José Miguel Galia a Venezuela, llega en 1948, cuando es un joven arquitecto de 29 años. Aquí va a desarrollar durante 61 años su vida profesional, lo que permite considerarlo con toda propiedad un arquitecto venezolano. Veamos su educación: se va a graduar en 1944 en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Montevideo y allá fue alumno de los profesores Rodolfo Vigoró, Francisco Román Fresnedo y Julio Vilamajó, que fueron arquitectos importantes en el Uruguay.
Va a trabajar entre 1945 y 1946 en cursos de especialización; hace un posgrado en diseño arquitectónico bajo la dirección de Mauricio Cravotto, de modo que se va a continuar formando como arquitecto en Uruguay incluso con posgrado. Va a trabajar también entre 1945 y 1947 en el Ministerio de Educación en Uruguay, y allá obtiene, por ejemplo, la Medalla de Plata en el séptimo Congreso Panamericano de Arquitectura. En 1948 se traslada a Caracas, Venezuela, y va a revalidar su título de arquitecto en 1950 en la Universidad Central de Venezuela.
¿Por qué vino a Venezuela José Miguel Galia? Lo ignoro, no lo sé. La investigación que pude adelantar no me revela el motivo. Suele ser común que la gente se traslade de un país a otro por razones afectivas; es probable que eso haya sido. A lo mejor no es ese el caso, a lo peor él estaba buscando un futuro y en este momento Uruguay no podía dárselo.
En todo caso, él llega aquí y comienza de inmediato una asociación profesional con Martín Vegas. Entre los dos desarrollaron durante varios años la etapa de Galia trabajando con Martín Vegas Pacheco. Se extiende de 1951 a 1959 y, a partir de esta fecha, en 1959, ya Galia se separa de Martín Vegas y comienza su obra individual.
¿Ahora qué hizo en la etapa que trabajó con Martín Vegas? Pues, bueno, son momentos importantes de la arquitectura venezolana porque en 1951 ambos diseñan el edificio del Municipal en la esquina Municipal. Entre 1952 y 1953, nada menos que el edificio Polar, la Torre Polar, y el Teatro del Este que está al lado, es una obra a mi juicio extraordinaria. Esas dos obras las hicieron Vegas y Galia en 1952-1953.
Juntos también diseñan el edificio del Banco Mercantil en Sabana Grande y residencias en Las Palmas, en la ciudad de Valencia. En 1955 el edificio Tabaré en San Bernardino lo diseñaron entre ambos y la casa Monagas en Las Acacias. El edificio Angloven en Bello Monte, ahí está en pie, es un edificio muy interesante; lo diseñan entre Vegas y Galia. El edificio del Banco Metropolitano, que queda entre las esquinas de Doctor Paúl y Salvador de León; un edificio de residencia-habitación en Colinas de Bello Monte; el edificio Capanaparo y Cunabiche en la urbanización Chuao, que para ese entonces era una urbanización recién terminada.
El edificio Tócome en La Campiña y, por último, un edificio que me trae muchos recuerdos de mi infancia, que es el Hotel Bella Vista en Margarita, en Porlamar. Ese edificio lo diseñaron Vegas y Galia. Por cierto, un hotel de espacios muy generosos, muy amplios. Un grato edificio.
Veamos ahora la obra individual de José Miguel Galia, pero antes recordemos también que Galia fue un profesor de muy larga trayectoria en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, donde entra a dar clases en 1953. Y da clases, escuchen bien, durante 30 años. Allí va a ser profesor de composición arquitectónica, profesor asociado, jefe del taller vertical, jefe del taller de quinto año, jefe del departamento de composición arquitectónica, coordinador de la unidad docente tres y miembro del Consejo de Facultad durante los años 1972 y 1980.
De modo que al aporte para Venezuela que representó su obra arquitectónica propiamente se suman 30 años de docencia, 30 años formando arquitectos para nuestro país. Veamos ahora, como les decía, la obra individual que sobre todo comienza cuando él se separa de Martín Vegas y forma su oficina personal. Hay un proyecto de remodelación del Parque de Los Caobos que no se lleva a cabo. Hay un plan de desarrollo del litoral central, esto lo hace en sociedad con el arquitecto Jimmy Alcock Pérez Matos, que tampoco se lleva a cabo.
Entonces sí empiezan a aparecer estos edificios de Galia que los caraqueños, los que nos interesamos por estos temas, los vemos en toda Caracas. Son esos edificios donde propiamente la estructura está pintada de blanco y son por lo general de ladrillos. Aquí aparece el edificio Crillón en Los Palos Grandes en 1960, el edificio Belher en Los Palos Grandes, el edificio Guri en Bello Monte. El edificio Miguel Ángel en Bello Monte, el edificio Mi Casita en El Paraíso, que en lo personal tiene para mí una resonancia importante porque yo viví por ahí cerca y en ese edificio vivió una de mis hermanas.
El edificio Punta del Este en Chuao, que es del año 1965. Los edificios Petunia 1 y Petunia 2 que están en Los Palos Grandes, unos edificios muy grandes que están allí de residencias. Hoy en día están justo enfrente del hotel Altamira Suites para que ustedes lo ubiquen. El edificio Guipelia en Los Palos Grandes, que también lo conozco, y esto es muy importante: el conjunto residencial San Susi en todas sus etapas.
La primera etapa tiene cuatro edificios y la segunda etapa tiene ocho edificios. La primera etapa es del año 1966 y las segundas de 1968. Esto fue una revolución en Caracas porque fue la primera vez que se construyó un centro comercial como es el Centro Comercial Chacaíto y fue uno de los primeros que se construyó en Caracas. Cruzando la calle, es decir, cruzando la avenida Francisco Solano López, personaje paraguayo, está el conjunto residencial San Susi.
De modo que quienes vivían y viven en ese conjunto residencial San Susi al cruzar la calle tienen todos los servicios de un centro comercial; eso fue importante en la Caracas de finales de la década de 1960, cuando poco a poco Chacaíto se fue haciendo un centro comercial político, porque ahí recuerdo que se congregaban en la plaza de Chacaíto las reuniones políticas. Después, con la construcción del metro, esto se modificó e incluso mejoró muchísimo. También está el edificio Seguros Orinoco en la esquina de Socarraz.
Esto lo hace en colaboración con otro arquitecto uruguayo, Adolfo Maslach. En 1975 hacía una cantidad de casas en Alto Prado con su esposa, su primera esposa, Antonia García de Galia. En 1976 un edificio que cuando voy por allá lo veo me interesa mucho, que es el edificio de Seguros Orinoco en Ciudad Guayana, también conocida como Puerto Ordaz. Es un edificio muy bello con volúmenes y ladrillos; él trabajó muchísimo los ladrillos.
No puedo listar la obra completa de Galia porque es enorme, me tomaría el programa completo. La cantidad de edificios de apartamentos que hizo José Miguel Galia en Venezuela es verdaderamente excepcional; yo no debo ser de los pocos que construyó tal cantidad de edificios de apartamentos. Pocos de oficinas, y los dos que hay que señalar son los Seguros Orinoco en Caracas y en Ciudad Guayana, y por supuesto la Torre Polar, la primera Torre Polar. Bien, este es José Miguel Galia.
En nuestra próxima parte del programa seguiremos con otro de estos arquitectos venezolanos que venimos refiriendo para el conocimiento y disfrute de ustedes. Ya regresamos. Bien, buena parte de la información que hemos dado sobre José Miguel Galia la hemos tomado de distintas fuentes, pero buena parte de Artes Visuales, que publicó la Galería de Arte Nacional y Monte Ávila Editores en el año 1984. Tiene un capítulo dedicado a los arquitectos que lo coordinó y escribió el arquitecto William Niño Araque.
Hemos acudido a otras fuentes también para actualizarlo, pero debemos darle el crédito correspondiente. Lo mismo va a ocurrir con Julián Ferris, que es de quien vamos a hablar ahora, caraqueño. Nació en 1921 y falleció en 2009, y bueno, vive 88 años, una vida larga también. La verdad, los tres arquitectos que hemos trabajado hoy hasta ahora han tenido vidas muy extendidas.
Vamos a tener que Ferris estudia como ingeniero arquitectónico en la Universidad de Oklahoma y se gradúa en 1945. Luego hace unos cursos de perfeccionamiento, ha debido ser una especialización o una maestría, y los obtiene en 1947. Ah, no, ese curso le da el título de arquitecto en la Universidad de Syracuse, también en los Estados Unidos. Lo tenemos de vuelta en Venezuela en 1948 y va a iniciar una carrera muy vasta con muchas realizaciones, no solo como arquitecto diseñador de edificios sino como profesor también.
De hecho es profesor en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo desde 1951 e incluso fue decano de la Facultad de Arquitectura de la Central en el período 1958-1963, cuando al reinicio de la democracia allí lo vamos a tener como decano. La lista de participaciones de Julián Ferris en congresos internacionales es vastísima y larguísima. Me tomaría el programa completo. Fue presidente del Primer Congreso Nacional de Arquitectos, doctor honoris causa de la Universidad de Syracuse, presidente del Consejo Honorario Vitalicio de la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos.
Fue presidente en la Sociedad Venezolana de Arquitectos, presidente de la Comisión de Obras Públicas para el Cuatricentenario de Caracas en 1967, presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Arquitectura, miembro fundador de la Junta Directiva de la Cámara de la Construcción, presidente adjunto organizador del Centro de Estudios del Desarrollo, el CENDES. Bueno, es una larga vida gremial como arquitecto que solo podemos referir en lo esencial como lo acabo de hacer. Vamos a ver ahora sus edificios más emblemáticos, también es una vasta obra, sería difícil relacionarla completa.
Comencemos por un edificio en la laguna de Caraballeda que es Laguna Beach. Ese es el edificio que para su momento es muy moderno, lo mismo el edificio al lado que se llama Bahía del Mar. Son edificios de apartamentos muy modernos que se construyeron en la década de los años 50. Me refería a los edificios Laguna Beach y Bahía del Mar; incluso Laguna Beach para su época es un edificio innovador porque los apartamentos son dúplex, bueno, desde los primeros tiene unos servicios sociales con tiendas, guarderías para niños.
Estamos en la década de los años 50. En 1965 Ferris va a recibir el Premio Nacional de Arquitectura por el diseño del edificio de la Aduana de Puerto Cabello, este es uno de sus edificios más importantes. Pero antes de eso va a participar muy activamente en el diseño de la urbanización Chuao, esto comienza a hacerse en planos y trazos sobre papel en 1948. Vamos a tenerlo también como el arquitecto del Hotel Aguascalientes, en Ureña, en esa ciudad del estado Táchira, fronteriza.
En 1956 lo tenemos como el diseñador urbanista del Club Playa Grande en la urbanización Playa Grande, porque no es solo la casa club, etcétera, sino también el diseño interno de club, la vialidad, la organización, la marina, lugar de las playas, etcétera. En todo eso participa Julián Ferris decididamente. En la década siguiente, Ferris es el arquitecto creador del Instituto de Estudios Superiores de Administración, IESA, en la urbanización San Bernardino en Caracas, un lugar muy querido para quienes amamos los estudios, un centro de estudios superiores de altísimo nivel en Venezuela con reconocimiento internacional. Ese edificio es obra de Julián Ferris.
También es el arquitecto del Centro de Servicio del Parque del Este y la Clínica Maternidad Leopoldo Aguerrevere en Caracas; esto queda en la urbanización Club Hípico, detrás del Concreta. En esa maternidad han nacido muchísimos venezolanos, muchísimos venezolanos, entre ellos mis dos hijos y los dos hijos de Fernando Camacho, a quien tengo enfrente. También hizo el urbanismo y arquitectura para los edificios del Instituto Tecnológico de la Universidad de Oriente, el urbanismo y la arquitectura para el Centro de Servicios Administrativos de las Fuerzas Armadas de Cooperación en Ramo Verde, en Los Teques.
Y también hizo el urbanismo y la arquitectura para un conjunto residencial de edificios muy altos, yo creo que tienen 20 pisos, en El Paraíso, en lo que fueron terrenos de la sucesión Machado Gómez. Esos edificios y ese urbanismo los hizo Julián Ferris. También hizo el Palacio de Justicia, la Corte Suprema de Justicia de Caracas, que se inició en 1978. Es el autor también, el arquitecto del edificio CEDE para IBM en Chuao.
Este está al lado del legendario edificio de la GE, que hoy es una universidad, pero lo digo para que le ubiquen, que está al lado, y es un edificio muy bueno que se construyó como sede de IBM. Es de Julián Ferris. Y el Ministerio de la Defensa en los terrenos de Fuerte Tiuna, eso que parece una pagoda, ese edificio es de Julián Ferris, un edificio muy interesante; claro, muy poco visitado porque eso es un fuerte, zona militar a la que tienen acceso muy pocas personas, pero alguna vez estuve allí y noté el trabajo del arquitecto sin la menor duda.
De modo que es una obra vasta, los espacios son muy amplios, muy generosos, lo que yo recuerdo de los edificios de Ferris, pero también muy sólidos, hay columnas muy estables en una arquitectura como pensada para la eternidad. Incluso uno a veces tiene la sensación de que, por ejemplo, el IESA tiene toda una estructura como si fuese para un edificio de mayor altura, y por la solidez en la arquitectura que uno respira en los espacios construidos diseñados por Julián Ferris. Fue muy reconocido por sus compatriotas, recibió la Orden Andrés Bello el 27 de junio y como les dije el Premio Nacional de Arquitectura por el edificio de la Aduana de Puerto Cabello en 1965.
También tuvo una participación importante en la creación del grupo que creó la Universidad Metropolitana; allí Ferris también tuvo una participación decisiva. Era un hombre muy consultado, muy respetado, no solo por sus facultades arquitectónicas sino también porque era un hombre de asociaciones y gremios de empresas que tenía criterio o que se le consultaba. De modo que esta es la vida y obra de Julián Ferris, ese venezolano que se desempeñó durante mucho tiempo como arquitecto. Hoy estamos recordando en el cuarto programa, el cuarto capítulo sobre arquitectos venezolanos.
En la próxima parte y última del programa hablaremos de Federico Guillermo Beckhoff. Ya regresamos. Bueno, hablemos ahora de Federico Guillermo Beckhoff, que nace en Lage, Alemania, el 12 de abril de 1919 y fallece en Caracas en 1982, a los 63 años. Va a llegar a Venezuela a los 32 años, después de un periplo curioso, porque él recibe el título de bachiller en ciencias en 1937, cumple dos años de servicio militar obligatorio y en 1939 se inscribió en la Facultad de Biología.
En 1939 comienza la Segunda Guerra Mundial y suspende sus estudios. Durante los años 1939 y 1945, todos los años de la guerra, fue capitán de artillería montada y va a estudiar arquitectura en la Universidad Carolo Wilhelmina de la ciudad de Brunswick. Allí se graduó de arquitecto con mención summa cum laude en 1950, de modo que se va a formar como arquitecto desde el fin de la guerra, en el 45, hasta el 50. Y por qué se viene a Venezuela y cuándo llega a Caracas en 1951, contratado para trabajar en la oficina de arquitectura de Malaussena.
Participa con Malaussena, no con Antonio que es el padre sino con el hijo, Luis. Él participa del diseño del Círculo Militar, también participa en el diseño de la base aérea de Palo Negro, y está un año con Malaussena. Ve grandes oportunidades en Venezuela y en 1952 decide quedarse a vivir aquí y ejercer su profesión de forma independiente. Va a ser el diseñador y constructor de una larga lista de edificios.
A partir de 1957 logra su reválida de arquitecto en la Universidad Central de Venezuela. En el año 1968 se asocia con un grupo alemán que se llama Neue Heimat International y comienzan a construir, comienzan a construir. Voy a hacerles una lista de los edificios más significativos de Federico Beckhoff. En él, Niño Araque dice que asimiló la influencia de la escuela Bauhaus, ya que sentía una marcada atracción por la arquitectura de Mies van der Rohe, especialmente por el Seagram Building de Nueva York.
¿Qué edificios tenemos de este extraordinario arquitecto que fallece el 25 de junio de 1982? El edificio Margulis en 1952. El edificio Ramia en Carmelitas, que es del año 54. El Colegio Humboldt en La Florida, es de Beckhoff, es del año 56. El edificio Palic en Altamira es del 57.
El edificio Carmata en San Román es del año 64, ese es un edificio muy conocido que está hoy en día en un costado de la autopista de Prados del Este. El edificio Mónaco en la Plaza Altamira, un edificio que los arquitectos consideran una joya, ahí está el edificio Mónaco; al lado, por cierto, es una pequeña plaza en homenaje a Antonio José de Sucre, una plaza que donó la embajada de Bélgica porque los Sucre eran originarios de Bélgica. Ahí está el edificio Mónaco.
El edificio Albona en San Román y el edificio San Felipe en La Castellana. El edificio Camurí 1 en el Club Camurí, El Litoral. El edificio La Vista en Colinas de Los Caobos, este es muy conocido, queda muy cerca la Colina de Benevisión. Es un edificio con una vista de Caracas verdaderamente extraordinaria.
En el año 69 es el arquitecto de la Clínica La Floresta, una clínica importantísima fundada por el doctor Karam. En el año 1970 el edificio Los Jabillos en la Avenida Los Jabillos, en La Florida, lo recuerdo. El edificio El Trapiche en Las Mercedes, que está muy cerca del paseo Las Mercedes, y allí se ve y tiene el trazo indiscutible de Beckhoff. El centro comercial La Pirámide en Prados del Este y el edificio al lado, Torre Humboldt, que es un edificio de oficinas, así como el edificio Panabén en Altamira.
Realmente son pocos los edificios de oficinas de Beckhoff, pero también los hizo. También el edificio Camurí 2 en La Guaira, el edificio Paraíso en Las Fuentes y en El Paraíso, y el Edificio de la Montaña en la Alta Florida. Este es, a mi juicio, de los edificios más bellos de Caracas. Es un edificio de pocos pisos, un jardín interior extraordinariamente bello.
Una gran obra, el Edificio de la Montaña en la Alta Florida. Ya les referí el Prado Humboldt, el edificio El Mirador en San Román y el edificio El Paraíso Pinar en 1981, y fallece en 1982. Bueno, una obra muy completa y cuantiosa la de Federico Beckhoff, con un estilo muy marcado. Cualquiera que se interese mínimamente por la arquitectura distingue inmediatamente cuándo un edificio es de Beckhoff, porque tiene el sello del autor, de un arquitecto.
Bien, hasta aquí el programa de hoy sobre arquitectos venezolanos. Les habla Rafael Arráiz Lucca. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la dirección técnica Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter, arroba Rafael Arraiz. Hasta nuestro próximo encuentro, donde continuaremos con el capítulo quinto de esta serie de grandes arquitectos venezolanos.