Siglo XIX Venezolano
29 de octubre de 2019

Siglo XIX Venezolano. Cap 5.

Historia política esencial de la centuria.

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Transcripción

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José Tomás Boves en La Puerta, el 15 de junio de 1814. Y ese día, a la medianoche, Bolívar escribe un parte de guerra y en él se puede leer lo siguiente: "De cuántos golpes ha recibido la patria ninguno es más fatal que este, pues Boves puede penetrar hasta Caracas sin obstáculo, por la distancia en que se hallan nuestras fuerzas de Occidente, y porque nuestra infantería no debemos contar en tres días que debe gastar el tránsito a La Puerta, por las serranías de Caicara del Pao".

El enemigo ha variado de divisa y hace uso de la blanca, lo que comunico a vuestra excelencia para que lo haga saber al público. Bien dramático el parte, porque eso fue finalmente lo que ocurrió. Boves toma Valencia el 8 de julio, el 10 llegan Cajigal y Calzada, y Bolívar y Mariño, que están en Caracas y saben ya de la cercanía de Boves, deciden la célebre emigración a Oriente o huida a Oriente, el 6 de julio de 1814.

De modo que el horizonte no puede ser menos pronisorio. Va a iniciarse una tragedia y, ante el avance indetenible de Boves, quien ya estaba con sus fuerzas el 29 de junio en Puerto Cabello y se dirigía hacia Caracas, una asamblea notable deliberó acerca de qué opciones tomar. Bolívar impuso su criterio: evacuar la ciudad y huir a Oriente, hacia donde ya había partido el general Mariño y los patriotas conservaban alguna fuerza bélica en Oriente.

Señala Francisco Javier Yánez que el 7 de julio abandonaron la ciudad cerca de 20 mil personas. Unos fueron a La Guaira a buscar embarcarse hacia algún destino y otros hacia el oriente del país. También señala Yánez que perecieron las tres cuartas partes a fuerza de hambre, cansancio, desnudez y sed.

El 16 de julio entró Boves a una Caracas desolada. Mientras tanto, las fuerzas patriotas sobrevivientes de una y otra derrota se reunieron en Aragua de Barcelona. Junto con los emigrantes que iban llegando a Oriente, ahí estaban incluidas las mujeres, los ancianos y los niños.

Y ante el avance de Tomás Morales, al frente de seis mil hombres, deciden darle batalla: otra catástrofe. Bolívar logra reunir a dos mil hombres mal armados, mientras Bermúdez alcanza a armar a otros mil. Bolívar propone un plan que Bermúdez considera que expone a los orientales, mientras los centrales quedan a buen resguardo, y Bermúdez no lo acepta; Bolívar conviene en las razones de Bermúdez y se adapta.

El 18 de agosto tiene lugar la batalla que pierden estrepitosamente los patriotas. Morales entró en El Pueblo y pasó por las armas a toda población, como ya era costumbre, mientras Bolívar, Bermúdez, Sedeño y Sucre logran escapar de la carnicería. Las cifras de la mortandad oscilan entre 3.000 y 4.000 muertos, incluidas las poblaciones civiles y muchos de los caraqueños que habían emigrado al Oriente huyendo de Boves.

Aquello fue un desastre y pedazos, girones del ejército y algunos civiles de los emigrantes logran llegar a Cumaná el 20 de agosto, con Bolívar a la cabeza, y Bermúdez, que ha sido herido de bala en el brazo. Agustín Armario y Antonio José de Sucre, los Monagas, llegan a Maturín. De inmediato comienzan a moverse las fuerzas más oscuras; es decir, esas fuerzas siempre buscan un culpable de la derrota y van a ser señalados Mariño y Bolívar.

¿Quiénes los señalan como los culpables? Ribas y Piar. Bolívar y Mariño se embarcan en Cumaná el 25 de agosto rumbo a Margarita con el tesoro de la plata labrada de las iglesias de Caracas, el que vienen cargando desde que salen de la capital para salvar ese tesoro de la tropelía saqueadora realista. Hacen este viaje en embarcaciones pequeñas y llegan a Pampatar.

Y Piar impide que bajen del barco, los acusa de traición y desconoce la autoridad de Mariño y Bolívar, y ellos tienen que regresar a Carúpano. Son hechos dramáticos; la derrota tiene circunstancias trágicas siempre. El 2 de septiembre, en Cariaco, está enterado José Félix Ribas de los pormenores de la derrota y los movimientos de los jefes.

Y es designado jefe de Occidente, mientras Piar es designado jefe de Oriente. Es decir, Ribas va a sustituir a Bolívar y Piar va a sustituir a Mariño. Bolívar publica el 7 de septiembre un texto donde explica lo sucedido, no se declara culpable, alega su inocencia como es natural y señala un nuevo argumento.

Vamos a ver qué dice Bolívar en un fragmento de este texto: "El ejército libertador exterminó las bandas enemigas, pero no ha podido ni debido exterminar unos pueblos por cuya dicha ha lidiado en centenares de combates. No es justo destruir los hombres que no quieren ser libres, ni es libertad la que goza bajo el imperio de las armas, contra la opinión de seres fanáticos cuya depravación de espíritu les hace amar las cadenas como los vínculos sociales".

Es decir, aquí hay un nuevo argumento y unos pueblos, gente que no quiere ser libre y que no colaboran, pero que tampoco pueden ser exterminados por los patriotas, por supuesto. Aquí vemos entonces un nuevo sujeto responsable de la catástrofe: el pueblo que no ama la libertad sino sus cadenas. Bien, argumento, por supuesto, que se explica en la coyuntura y el dolor de la derrota también, pero es difícil sustentarlo.

Al día siguiente, zarpan Bolívar y Mariño para Cartagena, salen de la escena venezolana. Hasta cuando regresan de Haití a Margarita en mayo de 1816, estamos hablando casi dos años después, casi dos años de ausencia de Bolívar y Mariño, el Libertador de Occidente y el Libertador de Oriente. Y ahora la patria, los patriotas, quedan en manos de Ribas y de Piar, reorganizan el ejército y deciden enfrentar a los realistas.

Por otra parte, Bermúdez en Maturín ataca a Morales el 12 de septiembre y lo desconcierta de tal manera que Morales toca la retirada, buscando esperar a Boves que viene en camino. Piar toma Cumaná el 29 de septiembre y Morales y Boves lo enfrentan y lo destrozan el 16 de octubre. Allí Boves sigue su campaña triunfal, vence a Bermúdez también, quien regresa a Maturín a reunirse con Ribas, y estamos entonces en las puertas de la batalla de Urica, donde ocurre lo inesperado.

Eso fue el 5 de diciembre de 1814. A ver qué ocurrió: Morales y Boves reúnen un ejército de 7.000 hombres, mientras Ribas y Bermúdez tienen uno de 4.000, es una superioridad evidente. La batalla dura poco y los resultados son fatales para los patriotas.

No obstante, un soldado del escuadrón del coronel Zaraza, cuyo nombre se desconoce hasta el sol de hoy, logra penetrar en las filas enemigas y le clava un lanzazo a José Tomás Boves y lo da de baja. Tomás Morales tiene que asumir el mando. De modo que aquí, él había dicho alguna vez, el propio Boves, que era el más cruel y despiadado de sus compañeros de armas, lo había dicho Morales.

Francisco Javier Yánez acoge una versión emanada de los realistas según la cual el propio Morales fue a cubrir con una manta a Boves mal herido y terminó él mismo de rematarlo con un puñal; eso recoge Yánez. Bueno, puede ser que haya ocurrido. ¿Quién sabe? A lo mejor Morales quería ahorrarle la agonía o a lo mejor quería rematarlo por quién sabe qué motivo, pero esa versión que recoge Yánez es interesante.

Morales regresa a Maturín y la somete, aprovecha para pasar por las armas a la población civil, incluidas mujeres y niños. No hay nada que hacer, se ha perdido la república. Bermúdez y Sucre logran salvarse yéndose de Paria hacia Margarita y luego siguen hacia las Antillas.

Y Ribas, caramba, se interna en los llanos guariqueños y es delatado al buscar comida casi falleciente de inanición. Es hecho prisionero el 15 de enero de 1815 y fue degollado de inmediato, un triste final para José Félix Ribas. Bueno, en la próxima parte del programa seguimos con estos hechos tan graves de 1814 y 1815.

Ya regresamos. Decíamos que en la parte anterior del programa que José Félix Ribas se había escondido en la maleza, una zona del estado Guárico, buscando comida. Es hecho preso y es degollado de inmediato; su cabeza es enviada a Caracas en unas picas coronadas por el gorro frigio que solía usar con frecuencia para que identificaran la cabeza de Ribas, y la colocan en el camino que va de Caracas a La Guaira, famoso Camino de los Españoles.

De modo que aquí todo ha fracasado, han muerto miles de personas en el campo de batalla o han sido ejecutados por las armas realistas en las ciudades donde entraron los realistas a saco. Otros han fallecido, un éxodo trágico pareciera extraído de un capítulo de alguna maldición bíblica, y la verdad es que este es uno de los momentos más difíciles en toda la historia de Venezuela. Todo se ha perdido ya, a unos costos altísimos.

Por su parte, Rafael Urdaneta se entera del desastre y avanza hacia Cúcuta, salvando a su ejército de Occidente. Y Páez es autorizado para trasladarse a los llanos del Casanare, hoy en día Colombia, entonces Nueva Granada. Bolívar avanza hacia Bogotá al frente de un ejército y la toma, alcanzando a hacer capitular a los realistas el 12 de diciembre de 1814, y desde allá propone un plan al Congreso neogranadino para tomar Santa Marta, Riohacha y Maracaibo.

El Congreso lo apoya, pero al requerir del respaldo de Manuel Castillo en Cartagena para la campaña, el general Castillo se lo niega de plano porque era un enemigo jurado del Libertador. Y bueno, aquí no hay posibilidades para Bolívar y Bolívar se va; el 9 de mayo de 1815 se embarca en Cartagena rumbo a Jamaica, un nuevo fracaso para el Libertador. En estos años, por su parte, el 14 de marzo de 1814 regresa a colocarse la corona de España en la cabeza Fernando VII.

Y comienza a cambiar el cuadro político europeo. Esto va a ocurrir a partir del año anterior: es el 11 de diciembre de 1813 cuando el Tratado de Valençay, Napoleón reconoce a Fernando VII como rey, y este regresa a España, como les dije, el 14 de marzo de 1814. Y se niega a reconocer la Constitución liberal de Cádiz de 1812 y vuelve por su fuero de la monarquía absoluta, no quiere una constitución liberal, quiere mandar a sus anchas.

Esto es un retroceso para el pensamiento liberal y la situación, bueno, comienza a ser también distinta para los españoles en la Península. Y podemos decir que en apenas un año tanto Bolívar como Mariño han conocido la gloria y el desastre, muchos patriotas han quedado en el campo de batalla, algunas veces parecía que se estaba venciendo definitivamente y otras parecía que se perdía irremediablemente. Ese año fue de vértigo, del año de agosto de 1813 al segundo semestre de 1814.

Y bueno, empezaron también los problemas entre los líderes de los patriotas, vimos cómo Ribas sustituye a Bolívar, Piar sustituye a Mariño y lo culpan de las derrotas. Y bueno, también vimos la carnicería de Boves y de Morales, fue realmente una situación bastante difícil y desastrosa. Para colmo ha regresado Fernando VII, quien está decidido a recuperar el territorio de la América española para su corona.

Y por ello es que designan al general Pablo Morillo al frente de un ejército compuesto por 12.254 soldados. Y bueno, imagínense ustedes, eso es lo que viene en camino. Mientras tanto, quienes resisten en el territorio de Venezuela: los hermanos Monagas en una zona del oriente del país y José Antonio Páez en los llanos.

Allí va a haber una resistencia y va a comenzar la táctica de la guerra de guerrillas, en las que José Antonio Páez era un maestro, y allí va a estar entonces una resistencia, al igual que Francisco de Paula Santander en los llanos del Casanare, hoy en día la República de Colombia. Es así como el mariscal de campo Pablo Morillo encabeza la expedición y le da estas instrucciones específicas; la corona española dice lo siguiente: "La tranquilidad de Caracas, la ocupación de Cartagena de Indias y el auxilio al jefe que mande en el Nuevo Reino de Granada son las atenciones principales o las primeras de que se ocupará la expedición. Conseguido esto, se enviará al Perú el excedente de tropas europeas que se pueda en todo el año 1815, y si aún hubiese sobrante, se remitirá al Reino de México".

Bueno, no hubo excedente alguno para México de aquellas tropas europeas. Hay que recordar que España jamás, antes ni después, envió a América un contingente de semejante magnitud. Hay que verle la cara a 12.254 soldados profesionales que parten de Cádiz el 17 de febrero de 1815 con la nave capitana que se llamaba San Pedro Alcántara, un navío de 64 cañones, y allí venían también dos fragatas, una corbeta, una goleta, una barca, doce o buceras, 52 buques de transporte.

Allí hay 1.547 oficiales, además de los marinos de guerra. Bueno, yo imagino el susto del asombro que han debido tener los carupaneros cuando el 7 de abril se despiertan, van a tomar el café y tienen frente al puerto de Carúpano semejante escuadra con alrededor de más de 60 barcos. La fecha de llegada pues hay distintas versiones, pero pareciera que lo cierto es que llegan el 3 de abril al Morro del Puerto Santo en Carúpano, y entonces Morillo llega allí con todo aquel ejército extraordinario.

Y de allí va a pasar la Asunción en Margarita y le va a perdonar la vida a Arismendi, que se arrodilla frente a Morillo para salvar su vida y le jura obedecerle. Después sigue hacia Cumaná, donde llega Morillo el 24 de abril, y el 8 de mayo está en La Guaira e inmediato sube a Caracas. Pone orden, designa, sustituye, deja contingentes de soldados en unos sitios, en otros sigue hacia Puerto Cabello.

De donde zarpa el 12 de julio rumbo a Santa Marta, llega el 23, toma la ciudad de Santa Marta y se dirige hacia su objetivo primordial, que es Cartagena, está en manos de los patriotas. Allí le pone sitio a partir del 22 de agosto y hasta el 6 de diciembre de 1815, un sitio largo, son varios meses. Allí resisten durante estos meses Castillo, Lino de Pombo, los hermanos Gutiérrez de Piñeres, el legendario almirante José Prudencio Padilla, Palacio, Pedro León Torres, Diego Ibarra, Carlos Sublette, Antonio José de Sucre.

Todos esos estaban allí y la cifra se acerca a unos seis mil muertos y los que sobrevivieron murieron en inopia o alguna de las pestes que asoló a la ciudad de Cartagena. Y 2.000 lograron evacuar por vía marítima. La ciudad fortificada, sobrevivieron unos 600 y algunos alcanzan a llegar a Haití, donde fueron acogidos con los brazos abiertos por Alexandre Pétion.

Y es así como Morillo, una vez que venza en Cartagena, inicia la reconquista de Nueva Granada y sube hasta Bogotá. Allí entra el 27 de mayo, inicia juicios que conducen a la muerte a significativos patriotas, se restablece el virreinato. Este régimen en la historia colombiana se conoce como el régimen del terror, este período por las despiadadas ejecuciones que hubo.

Morillo sale de Bogotá el 15 de noviembre y entra a Caracas ya el 24 de enero de 1816. Iba a permanecer ininterrumpidamente en Venezuela durante casi cuatro años. Y esos años, de aquellos 12.254 españoles que llegaron con él en la gran expedición, habrán sobrevivido a lo largo del tiempo unas 2.000 personas.

Así lo expresa el propio Morillo en una carta al secretario de Ultramar el 24 de abril de 1821, cuando él ya ha regresado. Bueno, pero el resto no están dados de baja en el campo de batalla y muchas deserciones, hay gente que murió de enfermedades, calenturas y llagas, la llamaban, que fueron fatales para estos europeos. Y bueno, de modo que no todos fueron dados de baja en batallas.

Bien. En la próxima parte del programa seguimos con esta historia en la que Morillo está aquí y Bolívar está en Jamaica y va a escribir su famosa carta de Jamaica. Ya regresamos. Mientras Bolívar está en Jamaica, en Venezuela está desarrollándose una nueva etapa bélica que señalamos antes: es la guerra de guerrillas.

Por ejemplo, José Tadeo Monagas vence en San Diego de Cabrutica a una escuadra realista, pero pierde en Peñas Negras. Manuel Sedeño ocupa Caicara del Orinoco, es decir, estamos hablando de movimientos de pequeños ejércitos, de varios actores que se unen, se separan, vuelven a unir y se dan vueltas y van despejando territorios. Esta práctica la ha estudiado estupendamente Clément Thibaud en su libro "República en armas: los ejércitos bolivarianos en la guerra de independencia en Colombia y Venezuela".

Y él señala ahí que el punto de inflexión es 1815, luego de la derrota en Urica. De este movimiento de guerra de guerrillas van a formar parte Sedeño, Jesús Barreto, Francisco Vicente Parejo, Pedro Saraza, José Miguel Guanaguanay, el ya nombrado José Tadeo Monagas, y el factor clave de esta práctica será José Antonio Páez en Arauca, Casanare, Apure y Barinas.

De hecho, el 29 de enero de 1815 Páez derrota en Guadualito a los realistas y regresa a Casanare. Luego en noviembre lo hallamos en Barinas con su escuadrón, 200 lanceros, integrando el ejército de Joaquín Ricardo y batiéndose contra Sebastián de la Calzada. En ese enfrentamiento con Sebastián de la Calzada fue cuando comenzó el inicio de la fama que acompañó a Páez durante toda su vida.

Luego lo vamos a advertir en Arauca poniendo en fuga una escuadra realista. Vamos a tener que en este mismo mes de noviembre Arismendi en Margarita sorprende al gobernador Urreiztieta en Juan Griego. Bueno, los patriotas no se dan por vencidos y están desarrollando esta guerra de guerrillas.

Por su parte, Simón Bolívar en Jamaica escribe su famosa carta del 6 de septiembre de 1815. Esa carta se encabeza de la siguiente manera: "Contestación de un americano meridional a un caballero de esta isla". Henry Cullen le envía a Bolívar una misiva el 29 de agosto a través de un conocido común, de apellido Macomb, y Bolívar responde el 6 privadamente.

La respuesta se hace pública en inglés en 1818, tres años después. Se hace pública en la Jamaican Quarterly and Literary Gazette. Sin embargo, la carta fue escrita en español, pero traducida al inglés por alguien que no sabemos quién fue, al menos yo no lo sé.

Fue traducida al inglés para que Cullen, a quien estaba dirigida, entendiera lo que se le estaba diciendo, y ustedes se preguntarán, bueno, ¿y dónde está la carta escrita en español? Bueno, hasta la fecha no se ha conseguido, de modo que las versiones de la Carta de Jamaica que tenemos son las traducciones de la publicada en inglés. Obviamente que es fiel, pero sería mejor conseguir la carta.

¿Cuándo fue publicado en español por primera vez la Carta de Jamaica? En 1833, en el tomo doce de la colección de documentos relativas a la vida pública del Libertador, colección que fue editada por Francisco Javier Yánez y Cristóbal Mendoza, los grandes venezolanos. ¿Quién la tradujo para esta publicación? No lo sabemos.

Entonces comenzó a divulgarse la Carta de Jamaica en español en 1833, cuando Bolívar ya tenía tres años de haber muerto, y es muy importante la carta. Por mi juicio, yo diría que los tres grandes documentos escritos por Bolívar son el Manifiesto de Cartagena, el Discurso ante el Congreso de Angostura y la Carta de Jamaica, y probablemente hay que sumarle el discurso de presentación de la Constitución de Bolivia, en 1826.

Hay mucha gente que considera que la Carta de Jamaica es lo más importante que escribió el Libertador, sin quitarle mérito al Discurso de Angostura, que también es muy, muy importante. En estos textos, en los tres, hay varios leitmotiv que Bolívar insiste en ellos: uno, enfrentar al federalismo a favor del centralismo. La preocupación que les producían los partidos y eso conduce a la anarquía.

La necesidad de la unidad de mando en torno al solo hombre y a la unión, para Bolívar, la anarquía era el anatema, la némesis peor que él advertía, ¿no? Veamos ahora algunos aspectos de la Carta de Jamaica. Después de referirle a Mr. Cullen su versión sobre el estado del Río de la Plata, Perú, Nueva Granada, como él la llamaba, el Corazón de América, Venezuela, Nueva España, Puerto Rico y Cuba, se queja del poco apoyo europeo a las pretensiones de los patriotas americanos y luego entra en definiciones.

Aquí es donde está lo más importante de la Carta de Jamaica. Bolívar dice lo siguiente, pónganle atención que esto es muy importante: "Nosotros somos un pequeño género humano, poseemos un mundo aparte, cercado por dilatados mares, nuevos en casi todas las artes y ciencias aunque en cierto modo viejos en los usos de la sociedad civil; no somos indios ni europeos, sino una especie media entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles. En suma, siendo nosotros americanos por nacimiento y nuestros derechos de Europa, tenemos que disputar estos a los del país y mantenernos en él contra la invasión de los invasores".

Así nos hallamos en el caso más extraordinario y complicado. Es una definición extraordinaria: ¿de quiénes son los criollos? ¿Quién es el estamento social que va a hacer la independencia y del que él forma parte de manera estelar? Porque la familia Bolívar es una familia arquetipal de la criollidad, si es que este vocablo puede acuñarse. Y dice: estamos en el caso más extraordinario y complicado.

Les repito, no somos indios ni europeos sino una especie media entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles, esa especie media son los criollos, es el estamento que vuelve en cabeza y que va a ser el que articule todo el proceso de independencia. De modo que esos quiénes somos nosotros pues son los criollos, sin la menor duda. Es la voz del estamento al que pertenece y al que él juzga en caso más extraordinario y complicado.

En cuanto a su permanente denostación del federalismo, pues aquí se expresa el margen de discurso público, pero con igual o mayor contundencia. Recordemos que esto es una carta privada, no un discurso ni una arenga de Bolívar, sino que está escribiendo una carta que va a ser leída por una persona, no le está hablando a un auditorio. Y allí dice lo siguiente: "En tanto que nuestros compatriotas no adquieran los talentos y las virtudes políticas que distinguen a nuestro hermano del Norte, los sistemas enteramente populares, lejos de sernos favorables, temo mucho que vengan a ser nuestra ruina".

Esta es la posición de Bolívar siempre. Él advertía unas facultades, unas cualidades, unas condiciones particulares en el pueblo norteamericano como para asumir el federalismo, pero no hallaba esas condiciones en el pueblo venezolano ni colombiano ni los pueblos hispanoamericanos. Y al final de la carta él invoca el auspicio de una nación liberal que nos preste protección, se está refiriendo a Gran Bretaña, por supuesto, como en alguna medida ocurrió, pero Bolívar estaba allí pensando en algo más estable y de mayores consecuencias que la ayuda bélica que va a ser determinante, por supuesto, a través de la Legión Británica que reclutó Luis López Méndez en Londres por indicación, por mandato de Simón Bolívar.

Y cuando él en la carta va a escoger el sistema político ideal, Bolívar alcanza a señalar cuáles no lo son y él dice: el sistema federal y la monarquía mixta de aristocracia y democracia, esos no lo son. La nación soñada por el Libertador imitaría al gobierno inglés, pero sin rey, con un poder ejecutivo electivo, cuando más vitalicio, un Senado hereditario y un gobierno central. Bueno, como vemos, con algunos cambios, eso es lo que él va a establecer en la Constitución de Bolivia en 1826, pero la carta es de 1815.

Como que 11 años antes y ya él tenía en su cabeza este pensamiento constitucional, y los cambios realmente en el pensamiento político de Bolívar son mínimos, ínfimos, entre 1812 y el momento de su muerte en 1830. Además hay que decir algo: que Bolívar escribía muy bien. No siempre fue así; uno lee cartas de Bolívar siendo un adolescente y no estaban bien escritos, hasta con errores ortográficos, pero ya el Bolívar adulto escribía muy sabroso y muy bien argumentaba con fuerza.

Había una escritura verdaderamente importante, vigorosa. Es el objetivo que le cabe. Bien, en la última parte del programa seguimos con estos hechos, ya lo que ocurre en 1816, en Venezuela. Ya regresamos.

Decíamos la parte anterior del programa que regresamos a Venezuela, nos vamos de Jamaica y de la carta de Simón Bolívar, y encontramos la resistencia llanera de José Antonio Páez y sus fieles seguidores a lo largo del año 1816. Y en Mata de Miel, el 16 de febrero, Páez vence al coronel Francisco López, un combate nocturno, y así sigue en su guerra de guerrillas. Y vamos a tener para el 31 de marzo, ese año, la expedición de Los Cayos.

Recordemos que hemos dejado a Bolívar en Jamaica, en septiembre de 1815. Allí estará hasta el 18 de diciembre y de allí se mueve a Haití. Por cierto, el 10 de diciembre se salva a un atentado que se resume fácilmente.

Bolívar se alojaba en Jamaica en una posada con el general Pedro Briceño Méndez, un gran amigo, y con sus edecanes Rafael Páez y Ramón Chipia, cuando unos españoles contrataron al negro Pío, quien formaba parte de la servidumbre de los Bolívar desde niño, para que lo matara. Y el negro Pío, cuando apuñala a José Félix Amestoy, que era un comisario del Libertador que pernoctaba en la hamaca de Bolívar mientras esperaba que Bolívar regresara, Pío creía que estaba matando a Bolívar.

El desdichado Amestoy murió apuñaleado y Bolívar se salvó porque no estaba durmiendo en la hamaca, porque había salido a buscar una posada distinta a la que estaban. De modo que se salvó por un azar prácticamente, y estando allá en Haití, Bolívar comienza a soñar con invadir a Venezuela sobre la base de lo que le ha informado el capitán, todavía no era almirante, Luis Brión. Y el presidente Pétion también le ofrece apoyo y se organiza la expedición de Los Cayos, que zarpa el 31 de marzo de 1816 con los venezolanos y los neogranadinos exiliados en Haití.

Ahí el número varía de versión a versión, pero las cifras giran alrededor de 200 personas. Una mayoría de venezolanos, alrededor de 30 neogranadinos, 20 franceses, veinte haitianos y algunos de otras nacionalidades. Y la pretensión es temeraria, ya que las fuerzas realistas en Venezuela son muy superiores, pero veamos los hechos.

De esa expedición forman parte Mariño, Piar, Gregor MacGregor. José Francisco Bermúdez pretendió ser de la expedición, y Bolívar impide que se embarque Bermúdez; había unas grandes diferencias entre ellos. También estaba allí Carlos Sublette, Anzoátegui, Bartolomé Salom, Ambrosio Plaza, Pedro Briceño Méndez y el general barón prusiano que terminó siendo un enemigo del Libertador, Ducoudray Holstein.

También estaba el curazoleño Luis Brión, como dijimos. Eran siete goletas que se hacen a la mar; antes de recalar en Juan Griego, en Margarita, el 3 de mayo, tienen un breve combate naval frente a los islotes de Los Frailes, del que salen bien librados. Esos son los islotes que se ven desde Playa El Agua, Parguito o Acuco, esos tres islotes.

Entre esos islotes y la costa tiene lugar ese breve combate naval del que salen ellos exitosos. La expedición estuvo en Margarita hasta el 31 de mayo, cuando zarpan con destino a Carúpano, al continente propiamente. Desde Carúpano, Mariño es enviado a tomar Güiria, Piar es destinado a Maturín y Bolívar envía mensajes a Monagas, Saraza, Sedeño y Rojas notificándoles su llegada.

En Margarita, Bolívar ha sido reconocido como jefe supremo otra vez el 7 de mayo, y el 1 de julio Bolívar decide moverse hacia Ocumare. A la costa, allí llega el 6 del mismo mes y envía a Sublette a tomar los valles de Aragua, y este es avistado por las tropas de Morales. Y Bolívar recibe esa información en Ocumare, advierte la precariedad de la situación y ante la posibilidad de perder su vida se embarca a toda prisa hacia Bonaire, salvando el 15 de julio.

Allá se reúne con Brión y deciden intentar de nuevo el desembarco y acercarse a Choroní, pero advierten que el puerto está ocupado y se van a la playa del lado, que es Chuao. Pero en Chuao no hay nadie y deciden alzar las velas y se van a Güiria. En Güiria, Bolívar es culpado del fracaso otra vez, esta vez por Mariño, y es expulsado de Oriente.

Recoge sus pasos y se va de nuevo a Haití. Los fracasos del Libertador fueron muchísimos. Y en Haití va a recalar abrumado por un nuevo fracaso. Antes de zarpar de Güiria, Bermúdez, que había llegado por su cuenta muy dolido porque Bolívar lo expulsó de la expedición en Haití, y ya unido a Mariño, casi mata al Libertador cuando le lanza un sablazo que le rozó sin daño.

La enemistad entre Bolívar y Bermúdez llegó a este punto. Y bueno, hay una junta que se reúne, decide en la expulsión de Bolívar, y esa junta nombra a Mariño como jefe supremo y a Bermúdez como segundo, una nueva vuelta de tuerca en las rivalidades, en el mando patriota. Y una nueva humillación para Bolívar.

En nuestro próximo programa seguiremos viendo todos estos hechos que nos dan cuenta de lo difícil que fue todo este proceso, que no fue un camino y que a Bolívar le costó mucho trabajo imponerse sobre los otros caudillos, sobre los otros líderes militares de su tiempo, quienes le discutían la supremacía por muchos motivos. Bien, hasta aquí nos trajo el río; hoy me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, en la dirección técnica, Giancarlo Caravaggio.

A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraizarrobahotmail.com o en Twitter arroba rafaelarraíz. Ha sido un gusto hablar para ustedes este programa tan movido, tan bélico y tan atravesado de fracasos para los patriotas, pero ya vendrán tiempos mejores, sobre todo en el programa que viene donde se anuncia ya la recuperación. Hasta nuestro próximo encuentro.

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