Siglo XIX Venezolano
29 de octubre de 2019

Siglo XIX Venezolano. Cap 16 y último.

Historia política esencial.

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"Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos. Un programa sobre el país y su historia y certificado de productor nacional independiente 30.720." Hoy concluye esta larga serie de 16 programas sobre la historia política venezolana del siglo XIX y en el programa anterior quedamos en la breve presidencia del doctor Raimundo Andueza Palacio. Recordemos que, en ese entonces, Antonio Guzmán Blanco estaba en sus tareas de ministro plenipotenciario de Venezuela en Europa y estaba en unas negociaciones secretas en relación con los problemas que afrontaba Venezuela con sus límites.

Me refiero a la Guayana inglesa y a Colombia. Y el gobierno de Andueza responsabilizó a Guzmán Blanco de la usurpación inglesa de la Guayana y lo sometió al escarnio público, acusándolo de alta traición. De modo que allí, incluso con ese motivo, pidió Andueza que el Congreso Nacional le retirara los títulos que le había conferido realmente años antes, aquel del Ilustre Americano, Regenerador de Venezuela, etcétera.

Y el Congreso, por supuesto, toma la decisión de retirarle los títulos a Guzmán, de modo que ya la distancia, la separación entre Andueza Palacio y Guzmán Blanco fue completa. Por otra parte, en estos tiempos también se va a ventilar el tema de los límites con Colombia. Esa es una larga controversia que se inicia con el Tratado Pombo-Michelena en 1833.

Después continúa con las negociaciones de que tuvieron Fermín Toro y Joaquín Costa, en 1844. Luego se extienden los diálogos entre Antonio Leocadio Guzmán y Manuel Murillo Toro en 1874, cuando gobernaba Guzmán Blanco, el hijo de Antonio Leocadio, y esta última desemboca en la ruptura de relaciones entre Colombia y Venezuela a partir de 1874. Se reanudan relaciones siete años después, en 1881, porque se acepta un tratado de arbitramiento de límites que fue encargado de común acuerdo entre Colombia y Venezuela al rey Alfonso XII de España.

Pero ¿qué ocurrió? Que la documentación requerida para ese tratado se atrasó, falleció en el camino Alfonso XII en 1885, y el resultado vino a darse seis años después, en 1891, cuando la viuda de Alfonso XII, la regente María Cristina, comunicó a las partes el resultado. Por supuesto que el resultado fue sumamente desfavorable para Venezuela y este hecho, en medio de la polémica que vivía el país en torno a la reforma constitucional que proponía Andueza Palacio, pues pasó realmente inadvertido.

No tuvo la importancia que se le debió dar porque la gente atendió más a la coyuntura, al día a día, y no advirtió la gravedad de lo que estaba pasando. Sin embargo, el laudo arbitral estaba allí y vino a agravar la situación de Venezuela con Colombia y su proceso diplomático de controversia acerca de los límites territoriales.

Venezuela finalmente objetó el laudo arbitral, no lo aceptó y se postergó el tema hasta 1917, cuando las partes, Colombia y Venezuela, convienen en un nuevo laudo arbitrado por Suiza. Eso lo veremos cuando hagamos una serie sobre la historia política venezolana del siglo XX. En algún momento les hablé de la reforma constitucional que proponía Andueza Palacio, que era idéntica a la reforma fallida que propuso Rojas Paúl.

Simplemente, la reforma buscaba reinstaurar el voto directo para presidente de la República, cosa que se había perdido, extender el período a cuatro años, o olvidarse del período de dos años que eran muy, muy cortos. Se proponía la reforma fortalecer el poder local, que era la tesis original del Partido Liberal, y acentuar el federalismo. Y esa era una tesis en el partido de Guzmán antes de que Guzmán fuese centralizando el poder para sí mismo; también se proponían reformas territoriales y cambios en la denominación de los estados.

Y los adversarios de Andueza vieron en la proposición una voluntad continuista del presidente Andueza e inmediatamente se activó la reacción contra el proyecto, y esto incluía personajes disímiles como Joaquín Crespo o el propio Rojas Paúl, que había propuesto lo mismo, pero ahora no le gustaba. Y la diatriba se centró en si la reforma debía regir de inmediato, lo que dejaba a Andueza en el poder por dos años más, o si debía regir a partir de 1894, cuando se nombrase y se eligiese un nuevo presidente que no fuese Andueza. Y bueno, realmente no se aprobó la reforma propuesta por Andueza y empieza el tema a ser militar.

Hace que Joaquín Crespo se alce en armas y denomina su acción como la Revolución Legalista, y Andueza designa al general Casañas al frente del Ejército para que enfrente a Crespo. Y hubo enfrentamientos bélicos, pero no se decidió a favor de ninguna de los dos factores, de modo que Casañas regresa a Caracas y es sustituido en el mando del ejército por Julio Zarría, quien era entonces ministro de Guerra y Marina.

Y junto con Domingo Monagas, la dinastía de los Monagas obligan a Andueza a renunciar. Alegaban que la violencia que sacudía al país se debía a la pretensión continuista de Andueza, que se imponía su retiro. Así ocurrió: Andueza renunció por carta el 17 de junio de 1892 y allí en ella señala su sucesor, otra vez el doctor Guillermo Tell Villegas.

De modo que a Andueza se le permite viajar a Martinica con su familia, se va al exilio, luego se va a París y va a regresar en 1898, cuando Joaquín Crespo habrá muerto, y se va a incorporar a la causa de Cipriano Castro varios años después. Incluso, va a ser canciller de Cipriano Castro. De modo que este es el fin del gobierno de Andueza y la revolución legalista se opone a lo que propone Andueza, a la reforma constitucional, finalmente triunfa y entra a Caracas el 6 de octubre de 1892 el general Joaquín Crespo.

Inmediatamente va a tomar medidas, entre otras, del embargo de los bienes de 340 funcionarios del gobierno saliente y también anuncia que serán juzgados por responsabilidad política y administrativa. Además, Crespo se negaba a reconocer las deudas en que había incurrido el Estado, con motivo de las acciones militares que adelantó Andueza para defenderse del desafío del propio Crespo. El asunto era complejo y el gobierno de Crespo, después de las negociaciones del rigor, llega a un acuerdo con el Banco de Venezuela, que era el banco de Manuel Antonio Matos, y llegó al acuerdo acerca del pago que el Estado había contraído por la institución bancaria y la deuda que había contraído con él.

Por supuesto, el gobierno ejercía presión sobre Matos, ya que este había sido cercano a la administración andueza. Finalmente, no solo Matos pasa a ser parte del gobierno de Crespo sino que el propio Crespo conviene en una amnistía con los 340 funcionarios que apresó al principio de su gobierno. Y hubo negociaciones entre las partes y, a partir del momento mismo en que Crespo asume el mando, se propone hacer buena la mención legalista de su revolución y convoca a unas elecciones directas para elegir a los integrantes de la Asamblea Constituyente, que van a redactar una nueva carta magna.

Esas asambleas se constituyen el 4 de mayo de 1893 bajo la presidencia de José Antonio Bellutini. La asamblea confirma a Crespo como presidente provisional, sanciona una nueva ley electoral y fija las elecciones para el 1º de diciembre de 1893, sobre la base de una nueva Constitución Nacional, que va a ser promulgada el 12 de junio por la Asamblea Nacional Constituyente y sancionada por Crespo unos días después.

La carta magna regresa al período constitucional de cuatro años, instaura de nuevo el voto directo y secreto como lo había fijado la Constitución de 1858. Recordemos que con esa constitución se eligió por primera vez un presidente de la República en manera directa, Manuel Felipe de Tovar, y el texto constitucional también prohíbe la reelección inmediata, cosa que está muy bien porque el continuismo fue uno de los problemas centrales en la vida política venezolana del siglo XIX.

En pocas palabras, Venezuela asumía de nuevo a la democracia como un sistema de gobierno, con un sistema de elección de las autoridades, y regresaba al país a tiempos anteriores a los de Guzmán Blanco. Quien, a medida que avanzaba en sus gobiernos, iba desdiciendo su origen liberal y sus banderas democráticas iban bajando, claudicando, para asumir el centralismo del voto indirecto, la eliminación del voto secreto. Realmente, en ese sentido Guzmán fue retroceso para el espíritu democrático.

Crespo vence en las elecciones de diciembre de 1893, saca 349 mil 447 votos y va a asumir la presidencia el 14 de marzo de 1894. En la próxima parte del programa seguimos con esta historia. Ya regresamos.

Bueno, una vez que asume la presidencia Joaquín Crespo, pues va a enfrentar una situación económica distinta porque los precios del café habían caído a nivel internacional y, además, las deudas que tenía la República de Venezuela no eran pocas. Se había ido acumulando y esas deudas se acumulaban por el esquema que estableció Guzmán Blanco para la construcción de los ferrocarriles. Por eso es que va a tener que hacerse un préstamo, se llamó el empréstito en 1896.

En esa época se llamaba a los préstamos empréstitos, pero exactamente un préstamo. ¿Por qué tuvo que recurrir a un préstamo para enfrentar las deudas, como consecuencia del contrato que había firmado Guzmán Blanco con las empresas ferrocarrileras? Guzmán les había garantizado un 7% a las compañías concesionarias, es decir, la compañía podía recuperar ese 7%, el pasaje y los pasajeros y la carga, antes de los ferrocarriles.

Pero si no llegaban a ese 7%, como todos los años ocurría que llegaban más o menos al 2%, lo que faltaba tenía que ponerlo el Estado venezolano porque era el compromiso firmado. Y al gobierno de Crespo no le quedó otro camino que solicitar un préstamo para enfrentar la situación y se lo va a otorgar el Disconto Gesellschaft de Berlín, que era un banco muy importante en la época. Y por supuesto, una vez que se firma, es un préstamo consolidado donde se recogen todas las deudas de los ferrocarriles que se han acumulado durante esos años hasta 1896 y se establece un solo préstamo consolidado.

Bueno, esto tiene muchas críticas: dicen que esto perjudica muchísimo, otros dicen está bien. En todo caso, lo que no podía pasar era que dejase de pagarse y por eso es que Crespo intenta este empréstito consolidado con el Disconto Gesellschaft. Pero lo interesante es que es un hecho público. Estamos en 1896, seis años después este mismo problema lo va a enfrentar Cipriano Castro y entonces vamos a estar hablando del episodio del bloqueo de 1902, cuyo origen es el de las deudas enormes que tenía Venezuela, contraídas por el esquema contractual convenido con Guzmán Blanco, con las concesionarias con las que habían construido la red ferroviaria venezolana desde aquella época.

Era básicamente el Ferrocarril Caracas-La Guaira, el Ferrocarril Caracas-Valencia y el Ferrocarril Central, que atravesaba toda Caracas y los Valles del Tuy. Bueno, también va a estar sobre la mesa el tema de la Guayana Esequiba e Inglaterra, ya que al final de 1896 tiene lugar un hecho que desató las pasiones nacionales, ya que soldados ingleses se empeñan en llevar los límites hasta el río Yuruari y este intento fue severamente repelido por los soldados venezolanos, que hacen presos a los invasores y luego izan la bandera nacional en el sitio, confiscando la bandera inglesa.

Y este hecho fue considerado como una grave ofensa por Inglaterra, que reclamó airadamente al gobierno venezolano. Y la escalada del conflicto era vertiginosa, una cosa que lleva al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, entonces era Grover Cleveland, a invocar la Doctrina Monroe, América para los americanos. Y el mensaje de Cleveland era claro hacia Inglaterra diciéndoles, en el fondo, no deben seguir intentando apoderarse de territorios en América porque esa es una zona de influencia de los Estados Unidos o de lo contrario se procederá en consecuencia.

La corona inglesa, por su parte, no está satisfecha y a ratos va a parecer que estalla un conflicto armado entre ambas naciones, entre Inglaterra y los Estados Unidos. Pero termina imponiéndose la lógica de la paz dentro de las geopolíticas en esa época y, en esas geopolíticas, los imperios europeos van a comenzar a perder territorio en América por el crecimiento de la importancia de los Estados Unidos.

Y en 1897, un año después, los Estados Unidos e Inglaterra le imponen a Venezuela un arbitraje internacional. Ese tribunal estuvo compuesto por dos norteamericanos, dos ingleses y un ruso. Y dos años después, el 3 de octubre de 1899, fallaron, dieron su veredicto, anunciaron sus fallos y ese fallo despojó a Venezuela de 159 mil 500 kilómetros cuadrados; por su parte, Venezuela obviamente no acepta la sentencia, iba a recurrirla por diversas razones.

Bueno, sobre este tema todo el siglo XX ha transcurrido y parte del siglo XXI, pero tiene un momento importante en este fallo del 3 de octubre de 1899. Bien, entonces, por otra parte, la Constitución de 1893 ordena que las elecciones ocurran en 1897 y se perfeccionen en 1898, porque la Constitución vigente establece un período de cuatro años y se presentan cinco candidatos a las elecciones.

Pedro Arismendi Brito, el general Francisco Tosta García, se presenta el doctor Juan Pablo Rojas Paúl y también el general José Manuel Hernández, popular Mocho Hernández, y el general Ignacio Andrade, que era el candidato de Joaquín Crespo. El Mocho Hernández venía recogiendo muchísimo apoyo popular, con una cantidad de propuestas novedosas para el país, y había despertado un fervor en el pueblo. De modo que era el favorito a todas luces, a todo evento, me sabe poco; por supuesto, no existían las encuestas, pero sí existía el pulso popular.

Y quizás por ello el día de la elección se cometió un fraude. ¿Cuál fue ese fraude? Que fuerzas leales al gobierno de Crespo ocuparon los centros de votación desde la noche anterior, esas fuerzas estaban provistas de armas blancas y palos, con una actitud amenazadora. Y la consecuencia inmediata fue que no pudieron votar los candidatos del Mocho Hernández, mientras sí pudieron votar los de Ignacio Andrade, de modo que la voluntad popular no se expresó y el Mocho Hernández, que se sintió con toda razón, birlado y estafado, se alzó en armas.

Mientras tanto, Crespo organiza la transmisión de mando, hecho que va a ocurrir el 28 de febrero de 1898. Y Crespo entrega el mando a Ignacio Andrade y de inmediato sale a batallar contra el Mocho Hernández en los llanos de Cojedes y allí ocurrió que, escondido entre el ramaje, un francotirador disparó certeramente y cayó Crespo; fue abatido el 16 de abril de 1898. El último caudillo del siglo XIX caía de su caballo.

Bueno, esto va a dejar muy desguarnecido a Ignacio Andrade, quien tenía muy poca fuerza propia, una fuerza tutelar de Joaquín Crespo. Y claro, ya no había manera de que en las elecciones del 97 la gente creyese que Andrade le había ganado al Mocho Hernández; según los escrutinios el gobierno Andrade había obtenido 406 mil 610 votos, mientras el Mocho Hernández obtenía 2.203. Claro, nadie lo creyó, por eso el Mocho Hernández se alzó en armas, se denominó la Revolución de Queipa, una hacienda ubicada en la sierra occidental del estado Carabobo.

Y en medio de esta circunstancia de debilidad, ya que la legitimidad del gobierno de Andrade estaba en duda, sin embargo él asume la presidencia para cumplir un período presidencial de cuatro años de acuerdo con la Constitución Nacional, y pensaba gobernar bajo la égida del general Crespo. Pero Crespo fue abatido en batalla, en campaña, como dijimos, muere en el sitio de La Mata Carmelera ese 16 de abril. A Andrade no le queda otro camino que entregarle al general Ramón Guerra la dirección de la campaña en contra del Mocho Hernández y Guerra vence, derrota y hace prisionero al Mocho Hernández; de modo que esta historia no terminó favorablemente para Hernández.

Y Guerra, con esa victoria, Ramón Guerra se convierte en un referente importante. Un referente importante que Andrade lo va a concebir como una amenaza y también va a terminar alzándose Ramón Guerra en contra de Andrade. Se va a alzar en armas en Calabozo en febrero de 1899 y entonces las fuerzas leales a Andrade finalmente vencen a Guerra después de un mes su alzamiento y parecía entonces que Andrade iba a gobernar en paz.

Finalmente iba a poder gobernar porque ya había derrotado a quien lo estaba amenazando, le estaba discutiendo el mando, que era el general Ramón Guerra. Sin embargo, pues no va a ser exactamente así porque va a alzarse en armas la Revolución Liberal Restauradora, que fue una causa que esgrimió el general Cipriano Castro para iniciar esta revolución el 23 de mayo de 1899. Una de las causas que va a esgrimir Castro va a ser la primera ley sobre inversiones extranjeras, que imperó en Venezuela y que aprobó el Congreso Nacional a instancias de Andrade, y una situación económica muy, muy difícil.

La dependencia de un solo cultivo, el café, que hacía muy vulnerable a la economía venezolana. En la próxima parte del programa seguiremos viendo estas causas que llevaron al alzamiento de Cipriano Castro. Ya regresamos.

Decía en la parte anterior del programa que una cantidad de medidas de Ignacio Andrade en la presidencia de la República le dieron argumentos a Cipriano Castro para alzarse en armas. Entre las medidas está la reforma constitucional, aquella que llevó de nuevo la estructura territorial del Estado a 20 estados. Como estaba pautado en la Constitución de 1864 y que Guzmán Blanco había cambiado en medio a aquellos delirios personalistas.

Recordemos que Guzmán Blanco llegó a establecer un estado con su apellido, el estado Guzmán Blanco, y que buena parte de los estados andinos los reunió como un solo estado, el estado Guzmán. O sea, son verdaderamente delirios en la megalomanía, ¿no? Y bueno, esto realmente tenía sentido: regresar a la Constitución de 1864, que es una constitución federal que establecía 20 estados y que más o menos han sido los estados que tienen vigencia en Venezuela hoy en día, que ha sido como la costumbre, con algunos nombres cambiados por supuesto, pero alrededor de 20 estados desde 1864 se ha incorporado otro, por supuesto.

Los territorios federales se convirtieron en estado, me refiero al Delta Amacuro y Amazonas, y el estado Vargas se convirtió, pasó de ser un departamento del distrito federal al estado Vargas como hoy en día es. De modo que también comentábamos, vemos que la situación económica del país era bastante negativa, muy mala, porque otra vez habían caído los precios del café y Venezuela tenía muy poco diversificada su economía, dependía en un porcentaje muy alto del cultivo del café. Y eso le hacía una economía muy vulnerable: bastaba que cayeran los precios del café para que el país se sacudiera tremendamente, lo mismo que pasó durante todo el siglo XX y parte del siglo XXI con el petróleo.

Las economías monoproductoras, ya sea café o petróleo, son siempre vulnerables; las economías sólidas son la economía diversificada, eso lo sabe cualquier economista en primer año, cualquier manual de economía se lo señala. Y bueno, esas son algunas de las causas, además la fragilidad con la que gobernaba Andrade, porque recordemos que Andrade era un... Un hombre respaldado por el poder de Crespo y Crespo había muerto en campaña, como que Andrade era un gobernante frágil, y esto lo advirtió muy bien Cipriano Castro.

E inicia su revolución liberal restauradora el 23 de mayo de 1899 y se proponía Castro restaurar la legalidad violada por el gobierno. Aunque en verdad es que todo indica que desde hace varios años Castro esperaba la oportunidad para buscar el poder nacional por la vía de las armas. Cipriano Castro se había destacado mucho en su estado natal, como un líder de significación regional, respaldado entusiastamente al gobierno Andueza Palacio, y desde 1892 permanecía en el exilio en Cúcuta y allá se casó con doña Zoila Rosa de Castro.

Zoila Rosa de Castro va a ser conocida en Venezuela como doña Zoila y allá administraba Cipriano Castro una hacienda de su propiedad justo al lado de la hacienda de su compadre Juan Vicente Gómez, quien también estaba en el exilio colombiano por razones políticas. De modo que ambos vieron, tanto Castro como Gómez, la debilidad del gobierno de Andrade, que no lograba consolidar un poder similar al que detentaba su mentor fallecido. Y ellos vieron que era el momento, la coyuntura, su oportunidad.

Y así fue como Cipriano Castro organizó un comando revolucionario integrado por Juan Vicente Gómez, Manuel Antonio Pulido, Emilio Fernández, Régulo Olivares, Rólan Prato y Santiago Briseño Alestarán, quienes estaban todos en el exilio. Y ese comando invade el territorio nacional a partir del 23 de mayo y libra su primera batalla al día siguiente en Tononó, eso está muy cerca de San Cristóbal. Y van a continuar con encontronazos bélicos en los lugares de Las Pilas, El Zumbador, Cordero, Tobar, y ya en Tobar el ejército sobrepasaba a los 1500 soldados.

Y así van avanzando hasta que se acercan al centro del país y vencen en Parapara, en Nirgua y en Tocuyito, el 14 de septiembre de 1899. Entonces ya se hace evidente que el ejército que comanda Cipriano Castro va a llegar a Caracas triunfante. Eso va a ocurrir el 22 de octubre de 1899, después de haber negociado la entrega del poder el día antes con el general Luciano Mendoza, y el 20 de octubre el general Ignacio Andrade es abandonado por sus seguidores y traicionado por algunos de ellos.

Abandona el país por el puerto de La Guaira rumbo a Puerto Rico. De modo que Castro ha entrado al territorio nacional proveniente de Cúcuta, al frente de un contingente que en ese momento en que cruzan la frontera tiene 60 hombres armados y se le fueron sumando por el camino miles de soldados. Bueno, soldado es una palabra quizás exagerada, de hombres en armas. Y además Castro va a contar con el desánimo o la traición de los generales que estaban al servicio del gobierno de Andrade.

De modo que a su arrojo, al arrojo de Castro, se sumó la falta de determinación del contrario, la debilidad del contrario, así como buena estrella o el azar, buena suerte tuvo Cipriano Castro en toda esa aventura y Andrade no decidió defenderse al margen de la Constitución Nacional instaurando una dictadura. Yo creo que no tenía fuerza para eso y esto lo debilitó aún más. Tornándole a Andrade prácticamente imposible retener el poder respetando los cauces constitucionales, que la diatriba era desigual: Castro buscaba al poder por las armas y Andrade intentaba retenerlo apegado a preceptos constitucionales y con una gran debilidad militar.

Años después Ignacio Andrade va a regresar al país, incluso se aviene con Cipriano Castro y desempeña un cargo público menor, que se dedica a sus asuntos personales. Y en medio de la campaña de la Revolución Liberal Restauradora, específicamente el 3 de octubre de 1899 y 17 días antes que el general Ignacio Andrade se viera obligado a abandonar el país sin entregar el poder, recordemos lo que dijimos antes. Se firma en París el laudo arbitral que despoja a Venezuela de parte del territorio de la Guayana Esequiba y que Venezuela no va a aceptar en ninguna de sus partes.

Más bien va a iniciarse entonces en 1899 un largo período histórico en Venezuela que muchos historiadores denominamos la hegemonía militar tachirense, a extenderse entre 1899 y 1945, un largo período de la historia contemporánea de nuestro país. Se inicia con aquella entrada triunfal del general Cipriano Castro y sus tropas a Caracas el 22 de octubre de 1899 y va a concluir con el golpe de Estado civil-militar que derrocó al general Isaías Medina Angarita el 18 de octubre de 1945. Por cierto, una mínima digresión, yo creo que debe decirse civil-militar y no cívico-militar, porque cívico es otra cosa distinta a civil, aquí tienen la palabra, las autoridades de la lengua, los lingüistas.

Yo prefiero utilizar la intervención civil-militar y no cívico-militar, creo que está equivocada. Y esta etapa va a estar asignada por el gobierno militar tachirense, por eso se le denomina la hegemonía militar tachirense. Y todos estos gobiernos deben su elección, básicamente, a la institución nacional que va a consolidarse en este período, que es el ejército.

En estos largos 46 años, además, Venezuela va a padecer la más prolongada dictadura militar que le ha tocado sufrir, la de Juan Vicente Gómez. Y también hay que decirlo, el país va a avanzar hacia formas democráticas de convivencia durante los gobiernos de Eleazar López Contreras e Isaías Medina Angarita. En las últimas partes del programa veremos algunos otros aspectos de este largo período que hemos estado examinando a lo largo de 16 programas, como es la historia política venezolana del siglo XIX.

Intentaremos dar algunas características generales de este período, en el que ya regresamos. Este siglo XIX, de lo que hemos hablado a lo largo de 16 programas en esta serie, se va a iniciar con la crisis del mundo hispánico y, en particular, con los sucesos de Bayona que dan pie a los hechos del 19 de abril de 1810, en Caracas, y los sucesos del 20 de julio, en Bogotá, y todas las capitales de las provincias, las capitanías generales, los virreinatos en América Latina.

Cuando se crea ese vacío de poder, cuando Bonaparte toma el poder en España, se crea una crisis, un vacío de poder en América y se abre la puerta para ese proceso de las juntas defensoras o conservadoras de los derechos de Fernando VII, que finalmente terminan en la creación de unas repúblicas como ocurrió más o menos similarmente en casi toda América. Con algunas variantes importantes, el caso de México, donde en primer lugar no se crea una república sino un imperio, que es el imperio de Iturbide. Y hay matices en relación con esto, lo que sí es común a toda América es que los sucesos de Bayona van a ser el comienzo del proceso de cambios que finalmente, en todos los casos, va a traer como consecuencia la creación de estados modernos, de repúblicas.

Por supuesto, Brasil es un caso aparte porque Brasil va a ser imperio hasta muy avanzado el siglo XIX, Pedro de Braganza, y es una historia muy diferente a la de las antiguas capitanías generales, virreinatos y provincias españolas en América, de Brasil, como se llama aparte del Imperio Portugués. De modo que los sucesos de creación de los estados modernos van a comenzar, grosso modo, a partir del 19 de abril de 1810.

En el caso venezolano se da un punto de inflexión importantísimo con la Constitución de 1811 y el acta de la independencia del 5 de julio de 1811. Y viene un período de guerra prolongado y viene el proyecto de integración gran colombiana de Simón Bolívar, que va a convertir a Venezuela en un departamento de la República de Colombia entre 1819 y 1830, cuando se refunda, se restaura, la República de Venezuela en la ciudad de Valencia, a Casa de las Estrellas, bajo el poder de José Antonio Páez. Y entonces van a transcurrir esos 70 años de 1830 a 1890, que fueron los años que trabajamos en este programa.

En estos 70 años Venezuela va a estar signada por la inestabilidad política y el fenómeno del caudillismo, con unas enormes dificultades para consolidar un estado moderno. Y como todos sabemos, forma parte del Estado moderno el control del territorio. Y el fenómeno del caudillismo era una expresión de un no-control del territorio y signó los cambios de poder en buena parte del siglo XIX.

Muchos de esos cambios se expresaron en nuevos textos constitucionales, en asambleas constituyentes que redactaban nuevas cartas magnas, en ires y venires. Y hay puntos de inflexión de la mayor importancia, a mi juicio, como es la Constitución de 1858, que establece el voto directo, que es un paso importante para el espíritu democrático venezolano. La Constitución de 1864 la considero de la mayor importancia porque establece el federalismo en Venezuela y la forma federal es una forma democrática por excelencia porque se comparte el poder, se respalda el poder local.

Y bueno, también un punto de inflexión importante en toda esta historia van a ser los gobiernos de Antonio Guzmán Blanco, que es un personaje difícil de juzgar porque, por una parte, fue un modernizador sin la menor duda de Venezuela y su Estado. Pero por otro lado fue un autócrata: hubo reformas políticas y económicas modernizadas, pero hubo también reformas que nos regresaban a formas autocráticas, prácticas autoritarias más propias de tiempos anteriores. Y hay un período de transición entre el último gobierno de Guzmán y la llegada de los andinos al poder, que es esa última década del siglo XIX, de 1890 a 1899, donde, en medio de una inestabilidad política, del gobierno que apenas duraba dos años, hasta el último caudillo del siglo XIX, que fue Joaquín Crespo, asumió al poder.

Pero es lamentable que haya terminado en medio de un fraude electoral y que Crespo se haya empeñado en llevar al poder a Ignacio Andrade porque no tenía fuerza para conducir los destinos de la República. Y entonces es cuando se abre esta coyuntura que aprovechan los andinos, los tachirenses fundamentalmente, y van a establecer una larguísima hegemonía en Venezuela hasta 1945. De modo que este siglo XIX es el siglo de los caudillos regionales, es el siglo del crecimiento del café como cultivo nacional que nos lleva a una situación de monoproducción prácticamente; dependíamos enteramente de la exportación de café y del precio del café en los mercados internacionales.

De modo que es un siglo que está por estudiarse, que a los venezolanos por lo general, tengo la impresión de que conocemos poco, y creo que ahí hay una cantidad de matices y circunstancias que explican muchos de los hechos y las coyunturas que vivimos los venezolanos de hoy.

Hasta aquí nuestro programa de hoy y nuestra serie. Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca. Esto es Venezolanos. Un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la dirección técnica Giancarlo Caravaggio. ¡Hasta nuestro próximo encuentro!

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