Siglo XIX Venezolano. Cap 2
Una historia política de la centuria fundamental.
Transcripción
Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio, y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. En la continuación de las series sobre la historia política del siglo XIX venezolano que comenzamos la semana anterior, en el programa precedente estuvimos viendo las consecuencias de los sucesos de Bayona, donde Napoleón Bonaparte puso la corona sobre la cabeza de su hermano José Bonaparte y se creó un vacío en el mundo de habla hispana, en el mundo hispánico general, tanto en la Península Ibérica como en las provincias españolas en América. En España los fieles a Fernando VII han formado la Junta de Sevilla, que es un lugar al que todavía no ha llegado el brazo largo de Bonaparte, y allí está funcionando una junta que pretende gobernar en nombre de Fernando VII.
Y llegan noticias de esa Junta de Sevilla a Caracas, ¿verdad? Entonces los criollos que forman la élite caraqueña forman, a semejanza de la Junta de Sevilla, una junta en Caracas. Pero esto a la autoridad española en Caracas, o a Mosquera y Figueroa, no le parece correcto, como que si los principales, los criollos principales caraqueños, no tuviesen derecho a hacer lo que estaban haciendo los españoles en la península ibérica.
Y entonces deciden enfrentar la creación de la Junta en Caracas y ponen presos a los juntistas, es como se les llama en la historia. ¡Y esto es un dato verdaderamente insólito! Porque los juntistas no eran unos señores de segunda, tercera o cuarta categoría. Eran, entre otros, los nobles caraqueños, los que tenían títulos nobiliarios, los que más fieles al rey de España eran, y sin embargo Mosquera considera que es una decisión inconsulta y decide encarcelarlos. Después de una cantidad de ires y venires judiciales son dejados en libertad los juntistas, eso va a ocurrir el 18 de febrero de 1809.
El tribunal considera que el regente Mosquera ha incurrido un exceso porque evidentemente lo que están proponiendo los juntistas caraqueños no es nada distinto a lo que hacen los juntistas españoles, entonces por qué los de aquí no y los de allá sí. Este fue uno de los hechos que vino a añadirse al malestar del criollo que venía creciendo en los últimos años, un malestar que le señalaba muy claramente la condición de ellos como súbditos del rey de España era menor que la condición de los súbditos en la península ibérica. Algo verdaderamente absurdo e injusto y, visto a la distancia, una torpeza política notable por parte de la corona española, ahora por parte de ese poder supletorio que estaba encabezado desde la Junta de Sevilla. Bueno, esos criollos principales salen escaldados de la experiencia y les hace recordar cómo las reformas borbónicas han venido disminuyendo el estatuto que ellos tenían, y es una prueba de cómo se los considera, como súbditos de segunda categoría en relación con los peninsulares.
Luego hay un cambio en España y se crea la Suprema Junta Central del Gobierno de España e Indias. Esta junta admite que las Indias deben tener una representación ante ella, reconociendo la igualdad a las provincias ultramarinas en relación con las provincias peninsulares, de modo que se corrigió el entuerto anterior, y esta junta exhorta a las provincias a escoger unos diputados para formar unas cortes en España.
Y esto, bueno, es un paso adelante, pero lo que ocurre es que el regente Mosquera se presenta por nombramiento de Vicente Emparan como diputado ante esa Junta Central y los criollos caraqueños se quejan tremendamente, con toda razón. Ya este señor es quien los ha llevado a la cárcel para defender al rey en los sucesos de 1808, en Caracas. De modo que ahí hubo también una situación de tensión importante, y a todas estas hay un cambio en las autoridades provinciales.
Y esta Junta Suprema, actuando en nombre del rey que no está reinando, designa a Vicente de Emparan, que hasta entonces había sido gobernador de la provincia de Cumaná, y lo designan capitán general en Caracas, en sustitución del capitán general Juan de Casas que hablamos en el programa anterior.
Y Emparan comienza a cometer arbitrariedades, no reconoce los alegatos de los criollos caraqueños, que iba creando un clima adverso, un clima de animadversión contra él por parte de los criollos que están reunidos en el cabildo. De modo que si Casas antes y Mosquera se granjearon a pulso la antipatía de los criollos, ahora Emparan venía a ser la guinda de la torta, porque todavía es más adverso el sentimiento de los criollos por el maltrato de Emparan.
Porque está simplemente apretando unas tuercas represivas allí en ese año que estuvo como capitán general designado para la Junta Central de Gobierno de España e Indias. Recordemos que esta junta está gobernando en nombre del rey que está en cautiverio.
Y después pasa que José Bonaparte decide acorralar a esa Junta Central de Gobierno de España e Indias en Sevilla y logra hacerlo, la acorrala. Entonces se tiene que nombrar un organismo supletorio que va a llamarse el Consejo de Regencia. Esto ya está ocurriendo en enero de mil ochocientos diez y, claro, con el Consejo de Regencia la situación cambió porque era un evento que suponía una mayor emergencia y urgencia.
Y no se podían elegir diputados de manera paritaria para formar la junta, sino que era un Consejo de Regencia que estaba prácticamente tomando decisiones en la clandestinidad mientras el bonapartismo le iba pisando los talones. Sin embargo, logran convocar a cortes y se escogen mediante un método de emergencia a unos diputados de las Indias.
En Caracas ya habían pasado dos meses sin noticias de la península y están corriendo los primeros días de abril de 1810. Entonces llegan a Puerto Cabello, el bergantín Palomo, unas novedades de España. ¿Cuáles eran estas novedades? Pues que los franceses han tomado Sevilla, que ha desaparecido la Junta Central y que se ha formado este Consejo de Regencia del que les vengo hablando.
El 18 de abril Emparan publica unos carteles con estas noticias. Y ese mismo día llegan y suben a Caracas desde La Guaira dos enviados del Consejo de Regencia, con el encargo específico de solicitar el reconocimiento al Consejo de Regencia. Esta visita de estos enviados va a precipitar la convocatoria del Cabildo Caraqueño para el día siguiente, el histórico 19 de abril de 1810.
Es entonces cuando el vicepresidente del cabildo, Martín Tovar Ponte, y Nicolás de Sola también, que era uno de los cabildantes, le ponen mucho interés en que se convoque el cabildo de inmediato. De modo que los días anteriores hubo muchas reuniones en Caracas, la élite criolla ventilando toda esta situación que estaba ocurriendo, y las molestias de los criollos eran muy grandes y había unanimidad en relación a no reconocer el Consejo de Regencia, ya que se había formado sin atender la representación de las provincias americanas por aquella excusa de la urgencia y no tenía el fundamento que había tenido la Junta Central de Sevilla. Recordemos que esta junta sí reconoce la igualdad jurídica de las provincias de España y las de América.
Y los criollos no estaban entonces dispuestos a aceptar las designaciones y las decisiones del Consejo de Regencia, que así es como el jueves santo tiene lugar los hechos históricos del 19 de abril de 1810. El cabildo se reúne y Emparan, el capitán general, es conminado a asistir. El llamado a cabildo lo hace Francisco Salias a las puertas de la iglesia y obliga a Emparan a regresar al cabildo.
Y también está el episodio anecdótico, según el cual el presbítero José Cortés de Madariaga, mientras Emparan le pregunta al pueblo desde el balcón si quieren ser mandados por él, Madariaga, con el dedo detrás de Emparan, señala que no. Esta es la anécdota y es como se enseña a los niños en la escuela primaria, de esta manera anecdótica, un proceso tan complejo que seguiremos viendo en la próxima parte del programa con todavía mayor detalle. Estamos en el balcón con Emparan. Decíamos en la parte anterior del programa que estábamos en el balcón con el capitán general Vicente de Emparan y José Cortés de Madariaga, el cura chileno que fue tan importante en todo este proceso.
Lo que estaba en juego era lo siguiente: el cabildo no quería reconocer al Consejo de Regencia y quería él mismo asumir el poder político. Y eso fue lo que terminó ocurriendo. Las autoridades nombradas primero por la Junta Suprema, que respondían ahora a las órdenes del Consejo de Regencia, fueron obligadas a renunciar y se les torció el brazo en el ayuntamiento, en el cabildo. Tuvieron sus casas por prisión y dos días después, el 21 de abril, fueron escoltados hasta el puerto de La Guaira y desde allí zarparon.
Emparan tomó rumbo a Filadelfia y los otros dos que había enviado el Consejo de Regencia también se fueron. El Ayuntamiento de Caracas redacta un acta. La firma del 19 de abril de 1810 la redactaba el doctor Juan Germán Roscio y el cabildo de Caracas asume el gobierno de los territorios provinciales que componían la Capitanía General. Este fue el primer gobierno constituido por voluntad expresa de los cabildantes caraqueños y en el acta se explican los motivos, todos originados a partir de la falta de Fernando VII. Fíjense lo que dice el acta, escuchen.
"Erigir en el seno mismo de estos países un sistema de gobierno que supla las denunciadas faltas, ejerciendo los derechos de la soberanía que por el mismo hecho ha recaído en el pueblo, conforme a los mismos principios de la sabia Constitución Primitiva de España y a las máximas que ha enseñado y publicado en innumerables papeles la Junta Suprema extinguida". ¿Qué quiere decir esto? Que si los súbditos entregaron su soberanía al rey Fernando VII y ahora hay un rey que no es él, el caso de José Bonaparte, esa soberanía regresa al pueblo, y donde está representado el pueblo, ¿en qué organismo colegiado está?
En el cabildo. Entonces la soberanía ha vuelto al cabildo. El acta la firman incluso los funcionarios destituidos, vamos a decirlo así, Emparan y Vicente Basadre, que era el intendente, y algunos días después, específicamente el 27 de abril, se redacta otra acta de gran importancia porque allí se establece el nuevo gobierno como tal una semana después. Y esa acta se encabeza de la siguiente manera: "La Suprema Junta que gobierna estas provincias de Venezuela en el real nombre del señor don Fernando VII".
Queda establecido entonces que esa junta la componen 23 personas con voz y voto, y en ella se designan a los encargados de las tareas del gobierno. El presidente de esa junta va a ser José de las Llamosas, el vicepresidente va a ser Martín Tovar Ponte y el secretario de Estado va a ser nada menos que Juan Germán Roscio. Y esta junta hace también una alocución a los habitantes de Venezuela, está fechada el 20 de abril. Esto también lo redactó Roscio, dice en un párrafo esta alocución: "Con este objeto, instruida del mal estado y la guerra en España por los últimos buques españoles llegados a nuestras costas, deliberó constituir una soberanía provisional en esta capital para ella y los demás pueblos de esta provincia que se le unan con su acostumbrada fidelidad al señor don Fernando VII".
Bueno, como vemos la línea argumental señalaba que se había jurado fidelidad al rey de España, Fernando VII, y que habiendo sido sustituido por José Bonaparte sin su consentimiento, la fidelidad se mantenía hacia Fernando VII y la soberanía regresaba al cabildo, órgano de representación que le había entregado en manos del rey. Y, por supuesto, no se reconocía la autoridad del Consejo de Regencia. Por su parte el Consejo de Regencia, desconociendo los hechos del 19 de abril por razones de tiempo y distancia, nombra un nuevo capitán general en sustitución de Emparan.
Eso lo hace el 29 de abril. ¿Quién es ese nuevo capitán general? Fernando Millares, que estaba de gobernador en Maracaibo, se desplaza hacia Coro. Entonces el Consejo de Regencia organiza con este gobernador de la provincia y con José Ceballos una campaña para conservar los territorios sumando. Lo que tenía sumado el Consejo de Regencia era Maracaibo y Coro. El marqués del Toro, general en jefe del ejército a las órdenes de la Junta, pues avanza hacia Coro y Maracaibo con el objeto de incorporar por las fuerzas estas provincias a la voluntad de la Junta, de la Junta Suprema Caraqueña.
Hay varios enfrentamientos armados y Francisco Rodríguez del Toro, el marqués, pierde. Tiene que replegarse, regresa a Caracas. Había una superioridad numérica y profesional por parte de Ceballos y de Millares, pero estos hombres a las órdenes del Consejo de Regencia no avanzan sobre Caracas sino que se atrincheran en Coro y Maracaibo. Y bueno, después cuando llegue Domingo de Monteverde en marzo de 1812 se le sumarán, pero estamos todavía lejos de que eso ocurra porque esta es escaramuza guerrera entre el marqués del Toro y el ejército fiel a la Junta, y el ejército de Ceballos y Millares va a ocurrir entre octubre y diciembre de 1810.
Fue la primera contienda bélica de las muchas que van a ver en Venezuela desde 1810 y hasta 1823, cuando tiene lugar la última batalla que ocurrió en Venezuela, que es la Batalla Naval del Lago de Maracaibo. No es la Batalla de Carabobo como se ha dicho muchísimas veces y no es cierto... La batalla de Carabobo es la última batalla en la que participó Bolívar, pero la última batalla que ocurrió en Venezuela es la Batalla Naval del Lago de Maracaibo. Entonces, bueno, esta es la situación y viene ahora otro problema, un problema muy interesante.
Esta es una decisión del cabildo caraqueño: ¿qué piensan los otros cabildos? Y por eso el 11 de junio de 1810 la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII publica un reglamento para las elecciones de diputados. ¿Quién redacta este reglamento? ¿Quién es el fundador del... bueno, prácticamente el sistema electoral venezolano? Es decir, el primero que redactó un estatuto electoral es Juan Germán Roscio.
Y bueno, se acoge el sistema común de la época que es el censitario, es decir, van a votar solo los hombres mayores de 21 años que sepan leer e escribir y que sean propietarios. Y esas elecciones en la provincia o las provincias van a tener lugar entre agosto de 1810 y enero de 1811. Y finalmente se compone ese Congreso que se va a instalar en Caracas el 2 de marzo de 1811. ¿Cómo estaba constituido?
En la provincia de Caracas se eligieron 24 diputados, en la de Barinas 9. En la de Cumaná 4, en Barcelona 3, Mérida 2, Trujillo 1, Margarita 1, total 44 diputados. Fíjense que no está ni Coro ni Maracaibo ni Angostura porque no eran territorios en posesión del gobierno de la Junta, de modo que no tuvieron representación porque estaban en manos de los realistas y fieles al Consejo de Regencia.
Y aquel primer Congreso Nacional que hubo en Venezuela lo presidió Juan Antonio Rodríguez Domínguez, su vicepresidente fue Mariano de Lacoba y su secretario Miguel José Sanz, que a los días va a ser sustituido por Francisco Isnardi. Y el 5 de marzo de 1811 el Congreso pasa a designar un poder ejecutivo triunviral, un triunvirato. Es decir, que al Poder Ejecutivo lo ejercían tres personas. Se escogieron para gobernar, todavía no se ha creado la República de Venezuela. Es un gobierno que va a sustituir al gobierno de las Llamosas y de Martín Tovar.
Ese gobierno lo van a presidir los triunviros Cristóbal Mendoza, Juan Escalona y Baltazar Padrón. Antes de continuar, que ya nos estamos acercando a la Declaración de la Independencia, tenemos que recordar algo que juzgo de la mayor importancia. Aquel primer gobierno formado a partir del 19 de abril de 1810 designa unos embajadores que van a tres lugares del mundo a explicar la nueva situación que hay aquí. Es una situación compleja a explicar porque ellos van a referir lo siguiente.
Y son los embajadores de la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, y van a explicarle eso a la corona británica. Los jóvenes Andrés Bello, Luis López Méndez y Simón Bolívar, y llegan a Londres y se alojan en la casa de Francisco de Miranda, en la Grafton Way, y ellos están llegando a Londres a mediados de julio de 1810. La otra embajada que se envía es a los Estados Unidos y allá va el hermano mayor de Simón Bolívar, que se llama Juan Vicente. Y cuando está de regreso a Venezuela, naufraga, fallece Juan Vicente Bolívar muy cerca de las islas Bermudas.
La otra embajada es la de José Cortés de Madariaga, que va a Bogotá para vincularse al parlamento con Jorge Tadeo Lozano. En la próxima parte del programa continuamos con estas explicaciones antes de llegar a la Declaración de la Independencia, el 5 de julio de 1811, cuando se forma la República de Venezuela. Ya regresamos.
En la parte anterior del programa decíamos que se habían alojado en casa de Francisco de Miranda, en Londres, Andrés Bello, Luis López Méndez y Simón Bolívar Palacios. Y tanto Bello como López Méndez se quedan en Londres muchos años y Bolívar regresa muy pronto a Caracas, y lo mismo hace Miranda, porque han entendido la oportunidad que se está presentando en Venezuela de cambiar la situación. Y Miranda le da tiempo incluso de presentarse como diputado y sale electo, y va a formar parte de este congreso del que estamos hablando.
Y cuando el Congreso comienza a funcionar en marzo de 1811 también se crea en paralelo la sociedad patriótica, donde van a estar hablando, dando discursos, arengas tanto el propio Miranda como los seguidores de Miranda, que era como se les llamaban específicamente, se les llamaba los Hombres de Miranda. Y allí van a estar uno de los que tiene el verbo más encendido es el joven Simón Bolívar, que pronuncia un discurso histórico en junio de 1811 ya faltando muy pocos días para que se constituya la República. ¿Cuál era el debate? Si continuaba el gobierno siendo el gobierno de la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII o si ese Congreso pasaba a fundar una república absolutamente autónoma.
Y es entonces cuando Bolívar dice lo siguiente: "Se discute en el Congreso Nacional lo que debiera estar decidido. ¿Y qué dicen? Que debemos comenzar por una confederación, como si todos no estuviésemos confederados contra la tiranía extranjera. ¡Que debemos atender a los resultados de la política de España! ¿Qué nos importa que España venda a Bonaparte sus esclavos o que los conserve si estamos resueltos a hacer libres? Esas dudas son tristes efectos de las antiguas cadenas, que los grandes proyectos deben prepararse en calma; trescientos años de calma no bastan. La Junta Patriótica respeta como debe ser al Congreso de la nación, pero el Congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces y de todos los intereses revolucionarios. Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad sudamericana, vacilar es perdernos".
Bien, un discurso extraordinario, en los primeros grandes discursos de Bolívar, y como sabemos la tensión entre el Congreso Constituyente y la sociedad patriótica pues fue creciendo. En esa sociedad patriótica estaba no solo Bolívar, sino los jóvenes José Félix Ribas, Carlos Soublette, Miguel Peña, Francisco Javier Llanes, José Ángel Álamo, entre otros. Y finalmente la tesis de la ruptura total con España prevaleció sobre la tesis de preservar la junta, que naturalmente se fue desvaneciendo en razón del peso argumental de la otra tesis. Ese proceso duró un año y dos meses, del 19 de abril de 1810 al 5 de julio de 1811.
Y entonces las autoridades criollas pasaron a ser defensoras de los derechos usurpados a un rey a la negación del mismo rey, es decir, pasamos de la monarquía a la República, y los factores catalizadores de este proceso estuvieron reunidos en la Junta Patriótica y muchos de ellos también en el Congreso Constituyente. De modo que han pasado, han ocurrido muchos hechos en lo que llevamos del programa entre el programa anterior y este. Fíjense, en el programa anterior estuvimos hablando de la creación de la Capitanía General de Venezuela en 1777, de la Intendencia en 1776.
De la creación de la Real Audiencia en 1786. De la creación del Real Consulado en 1793, y con estas instituciones puede decirse que Venezuela va a alcanzar una suerte de mayoría de edad. Esto ocurre en la etapa menguante de la compañía guipuzcoana que termina por fallecer, en 1784. Y en ese período también se van a presentar los sucesos de la Serranía de Coro con José Leonardo Chirino a la cabeza, la conspiración de Gual y España que referimos en el programa anterior.
Unos nortes doctrinarios republicanos muy claros también van a ocurrir, los intentos mirandinos que revisamos en el programa anterior, los de 1806. Y finalmente la crisis planteada en España por la ocupación de los ejércitos napoleónicos de la Península Ibérica y eso va a dar pie al 19 de abril de 1810 y el regreso de la soberanía que había sido entregada a Fernando VII a manos del cabildo. Y como consecuencia de esto, se convoca esa primera elección de diputados que hay en Venezuela para formar un Congreso que deviene en un Congreso Constituyente, y se declara la independencia de España y la fundación de la República de Venezuela. No es poco lo que ha ocurrido, ¿no?
No es poco. Bueno, y las consecuencias de la decisión civil de constituirse en república pues van a ser muy pronto consecuencias guerreras entre 1811 y 1823. Trece años Venezuela batallará en el campo de las armas su libertad. Y entonces va a pasar a ser el personaje central Simón Bolívar, que no lo fue en estos episodios que hemos relatado.
El precursor de todo esto, Francisco de Miranda, va a salir de escena en 1812, como veremos en su momento, y va a fallecer en la cárcel en el arsenal de La Carraca en 1816. Entonces el coronel Bolívar se irá a erigir en el Libertador de Occidente, mientras Santiago Mariño será el Libertador del Oriente y el general José Antonio Páez va a ser un factor determinante en el poder en el Departamento de Venezuela una vez que se cree la República de Colombia. La denominación Gran Colombia, como todos ustedes saben, nunca existió. Se llamó la República de Colombia; esa denominación Gran Colombia se la usa, los historiadores tanto colombianos como venezolanos, para diferenciar ese período que va entre 1819 y 1830, diferenciarlo de la Colombia actual.
Veamos ahora quién es este personaje central de todos estos hechos, que es Juan Germán Roscio. Primero era hijo de un milanés, Cristóbal Roscio, que primero había vivido en España y luego se había trasladado a Venezuela, a San José de Tiznados, hoy en día estado Guárico. Y ahí se dedicó a la cría del ganado vacuno y allí nació Juan Germán el 27 de mayo en 1763. Su madre era Paula María Nieves, una indígena al igual que su abuela y sus otros ascendientes.
Todo este cuadro familiar hacía muy poco probable que el futuro doctor Roscio estudiara en la Universidad de Caracas porque no tenía limpieza de sangre. Sin embargo, la hija del conde de San Javier, María de Luz Pacheco, respondió por él como si fuera blanco y pudo estudiar primaria y bachillerato. Y luego se doctoró en derecho canónico y en derecho civil. Después va a tener problemas para ejercer porque el Colegio de Abogados de Caracas no se lo permitía, porque no tenía certificado de limpieza de sangre.
Y él mismo va a iniciar un proceso, un juicio en la Real Audiencia que va a durar nueve años y la Real Audiencia finalmente sentencia a su favor. En mil ochocientos cinco, este es Juan Germán Roscio el hombre, uno de los protagonistas principales de todos estos hechos. El secretario de Gobierno, de la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII, el diputado del pueblo en ese cabildo, luego diputado electo al Congreso Constituyente y el redactor del Acta de la Independencia el 5 de julio de 1811 como veremos en este y otros programas, uno de los personajes centrales de nuestra historia lamentablemente muy poco conocido.
Y llegamos entonces al tema del acta de la independencia. Lo primero que nos debemos preguntar es si es una constitución, en puridad de criterios no es una constitución el acta, pero siendo tan importante este documento, algunos constitucionalistas consideran que su importancia fundacional parangona el acta con una constitución. Nosotros no vamos a entrar en esa disquisición. Lo que sí vamos a señalar es que fue redactada por Juan Germán Roscio y por Francisco Isnardi y fue aprobada por los diputados electos de siete provincias.
Entre ellos destacan Juan Germán Roscio, Francisco Javier de Ustáriz, Luis Ignacio Mendoza, Fernando de Peñalver, Felipe Fermín Paúl, el marqués del Toro, Francisco Javier Yanes, Martín Tovar Ponte, José Ángel Álamo, Lino de Clemente, Francisco Javier de Maíz y Francisco de Miranda, entre los más destacados de los firmantes del Acta de la Independencia, que es un hecho exclusivamente civil. Y fíjense que en la lista de estos destacadísimos venezolanos que he mencionado el único que tiene gran experiencia en las artes militares es Francisco de Miranda. Bien.
En la próxima parte del programa continuamos con estos elementos del Acta de la Independencia, que da lugar a la fundación de la República de Venezuela. Ya regresamos. Decíamos en la parte anterior del programa que ahora veremos algunos aspectos del acta.
Recordemos que al Acto de Independencia de Venezuela le siguen los de Colombia en 1813, en este caso de Nueva Granada que era como se llamaba, México 1813, también Argentina 1816, Chile 1818 y allí después del acta, después una minuciosa explicación acerca de la posición de las provincias, de la futura Venezuela en relación con los sucesos de Bayona, Roscio justifica el paso que se va a dar y expresa lo siguiente.
"Nosotros los representantes de las Provincias Unidas de Venezuela poniendo por testigo al ser supremo de la justicia del nuestro proceder y de la rectitud de nuestras intenciones. Implorando sus divinos y celestiales auxilios ratificándole en el momento en que nacemos a la dignidad que su Providencia nos restituye el deseo de vivir y morir libres, creyendo y defendiendo la Santa Católica y Apostólica religión de Jesucristo como el primero de nuestros deberes".
Recordemos que Roscio era católico, prácticamente un teólogo, por eso este sesgo teocrático en el acta de independencia de Venezuela, esta invocación a la religión católica, en puridad de criterios, esto digamos no se compadece con precisión del espíritu republicano, porque el espíritu republicano es lo que quiere decir una res pública. Es un lugar donde cabemos todos, y cuando somos todos, quiere decir que cabemos los que pensamos de una manera y los de otra. Y los que creemos en unos dioses y en otros dioses.
Pero claro, pedirle esto a Roscio era mucho y por eso él, como prácticamente un teólogo, la religión católica pues coloca a Dios en el acta, bueno, dando fe de su, valga la redundancia, fe cristiana. Y sigue diciendo lo siguiente: "Declaramos solemnemente al mundo que sus Provincias Unidas son y deben ser de hoy más de hecho y derecho estados libres, soberanos e independientes y que están absueltos de toda sumisión y dependencia a la corona de España, o los que se dicen o dijeren sus apoderados o representantes. Y como tal Estado libre e independiente tiene pleno poder para darse las formas del gobierno conforme a la voluntad general de sus pueblos".
Fíjense aquí hay un detalle importante, él dice: "o los que se dicen o dijeren su apoderado o representante". ¿Por qué? Porque estamos en 1811, cuando regresa a colocarse la corona en la cabeza Fernando VII en 1814, entonces hay alguien que está actuando en su nombre y es el Consejo de Regencia o los realistas simplemente, que en nombre del rey que está en cautiverio trabajan para él. Entonces, por eso la mención de Roscio de la corona de España o quienes lo representen, pues.
Bien, y ese mismo Congreso Constituyente le va a encargar a Roscio una explicación todavía más detallada de lo dicho en el acta. Ese texto está fechado el 30 de julio de 1811 y tiene un título muy largo que voy a leerles, no le voy a leer el texto obviamente, pero sí el título. Dice: "Manifiesto que hace al mundo la confederación de Venezuela en la América Meridional de las razones en que se ha fundado su absoluta independencia de España y de cualquiera otra dominación extranjera, formados y mandados a publicar por acuerdo del Congreso general de sus provincias unidas".
Esto es interesante porque ya el germen federal está allí, sus provincias unidas, y fíjense que la encabezada anterior era ese "nosotros los representantes de las provincias unidas a Venezuela". Ya había un germen federal muy interesante, era una confederación que se estaba creando y esto lo tenía muy claro Juan Germán Roscio, de modo que, bueno, también en estos escritos distingue claramente el estilo de escritura de Roscio, ese estilo inconfundible rosciano. El acta de la independencia va a ser refrendada por el triunvirato que viene ejerciendo el Poder Ejecutivo desde hace un tiempo, desde que se constituyó el Congreso Constituyente en marzo y... En este sentido, el primer presidente que tuvo la República de Venezuela fue Cristóbal Mendoza.
Que era triunviro junto con Juan Escalona y Baltazar Padrón, pero en rotación del triunvirato le tocaba a Mendoza ser el primer presidente que tuvo la República. Y en el colofón del acta del 5 de julio se lee lo siguiente. "Palacio Federal de Caracas, 8 de julio de 1811. Claro, el acto es del cinco pero la ratificación tres días después. La Confederación de Venezuela. El Poder Ejecutivo ordena que el actual antecedente sea publicado, ejecutado y autorizado con el sello del Estado y Confederación. Cristóbal Mendoza, presidente en turno. Juan Escalona, Baltazar Padrón. Miguel José Sanz, secretario de Estado. Carlos Machado, canciller mayor y José Tomás Santana, secretario de decretos".
Bien, esta es pues el acta del 5 de julio de 1811. Hasta aquí todos los hechos en la creación de la República de Venezuela son civiles, tejidos por eminentes abogados como fueron Juan Germán Roscio y Cristóbal Mendoza, Miguel José Sanz. Y el tema militar va a comenzar luego. Ese tema lo veremos en nuestro próximo programa.
Hasta aquí nos trajo el río hoy, habla para ustedes Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho. Y en la dirección técnica, Giancarlo Caraballo. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter arroba rafaelarraiz. Ha sido un gusto hablar por ustedes en este segundo programa de la serie sobre el siglo diecinueve.