Serie Siglo XX
9 de febrero de 2022

Serie Siglo XX. Cap 4.

Siglo XX. Cap 4.

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Rafael Arráiz Lucca. Venezolanos. En el programa anterior quedamos en el gobierno que inicia la Junta Revolucionaria de Gobierno presidida por Rómulo Betancourt, y veníamos hablando de los decretos de ese gobierno instaurado a partir del 18 de octubre de 1945. Por ejemplo, en el decreto número 64 se crea el Jurado de Responsabilidad Civil y Administrativa.

Este jurado, este tribunal, tuvo la tarea de juzgar, valga la redundancia, los casos sustanciados en contra de funcionarios de los gobiernos anteriores. Con este tribunal se implementó una persecución política en contra de altos funcionarios de los gobiernos de Medina, de López y de Gómez, y a muchos de ellos les fueron congeladas las cuentas bancarias y les fueron confiscadas sus casas mientras estos personajes sobrevivían en el exilio. Este capítulo de la llamada revolución de octubre es visto con razón como una expresión retaliativa y formó parte de las justificaciones históricas que la propia junta quiso darle a su carácter revolucionario.

Dicho de otro modo, una de las causas principales que justificaban el golpe civil-militar fue la de sustituir a un conjunto de gobiernos corruptos. Esa era una de las líneas argumentales, de modo que perseguir judicialmente a quienes habían detentado esos gobiernos y habían incurrido en esas prácticas era, dentro de esta línea argumental, lo más lógico. Sin embargo, años después muchos integrantes se arrepintieron de estos excesos, sobre todo de los que se cometieron en contra de personas de probada honorabilidad, porque en la dictadura de Gómez y en los gobiernos de López y Medina hubo gente honrada y honesta.

De modo que aquí se aplica el viejísimo refrán de que pagaron justos por pecadores, en muchos casos. Este gobierno, entre los primeros decretos, va a legislar en torno a dos temas que le eran fundamentales: la educación y el movimiento sindical, porque eso forma parte del proyecto modernizador de Acción Democrática. En cuanto a lo primero, era evidente que se buscaba una democratización y masificación de la educación.

Y en cuanto a lo segundo, pues nada más elocuente que el nombramiento de Raúl Leoni como ministro del Trabajo. Raúl Leoni tiene la tarea de constituir desde su despacho centenares de sindicatos, trece federaciones sindicales, a lo largo de estos tres años en los que Acción Democrática ejerció el poder. De modo que estas dos áreas, educación y trabajo, junto con el área de petróleo e industria fueron las más sensibles al nuevo proyecto político que se instrumentaba.

Proyecto que le asignaba unas tareas al Estado, que se profundizaban porque el Estado asume tareas que antes no tenía; realmente lo hace con el gobierno de López Contreras y también se intensifica esto. Y como los gobiernos de Betancourt y Gallegos, continúa intensificándose el papel del Estado en diversas áreas de la vida nacional. Hablábamos también en nuestro programa anterior que uno de los proyectos centrales de este gobierno era la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, y el 28 de marzo de 1946 fue publicado en Gaceta Oficial el Estatuto Electoral para la elección de los representantes resultantes a la Asamblea Nacional Constituyente.

Las elecciones tuvieron lugar el 27 de octubre de 1946 y estas fueron las primeras elecciones en Venezuela que tuvieron carácter universal. En otras palabras, las primeras elecciones en que en nuestra historia votaron las mujeres. El resultado fue el siguiente: Acción Democrática obtuvo el 78,43% de los votos, COPEI 13,22%, URD 4,22%, y el Partido Comunista Venezolano 3,62%.

De modo que así como AD se había constituido en 1941 y el Partido Comunista fue legalizado por Medina Angarita en 1945, COPEI y URD eran agrupaciones más recientes. Recordemos que COPEI significa Comité de Organización Política Electoral Independiente. Se creó el 13 de enero de 1946; allí se agrupaban a quienes habían cerrado filas antes en la Unión Nacional Estudiantil, eran estudiantes de los colegios católicos en Venezuela, entonces encabezados por su líder, Rafael Caldera, durante muchísimas décadas.

URD, que significa Unión Republicana Democrática, se fundó el 17 de febrero de 1946; la fundan Isaac Pardo y Elías Toro, pero muy pronto hay un cambio en la conducción del partido y pasa a dirigirlo Jóvito Villalba, que era político de gran trascendencia. Un tribuno, hombre dominador del verbo, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Central de Venezuela. Y estos fueron entonces los partidos concurrentes con la convocatoria de elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente que se instala el 17 de diciembre de 1946.

Allí, Andrés Eloy Blanco es el gran poeta y abogado electo presidente de la asamblea, y una vez en funciones la asamblea procedió a ratificar a la Junta Revolucionaria de Gobierno y empezó sus tareas para redactar la nueva Constitución, que iba a ser la Carta Magna para el desenvolvimiento de la vida nacional. Para tal fin la Asamblea designó una comisión redactora de la nueva carta constitucional. Esa nueva comisión estuvo integrada por los siguientes: Gustavo Machado, que era el líder fundamental del Partido Comunista Venezolano; Juan Bautista Fuenmayor, que también era comunista; Lorenzo Fernández del Partido COPEI; Panchita Subletzaluso y Mercedes Carvajal de Arocha, y Luis Augusto Dubuc, que militaba en las filas de Acción Democrática.

Panchita Subletzaluso no recuerdo con exactitud en qué partido militaba y Mercedes Carvajal de Arocha tampoco, pero de acuerdo con la composición sospecho que pudo ser de URD. Esa comisión comienza a trabajar el 30 de enero de 1947, presentan un proyecto constitucional y la carta magna se sanciona, se aprueba el 5 de julio de este año de 1947, y entonces queda derogada la Constitución de 1936, que a su vez había sido levemente modificada por Medina Angarita en 1945. Los debates para la redacción de la nueva Constitución duraron seis meses y eso fue un acontecimiento importante en Venezuela porque se transmitieron por radio.

Era la primera vez en nuestra historia que la gente podía seguir desde su casa los debates parlamentarios, las voces de los grandes parlamentarios que estaban allí discutiendo. Eso fue un gran acontecimiento público venezolano porque se sentaban a escuchar las intervenciones de Rafael Caldera, de Jóvito Villalba y Luis Lander, por supuesto de Andrés Eloy Blanco, de Gustavo Machado, de todos los que integraban la Asamblea Nacional Constituyente. Finalmente se aprueba y esta Constitución consagra el principio político que venía desarrollándose: la mayor actuación del Estado en los asuntos públicos.

En el fondo la Carta Magna le atribuyó mayores responsabilidades al Estado en su tarea de constructor de lo que se conoció entonces como un Estado de bienestar. A su vez la Constitución consagró las elecciones universales, directas y secretas; eliminó las elecciones indirectas para todo cargo de elección popular. Esto fue un acontecimiento importantísimo porque fue un avance extraordinario en la democracia, incorporó a la mujer a la vida política en igualdad de condiciones, mantuvo el período presidencial de cinco años sin reelección, el quinquenio sin reelección inmediata, y luego volveremos a cómo sobre la base del nuevo cuerpo constitucional se va a convocar a elecciones presidenciales y parlamentarias. En la próxima parte del programa veremos otro de los hechos, las creaciones importantes en el gobierno de Betancourt cuando funda la Corporación Venezolana de Fomento.

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Ustedes escuchan Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural. Les decía que la búsqueda de mayores posibilidades del desarrollo económico para Venezuela fue un norte en la junta desde el comienzo de su mandato. Recordemos que en diciembre de 1945 se firmó el llamado Decreto del 50-50, que en otras palabras gravaba a las compañías petroleras logrando que por su actividad durante ese año pagaran una mayor cantidad de impuestos sobre la renta, y el espíritu de este decreto se mantuvo y el Estado buscó gravar cada vez más a las empresas.

El 29 de mayo de 1946 se crea la Corporación Venezolana del Fomento, que venía a sustituir a la Junta de Fomento de la Producción Nacional, que había sido creada por Medina Angarita en 1944. La CVF vino a instrumentar en Venezuela lo que después la CEPAL, la Comisión Económica para América Latina de la Organización de las Naciones Unidas, denominó industrialización por sustitución de importaciones. En otras palabras, Venezuela requería diversificar su economía y ya para entonces era mayoritariamente petrolera, y para hacerlo la CVF establecería los mecanismos de otorgamiento de créditos a empresarios privados que quisieran desarrollar la agricultura, la cría, la industria y la minería en el país, mientras el Estado se reservaba la promoción de empresas de utilidad pública cuyo volumen o características no fueran posibles o atractivas para el inversionista particular.

Esta política de industrialización por sustitución de importaciones estuvo vigente en Venezuela, con distintos grados de intensidad, hasta 1989, cuando todo el esquema arancelario y de subsidios protector de la industria nacional se levantó en aras del libre mercado. Hay que señalar que Venezuela creó la CVF antes de que la CEPAL diseñara esto para América Latina; lo diseñó el economista argentino Raúl Prebisch para la CEPAL. En pocas palabras, este era un modelo de desarrollo que funcionaba de qué manera: el Estado, en el caso venezolano a través de la CVF y del Banco Industrial de Venezuela, otorgaba créditos a los empresarios privados para que desarrollaran parques industriales, industrias y en Venezuela se produjeran los bienes que estaban hasta ese momento siendo importados.

Entonces es un programa de industrialización del país a través de un sistema crediticio; el Estado, con renta petrolera, recurre a recursos. La CVF, a través de sus mecanismos y análisis de crédito de viabilidad y factibilidad en los proyectos que se presentaron, otorgaba créditos para que los empresarios privados desarrollaran industrias en Venezuela. Eso no ocurrió solo en Venezuela, ese es un proyecto continental: ocurrió en toda América Latina, desde México hasta la Patagonia, se asumió ese proyecto de industrialización.

Y en casi toda América Latina tuvo vigencia más o menos hasta 1989, 1990 y 1991, cuando todo el continente abrió sus puertas al comercio internacional y se pasó a otro modelo de desarrollo económico. Entonces, es justicia recordar que quien instaura en Venezuela este sistema, incluso antes la CEPAL de la Organización de las Naciones Unidas, es el gobierno de Betancourt cuando funda la Corporación Venezolana de Fomento. Vemos también entonces las elecciones que van a ocurrir en 1947.

Los comicios tuvieron lugar el 14 de diciembre de 1947 y resultó electo el maestro Rómulo Gallegos, candidato de Acción Democrática; obtuvo el 74,47% de los votos. En segundo lugar llegó Rafael Caldera con 22,40% de los votos y en tercer lugar Gustavo Machado con 3,2% de los sufragios. Era la primera vez en toda nuestra historia republicana que tenían lugar unas elecciones universales para elegir al presidente de la República.

Les recuerdo, no fueron las primeras elecciones directas: habían tenido lugar en abril de 1860, cuando los venezolanos elegimos a Manuel Felipe de Tovar como presidente de la República. Ahora, con la elección de Gallegos, el maestro de muchos integrantes de la generación del 28, los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno cumplían el decreto que ellos mismos habían redactado y que les impedía presentarse como candidatos en esa contienda. En el mismo acto en que se elige a Gallegos se eligieron diputados y senadores del Congreso Nacional, porque ya la Asamblea Nacional Constituyente terminaba su tarea fundacional de redacción de la Constitución nacional y pasaba a elegirse otro poder legislativo.

Y también en ese momento se eligieron concejales y diputados de las Asambleas Legislativas de los estados. Por primera vez en muchos años el presidente de la República gozaba de una legitimidad total. Lo había elegido el apoyo mayoritario del pueblo venezolano. Les recuerdo: 74,47% de los votos; ningún otro presidente venezolano ha sido electo con mayor respaldo en elecciones democráticas porque en el siglo XIX, en elecciones muy imperfectas, probablemente alguno se eligió con un mayor porcentaje, pero en elecciones democráticas esta es la cifra más alta que ha alcanzado algún candidato alguna vez.

Bien, viene la toma de posesión de la Presidencia de la República por parte de Rómulo Gallegos, eso ocurre el 15 de febrero de 1948. Entonces tiene lugar un acontecimiento cultural de gran importancia: el escritor Juan Liscano organiza en el Nuevo Circo de Caracas, para celebrar la asunción a la presidencia de Gallegos, un festival folclórico que logró reunir diversas agrupaciones musicales del país. Por primera vez en su historia, las expresiones culturales vinculadas con las distintas regiones de la geografía nacional se dieron cita en un solo lugar.

Esto trajo como consecuencia que cultores de distintos instrumentos que jamás se habían visto ni escuchado coincidieran en un mismo tiempo y espacio. Hay que explicar esto: estamos en 1948, existe la radio pero no existe la televisión; entonces cuando se reúnen una orquesta, un conjunto musical de polo margariteño y, por primera vez, ven enfrente en el mismo evento a un conjunto de calypso del Callao, eso está ocurriendo por primera vez. Ellos no tenían manera de conocerse o contactarse.

Por eso es que esto fue tan importante para la cultura venezolana, este evento organizado por Liscano. Además se había previsto para una noche y tuvo que prolongarse prácticamente una semana y repetir el evento todas las tardes, todas las noches, porque la población no salía de su asombro con lo que estaba viendo, porque era primera vez que podía ver las manifestaciones musicales dancísticas del pueblo venezolano en su variedad extraordinaria, como lo es. Bien, en lo sustancial del proyecto político de AD, el gobierno de Gallegos continuó con sus pautas fundamentales.

Pero la base de sustentación militar fue resquebrajándose, cosa que Gallegos no contemplaba, ya que su ministro de Defensa, Carlos Delgado Chalbaud, era tenido por el propio Gallegos como una persona muy cercana y querida. Delgado Chalbaud había vivido en el apartamento de Gallegos, en Barcelona, junto con él. Había una relación de amistad importante.

De modo que la confianza que tenía Gallegos en su ministro de la Defensa era casi total. Al punto que durante el único viaje que realizó Gallegos en funciones, que fue un viaje a los Estados Unidos en julio de 1948, dejó encargada la presidencia de la República a Delgado Chalbaud y no dejó a Eligio Anzola Anzola, quien se desempeñaba como ministro de Relaciones Interiores. Así le tenía confianza Gallegos a Delgado Chalbaud que lo dejó encargado de la Presidencia; de modo que estos hechos hablan de la legitimidad con que Gallegos se conducía.

Era lógico: era el primer presidente electo en sufragios universales de nuestra historia y con el porcentaje más alto, como les referí anteriormente. Ayer no pensaba que fuese posible que semejante legitimidad pudiese ser vulnerada por las Fuerzas Armadas, pero lamentablemente el maestro se equivocaba. Se equivocó el maestro. Lamentablemente, en la próxima parte del programa seguiremos viendo estos acontecimientos, ya regresamos.

Decíamos en la parte anterior del programa que no pensaba Gallegos que su legitimidad pudiese ser vulnerada por las Fuerzas Armadas de entonces. Y decíamos que se había equivocado. Un sector determinante de los militares que calladamente adversaba a Betancourt fue articulándose en contra del propio Betancourt y del gobierno de Gallegos. Mientras tanto, el expresidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno, Betancourt, seguía con atención al proceso político a la par que participaba en Bogotá en la creación de la OEA, la Organización de Estados Americanos.

Organismo que se constituyó en sustitución de la anterior Unión Panamericana. Las molestias del sector de la población afecta a algunos de los presidentes de la hegemonía militar tachirense seguían en aumento y se canalizaron a través de un error que venía cometiendo tanto el gobierno de Betancourt como el de Gallegos, a mi juicio, y era el de gobernar con la sola gente de su partido, dejando de lado a todos los demás sectores nacionales. La acusación de sectorismo fue tomando cuerpo día a día y esta acusación venía a contribuir con el proyecto militarista en el seno de las Fuerzas Armadas, ese proyecto capitaneado por Marcos Pérez Jiménez y seguido con grandes dudas por parte de Carlos Delgado Chalbaud, quien como veremos luego terminó saliendo de escena dos años después por otro motivo.

En pocas palabras, el maestro Gallegos no consideró pertinente mantener vigilia sobre el sector castrense, ya que su legitimidad estaba blindada. Mientras un grupo preponderante de los militares quería detentar el poder directamente, desconociendo el resultado de la elección democrática. Todo indica que ese grupo no formaba parte del ministro de la Defensa, Delgado Chalbaud, pero terminó aviniéndose con él y encabezando el golpe de Estado militar. Se lanzaba así por la borda el primer ensayo democrático venezolano.

El 24 de noviembre de 1948 es hecho preso el presidente Gallegos. El 5 de diciembre se le expulsa del país junto a su familia; lo sustituye una junta militar de gobierno integrada por Marcos Pérez Jiménez, Luis Felipe Llovera Páez y Carlos Delgado Chalbaud, quien la presidía. Y entonces este período que se inicia el 24 de noviembre de 1948 y que va a culminar el 23 de enero de 1958, estos diez años van a estar signados por la presencia militar y por el origen ilegítimo de los gobiernos.

Lo que se llama impureza de criterio, gobierno de facto, es decir gobiernos que no han sido electos democráticamente. Ese primer gobierno, presidido por Carlos Delgado Chalbaud, va a estar de 1948 a 1950 y ese gobierno emana de un golpe de Estado militar en contra del gobierno de Gallegos. El segundo gobierno, de 1950-1952, presidido por Germán Suárez Flamerich, no se fundamentó en ninguna elección, sino en la designación a dedo por parte de la Junta Militar del doctor Suárez Flamerich. El tercero, de 1952-1958, surgió de un fraude electoral contra la voluntad popular y ese gobierno lo va a presidir Marcos Pérez Jiménez.

De modo que los tres gobiernos fueron de facto, nunca fueron de iure, como suele decirse. Es decir, de derecho fundamentados en la ley, ya que en su origen no gozaron de legitimidad democrática. Por ello puede hablarse de una dictadura militar al hacer referencia a la década de 1948-1958, pero también debe señalarse los matices que en esta década tuvieron lugar. Las investigaciones más recientes señalan que la iniciativa del golpe militar contra Gallegos la tuvieron Pérez Jiménez y Llovera Páez, mientras Delgado Chalbaud se sumó a última hora con muchas dudas.

Se cuenta con testimonios que indican que si Delgado no se sumaba a la conjura sería dejado a un lado, haciéndosele preso, obviamente. De modo que su dilema era complejo, álgido: o se sumaba y encabezaba la Junta Militar de Gobierno siendo presidente, o se preservaba en honor a la legitimidad democrática con la que había sido electo Gallegos. Pero iba preso, optó por lo primero. La primera alocución del presidente de la Junta Militar, Carlos Delgado Chalbaud, es vista con distancia de tiempo y asombro.

Fíjense el 26 de noviembre, en una declaración pública que hace: "La Junta Militar quiere dejar categórica constancia de que este movimiento no se orienta, de ninguna manera, hacia la instauración de una dictadura militar ni abierta ni disimulada, a fin de exigir al pueblo que no debe dejarse engañar por quienes pretenden propagar lo contrario. No se ha asumido el poder para atentar contra los principios democráticos, sino para obtener su efectiva aplicación y preparar una consulta electoral a la cual concurra toda la ciudadanía en igualdad de condiciones". Fin de la cita. Y uno se pregunta: ¿cómo había sido la consulta electoral anterior? No hubo libertad para votar los venezolanos que hicieron... por supuesto que sí.

Por eso es que esta argumentación resulta incomprensible, como vemos la justificación del golpe se basaba en la democracia que al parecer los militares consideraban que no había tenido lugar en la elección de Gallegos y uno se pregunta ¿y por qué? Esta argumentación se cae por su propio peso. En el fondo lo que estaba en marcha era la ambición de un sector preponderante de los militares por el mando y por ello dieron lo que se llamó un golpe frío, es decir sin armas, sin resistencia, sin heridos ni enfrentamientos.

El partido político que llevó a Gallegos a la presidencia, Acción Democrática, prácticamente no tenía cómo enfrentar a los hombres armados y así concluía un período de tres años en el que dos fuerzas convivieron enfrentándose subrepticiamente. Las Fuerzas Militares, que dieron el golpe del 18 de octubre de 1945, y las civiles de Acción Democrática que también participaron del mismo hecho, se imponían otra vez las tendencias militaristas en contra de los civilistas, dándose la extraña paradoja de ser el comandante Delgado Chalbaud un militar civilista. En este sentido y otros, el hijo de Román Delgado Chalbaud siempre será un personaje enigmático para nuestra historia.

Y con una extraña aclaratoria según la Junta Militar sustituye a un gobierno electo democráticamente para disponerse a convocar elecciones en lo sucesivo, así comienza el gobierno de Carlos Delgado. Entre sus primeras medidas está la de invalidar los juicios del tribunal que condenó por peculado a los funcionarios de los gobiernos de López Contreras y Medina Angarita. Muchos de ellos, entre otros, Uslar Pietri, recuperaron sus casas de inmediato; además se ilegalizó a Acción Democrática y muchos de sus dirigentes salieron al exilio o pasaron a la clandestinidad.

Al año siguiente la Junta ordenó la disolución de la CTV, Confederación de Trabajadores de Venezuela, y la de las federaciones sectoriales. Así le da un duro golpe a una de las instituciones fundamentales del proyecto político moderno y de Acción Democrática, como era la fuerza sindical. También, de inmediato, la Junta desconoció las disposiciones en la Constitución Nacional de 1947 y afirmó que imperaría la de 1936 salvo los casos en los que la de 1947 fuese más progresista, una afirmación difícil de comprender en su extensión y su sentido más preciso. Recordemos que esa Constitución del 47 fue el producto de una Asamblea Nacional Constituyente y había consagrado la elección universal, directa y secreta.

La obra de gobierno de dos años, encabezada por Delgado Chalbaud, puede dividirse por áreas. Por una parte, lo que Pérez Jiménez y Llovera Páez hacían en las Fuerzas Armadas, donde ejercían un liderazgo indiscutible. Y por otra parte, lo que Delgado hacía fuera de los cuarteles, siempre insistiendo en que se trataba de un gobierno interino y que muy pronto se convocaría a elecciones en busca de una, voy a citarlo, democracia liberal alternativa y representativa.

Es ahora lo que decía Delgado Chalbaud. En materia de obras civiles, Delgado se empeñó en la construcción de la avenida Los Próceres, a la que concebía como la Avenida de los Ilustres y que se proponía unir a la Academia Militar con la Universidad Central de Venezuela; buscaba una cosa muy bonita, a la verdad, establecer un símbolo de encuentro entre el mundo civil y el mundo militar. Un símbolo, un encuentro geográfico urbano, aunque se expresara eso también en el área de educación: Delgado va a crear el Instituto de Previsión y Asistencia Social del Magisterio y el Instituto Nacional de Deportes, el IND.

A su vez, mientras estuvo Delgado se respetó la autonomía de las universidades. Por otra parte, se siguió avanzando en la construcción de la Ciudad Universitaria de Caracas, ese proyecto que había iniciado Medina Angarita. Se construyeron carreteras y se diseñó un plan nacional de vivienda, así como se concluyó el primer tramo de la autopista Caracas-La Guaira. En la próxima parte del programa seguiremos viendo los acontecimientos de estos años.

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Bien, y en mayo de 1950 Acción Democrática desde la clandestinidad aupó, junto con el Partido Comunista Venezolano, una huelga petrolera y esto dio motivo para que el gobierno de Delgado ilegalizara al Partido Comunista Venezolano, que había logrado hasta entonces no correr la misma suerte de AD. Este punto de nuevo significó un desencuentro entre Delgado y los otros miembros de la Junta Militar de gobierno. Como vemos, me refiero a que no había ilegalizado todavía al Partido Comunista Venezolano; la realidad iba deslindando posiciones ya cerca del 24 de noviembre de 1950, a dos años del golpe militar.

El comandante Delgado le propuso a sus compañeros que con ese motivo se designara a un presidente de la República provisional y se convocara a elecciones en diciembre de 1952. Delgado Chalbaud había pensado en el doctor Arnoldo Gavaldón, médico sanitarista de enorme prestigio en el país por su combate contra el paludismo. Algunos pensaron que el propio Delgado aspiraría a ser electo presidente, pero yo no tengo constancias documentales de este propósito.

En todo caso, una vez formulada la proposición por parte de Delgado a sus compañeros, estos dijeron que habría que consultar con las Fuerzas Armadas tal proposición. Y aquí viene la pregunta: ¿guarda relación este hecho con el asesinato de Delgado Chalbaud del 13 de noviembre de 1950? No lo sabemos. Hay analistas que señalan que podría haberlo, pero no hay ninguna constancia de que esto fuese así.

Sin embargo era evidente que Pérez Jiménez y Llovera Páez no tenían ninguna intención de convocar a elecciones democráticas. Por ello les manifiestan a Delgado que consultarán con las Fuerzas Armadas, lo que para muchos pudiera ser interpretado como ¿que se preguntarían ellos mismos?, porque la Fuerza Armada la controlaban ellos. Por otra parte, para Delgado la consulta era innecesaria porque él mismo la anunció cuando la Junta Militar dio el golpe de Estado contra Gallegos, pero estos dilemas desaparecieron de escena con el magnicidio de Delgado Chalbaud.

Nadie desde el gobierno recordó que había que cumplir con la promesa de convocar elecciones universales, directas y secretas, una promesa que se hizo al día siguiente de haberle dado el golpe al maestro Gallegos. Y sobre el magnicidio de Delgado Chalbaud han corrido ríos de tinta, analizando el episodio y sus causantes. El único magnicidio que ha ocurrido entre nosotros, porque las otras muertes de presidentes en ejercicio no son magnicidios: la muerte de Francisco Linares Alcántara, la muerte de Hugo Chávez. Son muertes por enfermedades.

Resumo los hechos: al salir de la casa en el Pedregal del Caracas Country Club el 13 de noviembre de 1950, el comandante Delgado y su comitiva, muy pequeña, fueron interceptados por un comando encabezado por Rafael Simón Urbina. Y una vez trasladados de su vehículo al de sus captores, el vehículo donde iba Urbina y sus compañeros se dirigieron a la calle La Cinta en la urbanización Las Mercedes; esa calle queda muy cerca de la iglesia de la Guadalupe. En Las Mercedes, allí quedaba la casa de Antonio Aranguren y se había convenido entre Aranguren y Urbina que allí fuese secuestrado el comandante Delgado.

Pero el azar quiso que en el trayecto a uno de los seguidores de Urbina se le fuera un tiro por impericia o por estar en ese momento dominado por alguno de los paraísos artificiales que crea el alcohol, y ese tiro se lo pegó en el tobillo al propio Urbina. Urbina empezó a perder sangre copiosamente, porque las piernas y el tobillo particularmente sangran con mucha facilidad. En situación de pánico, con Urbina mal herido y los integrantes de su comando en estado de ebriedad, le cayeron a tiros a Delgado Chalbaud una vez que habían llegado a la casa.

Al parecer este no era el destino que se tenía previsto, sino el obligarlo a renunciar, pero no tenemos forma de saberlo con exactitud ya que cuando Urbina es trasladado de una cárcel a otra después de haberse entregado fue ultimado a balazos por la Comisión de Seguridad Nacional, era la Policía Política de la época. En otras palabras, quien hubiera podido confesar si había un vínculo entre él y los otros integrantes de la Junta Militar o cualquier otro interesado en la renuncia o muerte de Delgado pues no estaba para confesarlo, se había ido al otro mundo. Testimonios de banda y bando abundan, pero lo único cierto es que el comandante Delgado murió y de inmediato la junta militar comenzó a buscarle un sustituto, ya que Pérez Jiménez se cuidó mucho de no sucederlo él para no darle crédito a la hipótesis del interés en su muerte.

En los días sucesivos se pensó otra vez que el doctor Arnoldo Gavaldón sucedería a Delgado, como había sido la voluntad de Delgado, y de hecho comenzó a despachar desde Miraflores el doctor Gavaldón a la espera de la confirmación en el cargo por parte de la Junta Militar, pero esa confirmación nunca llegó. Más bien la Junta prefirió al doctor Germán Suárez Flamerich, quien entonces era embajador de Venezuela en Perú, y este toma posesión el 27 de noviembre. Se modifica la denominación de la Junta pasando a llamarse Junta de Gobierno ya que el nuevo integrante era civil, no era una junta militar.

Y aunque buena parte de la historiografía simplifica los años que van desde 1948 a 1958 como los de la dictadura militar de Pérez Jiménez, es que hay matices que no deben olvidarse. Uno es Suárez Flamerich; por más que sea unánime la opinión según la cual quien ejercía el poder era Pérez Jiménez y no Suárez Flamerich, pues se trataba de una Junta de Gobierno en la que las Fuerzas Armadas tenían el mayor peso. Sin embargo, al que gobernaban titularmente era Suárez Flamerich; lo que podía hacer él como civil que encabezaba el gobierno era muy poco. Además, no se cuenta con pruebas que certifiquen que Suárez pensaba distinto a los otros integrantes de la Junta de Gobierno.

El tema de las elecciones presidenciales y de los representantes al Congreso Nacional estaba pendiente para diciembre de 1952, de acuerdo con el quinquenio que fijaba la Constitución de 1947 y la de 1936, igual. De acuerdo con eso la Junta de Gobierno resolvió convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que redactara una nueva Constitución en vez de elegir un nuevo mandatario. En el fondo, Pérez Jiménez no se quería medir en unas elecciones y se buscó este subterfugio de elegir unos diputados que integraran una Asamblea Constituyente que a su vez redactara una nueva Constitución. La verdad es que bueno...

Eso fue un subterfugio. Y en abril de 1951 se aprobó el nuevo estatuto electoral que impedía que AD y PCV se presentaran como candidatos a las elecciones; sí podían presentar URD y COPEI, con Jóvito Villalba y Rafael Caldera a la cabeza. De modo que la mano militar apretaba cada vez más el cuello de la disidencia y las persecuciones contra los dirigentes de AD y PCV arreciaban. De hecho, Alberto Carnevali, un dirigente de Acción Democrática, es hecho preso en mayo de 1951.

Bien, hasta aquí el programa de hoy. En nuestro próximo programa seguiremos con la escalada represiva de la dictadura, con las elecciones de 1952 y con otros acontecimientos en este período de vida nacional. Habló para ustedes, Rafael Arráiz Lucca; esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia.

Me acompaña en la producción Inmaculada Sebastiano y en la dirección técnica Jankarlo Caravaggio. A mí me consiguen en mi correo rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter arroba Rafael Arráiz. Hasta nuestro próximo encuentro.

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