Transcripción
Rafael Arráiz Lucca. Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, en la continuación de la serie sobre el siglo XX venezolano, este es el capítulo número tres. Mi número de productor nacional independiente 30720. En el programa anterior de la serie vimos los últimos años del gobierno de Juan Vicente Gómez y lo que ocurría en Venezuela en ese momento. Vimos la generación de 1928, el plan de Barranquilla de 1930-1931.
Vimos el estallido de los Barrosos 2 en Cabimas. En fin, vimos todos los hechos que ocurrieron y además vimos la muerte de Juan Vicente Gómez en Maracay y la sucesión a Eleazar López Contreras, y hoy entonces nos concentraremos al menos en el inicio del programa en este comienzo de López Contreras. Ocurrió la muerte del general Gómez el 17 de diciembre de 1935, cuando se desatan los demonios del poder sucesoral.
Algunos miembros de la familia Gómez aspiraban a sucederlo, pero el Ejército Nacional y sus jefes, que en ese entonces era el general Eleazar López Contreras, que es el ministro de Guerra y Marina, dispusieron de otra forma. El general Eustoquio Gómez, primo del Benemérito Juan Vicente, era como se hacía llamar el longevo presidente Gómez, el Benemérito. En connivencia, Eustoquio Gómez con el edecán de Gómez, Eloy Tarazona, intentó tomar el poder, pero López Contreras y los ministros del Gabinete Ejecutivo actuaron con mano firme y lo invitaron a irse a Curazao, en condición de exiliado.
Se resiste, se resiste Eustoquio Gómez y muere en la refriega. Mientras tanto el Gabinete Ejecutivo designa al ministro de Guerra y Marina López Contreras el 18 de diciembre de 1935. Lo designan presidente encargado del Poder Ejecutivo para concluir el período presidencial que vence el 19 de abril de 1936. Estamos en diciembre de 1935, cuatro meses después terminaría ese período presidencial y luego del 31 de diciembre de ese año 35 es ratificado su cargo provisorio por parte del Congreso Nacional.
Pero no solo tuvo que lidiar López Contreras con las aspiraciones continuistas de la familia Gómez, sino que la población al enterarse de la muerte del dictador procedió a saquear las viviendas más notorias, sin que la respuesta por parte del gobierno de López fuese tan contundente en lo inmediato. Esto ocurrió contemporáneamente con la invitación, el 18 de diciembre de 1935, por parte del general López a los exiliados a regresar al país y a los presos a abandonar las cárceles, abrió las puertas de las cárceles. De modo que los gomecistas no podían estar satisfechos con lo que hacía el nuevo presidente: sacaba de prisión a los enemigos de Gómez, le abría las puertas del país a los adversarios que estaban en el exilio.
No obstante, y la gravedad de estas medidas para los gomecistas, las pudo tomar López sin mayores consecuencias porque contaba con el respaldo del Ejército, institución en la que participó desde el momento mismo del nacimiento de la nueva institución castrense a partir de la creación de la Academia Militar en 1910. La llamada Calma y Cordura, que era el lema del presidente López Contreras, no fue suficiente y el cuadro de desórdenes públicos alcanzó a mayores, de modo que se vio en la necesidad de suspender las garantías constitucionales el 5 de enero de 1936 con el objeto de poder hacerle frente a los desórdenes.
Días después de tomada la medida, la Federación de Estudiantes de Venezuela envía una carta al presidente de la República solicitándole la restitución de las garantías constitucionales. La activación del movimiento estudiantil hace evidente que los líderes juveniles de 1928 han regresado al país, atendiendo a la invitación expresa por telegramas de López Contreras, quien los está invitando a incorporarse a la vida pública venezolana. Así es como llegamos a la mañana del 14 de febrero de 1936, cuando se reúne en la Plaza Bolívar un grupo de manifestantes en contra de la suspensión de garantías y los mecanismos de censura implementados por el gobierno.
Entonces, el gobernador de Caracas, general Félix Galavís, ordena disparar en contra de los manifestantes y hay un saldo de muertos y heridos. Sin embargo, la indignación de los manifestantes va creciendo y la concentración se convierte en una marcha de magnitudes nunca antes vistas en la capital, Caracas. La ciudadanía se sobrepuso al miedo y en la tarde se movilizó hacia la mansión presidencial. Esto lo relata el propio López Contreras en un libro que se titula Páginas para la Historia Militar de Venezuela, y esa marcha estaba encabezada por el rector de la Universidad Central de Venezuela, el eminente Dr. Francisco Antonio Rísquez, y los dirigentes estudiantiles.
El presidente hizo pasar a su despacho a una delegación y los escuchó, cosa que no ocurría en Venezuela desde hacía décadas, desde que Gómez se acostumbró a gobernar sin dar mayores explicaciones. Ahora estaba un presidente en ejercicio dispuesto a escuchar. De la reunión, los dialogantes salieron con el compromiso por parte de López Contreras de restituir las garantías constitucionales en quince días y con la voluntad de castigar a los culpables de los desafueros matutinos, eso se comprometió López.
El general Galavís fue hecho preso y juzgado, aunque es liberado al no podersele imputar cargos penales, pero se procedió de esa manera, lo que era ya algo pocas veces visto antes. Coinciden diversos analistas en atribuirle una significación particular a esta manifestación del 14 de febrero de 1936, ya que todos coinciden en que en esa manifestación el pueblo pasó a ser un actor político y desde entonces no ha abandonado la calle. Esa es la tesis central de Manuel Caballero, ese gran historiador, y que hasta ese día no había participado en las luchas del poder el pueblo en la magnitud que participó el 14 de febrero de 1936.
Muy pronto, muy pronto, el 21 de febrero, el gobierno de López Contreras presenta el Programa de Febrero. Por supuesto, era imposible que el programa hubiese sido redactado en una semana, tenía ya semanas trabajando en él, pero seguramente los hechos de la manifestación del 14 de febrero aceleraron la conclusión del plan y la escritura del plan. ¿Cuáles son los puntos? Voy a señalarlos: uno, apego a las leyes; dos, revitalización del poder local, el municipio, con miras a convocar a unas elecciones universales directas y secretas para la elección de concejales.
Tres, reconocimiento de la clase obrera y nombramiento de una comisión redactora de nueva Ley del Trabajo. Cuatro, adopción de un Plan Nacional de higiene pública y asistencia social que permitiera enfrentar el gravísimo flagelo del paludismo y la anquilostomiasis. Cinco, diseño de un proyecto de construcción de obras de comunicación. Seis, enfrentamiento al problema con la creación del Instituto Técnico de Inmigración y Colonización. Siete, nueva política educativa de adultos y formación de maestros. Ocho, respeto a la propiedad privada en el campo y reorganización del Ministerio de Agricultura y Cría. Nueve, revisión de política fiscal y profesionalización de la Administración Pública.
Este es el Programa de Febrero. En el fondo es un programa de modernización del Estado, donde se enuncian una serie de medidas muchas muy importantes. Es imposible no señalar la nueva Ley del Trabajo que se va a redactar, la creación del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, la construcción de obras públicas. El problema del despoblamiento era un problema crónico en Venezuela y la creación del Instituto Técnico de Inmigración y Colonización, la reorganización del Ministerio de Agricultura y Cría. De modo que es un programa de modernización del Estado que lo veremos todavía en más detalles un poco más en la próxima parte del programa, cuando señalaremos quiénes fueron sus redactores y qué consecuencias trajo el Plan de Febrero a lo largo de los cinco años del gobierno de Eleazar López Contreras.
Ya regresamos. Estás en sintonía de Unión Radio Cultural, recuerda todos los programas están colgados en la aplicación anchor.fm. Este programa Venezolanos lo puedes volver a escuchar los sábados a las 10 de la noche y los domingos a las diez de la mañana. Somos Unión Radio Cultural. Escuchar la Palabra de Dios nos acerca a la reflexión espiritual, nos fortalece la fe y la esperanza. Sin embargo, la historia sigue cantando y glorificando a Dios, su presencia es vital para la humanidad, para Venezuela, para el mundo entero y nosotros somos parte de esta historia del reino de Dios, ustedes y yo, los cristianos católicos y aquellos que se sientan tocados por el Espíritu de Jesús de Nazaret, por el Espíritu Santo.
Hablábamos en la parte anterior del programa sobre el Plan de Febrero de 1936, aquí participaron y además integraron el Gabinete Ejecutivo de López Contreras Alberto Adriani, Caracciolo Parra Pérez, Francisco Hermógenes Ribeiro, Alejandro Lara y Isaías Medina Angarita. Aclaro, estos son integrantes del gabinete, no fueron los redactores del plan. Se dice que el plan es fruto de la coordinación de Alberto Adriani, pareciera que eso lo condujo, de modo que en todo caso los ministros van a asumir el plan como bueno porque se trata de un plan de modernización del Estado.
Por su parte, el Congreso Nacional también estaba en la orden del día en cuanto a las reformas que hay que hacer y es así como se introducen unos cambios de la Constitución Nacional. Esa nueva constitución fue promulgada por el presidente López Contreras el 20 de julio de 1936. En ella se reduce el período presidencial de 7 a 5 años y aunque López se había juramentado bajo la Constitución anterior que establecía el septenio, él mismo aceptó reducirse su período atendiendo al nuevo espíritu constitucional. Un ejemplo importante, debe ser un caso único en nuestra historia.
Por otra parte la nueva Constitución no modificaba en nada la manera de elegir al presidente de la República. Este mantenía el segundo grado y tampoco incorporaba a las mujeres, pero eliminaba la reelección inmediata, cosa que todo el mundo celebró porque en Venezuela había un combate importante contra el continuismo que era como se le llamaba a la permanencia muy extendida de una sola persona en el poder.
Dentro del marco general del Programa de Febrero, la comisión encargada de redactar la Ley del Trabajo concluyó sus labores y el instrumento legal fue promulgado el 16 de julio de 1936. La nueva Ley del Trabajo consagraba el derecho de asociación colectiva y el de huelga, ya que el espíritu de la ley buscaba a la consolidación de una clase obrera a través del reconocimiento y los derechos fundamentales en los trabajadores. Con base en esa ley tuvo lugar la huelga de los trabajadores petroleros en diciembre de 1936.
Esa huelga concluye en enero de 1937 y se le tiene como la primera experiencia sindical dentro de un marco legal moderno. Esto fue importante. Recordemos, el secretario de la comisión redactora de la Ley del Trabajo de 1936 es un muchacho de 20 años que ha nacido en 1916 y se llamaba Rafael Caldera, le va a consagrar su vida de abogado y jurista para la legislación del trabajo como un experto en derecho laboral.
Bien, junto con el regreso de los líderes políticos que emergieron en 1928, a quien López Contreras ha invitado a regresar, se van a crear nuevas organizaciones políticas. El 1.º de marzo hay una concentración en el Nuevo Circo de Caracas y se funda ORVE, Movimiento de Organización Venezolana, grupo liderizado por Alberto Adriani y Mariano Picón Salas, y a ese grupo también se afilia Rómulo Betancourt, quien a lo largo de este año va imponiendo su liderazgo en el conjunto.
Los izquierdistas más radicales crean el PRP, Partido Revolucionario Progresista, mientras los estudiantes católicos presididos por Rafael Caldera, Pedro José Larrapeña y Lorenzo Fernández van a formar la UNE, Unión Nacional de Estudiantes, una unión de estudiantes distinta a la AFEPA, a la Federación de Estudiantes de Venezuela. A lo largo del año, las nuevas fuerzas políticas actuantes buscan crear un partido que les agrupe a todas, obviamente a los que comulgaban con un credo de izquierda, aunque ya la separación de las aguas entre izquierdistas que seguían al comunismo internacional y los nacionalistas ya se había dado.
Esta ocurrió en los primeros meses de 1936, cuando hay unas discusiones a fondo entre unos y otros y se deslindan las aguas. La organización que se creó se va a denominar PDN, Partido Democrático Nacional. Allí se reunían los de ORVE, los del PRP, el Frente Obrero, el Frente Nacional de Trabajadores y el Bloque Nacional Democrático de Maracay. La Junta Directiva del Partido Democrático Nacional la presidía Jóvito Villalba y la integraban Rómulo Betancourt, Raúl Leóni, Miguel Otero Silva, Antonio Arráiz, Guillermo Meneses, Miguel Acosta Sáines, Gonzalo Barrios y Mercedes Fermín.
Piense que después esto cambió totalmente en esta primera junta directiva del PDN. Vemos a quienes después van a ser comunistas como Miguel Otero Silva, como Miguel Acosta Sáines, a quienes después van a ser los fundadores de Acción Democrática, de Betancourt, de Leoni, Barrios, incluso Mercedes Fermín también fue acción democratista y vemos que Antonio Arráiz y Guillermo Meneses se dedicaron, sobre todo, a la literatura. En noviembre de este año el PDN solicita su legalización, pero el gobierno no se la concede y luego, en las elecciones municipales de enero de 1937, muchos de los integrantes de estas fuerzas se presentan y ganan, en algunos casos.
Pero la Corte Federal y de Casación anula las elecciones. ¿Por qué? Porque invoca el inciso 6 del artículo 32 de la Constitución Nacional vigente, ese artículo que prohibía las actividades comunistas y anarquistas en Venezuela. Finalmente, en febrero de 1937 el Ejecutivo Nacional declara la ilegalidad de las organizaciones políticas de izquierda y el 13 de marzo de 1937 dicta un decreto de expulsión por 1 año del país, de 47 dirigentes de las izquierdas. Así concluía la apertura que López Contreras había bien iniciado en diciembre de 1935, que hubo una apertura y cierre de partidos políticos en función de la afiliación izquierdista de muchos de ellos y de la Constitución Nacional, el artículo 32 que prohibía la propaganda comunista y anarquista en Venezuela.
Y dentro del espíritu del Programa de Febrero de 1936 y del plan trienal que también se redactó en el año 1938, el gobierno de López Contreras va a proceder a crear diversas instituciones que se proponían modernizar la tarea del Estado en distintas áreas. ¿Cuáles son estas? Se van a crear la Contraloría General de la República en 1938. Se va a crear en 1937 el Instituto Pedagógico Nacional. Luego, en 1940, el Congreso Nacional aprueba la nueva Ley de Educación; esa ley la presentó al Parlamento el ministro de Educación de entonces, que era Arturo Uslar Pietri. Se va a crear el Instituto Técnico de Inmigración y Colonización en 1937.
Allí se inicia un programa de apertura a la inmigración calificada y en materia económica se funda el Banco Central de Venezuela en 1939. En cuanto a políticas públicas en el orden social se va a crear el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, desde donde el doctor Gavaldón, al frente de la dirección de Malariología, va a enfrentar con su equipo el flagelo terrible del paludismo. Además, se va a crear el Consejo Venezolano del Niño, con el doctor Gustavo Enrique Machado a la cabeza, y se van a promulgar el Estatuto de Menores. A su vez, en 1940 se promulga la Ley del Seguro Social Obligatorio y en el área de política económica internacional se firma el tratado comercial con los Estados Unidos.
Miren, es una lista larga e importante de nuevas instituciones del Estado y en el terreno de las relaciones geopolíticas internacionales del gobierno uno firma con Colombia un tratado sobre la demarcación de fronteras y navegación de los ríos comunes. Y esto va a provocar una polémica encendida en el Congreso y en la prensa nacional. Este fue el más significativo de los tratados firmados por Venezuela en el siglo XX ya que trajo consecuencias prácticas y diplomáticas de cierta envergadura.
Y para el año 1941, de acuerdo con la Constitución vigente, se presentaba el tema de las elecciones presidenciales y López Contreras y su gobierno presentan la candidatura del ministro de Guerra y Marina, que era el general Isaías Medina Angarita. Por supuesto, resultó ganador ante la candidatura simbólica de Rómulo Gallegos, presentada por los líderes del PDN como una forma de asomar una fuerza independiente del gobierno. Aunque se sabía que con las condiciones electorales fijadas era imposible el éxito porque eran elecciones en segundo grado y no votaban las mujeres, porque al ser de segundo grado, las elecciones eran muy difícil que se manifestara la voluntad popular y así fue como el general López Contreras le entrega la Presidencia de la República a Isaías Medina Angarita el 28 de abril de 1941.
En la próxima parte del programa vamos a ver cómo fue el gobierno del general Medina Angarita y qué acontecimientos nacionales, veamos ahora el gobierno del general Isaías Medina Angarita y los hechos fundamentales de Venezuela en ese momento. Y una vez concretada la transmisión de mando entre el presidente López Contreras y su ministro de Guerra y Marina por parte del Congreso Nacional, el nuevo titular designó su gabinete y en él se hace notar mucho que el ministro de Educación del gobierno anterior, Arturo Uslar Pietri, es designado secretario de la Presidencia, que va a tener una influencia importante al gobierno que comienza. Las primeras medidas causan sorpresa en la población, ya que se creía que Medina sería de mano dura y la verdad es que no fue así.
De inmediato se comenzó a disfrutar una total libertad de prensa, al punto tal que un grupo empresarial decide fundar un nuevo periódico Últimas Noticias y otros comenzaban a pensar en la fundación de nuevos órganos de prensa. También comenzó a ocurrir de inmediato que el presidente Medina, no siendo un simple acólito del expresidente López, se distinguió por sus diferencias de criterio con el presidente López Contreras. Estas diferencias se van haciendo cada vez mayores, como veremos luego, pero en particular la relación cordial y hasta de socio que el gobierno de Medina mantuvo con los comunistas, un sector político en el que López Contreras no transigía de ninguna manera.
Y los años del gobierno de Medina van a ser de paulatino distanciamiento entre López y Medina. ¿Y en la misma medida en que Medina daba pasos hacia la apertura democrática? López aspiraba a recibir la Presidencia de la República de manos de Medina al final de su período. Y en cuanto López Contreras comprendió que esto no iba a ocurrir, la distancia se hizo absoluta y las diferencias totales entre uno y otro.
Y eso va a tener importancia en lo sucesivo, ya que el expresidente López mantenía una influencia profunda del Ejército, mientras Medina también tenía influencia en su condición de jefe del Estado, también tenía influencia, y la libertad política se expresó en tal manera que el gobierno le hizo saber al grupo del PDN, capitaneado por Rómulo Betancourt, que sería legalizado si así lo solicitaba, lo que no le habían autorizado en tiempos de López Contreras. Y este conjunto de personas decide fundar un nuevo partido político. El 13 de septiembre de 1941 hace su aparición pública en el Nuevo Circo de Caracas Acción Democrática, AD, presidida por el maestro Rómulo Gallegos y con Rómulo Betancourt en la Secretaría General.
Esta nueva organización se estructuraba a semejanza del partido fundado por Lenin en la Unión Soviética, pero con diferencias ideológicas significativas con el comunismo. Quienes asistieron a aquel acto ignoraban que las nuevas organizaciones serían fundamentales para comprender la historia política de Venezuela contemporánea. Al año siguiente muchos de sus dirigentes se presentaron como candidatos a las elecciones municipales, la mayoría de los escaños lo obtuvo el partido oficial, llamado las Cívicas Bolivarianas.
Meses después el gobierno de Medina propicia la creación de un partido político distinto al que había creado López Contreras y es entonces cuando se constituye el Partido Democrático Venezolano, PDV, en donde Uslar Pietri va a descollar como la figura principal. Vemos entonces que los aires de libertad democrática se respiraban sin inconvenientes mayores, solo faltaba que se anunciaran las elecciones directas universales y secretas en diciembre de 1945, pero eso no ocurrió. Mientras tanto, ya antes de llegar a esa fecha del 18 de octubre de 1945, veamos qué está pasando en el ámbito nacional y en particular en el área del petróleo donde hubo cambios de gran significación.
Medina va a crear una comisión redactora de una nueva ley de hidrocarburos, el ministro de Fomento de Isaías Medina era Eugenio Mendoza Goiticoa y el tema petrolero, como no se había creado para entonces el Ministerio de Minas e Hidrocarburos, lo llevaba el Ministerio de Fomento. De modo que fue Mendoza el que articuló la Comisión Redactora de la ley, de las que formaban parte varios ministros del gabinete de Medina y la comisión propiamente la presidía Medina Angarita, le asignaba esto una total importancia, como es natural.
Bien, gracias a esta ley se construyeron las refinerías en el país, con un acuerdo con las concesionarias que aceptaron esas condiciones. Entonces se construye lo más grande del mundo en aquel momento y fue la refinería de Amuay. La ley además de hidrocarburos ampliaba considerablemente la fiscalización de actividad petrolera por parte del Estado, fijándole nuevos impuestos y cuotas más altas a los impuestos ya existentes.
El nuevo tributo se basaba en la ley de Impuesto sobre la Renta que el Congreso Nacional además había sancionado el año anterior, en 1942, y venía a contribuir no solo con una mayor recaudación por parte del Estado de la actividad económica de los venezolanos, sino que incrementaban en 30% el monto de la recaudación gracias a los tributos de las concesionarias. De modo que, con estas dos leyes, la ley de Impuesto sobre la Renta y la ley de hidrocarburos, el Estado venezolano comenzó a percibir unas cifras inimaginables en dinero por las vías de los tributos que pagaban las compañías extranjeras, las concesionarias que explotaban y comercializaban el petróleo venezolano.
En otro orden de ideas, en 1943 el gobierno de Medina expropia la hacienda Ibarra para construir la Ciudad Universitaria de Caracas, esa es una decisión del gobierno de Medina que toma muchos años en concluirse y al igual que el proyecto de reurbanización del Silencio, Carlos Raúl Villanueva va a ser el que hace el plan maestro, el diseño arquitectónico de la Ciudad Universitaria.
En agosto de 1943 también se va a fundar El Diario Nacional, periódico que fue muy importante durante muchos años en Venezuela, lo funda el empresario Enrique Otero Vizcarrondo. Su hijo Miguel Otero Silva son los propietarios, padre y hijo, y el primer director fue Antonio Arráiz. Este diario venía a abrir todavía más el clima de apertura política que se vivía.
Y en 1944 van a tener lugar dos hechos contradictorios. El gobierno, por una parte, clausura el Congreso de Trabajadores de Venezuela fundamentado en el inciso 6 del artículo 32 de la Constitución Nacional, y pocos meses después, en 1945, modifica la carta magna para que se eliminara el artículo de marras: primero deshace la Convención de los Trabajadores, después elimina las razones jurídicas que llevaron al gobierno a eso, y al eliminar el inciso 6 se funda el Partido Comunista de Venezuela con todas las de la ley, que no había podido tener una fachada legal ya que el inciso seis se lo prohibía.
Y este año, además, en 1944 los empresarios se agrupan en Fedecámaras, es el año de creación de Fedecámaras, por cierto la creación de Fedecámaras, una iniciativa de la Cámara de Comercio de La Guaira y de la Cámara de Comercio de Maracaibo. Esas dos cámaras, que eran poderosas en aquel entonces, son las fundadoras de Fedecámaras y de inmediato se van sumando todas las cámaras del país y se va convirtiendo en el epicentro de actividad económica del país. De modo, eso queda bastante claro, como vemos son años de cambios importantes en esta materia.
Y se va a presentar el tema de la sucesión presidencial, que comenzaba a alterarse en el ambiente a medida que se acercaba el fin del período constitucional de Medina Angarita y uno a juzgar por las intervenciones de Uslar Pietri en las asambleas del PDV, pues vemos un sector del medinismo, que era como se le llamaba, se inclinaba por la reforma electoral para tener comicios directos. Eso era lo que proponía Uslar, hay varios discursos de Uslar explícitos sobre esto, pero el sector militar del medinismo no quería verdad la reforma electoral y que hubiese voto en elecciones directas universales.
Y el propio Uslar Pietri en una entrevista que sostuvo conmigo en los últimos meses de su vida, recogida en un libro que se titula Arturo Uslar Pietri, Ajuste de cuentas, me refiere que el presidente Medina le dijo a él que él se debía al Ejército y si el Ejército no quería que se dé este último paso hacia la democracia no podía darlo. Bueno, eso fue lo que llevó a que Medina escogiera al embajador de Venezuela en Washington, Diógenes Escalante, para que le sucediera en el cargo.
Escalante era tachirense, de modo que se cumplía uno de los requisitos de las Fuerzas Armadas, el gentilicio tachirense, pero era civil, era civil y esto era un paso hacia adelante. No fuese el ministro de la Defensa ni ningún otro militar, pero pasó lo que pasó, que veremos además en la próxima parte del programa. Estás en sintonía de Unión Radio Cultural. Recuerda, todos los programas están colgados en la aplicación anchor.fm. Este programa, Venezolanos, lo puedes volver a escuchar los sábados a las diez de la noche y los domingos a las 10 de la mañana. Somos Unión Radio Cultural. Escuchar la Palabra de Dios nos acerca a la reflexión espiritual, nos fortalece la fe y la esperanza. Sin embargo, la historia sigue cantando y glorificando a Dios.
Su presencia es vital para la humanidad, para Venezuela, para el mundo entero y nosotros somos parte de esta historia del reinado de Dios, ustedes y yo, los cristianos católicos y aquellos que se sientan tocados por el Espíritu de Jesús de Nazaret, por el Espíritu Santo. Misa Dominical con el padre Onéjer Molina García, domingos 5-7 de la mañana y días de la noche, somos Unión Radio Cultural. Ustedes escuchan Venezolanos, somos Unión Radio Cultural.
En esta parte final del programa veamos cómo fueron los hechos, el tema de la sucesión presidencial que en principio estaba resuelto por parte de Medina Angarita. Aún más, Rómulo Betancourt en su libro extraordinario, Venezuela Política y Petróleo, señala que él y Raúl Leoni viajaron discretamente a Washington a hablar con Escalante. Y Escalante se comprometió a impulsar la reforma electoral o hacerlo cuando se venciera su período presidencial o incluso antes, a mitad de período. Y los dirigentes de AD, que era un partido joven creado en 1941, ese diálogo ocurrió en 1945, regresaron al país con un acuerdo verbal, un compromiso de apoyar su candidatura y un pacto de caballeros.
El pacto cual era: bueno, apoyamos la candidatura de Escalante, aunque ni siquiera era necesario que ellos la apoyaran porque no habían elecciones directas. Simplemente el acuerdo era: una vez Escalante en su gobierno iba a promover la reforma constitucional que permitiese las elecciones universales directas y secretas, pero el azar interviene y el doctor Escalante pierde súbitamente sus facultades mentales en agosto de 1945. Y a partir del hecho se desencadenan otros hechos que veremos pronto. No cabe duda.
Por otra parte, que si el gobierno de López Contreras fue mucho más abierto que la dictadura del general Gómez, el de Medina Angarita fue todavía un paso hacia adelante, sobre todo en cuanto a legalización de los partidos políticos, a la eliminación del inciso 6 del artículo 32 y bueno, todo indicaba que Venezuela estaba en el camino de una democracia plena con elecciones directas universales y secretas, pero esta última puerta no terminó de abrirse y eso produjo las consecuencias que vamos a ver de inmediato.
Me refiero al golpe de Estado civil-militar el 18 de octubre de 1945, cuando una logia militar llamada Unión Militar Patriótica, encabezada por el joven oficial Marcos Pérez Jiménez, venía trabajando subrepticiamente para derrocar al gobierno de Medina. Sus razones más que políticas eran militares y se fundamentaban en el resquemor que sentían estos jóvenes oficiales hacia sus superiores, ya que esos jóvenes oficiales estaban formados dentro de la modernidad profesional, mientras que sus superiores eran todavía herederos del sistema anterior.
Además los sueldos de los militares eran extremadamente bajos, lo que se sumaba al descontento del sector militar y esta logia se desactivó cuando se llegó a un acuerdo entre Escalante, Betancourt y Leoni, pero estaba por otra parte presente el descontento del presidente López Contreras y de sus seguidores, ya que el general quería regresar al poder y Medina pensaba que no era conveniente. Este descontento era de tal naturaleza entre López y Medina, que ni siquiera se hablaban y tampoco aceptaban intermediarios de buena fe que compusieran un acuerdo.
Todo lo anterior indicaba que convivía en el país tres proyectos de poder: Medina Angarita con su candidato Diógenes Escalante, apoyado por Acción Democrática de acuerdo con el pacto de caballeros; el expresidente López Contreras y sus deseos de regresar a la presidencia de la República; y, el tercero, la logia de jóvenes militares que también buscaban el poder. La enfermedad de Escalante descompone este cuadro tripartito.
Ya que cuando Medina propone como candidato a la presidencia de la República a su ministro de Agricultura y Cría, que era el doctor Ángel Villagini, en sustitución de Escalante, este no recibe el apoyo de Acción Democrática porque no había un acuerdo con él, verbal ni ningún tipo. Y la logia militar también se activa al ver que el acuerdo Escalante de Acción Democrática no tenía vigencia, se activó la logia y esta vez se hace una asociación extraña para algunos, contra natura incluso, entre Acción Democrática, los jóvenes militares de la logia militar encabezada por Pérez Jiménez, y entre ambos sectores dan el golpe de Estado del 18 de octubre de 1945. Los conjurados contaban con un significativo apoyo dentro de las Fuerzas Armadas.
Pero hay que decirlo, si Medina Angarita hubiese querido resistir tenía con qué hacerlo. La Policía de Caracas le era fiel, pero Medina optó por entregarse y evitar un derramamiento de sangre. Fue encarcelado, al igual que otros altos funcionarios del gobierno de Medina y a los pocos días los mandaron a todos al exilio, al destierro.
En los primeros momentos del 18 de octubre de 1945 se pensó que había sido el expresidente López Contreras y sus seguidores dentro de las Fuerzas Armadas quienes habían activado el golpe, pero la sorpresa fue mayúscula cuando se supo que eran otros actores; esos actores eran fruto de ese pacto del que vengo hablando entre la logia militar y Acción Democrática. Y entonces se constituye la Junta Revolucionaria de Gobierno el 19 de octubre de 1945, integrada por siete miembros y presidida por Rómulo Betancourt. Los miembros eran Raúl Leóni, Luis Beltrán Prieto Figueroa y Gonzalo Barrios por Acción Democrática; el mayor Carlos Delgado Chalbaud, el capitán Mario Vargas por el sector militar y el médico Edmundo Fernández, quien había servido de enlace entre estos dos grupos.
De hecho, las reuniones secretas clandestinas ocurrían en casa del doctor Edmundo Fernández y se van a necesitar tres años para que las diferencias entre Acción Democrática y los militares de la fórmula que dio el golpe de Estado se hicieran notorias. Eso va a ocurrir cuando otro golpe de Estado militar derroca al presidente electo democráticamente Rómulo Gallegos en noviembre de 1948 y ese nuevo gobierno va a ser comandado, como veremos luego, por Carlos Delgado Chalbaud. Allí se hizo evidente que las diferencias entre un sector y otro eran muy pronunciadas.
Veamos algunos aspectos de este nuevo gobierno que se está iniciando. Desde la redacción del acta constitutiva de la Junta Revolucionaria de Gobierno y de su firma el 19 de octubre, el gobierno provisional dirigió un comunicado escrito a la nación. En ese texto quedó claro que el propósito principal era convocar unas elecciones universales directas y secretas, previa redacción de una nueva Constitución. Luego, en el primer decreto de la Junta en la Gaceta Oficial del 23 de octubre, la Junta se compromete a dictar un decreto ley para convocar elecciones de una Asamblea Nacional Constituyente.
Luego el presidente de la Junta, Betancourt, nombra su gabinete ejecutivo. El decreto número nueve es particularmente significativo porque los miembros de la Junta se autoinhabilitan para presentarse como candidatos en las próximas elecciones. Este decreto le dio mucha fuerza moral a la Junta, ya que quedaban libres de toda sospecha de estar actuando en provecho de sus propias intenciones presidenciales. Luego, en el decreto 52 del 17 de noviembre, se crea la comisión preparatoria de los estatutos electorales que va a permitir elegir a los diputados a una Asamblea Nacional Constituyente.
Además, se le asigna a la comisión la tarea de redactar un proyecto de Constitución Nacional para ser presentado a la Asamblea que se va a elegir como presidente esta comisión. Va a estar Andrés Eloy Blanco. Estos son los hechos que veremos hasta hoy, continuaremos por supuesto en el capítulo 4 de nuestro próximo programa. Ha hablado para ustedes, como siempre, Rafael Arráiz Lucca, me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com, me consiguen también en Twitter arroba rafaelarraiz. Me acompaña en la producción Inmaculada Sebastiano y en la dirección técnica está Yancarlo Caravallo. Como siempre ha sido un gusto hablar para ustedes en esta serie sobre el siglo XX venezolano y, en este, su capítulo número 3. ¡Hasta nuestro próximo encuentro!