Serie La Democracia en Venezuela. Cap 5. Guzmán Blanco: avances y retrocesos.

Serie La democracia en Venezuela. Cap 5. Guzmán Blanco: avances y retrocesos.

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En este quinto capítulo de esta serie que venimos desarrollando, La democracia en Venezuela, vamos a hablar de los años de gran influencia de Antonio Guzmán Blanco. Y cómo, en esos años, el proyecto democrático venezolano se vio en algunos casos favorecido y en otros casos realmente disminuido.

Vamos a llevar una relación de estos hechos. Este es un período de influencia de Guzmán Blanco que se va a iniciar el 27 de abril de 1870, cuando entra a Caracas comandando unas tropas de su ejército, la llamada Revolución de Abril, y va a concluir con la asunción de la presidencia de la República por parte del doctor Juan Pablo Rojas Paúl el 5 de julio de 1888. De modo que, con altos y bajos, la influencia de Guzmán Blanco de manera directa en Venezuela o indirecta va a tener este espacio de 18 años de manera muy clara; antes la tuvo también cuando gobernó Juan Crisóstomo Falcón y eso lo vimos en programas anteriores.

De modo que Guzmán Blanco va a desempeñar la presidencia de la República una primera vez entre 1870 y 1877, una segunda vez entre 1879 y 1884, y una tercera entre 1886 y 1888. Paz absoluta no hubo, tuvo períodos. Ese primer período presidencial del abogado de la Universidad Central de Venezuela, que era Antonio Guzmán Blanco, se conoce como el Septenio.

Y, a la vez, general hecho en el campo de batalla, ese primer período se inicia —como dije antes— con la entrada triunfante a Caracas del hijo de Antonio Leocadío Guzmán al frente de la Revolución de Abril. Allí va a tener un éxito que consiste en haber congregado en torno al mosaico de los caudillos regionales que estaban batallando en contra de José Ruperto Monagas. Y esos caudillos regionales estuvieron dispuestos a reconocer la supremacía de Guzmán Blanco y sumarse al ejército desde el momento mismo en que desembarcó en Curamichate, procedente de Curaçao.

Así fue como su ejército llegó a reunir cerca de 8000 hombres y se impuso en las inmediaciones de Caracas sobre el de José Ruperto Monagas, que era mucho menor en número y poderío. De inmediato Guzmán Blanco va a reconocer la Constitución Nacional de 1864, iba a nombrar su gabinete. De modo que el poder no era un instrumento extraño para Guzmán Blanco, lo había conocido muchísimo durante el gobierno de Falcón y además había nacido en un hogar donde su padre buscó el poder todos los minutos de su vida, de modo que había crecido muy cerca de los mecanismos del laberinto del poder.

Además, contaba con 41 años y, después de haber egresado como abogado en la UCV, había desempeñado diversos cargos en el aparato del Estado en distintos lugares y en campañas militares también. Bueno, la actividad gubernamental de Guzmán Blanco se va a hacer entonces vertiginosa. Convoca un Congreso de Plenipotenciarios en julio de 1870, allí reúne a los caudillos regionales.

El congreso va a estar presidido por su padre, Antonio Leocadio, y este cuerpo colegiado lo va a designar presidente provisional de la República. El desarrollo de esta política del reconocimiento de los jefes regionales era inteligente: Guzmán Blanco sabía que de no hacerlo ellos lo iban a enfrentar militarmente, cosa que va a tener que hacer más adelante, pero está buscando una tregua para intentar gobernar un país pacificado. Buscaba sumar voluntades y así fue como las funciones del gobierno de Guzmán Blanco estuvieron acompañadas también de campañas que tuvo que librar para someter o derrotar a los disidentes del proyecto que él encarnaba.

La rebelión en su contra más significativa fue la del segundo designado por el gobierno, Matías Salazar, quien después de haberse retirado en paz a Curaçao por indicación del propio Guzmán, pues regresa al país a desafiarlo. Luego de esta peripecia guerrera Matías Salazar es hecho preso y condenado a muerte por un tribunal constituido para juzgarlo, por cierto, violando la Constitución, porque la Constitución de 1864 de Venezuela fue la primera Constitución que prohibía la pena de muerte y el propio Guzmán la estaba violando. De modo que Salazar es ejecutado el 17 de mayo de 1872; los caudillos regionales que disentían de Guzmán sabían ahora que tenían enfrente a un enemigo despiadado.

Contemporáneamente con estos hechos militares, Guzmán emite varios decretos históricos, entre ellos el de Instrucción Primaria, Pública, Gratuita y Obligatoria, firmado el 27 de junio de 1870. Este decreto, firmado al no más comenzar su gobierno, hacía evidente el signo modernizador que le imprimiría a su gestión. No había pasado en vano su conocimiento de la modernidad europea, especialmente la francesa, donde la educación era pública, gratuita y obligatoria.

Sin la menor duda, el decreto significó un paso hacia adelante en la democratización de la educación venezolana; cosa distinta fue la notable dificultad que se tuvo para materializarlo, ya que los maestros que lo podían implementar escaseaban en el país. No obstante, mediante decreto el Estado venezolano señalaba un norte a seguir, esto es indudable. Al mismo tiempo emprendía acciones tendientes a minimizar el poder de la Iglesia católica, delimitando las esferas de trabajo en el mundo civil y del eclesiástico.

Halló resistencia de parte de la institución milenaria, pero logró imponer su voluntad en particular al deshacer los seminarios y entregarle a la Universidad Central de Venezuela la Facultad de Ciencias Eclesiásticas. En otras oportunidades, como ocurrió con el arzobispo Guevara y Lira, al negarse a oficiar misas laudatorias de Guzmán Blanco era expulsado del país. De modo que Guzmán no solo libraba batallas contra sus adversarios regionales sino que buscaba la delimitación de los fueros de la Iglesia mientras daba pasos hacia la creación de un Estado laico y moderno; por supuesto, la resistencia fue muy significativa.

Dentro de este marco conceptual, Guzmán va a crear el matrimonio civil, la secularización de los cementerios, es decir que dejaron de estar en manos de la curia. Suprimió los conventos de monjas y envió al destierro al obispo de Mérida, Juan Hilario Bosset, por no estar de acuerdo con el matrimonio civil. Decide los fueros eclesiásticos y a partir de entonces el clero pasó a ser juzgado por los tribunales civiles.

La tensión del conflicto fue creciendo hasta que el Vaticano intervino enviando un embajador de buenos oficios, un vicario apostólico, al que Guzmán Blanco le impidió la entrada al país y entonces amenaza con crear una iglesia nacional venezolana como si fuese Enrique VIII, al margen de la Santa Sede, pero no pasó de allí. El avenimiento entre Roma y Caracas tuvo lugar cuando el Vaticano nombró un arzobispo del agrado para ambas partes. El caso fue que nombraron a José Antonio Ponte, quien es consagrado en 1876, cuando ya se llevaban seis años de relaciones sumamente tensas entre la Iglesia católica y Guzmán Blanco.

Dentro del plan de modernización del país que él tenía en mente, la construcción de emblemáticos edificios públicos era una tarea fundamental. Así fue como dispuso la construcción del Palacio Federal Legislativo, que fue concluido en una primera etapa en 1873, y entonces decidió también colocar la estatua ecuestre de Bolívar, la del escultor Tadolini, en la Plaza Mayor de Caracas, que pasó a llamarse Plaza Bolívar. Esa estatua de Tadolini es una réplica exacta de la estatua de Bolívar que está en Lima.

Además, Guzmán ordenó que la antigua Iglesia de la Trinidad, que no había sido completamente terminada, fuese reformada para llamarse Panteón Nacional y depositar en él los restos mortales del Libertador que estaban en la catedral. Eso va a ocurrir el 28 de octubre de 1876, cuando son trasladados de la catedral a este nuevo destino. Guzmán Blanco tenía una clara conciencia de la necesidad de crear una iconografía patriótica y una simbología nacional.

Y es por ello que le encarga al pintor Martín Tovar y Tovar una galería de retratos de los próceres de la independencia para ser ubicados en el Palacio Federal Legislativo, así como la creación de los grandes plafones de las batallas a ser colocados en el salón elíptico de ese mismo edificio. Entre ellos, lo más importante, en lo que va a invertir mucho tiempo de trabajo, es el lienzo de la Batalla de Carabobo. En la próxima parte del programa seguiremos viendo todos estos episodios del que se hizo llamar el Ilustre Americano, Antonio Guzmán Blanco, cuya megalomanía a partir de 1875 hace eclosión cuando se manda a erigir dos estatuas de sí mismo.

Lo veremos en la próxima parte del programa, en formato podcast a través de anchor.fm. Para algunas sugerencias sobre este espacio, pueden escribirnos al correo rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter arroba rafaelarraiz. Somos Unión Radio Cultural.

Estamos de regreso con Venezolanos, somos Unión Radio Cultural. Una de las estatuas fue ecuestre y fue puesta entre la Universidad Central de Venezuela y el Palacio Federal Legislativo. Y otra fue pedestre y se puso en el tope de la colina del Calvario. Bueno, ya no quedaban dudas acerca del culto a la personalidad que fomentaba Guzmán, insistía además en que después de Bolívar ninguna otra figura histórica tenía sus dimensiones; lo perjudicial era que esto no permanecía en su fuero interno sino que se lo imponía al país insistentemente.

En estos años se construye la carretera entre Caracas y los valles del Tuy, el acueducto de Calvario, tomando las aguas en el río Macarao; el Teatro Guzmán Blanco, hoy en día Teatro Municipal; el templo masónico, hoy en día en pie; y el Cementerio General del Sur, entre otras obras de la renovación urbana que adelantó Guzmán Blanco en Caracas. El 15 de abril de 1873 el Congreso Nacional lo elige presidente para cumplir un período de cuatro años y el 19 del mismo mes le confiere el título de Ilustre Americano, Regenerador de Venezuela. De inmediato promueve una nueva Constitución Nacional, que es promulgada el 27 de mayo del año 1874.

En ella, dos reformas en relación con la constitución anterior son dignas de mención. Se establece la reducción del período presidencial a dos años; uno pudiera decir, bueno, eso no está mal, pero suprimió el voto secreto, es decir, a partir de entonces se requería que el voto fuese público y firmado, con lo que el secreto del voto, que es un elemento esencial de la democracia, desaparecía. Y era muy difícil que alguien manifestara públicamente su inconformidad con Guzmán firmando el voto, por supuesto las elecciones las ganaba Guzmán abrumadoramente. Y bueno, es evidente que fue una daga en el corazón de la democracia eliminar el secreto del voto.

Luego la promulgación de esta constitución de 1874 fue la gota que rebasó el vaso para los generales Pulido y Colina, quienes estuvieron al lado de Guzmán hasta ese momento; se alzan en armas. Y esta vez el ejército de Guzmán ya tiene 20 mil hombres, mientras que estos adversarios, Pulido y Colina, no llegan a la mitad. Bueno, por supuesto el poder constituido tuvo una victoria y Guzmán sigue en sus cambios; uno de ellos fue el cambio del nombre de su partido: dejaría de llamarse Partido Liberal y ahora se denominaría Gran Partido Liberal Amarillo.

Guzmán soñaba con que la mayoría de los candidatos presidenciales surgieran de ese partido, así fue. El debate electoral se animó a partir de finales de 1875. Y después de haber apoyado al general Herménez Hildo Sabarce, Guzmán se decide por la candidatura del general Francisco Linares Alcántara, uno de los caudillos que lo siguió desde el momento mismo de su desembarco en Curamichate.

Guzmán Blanco entregó la Presidencia de la República el 20 de febrero de 1877 y el 18 de mayo se embarca con destino a Francia por el puerto de La Guaira, en condición de ministro plenipotenciario del gobierno de Venezuela; así era como se llamaban entonces los embajadores. Él se va de embajador a Francia.

Bien, por su parte Linares Alcántara se impuso y al asumir el cargo juró hacerle honor a las glorias de Guzmán Blanco y de inmediato, como dijimos, lo nombra en París. Bueno, Linares buscaba distinguir su gobierno por un tono democrático distinto al tono del antecesor, que era excesivamente personalista. Y por ello se hizo aclamar por el Congreso como el Gran Demócrata; le abría las puertas a los exiliados políticos del guzmancismo.

Esto ha debido poner ya en guardia a Guzmán, que estaba en París, y esto lo hizo Linares Alcántara apenas Guzmán tenía seis días embarcado en la nave que lo llevaba a Francia, de modo que venía un cambio. Y la reacción contra Guzmán, encarnada por Linares Alcántara, tomó cuerpo muy rápidamente y se convoca a una Asamblea Nacional Constituyente buscando que se regresara al período de cuatro años que fijaba la Constitución del 64 y no al período de dos años.

Bueno, esto puso en aviso a Guzmán, ya entendió Guzmán lo que se proponía Linares. Linares fue avanzando en su reforma, fue sumando seguidores a su persona y realmente llegó a tener un caudal importante de gente que respaldaba todas las reformas antiguzmancistas. Pero, estando en funciones de gobierno, Linares Alcántara en La Guaira enferma súbitamente de una afección bronquial, y fallece en la casa del compañero Gipuzcoana el 30 de noviembre de 1878. Pues la sorpresa fue mayúscula, esto no estaba en el panorama de nadie.

Y entonces Nicanor Bolet Peraza le propone a la Asamblea Constituyente que se designe al general José Gregorio Valera, un hermano de Linares Alcántara, como designado para sustituirlo. Y el general Gregorio Sedeño, por su lado, se alza en armas y busca el poder por la vía de las armas con una revolución que se llamó reivindicadora, cuyo objeto era regresar al poder de Guzmán Blanco. Y eso fue lo que ocurrió, eso fue lo que ocurrió.

Guzmán Blanco se embarca en Francia rumbo a Venezuela; llega el 25 de febrero, el 26 se encarga del poder, el 27 nombra un Congreso de Plenipotenciarios que restituye la Constitución del 74, o sea que todo lo que había hecho Linares vuelve a su lugar original, el lugar guzmancista. Y el congreso designa a Guzmán presidente provisional, ordena que se coloquen las estatuas en su lugar y anula todos los actos del gobierno de Linares Alcántara. Bueno, Guzmán regresa en junio a París a buscar su familia.

Deja encargado a Diego Bautista Urbaneja y se inicia un proceso de convocatoria electoral. Bueno, no fue una tarea demasiado ardua la restitución de todo lo que Linares había trastocado. En 1880, por indicaciones de Guzmán, se avanza en una reforma constitucional que se aprueba en 1881 y esta constitución queda establecida a una nueva organización territorial del país.

Venezuela pasa a tener nueve estados. La Constitución crea el Consejo Federal, gobierno integrado por un diputado y un senador por Estado escogidos por el Congreso, y este consejo va a ser el que elige al presidente de la República. De modo que si en la primera reforma Guzmán eliminó el secreto del voto, ahora está eliminando el voto directo, dos pasos contrarios al espíritu democrático, un retroceso en esa materia sin la menor duda. Se conserva el período de dos años y se incluye, como dijimos, la figura del Consejo Federal parecido a lo que ocurría en Suiza.

Por eso la gente empezó a llamar a la Constitución como la Suiza, pero estaba muy lejos del espíritu democrático suizo, más bien era un artilugio. En la próxima parte del programa entonces seguiremos viendo este segundo gobierno de Guzmán, cuando el 24 de mayo de 1881 convierte la canción Gloria al bravo pueblo en el himno nacional de Venezuela y da un paso más en la consolidación de una simbología patriótica nacional. En la próxima parte del programa veremos los otros avances y retrocesos del espíritu democrático durante este segundo gobierno de Guzmán Blanco. Ya regresamos.

Bien, en estos años el ilustre americano se desempeña en la modernización del país en distintos ámbitos. Estimuló la creación de sistemas de líneas de telégrafos, así como la construcción de vías férreas. Se iniciaron las vías Valencia-Puerto Cabello o Caracas-La Guaira y la fórmula que halló Guzmán para convencer a las empresas constructoras inglesas y alemanas fue la de garantizarles un retorno de sus inversiones hasta del 7 por ciento.

Y ocurrió muy pronto que los ingresos que recibían los ferrocarriles no cumplían el siete por ciento y la República comenzó a endeudarse todos los años para pagar el siete por ciento debido a las ferrocarrileras. Y ese es el origen de la altísima deuda externa venezolana que va a explotarle en las manos a Cipriano Castro al principio del siglo XX. Bueno, pero fíjense, hacia 1882 Guzmán Blanco manifiesta su deseo de no querer seguir al frente de la primera magistratura, pero sus seguidores se lo impiden, era un ardid realmente, y el Consejo Federal lo elige para un nuevo lapso.

A partir de marzo de 1882, buena parte del año 82 la empleó Guzmán en preparar el gabinete, ya que se cumpliría el centenario del natalicio del Libertador y por este motivo Guzmán presiona intensamente a la compañía inglesa que estaba construyendo el ferrocarril Caracas-La Guaira, para que pudiese inaugurarse en el año centenario del nacimiento de Bolívar. Y se inauguran en Parque Carabobo la Iglesia de la Santa Capilla y la Exposición Nacional, que a manera parisina se montó en Caracas con el objeto de dar a conocer los progresos industriales y artísticos del país. Este año además, Guzmán funda la Academia Venezolana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española.

Él fue su primer director; coinciden diversos historiadores acerca de la importancia de 1883 como el año que comenzó el culto bolivariano en Venezuela. Este bienio, 1882-1884, concluye con la determinación por parte del ilustre americano de no optar a un nuevo período y el Consejo Federal elige al candidato de Guzmán, que era Joaquín Crespo. Bueno, el bienio que va a gobernar Crespo entre el año 84 y 86, Crespo no se revela contra Guzmán como sí lo hizo Linares Alcántara, más bien desarrolló una continuación de su obra. Y Guzmán vuelve y es electo para el bienio que sigue, que sería el de 1886.

Bueno, así fue, él regresa ya de París porque en los dos años de Joaquín Crespo estuvo de nuevo como embajador en Europa y Guzmán es electo, por supuesto, en abril por el Consejo Federal de Gobierno y desembarca en La Guaira. Ya entonces su hija Carlota Guzmán y Barra se había casado con el duque de Morny; era una de las grandes aspiraciones de Guzmán que sus hijas se casaran con nobles franceses o europeos, con que ella entrara en la nómina de la realeza europea, casándose con un duque.

Bueno, por su parte Guzmán sigue en la construcción de sus vías férreas, la de Caracas-Petare, Caracas-Antímano. Por supuesto, no las construye Guzmán, las construyen empresas extranjeras a las que Guzmán les da un marco jurídico muy favorable para poder hacer las inversiones y la construcción de estas líneas ferrocarrileras. Bueno, lo cierto es que Guzmán se propone la modernización del país en muchos aspectos. Sería injusto no señalarlo, ya hablamos del decreto de instrucción pública gratuita y obligatoria.

Se empeña en la redacción de nuevos códigos dentro de la trama jurídica. Hay una reforma urbanística y arquitectónica importantísima en Caracas, se propone darle símbolos al carácter nacional, aparece el Panteón, aparece el Himno Nacional, se convierte el peso al bolívar y nace la moneda el bolívar, y le encarga una iconografía patriótica a Martín Tovar y Tovar y con esto consolida el culto bolivariano. Sin haber cumplido el bienio completo, en agosto del año 87 Guzmán se va a Francia y deja encargado de la presidencia de la República a Hermógenes López y no sospechaba entonces Guzmán Blanco que jamás regresaría a Venezuela.

Esta última presidencia de Guzmán estuvo signada por un desencuentro entre él y el general Crespo. De modo que allí empezaba ya una fricción importante. La larga suplencia del general Hermógenes López, de agosto del 87 a julio de 1888, concluye con la elección del doctor Juan Pablo Rojas Paúl.

Luego Guzmán no puede regresar a Venezuela y fallece en París el 28 de julio de 1890. Estuvo 11 años en exilio y murió a la edad de 70 años. La educación, las relaciones Iglesia-Estado, la reforma urbana y la creación de la iconografía y simbología patriótica, la selección de Bolívar como eje integrador en la nacionalidad son aportes innegables a la tarea de Guzmán. Desde el punto de vista democrático, pues el retroceso es grande: elimina el voto secreto y elimina el voto directo, reduce un período presidencial a unos extraños dos años que no guardaban ninguna relación con la tradición venezolana.

De modo, para la democracia los gobiernos de Guzmán fueron un retroceso lamentable, así como lo fueron su espíritu autocrático y el culto a la personalidad que lo llevó a extremos verdaderamente megalomaníacos, y no dejamos de consignar sus logros, que también los tuvo. Veamos ahora este período de 11 años que va desde 1888 a 1899 donde va a gobernar Juan Pablo Rojas Paúl, que es quien va a romper con Guzmán y va a intentar una reforma constitucional también para ejercer el poder más allá de dos años, pero no lo logra.

Rojas Paúl tenía una conducta dialogante, sabía que no tenía los instrumentos del poder todos en la mano porque no era militar, era un abogado, un funcionario público en quien Guzmán Blanco había confiado mucho. Tenía una larga experiencia de la administración del Estado y se propuso hacer un gobierno de importancia, desterrando el personalismo guzmancista y, bueno, a medida que se acercaban las elecciones para presidente de la República en el Consejo Federal se movían distintos intereses. Rojas Paúl buscaba redactar una reforma constitucional, pero esto no se logró hacer.

Y este Consejo Federal eligió como presidente de la República a Raimundo Andueza Palacio. Y el 19 de marzo de 1890 le entregaba la Presidencia de la República el doctor Juan Pablo Rojas Paúl a Andueza Palacio, otro civil. Andueza Palacio asume la presidencia el 19 de marzo de 1890 para ejercer el cargo hasta febrero de 1892.

Bueno, el general Crespo no estaba demasiado de acuerdo con esto y se ausenta de Caracas en los primeros momentos. Andueza sigue el plan de gobierno de Rojas Paúl en relación con las obras que se estaban construyendo, etcétera. Y va a tener que ocuparse Andueza del despliegue de tropas inglesas en Guayana, un territorio que pertenecía a Venezuela y cuya discusión había llevado a una ruptura de relaciones con Inglaterra a partir de 1887.

Este tema lo venía llevando personalmente Guzmán Blanco en Europa y el tema, en manos de Andueza Palacio —porque es singular su segundo apellido—, recrudeció. Y si Rojas Paúl encabeza una reacción, Andueza va más allá y logró que el Congreso Nacional retirara los títulos que le había conferido a Guzmán Blanco. Y a Crespo, bueno, y además el Congreso decía algo ecuánime: prohibir se les concedieran títulos e honores a hombres públicos en vida, eso es una medida lógica.

Y así fue, y en 1891 el propio Andueza Palacio comenzó a promover una reforma constitucional, la misma que proponía Rojas Paúl, tratando de que su período de gobierno no terminara a los dos años sino que continuara. Y esto fue lo que alertó a Joaquín Crespo; esta diatriba se va a centrar en si la reforma debía regir de inmediato, lo que dejaba a Andueza en el poder por dos años más, o si debía regir a partir de 1894, nombrándose un presidente interino que no fuese Andueza.

A partir de entonces el conflicto va en ascenso, Crespo se alza en armas y denomina su acción guerrera como la Revolución Legalista. En la próxima parte del programa veremos estos acontecimientos. En breve continúa, Venezolanos, somos Unión Radio Cultural.

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Joaquín Crespo, al frente de la Revolución Legalista, entra a Caracas el 6 de octubre de 1892 y de inmediato toma medidas. El embargo de los bienes de 340 funcionarios del gobierno saliente de Andueza Palacio; Crespo se negaba a reconocer las deudas en que habían ocurrido el Estado con motivo de las acciones militares que adelantó Andueza para defenderse del propio Crespo, era un tema complejo. Bueno, el gobierno de Crespo, después de las negociaciones del rigor, llega a un acuerdo con el Banco de Venezuela, dirigido por Manuel Antonio Matos, acerca del pago que el Estado había contraído con la institución bancaria.

Por otra parte, Crespo promueve una asamblea constituyente que va a redactar una nueva Constitución, que es promulgada el 12 de junio de 1893. Esa constitución regresó al período constitucional de cuatro años y se logró, por la vía de una revolución armada, volver al período de cuatro años. Se instituyó de nuevo en la Constitución del 93 el voto directo y se instituyó de nuevo el voto secreto. De modo que se subsanan los retrocesos democráticos en que se habían incurrido durante los gobiernos de Guzmán Blanco y Crespo, pues en una actitud verdaderamente democrática en ese momento promueve esto.

Se convocan unas elecciones y él es electo, por supuesto, presidente de la República. Le tocaba gobernar en medio de una situación compleja porque las deudas externas eran ya muy grandes. Se había ido acumulando con el Disconto Gesellschaft de Berlín, la deuda de los ferrocarriles. Él logra refinanciarla, pero ya era un problema muy difícil de resolver por volumen de esa deuda. Y bueno...

De acuerdo con la Constitución vigente, las elecciones directas y secretas iban a tener lugar en septiembre de 1897 como lo pautaba la Constitución, eran períodos presidenciales de cuatro años, y se presentan cinco candidatos: Pedro Arismendi Brito; el general Francisco Tosta García; Rojas Paúl de nuevo; el general José Manuel, Mocho Hernández, conocido unánimemente como el Mocho Hernández; y el candidato de Crespo, que era el general Ignacio Andrade.

Aquí pasó algo insólito. El general Hernández venía recogiendo muchísimo apoyo popular, con propuestas novedosas para el país, y fue despertando un fervor en el pueblo. Y al día de las elecciones se cometió un fraude: las fuerzas leales del gobierno de Crespo ocuparon los centros de votación desde la noche anterior, provistas de armas blancas y palos en actitud amenazadora, e impedían que los votantes del Mocho Hernández consignaran su voto.

Por supuesto, el vencedor en las elecciones es Andrade y al Mocho Hernández qué camino le queda: se alza en armas. Crespo organiza la transmisión de mando, hecho que ocurre el 28 de febrero de 1898, y sale a batallar contra el Mocho Hernández. Fíjense cuál fue el resultado de las elecciones, para que se den una idea de la magnitud del fraude: Andrade obtuvo 406.610 votos, mientras que Hernández obtuvo 2.203, cosa que era absolutamente imposible y que le dio el argumento al Mocho Hernández para alzarse en armas y empieza esa guerra que se va a terminar muy pronto cuando, en Cojedes, en el sitio de la Mata Carmelera, Crespo fue dado de baja el 16 de abril de 1898.

El último caudillo del siglo XIX caía de su caballo muerto y en medio de esta circunstancia de debilidad del gobierno ilegítimo de Andrade, pues él asume la presidencia de la República pero con grandísimos problemas, sobre todo debilidades, y esto es lo que va a aprovechar desde la frontera entre Venezuela y Colombia Cipriano Castro para la gesta que veremos en nuestros próximos programas. Sin embargo, veamos antes de eso cómo fueron estos hechos.

Recordemos que Crespo muere en el sitio de la Mata Carmelera el 16 de abril de 1898 y deja a Andrade desguarnecido. Andrade le entrega al general Ramón Guerra la dirección de la campaña en contra de Hernández, del Mocho Hernández. Lo derrota y lo hace prisionero.

De modo que las fuerzas hernandistas, si las tenía, van a quedar en suspenso con su cautiverio. Pero, por otra parte, la victoria de Guerra lo convierte en un referente importante y comenzaba a aspirar a suceder a Crespo en la presidencia del Gran Estado Miranda, me estoy refiriendo a Ramón Guerra. Este era un gobierno importante porque era un gobierno estatal que controlaba un vastísimo territorio y lo hacía, de hecho, el segundo hombre a bordo en el poder del presidente del Gran Estado Miranda.

Y esta aspiración de Ramón Guerra fue interpretada por Andrade como una amenaza. Y entonces lo lleva a adelantar una reforma de la organización del Estado; esa reforma buscaba devolverle a las regiones su autonomía y regresar a la estructura de los veinte estados que hubo cuando Guzmán Blanco lo redujo a nueve. Esto, a todas luces, molestó muchísimo a Guerra, quien pasó a ser una amenaza para el gobierno de Andrade y se alza en armas en Calabozo, en febrero de 1899.

Las fuerzas leales a Andrade vencen a Ramón Guerra un mes después de su alzamiento y parecía entonces que Andrade se estaba consolidando porque tenía fuerza, porque había vencido el desafío guerrero; sin embargo, la reforma constitucional que puso en guardia al general Guerra y que lo llevó a alzarse en contra del gobierno de Andrade, finalmente se aprueba.

En 1899 regresa la estructura político-territorial del Estado venezolano a los 20 estados que se habían pautado en la Constitución Nacional de 1864. Este esquema, con algunas pocas modificaciones y denominaciones, es el que continúa en Venezuela hasta nuestros días y se han incorporado otros estados, por supuesto: el estado de Vargas, el estado Amazonas, el estado Delta Amacuro, que fueron territorios federales en unos años. Y también, por supuesto, han cambiado denominaciones de los estados, pero el esquema de los 20 estados se retomaba a partir de este hecho.

Y también el Congreso Nacional aprobó la primera ley sobre inversiones extranjeras que imperó en Venezuela. Por otra parte, del informe al Congreso Nacional presentado por Andrade se desprendía que la situación económica del país era poco menos que desastrosa, recordemos la deuda. Y una vez más la dependencia de un solo cultivo, que era el café, hacía muy vulnerable a la economía venezolana, que se veía frecuentemente afectada por la caída en los precios internacionales del café y eso incidía directamente en la economía nacional.

Esta circunstancia se añadía a la fragilidad con que Andrade intentaba gobernar, desprovisto de apoyos esenciales para el ejercicio robusto del poder, y esta fue la coyuntura que aprovechó Cipriano Castro para avanzar con su ejército desde Táchira hasta Caracas y hacerse del poder. Bueno, como vemos se avanzó con la Constitución Nacional de 1893 en la recuperación de la democracia, pero su promotor, Joaquín Crespo, cometió un fraude electoral en 1897 a favor de su protegido Ignacio Andrade. Y en el papel hubo un avance, sin duda.

En las conductas, no: una prueba más de que la democracia es un asunto fundamentalmente de convicciones culturales, además del asunto jurídico y político. Hasta aquí nuestro programa de hoy, este quinto capítulo de esta historia de la democracia en Venezuela. En nuestro próximo programa veremos ese largo período venezolano donde se desarrolla la hegemonía militar tachirense. Hasta nuestro próximo encuentro.

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