Serie Hispanoamérica. Cap 2.
Serie Hispanoamérica. Cap 2. Instituciones y Economía
Transcripción
Introducción, virreinatos y etapas
Recuerda que nos puedes seguir en arroba mundourweb y arroba radioescuelaur.
Bueno, y en Venezolanos estamos en esta serie que comenzó la semana pasada sobre Hispanoamérica. Vamos a ir recorriendo el desarrollo hispanoamericano. La semana pasada vimos quiénes llegaron de España, quiénes estaban en América y cómo se fundaron las ciudades.
Revisamos los procesos fundacionales, los recorridos y los personajes principales que fundaron las ciudades de América. Y en este segundo programa vamos a dedicarnos a las instituciones y a la economía que se va desarrollando en ese mundo mestizo formado por los blancos europeos, en particular los españoles, las etnias originarias de América y los africanos; se fue produciendo esa combinatoria social hispanoamericana.
Desde el punto de vista del gobierno, la cúpula, el punto más alto en las pirámides gubernamentales españolas en América, era el virreinato. El primero que se fundó fue el de Nueva España, es como los españoles llamaban a México. Ese virreinato fue fundado en 1535 y permaneció hasta 1821. El segundo virreinato fue el del Perú, en Lima: fue fundado en 1542 y permaneció al menos en la titularidad hasta 1824, cuando tiene lugar la batalla de Ayacucho, ganada por el mariscal Antonio José de Sucre, la última batalla entre realistas y patriotas en América.
El tercer virreinato en el tiempo es el de Nueva Granada, pero con una circunstancia: hay un primer intento de creación que se prolonga de 1717 a 1723 y allí se suspende el virreinato, y se vuelve a instaurar en 1739, y se extiende hasta 1810. El virreinato de Nueva Granada, cuya capital era Santa Fe de Bogotá. Y el último, el cuarto fundado, fue el del Río de la Plata, fundado en 1776 y duró hasta 1811.
El historiador Guillermo Morón señala que los españoles tenían el proyecto de crear en Caracas, en Venezuela, un virreinato, pero se precipitaba la crisis del mundo hispánico y ese virreinato no llegó a fundarse. En todo caso, nos señala que la economía venezolana ya era muy importante, sobre todo si tomamos en consideración que la economía de Nueva España, del Perú y de Nueva Granada era esencialmente minera y la venezolana no. La riqueza venezolana del siglo XVIII era fundamentalmente cacaotera, porque el café entró en Venezuela tardíamente, en el siglo XVIII. De modo que es una riqueza agrícola por el cacao, pero también pecuaria por el cuero; Venezuela llegó a ser un país exportador de cueros importante.
Vamos a advertir además, en todo este período en que estos territorios fueron parte del Imperio español, tres etapas. ¿Cuáles son esas etapas? Una primera, breve, que va de 1492 a 1516. Esa etapa la podemos llamar la de los Reyes Católicos: es la etapa de Fernando e Isabel, y una vez que muere Isabel, sustituida por su esposo Fernando, y por el cardenal Jiménez de Cisneros, hasta que en 1516 se corona Carlos I de España y Carlos V de Alemania, uno de los reyes más poderosos en la historia de la humanidad.
De quien se decía con razón que en sus dominios nunca se ponía el sol porque cuando estaba amaneciendo en América, estaba anocheciendo en Europa y en las Filipinas también. De modo que por eso se decía esto de Carlos V. Esa etapa de los Habsburgo, o los Austrias, como se dice en español, dura dos siglos: va de 1516 a 1700, cuando se produce un cambio en la dinastía en la casa real y comienzan a gobernar una casa francesa en España, la casa de los Borbones.
Esa misma casa es a la que pertenece Juan Carlos I, rey de España, ya rey emérito, y su hijo Felipe VI. De modo que estas son las tres etapas: los Borbones comienzan en 1700 y, dependiendo del país de América del que estemos hablando, ese imperio terminó, por ejemplo en el caso venezolano en 1811, pero en el caso peruano en 1824, y además tampoco las fechas son precisas porque hubo interrupciones. Venezuela se constituye república en 1811, pero esa república se va a perder y los españoles reconquistan el territorio en 1815. Y lo vuelven a perder en 1821, que son los períodos de la guerra de Independencia, que veremos con cuidado cuando hagamos ese programa.
Bien, veamos ahora algunas instituciones con las que se produce este proceso. La primera es la capitulación.
Capitulación y hueste
¿Qué era? Una suerte de contrato en el que la Corona española le otorgaba un permiso a un viajero que encabezaba una hueste y, a veces, una pequeña armada, que se aventuraba desde la Península Ibérica, a veces hacía escala en las Islas Canarias y seguía su derrotero hacia América. Quienes hacían ese viaje, que eran aventuras privadas, necesitaban la autorización de la Corona española, que les concedía un territorio, con la vocación expresa de que ese territorio fuese poblado y habitado. El deseo de la Corona de España era establecer que los españoles se establecieran aquí.
Capitulaciones hubo muchas, donde se entregaban porciones de territorio. Recordemos que la Corona no está invirtiendo en América; no puede, y todo ese proceso lo están haciendo lo que hoy en día llamaríamos emprendedores o empresarios privados, porque se organizaban además con la estructura de la hueste.
Vamos a explicarla. Una hueste era una suerte de compañía anónima. El que compraba el barco es el hombre más rico de esa expedición; compraba el barco y lo que se consiguiera en la aventura, por supuesto, él tenía el porcentaje mayor. Por lo general, el hombre que compraba un barco no era navegante; necesitaba un capitán experimentado y el capitán necesitaba a un comodoro o asistente. De modo que tanto el capitán como su asistente tenían un porcentaje de acuerdo con sus trabajos en esa aventura. Y así vamos llegando hasta los últimos en la embarcación, que son los grumetes, que son los que lavaban los pisos, etcétera. Las tareas más elementales en el barco cuya participación es muy pequeña y por lo general está vinculada con la tarea de desempeño.
Todo este equipo se le denomina la hueste. Esas huestes encabezadas por un aventurero o expedicionario, como quieran llamarlo, que tenía la capitulación firmada de la Corona española, se aventuraban hacia América. En la próxima parte del programa seguiremos viendo estas instituciones, estas organizaciones también con las que los españoles fueron ocupando el territorio americano.
En breve continúa, Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural. Estás escuchando Unión Radio Cultural. Este y otros programas de Venezolanos los puedes oír en formato podcast a través de anchor.fm. Para algunas sugerencias sobre este espacio, pueden escribirnos al correo rafaelarraiz arroba hotmail punto com y en Twitter, arroba rafaelarraiz. Somos Unión Radio Cultural. Estamos de regreso con Venezolanos.
Casa de Contratación, Consejo de Indias y audiencias
Somos Unión Radio Cultural. Bueno, estamos en Venezolanos en esta serie, en nuestro segundo capítulo, esta serie que estamos desarrollando sobre Hispanoamérica. Una de las primeras instituciones que van a crear los españoles, vinculada con Hispanoamérica, será la Casa de Contratación de Sevilla, en 1503. Esta casa estaba encargada del comercio entre España y América; tenía ese monopolio, esa organización.
Después, con el tiempo, aparecieron otros puertos que podían comerciar en América, pero la primera fue la Casa de Contratación de Sevilla de 1503. Vamos a encontrar también una institución importante que es el Consejo de Indias, creado en 1523. Allí se reunían peninsulares que tenían experiencia americana; ellos la llamaban experiencia indiana porque para ellos estas eran las Indias, así era como las denominaban. Y estos peninsulares que tenían experiencias indianas integraban el Consejo de Indias en España y asesoraban al rey sobre toda esta temática.
Recordemos que los reyes ninguno jamás vino a América. El único caso es el rey de Portugal, Juan, cuando Napoleón Bonaparte invade la península ibérica: él sale desde Portugal, desde Lisboa, con una caravana enorme con toda la corte portuguesa para establecerse en Brasil, que era su imperio, y allí va a crear Petrópolis, una ciudad construida especialmente para eso.
Cuando pasó aquel trance napoleónico, ya en 1814 Juan de Portugal regresó a Portugal, y su hijo se quedó en Brasil y viene todo el imperio brasileño. Pero eso no ocurrió con los reyes de España en relación con ninguna posesión americana: ningún rey vino a América. De modo que ellos necesitaban asesoría, porque la Corona y sus funcionarios y el rey realmente no conocían el territorio, y sí había algunos españoles que ya habían estado por aquí y podían hablar con propiedad para asesorar a la Corona de España.
Otra de las primeras instituciones que van a crear los españoles en Hispanoamérica van a ser las audiencias, las reales audiencias, es decir, el poder judicial, que por defecto muchas veces, las reales audiencias como autoridad de la Corona española desempeñaban tareas ejecutivas. Aunque eran audiencias, como su palabra lo dice, donde se escucha y se juzga, por defecto, por ausencia de otras instituciones, la Real Audiencia tomaba decisiones ejecutivas.
La primera en crearse va a ser la Real Audiencia de Santo Domingo, en 1511. Esto no puede extrañarnos porque la base de operaciones primigenia y principal de los españoles en América fue la isla de Santo Domingo, también conocida como La Isabela. Luego se instituye en 1527 una Real Audiencia en México. Una vez que Hernán Cortés ha entrado por Veracruz y ha subido a Tenochtitlán y conquistó el Imperio azteca, una de las primeras instituciones que va a crearse allí es la Real Audiencia. Fíjense que se crea incluso antes el virreinato, porque se está creando en 1527 y el virreinato es de 1535.
Vamos a tener también una Real Audiencia en Panamá, en 1538; en Guatemala, en 1542; en Lima, en 1542; en Guadalajara, en 1548; en Bogotá, 1548; en Quito, 1563; en Chile, 1563; en Buenos Aires, 1661; y la última, la de Caracas, 1783. Y ustedes se preguntarán, bueno, ¿y cuál era la Real Audiencia donde se ventilaban los casos venezolanos? Pues es la audiencia de Santo Domingo, y quienes acudían a este tribunal tenían que viajar, que navegar hasta Santo Domingo.
También se estarán preguntando: ¿por qué tan tarde se crea la Real Audiencia de Caracas en 1783? ¿Y por qué tan temprano en México, en Guatemala, en Lima, en Bogotá, en Quito? Bueno, porque en todas esas ciudades había una población originaria, indígena, muy grande, y en Venezuela no. Era pequeña en comparación con la que había en Guatemala, México, en Quito, Bogotá y Lima. De modo que ese es uno de los factores por los que las reales audiencias de Caracas se crean tan tarde y por qué la cercanía relativa con Santo Domingo favorecía que, de los asuntos que había que decidir judicialmente en Venezuela, en las últimas instancias se recurriera a la Real Audiencia de Santo Domingo.
Porque en primeras y segundas instancias de un juicio podían realizarse en Venezuela, en algunas materias y en otras no. Y la última instancia era en Santo Domingo hasta que se crea en Caracas la Real Audiencia en 1783. ¿Y también se estarán preguntando ustedes: por qué tan tarde Buenos Aires? Pues en alguna medida por las mismas razones por las que es tan tarde en Caracas.
¿Y será casualidad que los líderes del proceso independentista sean caraqueños y bonaerenses? ¿Será casualidad que San Martín y Simón Bolívar sean de Buenos Aires y de Caracas, los lugares probablemente donde el Imperio español desembarcó con menos capacidades, con menos instituciones o que lo hizo más tardíamente en estos lugares? No parece casual esta circunstancia.
Bien, veamos ahora otra institución muy importante: el juicio de residencia. ¿Qué es esto del juicio de residencia? Voy a intentar explicarlo de la manera más sencilla. Cuando un funcionario de la Corona española, pongamos un gobernador, el gobernador de Cumaná, cuando termina su período, que por lo general eran como mucho siete años, entre cuatro y siete años, antes de poder irse de Cumaná se le hacía un juicio de residencia.
Al principio, en la instalación de los españoles en América, el juicio lo hacía y lo presidía el gobernador que venía a sustituir al gobernador saliente. Después, ya cuando el imperio tiene más funcionarios, lo hace un juez preciso, indicado ad hoc, para hacer el juicio de residencia.
¿En qué consistía entonces? Que el gobernador que llegaba llamaba a los vecinos, llamaba al cabildo, llamaba a distintas personas y escuchaba en relación con la conducta del gobernador saliente. Si se presentaban casos muy graves, el gobernador saliente recibía una sanción. Esa sanción podía ser una multa si las faltas eran menores y llegaban a ser demostradas. Si el gobernador había cometido asesinatos, lo más probable es que la sanción para esos asesinatos comprobados por parte de ese gobernador saliente fuese la ejecución del gobernador.
Esto pasó varias veces. Y había unos delitos intermedios que no se subsanaban con sanciones pecuniarias ni con la ejecución del personaje, sino con el presidio durante varios años. Lo interesante es que era un juicio de residencia posterior y todo funcionario español en América era funcionario itinerante. Sabían que al terminar su período iban a ser sometidos a un juicio de residencia.
Si ellos pasaban el juicio de residencia perfectamente, sin ninguna falta ni menor ni mediana ni grave, la Corona española los enviaba a otro destino. Si lo habían hecho muy bien, el destino era superior al que estaban dejando: gobernador podía pasar a ser capitán general. Si lo había hecho muy bien pudiera llegar a servir al rey, etcétera. Estas eran algunas de las circunstancias posteriores al juicio de residencia.
Visto desde la contemporaneidad, era como una contraloría con una fiscalización posterior del mandato, del gobierno de ese funcionario de la Corona de España. Una institución muy interesante.
En la próxima parte del programa vamos a ver las encomiendas, cómo funcionaban, qué era esto del encomendero y de qué manera se desarrolló esta institución en Hispanoamérica. Ya regresamos.
Encomienda y cabildo
Bien, la encomienda fue una institución que concedió la Corona española para resolver varios temas que tenía sobre la mesa. El tema de los indígenas, ¿qué podían hacer con ellos? Entonces la encomienda, ¿en qué consistía? Comienza a desarrollarse a partir de 1518. Supongamos que a un español le es entregada una porción importante de tierra donde en esas tierras viven unos conglomerados, unos conjuntos de pobladores indígenas. En teoría, esos indígenas que viven allí pasan a ser atendidos por el encomendero.
¿Pero cuál era la obligación del encomendero? Tratarlos como un buen padre de familia y, sobre todo, evangelizarlos. Porque no olvidemos toda esta historia que venimos relatando: es una empresa católica, la Iglesia católica acompaña, es prácticamente simbiótica lo mismo que la Corona española en estos primeros períodos. Después van a surgir diferencias entre la Corona y la Iglesia católica, pero estamos en el siglo XVI y en este siglo la simbiosis es prácticamente total.
Entonces la tarea de evangelizar a los indígenas era muy importante porque, siendo una empresa católica, la Iglesia católica entonces consideraba que la verdad la tenían ellos en la mano. Esa verdad la había revelado Dios, que se había hecho hombre en la persona, en el cuerpo de Jesucristo. Y esa verdad tenía que ser revelada a todos los seres humanos porque era una única verdad, y debían abandonar entonces el politeísmo propio de las culturas aborígenes y asumir el monoteísmo: un Dios único cuya única verdad la detenta ese Dios, y los administradores de ese Dios único, que fue en su corporalidad Cristo. Los administradores eran las autoridades de la Iglesia católica. Pero quienes venían a América, bueno, venían como pastores de ovejas a evangelizar, a convertir a los indígenas en su politeísmo natural, propio de sus religiones y sus culturas, a un sistema monoteísta que para ellos era totalmente desconocido, que no formaba parte de su tradición.
De modo que eso también formaba parte del encomendero: no solo ocuparse de los indígenas, sino convertirlos. Pero además, los indígenas, en principio, tenían que pagarle impuestos al encomendero por vivir en las tierras del encomendero. Esto no pasaba, no pasó casi nunca, porque los indígenas no producían como para tener excedentes, no producían para cultivar lo que necesitaban para vivir. No tenían un concepto excedentario o no formaba parte de su cultura.
Entonces los encomenderos no tenían cómo cobrarles los tributos, y lo que llegaba era a que pagaran los tributos trabajando para los encomenderos. Ese trabajo no lo pagaban porque se consideraba que estaban pagando los tributos. Esto derivó en una forma velada de esclavitud y la Corona española muy pronto, tiempo después, advierte esta situación y deshace las encomiendas como instituciones.
Recordemos que aquí hay algo curioso que siempre hay que mencionar: es decir, todo este proceso no es monolítico. Hay sacerdotes que defienden a los indígenas. El más emblemático es Bartolomé de las Casas, por ejemplo, que se opuso a la esclavización de los indígenas y que sostuvo un juicio en contra de la contraparte de Sepúlveda, y demostró que los indígenas tenían alma, que no podían ser esclavizados en consecuencia. Y todo esto lo aceptó el poder judicial español. Bartolomé de las Casas venció en ese juicio y los indígenas no fueron esclavizados a partir de determinado momento, pero en los comienzos de este proceso no estaba nada claro y se daba esta situación triste y dramática de la esclavización de los indígenas o de esta pseudoesclavización que terminó siendo el sistema de las encomiendas que venimos relatando.
Veamos ahora otra institución central, pero absolutamente central para la vida hispanoamericana, que es el cabildo. El cabildo es una institución medieval española, que incluso en España no tenía demasiada vigencia, pero que en América tuvo mucha vigencia, el cabildo o el ayuntamiento, como también se le llamaba. ¿Por qué va a ser tan importante? Porque allí van a hacer vida las élites locales.
Los cabildantes son miembros de las élites locales, bien por cargos hereditarios y porque compran los cargos a la Corona. Siempre se detentan recursos y las élites criollas van a hacer vida allí. Entonces, ¿qué ocurre? El cabildo es la autoridad permanente de la ciudad, porque el gobernador es itinerante.
A Caracas llega un gobernador que viene de pasar seis años en Santo Domingo, cuatro años en Guatemala, quién sabe, cuatro en Guadalajara, y va a estar aquí un tiempo. Entonces él forzosamente tiene que entenderse con las élites locales. ¿Dónde están las élites locales? En el cabildo. Ahí es donde se reúnen. Tienen la administración de la ciudad, cobran impuestos, hacen labores de policía, son los administradores de la ciudad. Y las élites locales no podían acceder, de hecho no ocurrió, al cargo del gobernador, o el capitán general o el virrey. Todos esos cargos no estaban reservados para los criollos y para las élites locales, sino para los funcionarios itinerantes de la Corona española.
Sin embargo, estas élites locales, en muchos casos, eran muy ricas, porque eran las que tenían varias generaciones allí. Un ejemplo: la familia Bolívar. El primer Bolívar llega a Caracas más o menos, si mi memoria no falla, en 1540 por ahí. Y su descendiente que vendría siendo algo así como el sexto en la línea descendente, Simón Bolívar Palacios, nace en Caracas en 1783. De modo que el primer Bolívar que llega a Caracas ha llegado 200 y tantos años antes. Es imposible creer que esa familia, al igual que varias otras, no tenían unos intereses locales, no se habían hecho inmensamente ricos, como era el caso de los Bolívar, y no defendían sus intereses frente a los intereses de la Corona española.
Estos intereses no siempre eran consensuados o conciliatorios. Unas veces los intereses de los criollos eran distintos a los intereses del funcionario que enviaba la Corona española. Por eso va a ser el cabildo el epicentro del proyecto independentista en toda América. Fue el cabildo de Bogotá, en la Casa del Florero, en 1810, el que coloca las primeras piedras para la fundación de la República de Nueva Granada, que fue como se llamó en un principio. Va a ser el cabildo de Caracas, donde Juan Germán Roscio es personaje central junto con el cura José Cortés de Madariaga, el cabildo que le dice a Vicente Emparan que no puede gobernar y se forma un primer gobierno de los venezolanos sin haber constituido una república en el 19 de abril de 1810.
De modo que va a ser el cabildo el lugar donde todo esto va a desarrollarse. ¿Por qué? Porque es el lugar donde tienen 300 años haciendo vida las élites criollas. Los criollos son súbditos del rey de España, sí; son peninsulares, no; son una nación que ya se ha constituido a lo largo de tres siglos. ¿Por qué son una nación? Porque tienen un pasado común, tienen una geografía y una lengua, le rezan al mismo Dios y tienen unos intereses propios ya distintos a los españoles. Estos criollos van a ser la vanguardia en todo el proceso de la independencia, como iremos viendo a lo largo de todos estos programas.
Ya regresamos. En breve continúa Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural. Estás escuchando Unión Radio Cultural y otros programas de Venezolanos, los puedes oír en formato podcast a través de anchor.fm. Para alguna sugerencia sobre este espacio pueden escribirnos al correo rafaelarraiz arroba hotmail punto com y en Twitter, arroba rafaelarraiz. Somos Unión Radio Cultural. Estamos de regreso con Venezolanos, somos Unión Radio Cultural.
Economía colonial y reformas borbónicas
Bien, estamos en este recorrido por Hispanoamérica, sus instituciones fundamentales en el período colonial. Vamos a ver ahora varias.
El Real Consulado. Esto, para explicarlo, era una suerte de reunión de intereses económicos, tanto la Corona como los productores locales. El Real Consulado de Cartagena, por ejemplo, era muy importante; el de Caracas llegó a ser importante. Allí se reunían las llamadas fuerzas vivas y la fuerza económica, tanto particulares como los representantes de la Corona española.
También vamos a tener, ya en el siglo XVIII, una institución que forma parte de las reformas borbónicas, que es la intendencia. El intendente es un hombre con grandísimos poderes, en algunos casos hasta más poderes que el virrey. Es un personaje itinerante que envía la Corona a supervisar a los virreyes, los gobernadores y a los capitanes generales para que cumplan con sus funciones y, sobre todo, el interés primordial de la Corona española borbónica: que ingresen los tributos de los americanos en las arcas de la Corona española.
Porque lo que los Borbones veían era que se habían formado dos núcleos de poder importantes en América: uno, el de la Iglesia católica, que tenía un poder económico muy grande, y el otro, el de los criollos, las élites de las que venimos hablando. El intendente buscaba supervisar que no se escaparan los impuestos y recoger tributo para mantener el Imperio español: esa figura es la del intendente.
¿Y qué tenemos ahora en materia económica? Bueno, vamos a tener una economía minera, una economía agrícola y una economía pecuaria. Recordemos que la revolución industrial ocurre en Inglaterra en 1769, en un mundo protestante. Va a haber una revolución industrial también en Alemania, algo en Bélgica, algo en Francia y bastante en los Estados Unidos, pero en el mundo español esa revolución industrial no ocurre como ocurrió en esos países protestantes. Este era un mundo católico donde la revolución industrial no tuvo lugar.
¿Por qué lo estoy señalando? Bueno, porque los países industrializados de entonces tenían una mayor capacidad comercial que los que no estaban industrializados. Supongamos que uno vivía en La Guaira y quería comprarse una camisa: ¿de dónde iba a venir esa camisa? De Holanda o de Inglaterra, de los países donde la revolución industrial tenía lugar. Por supuesto, estoy hablando de finales del siglo XVIII, pero es una coyuntura muy importante que hay que señalar, porque a partir de entonces el comercio se aceitó particularmente.
En el Imperio español de América, la revolución industrial en el siglo XVIII no tuvo lugar y, ojo, continuó siendo una economía minera en el caso de México, de Perú y de Nueva Granada. Y fue una economía agrícola y pecuaria importante en Venezuela, en algunas islas del Caribe, aquellas que España no había perdido porque había perdido muchas. Lo fue Brasil, lo fue en Perú, pero en Perú particularmente por el guano, que fue un producto de las aves que servía como material combustible para la energía, y eso fue una fuente económica importante para el Perú.
También, cuando hablamos de agropecuaria, ¿de qué estamos hablando? Estamos hablando del sesgo pecuario de cueros. Allí fue, por ejemplo, muy famoso el gabán caroreño, que en Madrid se cotizaba muchísimo porque ya entonces, en período colonial, las reses caroreñas eran de notable calidad, como siguen siendo.
Por supuesto, el cacao también es del caso brasilero, y también existían las matas de añil. Hoy en día no se utilizan para teñir la ropa, pero entonces sí, y era un cultivo importante: se usaba el añil para teñir la ropa; de lo contrario, toda la ropa era blanca. Entonces en los Valles de Aragua había unas siembras de añil significativas.
Y como comenté en algún momento del programa, el café se introdujo tardíamente en Venezuela. Lo introdujeron primero los jesuitas en Guayana, la zona de Guayana, alrededor de 1750. Después fue sembrándose en otros lugares del país. Por ejemplo, en Caracas se tomó una primera taza de café, según Arístides Rojas, en la casa de la hacienda de Bartolomé Blandín, alrededor del pueblo de Chacao. Esa casa quedaba donde hoy queda exactamente el Caracas Country Club, y allí se tomó la primera taza en 1784.
También hay una circunstancia económica que hay que mencionar: es un decreto de libre comercio que firma Carlos III, un rey liberal español, en el año de 1765. Y uno se pregunta: ¿realmente fue un decreto del libre comercio? Bueno, sí y no. ¿En qué sentido no? El decreto no permitía el libre comercio con imperios distintos al Imperio español. No se trataba de que los puertos estaban abiertos para los holandeses, los ingleses o los franceses. No. No es eso. Era un decreto del libre comercio entre los puertos de España y los puertos de América. Esto quería decir que el puerto de Cartagena podía comerciar con Cádiz, o que el puerto de La Guaira podía comerciar con Veracruz. Era entre puertos del Imperio español, en América.
Sin embargo, era un paso hacia adelante el libre comercio. Y como sabemos, el libre comercio es lo que genera la riqueza en el mundo desde la revolución industrial y mucho antes. De modo que este fue un decreto importante de Carlos III dentro del espíritu de las reformas borbónicas, que eran contradictorias, porque por una parte las reformas borbónicas pueden tenerse como reformas centralizadoras del poder en la Corona, pero también puede tenerse el caso del decreto de libre comercio como decretos que favorecían la descentralización y el crecimiento económico de distintos puertos y posesiones españolas en América a partir del decreto de libre comercio.
Bien, hasta aquí nuestra historia sobre las instituciones fundamentales que hemos revisado a lo largo de este programa. Es posible que se me haya escapado alguna, espero que no. Hemos hablado también de la vocación económica de lo que se producía en el Imperio español en América, de Hispanoamérica, y quizás no falten algunos rubros.
Hay que señalar que hubo excepciones, como el caso de la Compañía Guipuzcoana en Venezuela, que fue un monopolio comercial que la Corona española le entregó a los vascos y tuvo vigencia entre 1728 y 1784. Y tuvo consecuencias tanto favorables como muy desfavorables para Venezuela. Las consecuencias favorables: la llegada de mano de obra vizcaína, vasca, la llegada de capitales, el desarrollo agrícola y pecuario que trajeron los vizcaínos a Venezuela.
Y las circunstancias desfavorables: que era un monopolio comercial. Los productores del campo o los productores de ganado en Venezuela estaban obligados a venderle a la Compañía Guipuzcoana al precio que ella fijara. Y los productos que ellos traían de España, el precio lo fijaba la Compañía Guipuzcoana. De modo que todo favorecía a la Compañía Guipuzcoana y todo desfavorecía a las élites locales en el caso venezolano. Una singularidad, porque hubo otras compañías similares; hubo una en Cuba, otra en las Filipinas y algún otro caso, pero no se extendió demasiado este modelo de monopolio comercial establecido.
Bien, hasta aquí nuestro programa de hoy, en el segundo capítulo de esta serie sobre Hispanoamérica. En nuestro tercer capítulo ya nos adentraremos en la fundación de las repúblicas americanas y cómo los criollos van a fundar estas repúblicas. Hasta nuestro próximo encuentro.