Médicos Venezolanos
28 de octubre de 2019

Médicos Venezolanos. Ímber, Méndez Castellanos, Beaujon, Granier. Cap 10

Lya Ímber de Coronil (1914-1981) Oscar Beaujon Graterol (1914-1990) Hernán Méndez Castellanos (1915-2003) Marcel Granier Doyeaux (1916-1996)

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"Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. En la continuación de las series sobre médicos venezolanos que venimos haciendo, este es el décimo programa. Y vamos a comenzar hoy con una mujer, una doctora extraordinaria, Lía Ímber de Coronil, que nació en 1914 y murió en 1981, de modo que estuvo en este mundo durante 67 años.

Ella nació en Odesa, Rusia. Entonces eso era Rusia, todavía no era la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Era Rusia y fue hija de Nahum Ímber y de Ana Barú, emigrantes judíos que huyen en los años 1928-1929. Y llegan a Venezuela a la ciudad de La Victoria, ese es el primer sitio donde ellos se ubican y luego se trasladan a Caracas.

Donde Lía Ímber logra graduarse de médico en la Universidad Central de Venezuela, y es la primera mujer en obtener ese título con la tesis doctoral "Ensayo de estadística de mortalidad infantil por tuberculosis en los niños de Caracas". Recordemos que hemos hablado de dos mujeres antes en este programa, de Ida Malek de Petkov, que no se graduó en la Universidad Central de Venezuela sino que revalidó su título aquí, y la otra de la que hablamos antes fue la doctora Virginia Pereira Álvarez, que comenzó a estudiar acá en la Universidad Central de Venezuela, pero se graduó en los Estados Unidos.

De modo que en puridad y criterios la primera mujer que se gradúa de médico en la Universidad Central de Venezuela es la doctora Lía Ímber de Coronil, hermana por supuesto de Sofía Ímber y esposa del doctor Rubén Coronil, destacado médico también. Lo que vamos a decir lo fundamentamos en lo escrito por Ana Teresa Torres, en su biografía Lía Ímber de Coronil, publicada en el volumen 120 de la Biblioteca Biográfica Venezolana, una colección de 150 biografías muy útil y hermosa, y muy valiosa para la venezolanidad. Allí Ana Teresa Torres nos lleva de la mano por la trayectoria biográfica de Lía Ímber de Coronil y allí se lee lo siguiente, por ejemplo, dice Ana Teresa Torres.

"De acuerdo con Canino y Vesuri, los primeros nombres de estudiantes universitarias se asoman a partir de la tercera década del siglo XX. Entre 1911 y 1939, de 3.824 egresados de la Universidad Central de Venezuela apenas el 0,67% representaba la población femenina conformado por 26 mujeres, la mayoría en filosofía, siete en farmacia, una en odontología y cinco en ciencias médicas. Se comprende que cuando Lía ingresó a la Facultad de Medicina en 1930 provocara una gran sorpresa". De acuerdo con estas autoras, por razones obvias, era la única. Estaba allí rodeada de varones.

Bien, dice Leopoldo Briseño Calcaño, texto en el que nos vamos a basar, que era una mujer de un hogar impecable. Era proclive a la amistad, la biblioteca, la cultura del diálogo, el amor a los viajes, y que trabajó con el eminente pediatra Machado Hernández, de quien hemos hablado en programas anteriores, Gustavo H. Machado Hernández, uno de los grandes pediatras venezolanos, fundador del Consejo Venezolano del Niño en tiempos del gobierno de Eleazar López Contreras. Ella siempre trabajó muy cerca del doctor Machado y fue durante varios años jefe del servicio de Medicina I del Hospital J. M. de los Ríos, en Caracas.

También señalan que ella funda y crea el servicio de higiene mental y psiquiatría infantil en el mismo hospital. Y también fundó y creó la escuela hospitalaria que lleva su nombre, con la finalidad de que los niños no interrumpiesen su devenir académico por estar hospitalizados. En 1954 tenemos a Lía Ímber de Coronil como secretaria general del Consejo Venezolano del Niño y entonces renuncia al cargo para luego en 1959 volver a asumirlo, en una labor que desempeñó con la mayor pasión. Fue a su vez miembro de la Comisión Interventora del hospital en 1967.

Y fue directora de ese hospital también entre 1968 y 1971. En el Ministerio de Sanidad fundó una consulta para niños inmigrantes. Trabajó como pediatra en numerosos hospitales del Seguro Social, en el Dispensario Municipal La Vega, las Casas Hogar y la Casa Cuna Sucre, en el Prenatal María Teresa Rodríguez del Toro y Yalaiza. Fue a su vez una profesora de la Universidad Central de Venezuela, llegando a ser profesora titular en 1958.

En 1970 la llaman como vicepresidenta del Centro Internacional de la Infancia, un cargo que ejerció hasta su muerte, una muerte prematura porque estamos hablando que muere de 67 años. En su labor académica fue bastante trotamundo, ya que dictó cátedras y conferencias sobre planificación familiar, orientación familiar, sobre recién nacidos prematuros en El Salvador, Cuba, Haití, Bruselas, París, Londres, Yugoslavia, Ecuador, Colombia, Argentina, Kenia, Guatemala, México, de modo que buena parte del mundo lo recorrió con su conocimiento, y fue electa para el puesto 45 de miembro correspondiente nacional de la Academia Nacional de Medicina.

No ingresó como individuo de número por no haber nacido en Venezuela, cosa que realmente no tiene sentido porque llegó aquí siendo una niña prácticamente y toda su vida la hizo aquí. Ese requisito a mi juicio ha debido obviarse en el caso de Lía Ímber de Coronil. También fue reconocida con muchas condecoraciones venezolanas, Diego de Lozada, 27 de Junio, Mérito al Trabajo, Francisco de Miranda, Andrés Bello, la de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, y por supuesto fue autora de una cantidad de trabajos importantes sobre su especialidad. Incluso un libro sobre su especialidad, estamos hablando alrededor de unos 40 trabajos sobre sus temas.

Murió prematuramente, como dije antes, de un cáncer de pulmón sin haber fumado nunca, de modo que estos casos también ocurren lamentablemente. En la sabrosa biografía de Ana Teresa Torres vamos viendo, es una biografía muy bien escrita como todo lo de Ana Teresa, pero a su vez vamos viendo cómo una inmigrante, ella, sus padres e inmigrantes, accede a la universidad pública y a la Universidad Central de Venezuela y desarrolla una vida útil, hermosa, en un país que estaba haciéndose, por hacerse, donde ella con su trabajo como médico logra desarrollar una vida muy útil y fértil en Venezuela que tanto amamos y permitía el desarrollo de este tipo de talento.

De hecho, por ejemplo, en el momento de su muerte, María Teresa Castillo dijo en el entierro, que le tocó dar unas palabras, dijo María Teresa Castillo: "Es una suerte que nos haya llegado esta criatura". Y es una frase tan simple y hermosa. Y realmente fue una suerte que Venezuela recibiera a una persona como Lía Ímber de Coronil, que tanto hizo por la pediatría, por la puericultura, por la infancia abandonada, junto con el doctor Machado Hernández.

Y bueno, además goza ese hecho histórico de ser primera mujer egresada en la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela. Yo me imagino lo complejo que ha debido ser ir durante cinco, seis años a clase y ser la única mujer en el salón. Realmente esto se dice fácilmente pero no es así, coser y cantar. Y ella se sobrepuso a todas esas circunstancias y alcanzó el título universitario y tuvo la suerte de que se le fueran abriendo las puertas con base en su talento, en su profesión, en su calidad humana. De modo que esta fue la vida y la obra muy sucinta de Lía Ímber de Coronil en el área de su especialidad médica, la pediatría y la puericultura, y lo que pudo hacer a través de instituciones públicas, privadas, en Venezuela para el mejoramiento de nuestra infancia. Vale.

En la próxima parte del programa continuamos con otros médicos venezolanos. Ya regresamos. Vamos a hablar ahora de otro distinguido médico venezolano que nació en 1914 y falleció en 1990, a la edad de 76 años. Me refiero a Óscar Boyón Gratterol, nacido en Coro, estado Falcón, el 8 de septiembre de 1914 y hijo también del doctor José Dolores Boyón, médico a su vez, y de doña Clara Aurora Gratterol.

El doctor Óscar Boyón ingresó a la Universidad Central de Venezuela para estudiar medicina en 1932 y recibe el título de doctor en Ciencias Médicas en 1938 con la tesis doctoral "Extracción intracapsular de catarata", en el Hospital Vargas. Fue a su vez profesor de anatomía humana, de técnica anatómica y patología quirúrgica. Fue jefe de cátedra de Anatomía en la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela y profesor de anatomía del ojo y sus anexos y de patología ocular en el primer curso de posgrado de oftalmología de la UCV.

Porque estamos hablando de uno de los grandes oftalmólogos venezolanos, por supuesto anatomista, cirujano general, oftalmólogo también. Escribió, incluso algunos piensan que se trata de un humanista por la cultura que fue tejiéndose a sí mismo el doctor Boyón Gratterol, y quienes lo conocieron también hablaban de un hombre de una honestidad, de una austeridad singular, muy particular. Este médico se va a desempeñar como cirujano y oculista del Hospital Obrero de Caracas.

Y en el Hospital Vargas es donde va a desarrollar su más extensa actividad, su más extensa trayectoria. Ingresa como cirujano residente en 1939 y por concurso de credenciales llega a ser jefe del equipo de emergencia, cirujano integral, que es especialmente ese equipo de emergencias, desde el abdomen al cráneo, pasando por el tórax y el corazón. Y en esas materias, en esa área, en esas zonas de la anatomía se confiaba mucho en su juicio certero, en su decisión atinada, y además era proverbial su habilidad manual, cirujano, para resolver temas sobre la marcha, en medio de la emergencia.

Y por supuesto se empeñó adicionalmente en el servicio de oftalmología del Hospital Vargas, donde ingresa como adjunto en 1938 y llega a ser jefe de servicio en 1958, 20 años después. También el doctor Boyón fue director del Hospital Vargas. Fue presidente de la Junta de Beneficencia Pública del Distrito Federal y fue inspector de hospitales civiles del Distrito Federal, de modo que este médico anatomista, cirujano y oftalmólogo tuvo una trayectoria particularmente importante.

Fue integrante también de diferentes directivas en el Colegio Médico del Distrito Federal, fue miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Médica Venezolana, de modo que tuvo un trabajo gremial importante. También esa Federación Médica fue presidente en 1949 y lo vamos a hallar como miembro fundador de la Sociedad de Oftalmología, Otorrinolaringología y Neurología. Esta sociedad se funda en 1940. También va a ser miembro fundador de la Asociación Venezolana de Cirugía en 1946 y también va a ser fundador integrante de la primera junta directiva de la Sociedad Venezolana de Oftalmología, esto va a ocurrir en 1953.

También fue miembro y presidente de la Sociedad de Historia de la Medicina, una agrupación de la que hemos hablado en varias oportunidades, una corporación de las que hemos hablado en varias oportunidades. Fue primero miembro correspondiente de la Academia Nacional de Medicina y después fue individuo de número, ocupando el sillón quinto. Esto va a ocurrir en 1954. Entonces, en su incorporación presentó el trabajo "Miocitis orbitaria en Venezuela". Fue presidente de la Academia en 1958, fue también director de la revista Gaceta Médica de Caracas durante 10 años y también un miembro correspondiente de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela, por supuesto.

Su obra ya como investigador, su obra científica escrita, abarcó muchos temas, estamos hablando de temas quirúrgicos, oftalmológicos, por supuesto, epidemiológicos también. Y estamos hablando de una bibliografía que puede acercarse a los 200 trabajos publicados. Hay trabajo sobre las queratoplastias penetrantes, sobre el glioma de retina, sobre las sífilis en oftalmía, sobre la panoftalmia posradioterapia, sobre el epitelioma conjuntival y sobre la ruptura uterina por mola hidatiforme, sobre las cirrosis hipertróficas de Hanot-Hilbert, tumores renales. Bueno...

Esos son algunos de sus trabajos, ¿verdad? Hay un trabajo del que también los historiadores han valorado que se titula "El Libertador enfermo" que se refiere, por supuesto, a la enfermedad del Libertador, tuberculosis que padeció Simón Bolívar. También hay trabajos de él sobre anatomía y articulación temporomaxilar. Hay incluso una biografía en el Hospital Vargas y también hay un trabajo sobre el "Santoral de la Medicina", otro sobre Rafael Rangel en el Panteón Nacional.

Hay otros sobre la historia del estado Falcón, de modo que estamos hablando de un médico importante con trabajos en distintas áreas. Vemos claramente que incursionó en el terreno de la historia y recibió, por supuesto, en vida muchos reconocimientos. La Orden del Libertador, la Andrés Bello, la Vargas, la Francisco de Miranda. Fue profesor honorario de la Universidad Francisco de Miranda y también lo declararon hijo ilustre de Coro, que se trata del coroano sin la menor duda, es un apellido muy de allá.

Óscar Gratterol, nacido en Coro en 1914 y fallecido en Caracas en 1990, después de una vida consagrada a la medicina con notables aportes también en áreas distintas a la medicina, por eso muchos lo consideran un verdadero humanista. Ese es el caso de Briseño Calcaño, en que me he basado para esta mínima disertación sobre la vida y obra de Óscar Boyón Gratterol, ese médico destacadísimo, honra de los falconianos.

Examinemos ahora la vida y obra del doctor Hernán Méndez Castellano, nacido en 1915 en Trujillo y fallecido en el año 2003, una vida larga, a 88 años. En Trujillo fue hijo de Atilio Méndez y de Amelia Castellano, doctor en Ciencias Médicas, egresado de la Universidad Central de Venezuela en el año 1939. Y se va a hacer posgrado, aquí hay un detalle importante.

El posgrado lo hace en Kinderspital Zúrich, Suiza, en 1949 y 1950. Es de los pocos, todos los médicos que hemos visto a lo largo de estos 10 programas, que hace un posgrado en Suiza, yo no recuerdo ningún otro. También está en París, como la inmensa mayoría, está en París en el Centro Internacional de la Infancia, allí va a estar en el año 56 especializándose, pero también va a estar en Puerto Rico trabajando en el Hospital Infantil de Puerto Rico, en el Servicio de Bienestar Infantil de Policía Juvenil y de Educación de la Comunidad en el año 58. Y también lo vamos a tener en el Hospital Infantil de México, de modo que tuvo oportunidades importantes para trabajar y formarse en distintos lugares a Venezuela y muy variados, porque estamos hablando de México, de Puerto Rico, París, Zúrich, Suiza.

Tengo que una formación poliédrica, muy completa. Llegó a ser profesor titular de la Universidad Central de Venezuela en la Facultad de Medicina, en la Cátedra Clínica de Pediatría y Puericultura. Hablando del pediatra, bien, y fue electo para el puesto 44 como miembro correspondiente nacional por el Distrito Federal en 1955 de la Academia Nacional de Medicina, donde luego se va a incorporar como individuo de número en mayo de 1997 y se va a incorporar con un trabajo titulado "Ecosistema de la salud, morbilidad y mortalidad según estratos".

En la próxima parte del programa vamos a seguir viendo esta hoja de vida extraordinaria del doctor Hernán Méndez Castellano. Ya regresamos.

Venimos hablando del doctor Hernán Méndez Castellano, trujillano y un hombre muy importante por distintas razones, médico de la mayor importancia. Vamos a ver cómo fue su desarrollo. Inicia sus actividades docentes y asistenciales en el año 1939-1939 y va ocupando distintas posiciones en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y en el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social.

Fue médico jefe del campo de la Dirección de Malariología entre el año 39 y 40, y ese año ingresa al Instituto Nacional de Puericultura y Pediatría, que es el área de su especialidad. Va a ser electo presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría para el período 1957-1959 y va a ser fundador del Centro Piloto Clínico Nutricional de Caracas, del Instituto Nacional de Nutrición, desde el año 1968 hasta 1972. Y en tiempos de Carlos Andrés Pérez, en su primer gobierno, es nombrado presidente de la comisión presidencial encargada de estudiar la organización del Centro de Investigaciones Biológicas sobre Crecimiento y Desarrollo.

Ese es el origen de Fundacredesa, que va a ser un lugar de trabajo importante en la obra del doctor Méndez Castellano. Allí en Fundacredesa va a ser director, el director de estudios sobre crecimiento y desarrollo de la población venezolana. Va a ser autor de más de 80 trabajos de investigación sobre este tema, ¿no? Y una cantidad notable de libros en coautoría, muchos, y otros libros de él, pero alrededor de 40 títulos, eso es lo que va a desarrollar a lo largo de su vida y muy particularmente desde Fundacredesa, está haciendo esos estudios sobre quiénes somos los venezolanos desde el punto de vista nutricional, de lo que comemos, de cómo nos alimentamos, cómo crecemos, qué atención recibimos en nuestra infancia, una etapa que es determinante, como todos sabemos, para el desarrollo de nuestro cuerpo y nuestra psique.

También fue médico de campo en la Dirección de Malariología del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social entre el año 39 y 40. Fue pediatra en la Creole Petroleum Corporation, la empresa de la Standard Oil en Venezuela. Fue puericultor del Instituto Nacional de Puericultura y también trabajó en el servicio de pediatría del Hospital José Gregorio Hernández. Sus calificaciones como científico lo llevaron a integrar el Consejo Superior del CONICIT, el Consejo Nacional de Investigación, Ciencia y Tecnología, entre el año 1984 y 1989.

Y fue profesor en la cátedra de clínica pediátrica en la Universidad Central desde donde se jubila en el año 1977. Ya había ingresado a dar clases en la Central en 1949. De modo que también tiene una vida larga de profesor universitario. Incluso él desarrolló un método que afirma Briseño Calcaño que está mundialmente reconocido, es el Método de Investigación Graffar Méndez Castellano. Incluso dice Briseño que fue adoptado ese método para la elaboración del Censo Nacional el año 2001.

Ese método nos ha permitido descubrir quiénes somos los venezolanos en relación con nuestra constitución corporal, digámoslo así. Hay una frase de Méndez Castellano que puede explicar un poco a qué me estoy refiriendo, él dice esto: "Un pequeño de siete años de la clase alta pesa 24,3 kilos y mide 121,9 centímetros, es decir 1 metro 20 centímetros, mientras que uno de la misma edad del estrato más bajo de la sociedad pesa 20 kilos y mide 114 centímetros. Hay una diferencia 7 centímetros entre un niño y otro, de la misma edad, y el fundamento es cómo se nutrió uno y cómo se nutrió el otro". Esto imagínense la importancia que puede tener esto para entender nuestra constitución corporal como sociedad, como nación, es la palabra correcta en este caso.

A Méndez Castellano se le considera un héroe de la salud pública venezolana y por eso fue reconocido con la Orden del Libertador, la del doctor Vargas, la de Andrés Bello, la del Mérito al Trabajo, la medalla Arnoldo Gabaldón, la medalla Cristóbal Mendoza y la medalla Pastor Oropeza, que fue creada para distinguir a los grandes pediatras. Y bueno, estuvo trabajando hasta el final de sus días, tenía 86 años, iba al trabajo todos los días interesado, viendo qué se podía hacer, cómo podría mejorarse el método que él había diseñado. Bueno, realmente un apasionado, un hombre o médico que le consagró su vida al trabajo y a su pasión, la pediatría, la infancia, la vinculación entre la nutrición y el desarrollo, el crecimiento.

Y bueno, esa institución que presidió, Fundacredesa, y ese Centro de Estudio sobre Crecimiento y Desarrollo de la Población Venezolana, que tanto contribuyó a entender un poco cómo somos nosotros como nación. Vamos a hablar ahora del eminente farmacólogo, toxicólogo, biólogo y por supuesto médico, el doctor Marcel Granier Doye, nacido en Caracas en 1916 y fallecido en Caracas también en 1996. Estamos hablando de un hombre que vive 80 años. Era hijo de Joseph Alfred Granier y de Emma Doye, ambos eran de origen francés, unos inmigrantes franceses establecidos aquí, fueron sus padres, y el doctor Granier se gradúa de doctor en Ciencias Médicas en la Universidad Central de Venezuela en 1940 con una tesis titulada "Algunas observaciones acerca del estado o las funciones de nutrición en los sujetos parasitados por el Necator americano".

Luego se especializa en la Universidad de Yale, en los Estados Unidos, y en la Universidad de Basilea, en Suiza. ¿En qué se va a especializar el doctor Granier? En farmacología y toxicología, además de que se hace especialista en alergología. Y a su regreso en 1944 lo tenemos prestando servicios en la sección de farmacia del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social en Venezuela, en 1944. Allí va a fundar el Departamento de Farmacología Sanitaria y luego va a ser jefe del Servicio de Farmacología del Seguro Social.

Colabora estrechamente con la Cruz Roja Venezolana y el Ministerio de Justicia venezolano como asesor en la lucha contra la farmacodependencia, que es una de las áreas fundamentales del trabajo del doctor Granier. En esa área va a ser un investigador muy reconocido en el mundo, al punto que forma parte del equipo de expertos de la Organización Mundial de la Salud en esta especialidad. Y en 1943 lo vamos a tener al frente de la Cátedra de Farmacología de la UCV y allí va a estar hasta 1968 cuando se jubila, habiendo hecho toda la carrera universitaria, se jubila como profesor titular.

También fue secretario y miembro del Consejo de la Facultad de Medicina. Fue director del Instituto de Medicina Experimental y también fue profesor en la Universidad Católica Andrés Bello en la Facultad de Farmacia. Va a ser individuo de número de la Academia Nacional de Medicina con un trabajo que se titula "Contribución al estudio farmacológico de la cisteína". Fue administrador de la Gaceta Médica, vicepresidente y luego presidente de la Gaceta Médica. Y también va a ser individuo de número de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, se va a incorporar en 1947 con un trabajo intitulado "Contribución al estudio histórico geográfico y etnográfico de los curares".

Por la vía de la etnología, que el doctor Granier se vinculó con la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, además por supuesto de la Academia Nacional de Medicina. En esta academia, en la primera que mencioné, la de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, va a ser bibliotecario, secretario, vicepresidente y presidente. También va a ser miembro de la Asociación Venezolana de Historia de la Medicina y autor de numerosos trabajos y libros en distintas publicaciones nacionales y extranjeras. En la próxima parte del programa seguiremos revisando sucintamente la vida y obra del doctor Granier Doye basados en lo escrito por el académico Leopoldo Briseño Calcaño.

Ya regresamos. En esta última parte del programa continuaremos viendo lo que hizo en su vida el doctor Marcel Granier Doye, quien vivió 80 años y nació y murió en Caracas. Padre por supuesto de Marcel Granier Haydon, un hombre muy conocido en Venezuela por distintísimas razones, pero sobre todo por su participación en los medios de comunicación social.

En este programa antes hemos visto Lía Ímber de Coronil, quien vivió entre 1914 y 1981. Al doctor Óscar Boyón Gratterol, también nacido en 1914 pero fallecido en 1990. Vimos lo hecho por Hernán Méndez Castellano, un hombre nacido en 1915 y fallecido en el año 2003. Y ahora estamos con Marcel Granier Doye, nació en 1916 y fallecido en 1996.

Y con unos aportes a Venezuela determinantes en el área de la farmacología, la toxicología y en el mundo académico también. El mundo académico como profesor, como individuo de número de dos academias y como miembro de numerosas sociedades nacionales y extranjeras, tanto de farmacología como toxicología y biología. Y también psiquiatría, que fue una disciplina que lo ayudó en sus investigaciones y en sus trabajos como toxicólogo y farmacólogo.

Fue miembro correspondiente de la Real Academia de Medicina de España, esto no es frecuente, muy pocas veces en estos diez programas que hemos hecho nos hemos encontrado con alguien que haya sido algún doctor venezolano que haya sido miembro correspondiente de la Real Academia de Medicina Española. También lo fue de la Academia Brasileña de Farmacia y también lo fue de la Academia Francesa de Farmacia, la de París.

De modo que su trabajo fue reconocido fuera de Venezuela, al punto de que se incorpora como miembro correspondiente de tres academias vinculadas con las farmacologías. También se desempeñó como embajador, fue embajador de Venezuela en Francia, en la ciudad de París durante los años del primer gobierno de Rafael Caldera Rodríguez, entre 1969 y 1973. Va a ser embajador el doctor Granier en Francia, en París. Y luego va a representar a Venezuela en la ONU, en la Organización de las Naciones Unidas, hasta 1974.

Sus tareas como embajador están, digamos, vinculadas con o tienen fuente su altísimo prestigio académico y profesoral. Y era frecuente en la Venezuela de esos tiempos que destacados venezolanos en otras áreas distintas a la diplomacia ejercieran el cargo de embajador como una suerte de reconocimiento de la valía de estos hombres y mujeres, o mujeres, que habían hecho particulares aportes a la vida venezolana en otras áreas. Y se consideraba con buenas razones que podían desempeñar la tarea del embajador, porque son tareas para las que se necesita particularmente el sentido común, la honradez, el conocimiento al país que se representa, la capacidad de trabajo y las vinculaciones profesionales que en este caso eran científicas del doctor Granier. De modo que eso se estilaba y funcionaba muy bien.

Y en el caso del doctor Granier, pues, fue particularmente exitosa esa embajada de él en Francia. También fue reconocido con la Orden del Libertador, la Orden Francisco de Miranda, la Andrés Bello y también recibió órdenes en reconocimiento a su trayectoria en Francia, en Perú, en Colombia, incluso en Cuba, donde recibió altas distinciones de esos países por sus aportes a la farmacología y la toxicología con sus trabajos como investigador, académico o médico.

Bien, esta fue entonces la vida del doctor Marcel Granier Doye y este es el cuarto y último médico cuya vida revisamos en este programa número 10. Estimamos que van a ser 12 los programas que vamos a hacer en esta serie de ilustres médicos venezolanos que venimos haciendo. Y es un esquema que nos ha resultado propicio, formidable, y no descartamos en el futuro hacerlo mismo con otras profesiones, por supuesto arquitectos o historiadores, como ingenieros, y un largo etcétera, y un muy, muy largo etcétera, pintores, músicos. Todos los venezolanos que han construido esta extraordinaria nación que nos pertenece. Bien.

Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano, en la dirección técnica Fernando Camacho y Giancarlos Caravaggio. A mí me consiguen en mi correo electrónico RafaelArraiz@hotmail.com y en Twitter @RafaelArraiz. Hasta nuestro próximo encuentro.

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