Transcripción completa del episodio
Este programa es posible gracias al equipo conformado por Gitanjali Suárez, Inmaculada Sebastiano, Melanie Pieruzzi, Carlos Javier Virgüez y Giancarlo Caravaggio. Recuerda que nos puedes seguir en Instagram como @PisoLaCultural y también puedes seguir la transmisión en vivo en www.mundovr.com. Bienvenidos todos a Venezolanos, un programa sobre el país y su historia, y llegamos al capítulo número 14 y último de esta serie que hemos venido desarrollando, titulada Cronología republicana 1810-2010, una cronología que cubre 200 años de vida republicana en Venezuela, y una cronología que ha atendido aspectos políticos, históricos, económicos, culturales, de ingeniería, de comunicaciones, etcétera.
No es solo una cronología política, sino que ha contemplado otros hechos de importancia para la vida venezolana en estos 200 años, de 1810 al 2010. Y así es como llegamos al año 2000. En el capítulo 13 concluimos con el deslave de Vargas entre el 5 y el 20 de diciembre, cuando se produjeron unas precipitaciones inusuales en la franja costera central del país en el año 1999.
Y ahora, en el año 2000, el 19 de agosto tenemos que se juramenta Hugo Chávez de acuerdo con la nueva Constitución Nacional. Sobre la base del nuevo texto constitucional se convocaron elecciones presidenciales, de gobernadores y alcaldes, y de diputados a la Asamblea Nacional, y esto ocurrió el 30 de julio del año 2000. La oposición halló en el gobernador del Zulia, Francisco Arias Cárdenas, el contrincante de Chávez.
Se dio la circunstancia de que los dos candidatos que polarizaron los comicios eran ambos hijos de la intentona del 4 de febrero de 1992. Cifras muy similares a las de 1998, es decir, cifras muy similares a las de un año y medio antes: Chávez obtuvo el 59,76% de los votos; Arias Cárdenas, el 37,52%; Claudio Fermín, el 2,72%, y la abstención subió a 43,69%. De modo que las cifras similares son casi muy parecidas, salvo la abstención, que subió un poco.
Y en el universo regional el cuadro cambió notablemente; ahí sí hubo cambios importantes. El Movimiento Quinta República, MVR, obtuvo 11 gobernaciones; el MAS obtuvo 4; el PPT, Partido Patria para Todos, obtuvo 2, lo que sumaba un total de 17 gobernadores a favor del gobierno de Hugo Chávez. Acción Democrática alcanzó dos gobernaciones, Proyecto Venezuela una, COPEI una, Convergencia una y Un Nuevo Tiempo una también.
Permanecían los liderazgos locales y desaparecían los menos fuertes, los menos consolidados de los liderazgos locales. La Asamblea Nacional estaría a partir de ahora compuesta por el 44,38% de diputados de los partidos que formaban el gobierno, el 16,11% de AD, el 6,94% de Proyecto Venezuela, el 5,10% de COPEI y el 5,03% del MAS, entre otros partidos, pero que no vamos a mencionar porque sus porcentajes son muy pequeños. A todas luces venía construyéndose una nueva hegemonía política integrada por las fuerzas afectas al proyecto político del presidente Hugo Chávez.
Y habiéndose juramentado de nuevo el 19 de agosto del año 2000, el Tribunal Supremo de Justicia dictaminó el 4 de abril del 2001 que el período de seis años comenzaba el 10 de enero del 2001, es decir, el sexenio se inició ese día y concluiría en enero del año 2007, con elecciones presidenciales en diciembre del año 2006. Y bueno, hemos terminado el siglo XX, un siglo que los venezolanos nacidos en esa centuria no imaginaban lo fértil que iba a ser en convulsiones sociales y en violencia política el siglo XXI.
Quizás esos venezolanos del siglo XX pensaron que el caudillismo era una patología del siglo XIX, pero al parecer no: estaba allí diciéndole al país que la sola renta petrolera no bastaba para alcanzar métodos de convivencia política civilizada y que, si la democracia no se acompañaba de pedagogía política actuante, permanente, la vuelta al pasado era cuestión de tiempo.
Tampoco imaginaron esos venezolanos que la democracia liberal representativa, lograda a lo largo de la centuria anterior, en la siguiente sería suplantada por un intento de democracia directa o democracia protagónica, como también se le ha denominado. Tampoco imaginaron que la economía de mercado se intentaría sustituir por una economía socialista, y esto no lo imaginaron porque era evidente, después de la caída del muro de Berlín en 1989 y la desaparición del socialismo real, que la economía centralizada, la limitación de las libertades políticas, la limitación de las libertades económicas en el mundo, pues solo habían traído pobreza, desabastecimiento y una ristra de calamidades.
Sin embargo, a nosotros nos tocó vivir eso en el siglo XXI venezolano, del que en este programa vamos a hablar durante diez años, porque la cronología termina en el año 2010 para sumar 200 años de cronología republicana, y tampoco imaginaron los venezolanos del siglo XX que los del XXI tendrían las reservas democráticas más poderosas de América Latina y que se opondrían sistemáticamente a cualquier intento de limitar las libertades alcanzadas con una fiereza y una fuerza excepcional.
Y entonces esta ha sido una centuria de constatación de que la violencia del pasado, pues en alguna medida, en alguna medida no exactamente igual, estaba viva. Me refiero a la violencia del siglo XIX y a que la voluntad de paz democrática también. De modo que en Venezuela podemos afirmar que desde el siglo XIX han convivido una fuerza, digamos, agresiva y una fuerza pacífica vinculada con la democracia.
Esas dos fuerzas en Venezuela han convivido con mucha tirantez, con muchas dificultades, y ha habido períodos donde esa tirantez cesa y, cuando eso ha pasado, el país ha avanzado económicamente con buen paso, porque está bastante claro en el mundo en general que la paz y la convivencia pacífica entre las fuerzas de una comunidad democrática son condiciones muy favorables para el desarrollo económico y político. Bien, y los venezolanos de este tiempo soñamos con retomar la senda de la paz, del crecimiento económico, de la institucionalidad política, de la convivencia democrática. Y bueno, podemos soñar con que hacia allá vamos, por más que enfrentemos muchísimas dificultades.
De modo que así termina el siglo XX.
Tenemos entonces la juramentación para un período de seis años de Hugo Chávez, que debe terminar en el año 2007, y en la próxima parte del programa veremos los sucesos del año 2002, los sucesos del 11 de abril en Caracas, que representan un hito histórico insoslayable, inevitable, y lo veremos en la próxima parte del programa. Ya regresamos.
En breve continúa Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural. Estás escuchando Unión Radio Cultural.
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Estamos de regreso con Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural. Bien, y como les decía antes, veremos los sucesos del 11 de abril del año 2002. La marcha convocada por todos los sectores de oposición parte del Parque del Este, hoy en día Parque Generalísimo Francisco de Miranda, aquí en Caracas.
Y se espera que concluya en Chuao, enfrente del Cubo Negro, enfrente de una de las sedes de PDVSA. Y la concentración alcanzó, según cifras autorizadas, cerca de un millón de personas. La cifra es imposible de auditar, de demostrar, pero sí es evidente que se trató de la concentración pública probablemente más grande que ha habido en la capital de la República.
Bueno, estas personas, una vez que llegaron al Cubo Negro, decidieron seguir hacia el Palacio de Miraflores, la sede del Poder Ejecutivo, con el objeto de presionar al gobierno. Y el presidente Chávez, desde la sede del Poder Ejecutivo, ordenó la activación del Plan Ávila, que es un protocolo militar defensivo que está diseñado, o estaba diseñado, para enfrentar situaciones de alta peligrosidad, diseñado por las Fuerzas Armadas venezolanas, por supuesto. El general encargado de recibir la orden del presidente Chávez desatendió la instrucción, con lo que la cadena de mandos se deshizo y el comandante en jefe de la Fuerza Armada, el presidente de la República, quedó desautorizado.
Mientras tanto, los enfrentamientos armados en las inmediaciones del Palacio Presidencial iban dejando un saldo de un número de muertos y alrededor de 100 heridos.
El número preciso de muertos, la verdad, es que es difícil saberlo. El no acatamiento de la orden presidencial de implementar el Plan Ávila desata una crisis militar a partir de la tarde del 11 de abril del año 2002. En la madrugada del 12 de abril, el ministro de la Defensa y general de tres soles, Lucas Rincón Romero, le informa al país por cadena de televisión que el alto mando militar le ha solicitado la renuncia al presidente de la República y que este ha renunciado, y que ellos mismos ponen sus cargos a la orden.
Se refiere Lucas Rincón Romero al alto mando militar, que también está poniendo su cargo a la orden. Sin embargo, a pesar de que esto ha dicho el general Rincón Romero, la renuncia escrita y firmada por parte del presidente Chávez no había tenido lugar.
Al parecer, el presidente estuvo decidido a hacerlo, pero exigió que se le permitiera salir del país con su familia y allegados, pero los generales reunidos en Fuerte Tiuna no accedieron a la petición y prefirieron dejarlo detenido en el territorio nacional a la orden de la custodia militar. Todas las fuentes refieren esto que acabo de decir: este episodio del generalato reunido en el Fuerte Tiuna, este episodio de Chávez que ofrece renunciar, pero que se le permita salir del país con su familia y allegados. Digamos que es más que una hipótesis, es un hecho comprobado por distintas fuentes, y también el hecho de que, al no recibir una respuesta afirmativa a sus peticiones, el presidente Chávez no firmó la renuncia.
Con esto se creaba un problema constitucional del que no se advirtió su magnitud, ya que, al no hacerlo y no haber abandonado el país, no podía invocarse su abandono del cargo como expresión de renuncia. Este es un tema constitucional y legal que la gente desestima, les parece que son problemas menores, pero no. En los momentos de crisis políticas agudas en los países, los temas constitucionales y legales pesan mucho. Bueno, y así fue como en este limbo constitucional asumió la presidencia de la República, sin que nadie lo hubiera elegido para ello, el presidente de Fedecámaras entonces, Pedro Carmona Estanga.
Desde el Palacio de Miraflores disolvió a la Asamblea Nacional y al resto de los poderes públicos, rodeado por el alto mando militar que había desatendido las órdenes de implementación del Plan Ávila. La situación era a todas luces inconstitucional. La Carta Magna dice que ante la ausencia del presidente de la República asume el vicepresidente, que entonces era Diosdado Cabello, y este estaba obligado a convocar a elecciones en 30 días.
Eso es lo que dice la Constitución Nacional. Si el vicepresidente no asume por cualquier motivo, la soberanía popular pasa a la Asamblea Nacional que, como ocurrió en el pasado, podría haber tomado la determinación de designar a un presidente interino y convocar a elecciones. Esto fue, recordemos, lo que ocurrió cuando el presidente Carlos Andrés Pérez fue separado de su cargo y el Congreso Nacional de entonces tomó la decisión de designar a Ramón J. Velásquez para terminar el período constitucional, el quinquenio, de Carlos Andrés Pérez.
De modo que esto ya había ocurrido y esto era lo lógico, porque la soberanía, el poder del pueblo, está mayormente expresado en el Poder Legislativo.
Llámese Asamblea Nacional, llámese Congreso Nacional, llámese Parlamento. Pero nada de esto ocurrió, es decir, ¿qué fue lo que no ocurrió? Que la Asamblea Nacional tomara una decisión ante la ausencia del vicepresidente de la República.
Por el contrario, Carmona Estanga, pues, se extralimitó en sus aspiraciones sobre la base de una información dada por el general Rincón, en la que informaba de la renuncia del presidente de la República. En todo caso, incluso en el caso de que el presidente de la República hubiese firmado su renuncia, la soberanía regresaba a la Asamblea Nacional y era esta la que tenía que tomar las decisiones, no el presidente de Fedecámaras. Por su parte, el general Raúl Baduel, al mando de las fuerzas leales al gobierno en Maracay, comenzó a presionar para que se respetara el hilo constitucional, y los generales que habían roto la línea de mando no hallaron mejor restitución del hilo constitucional que aceptar el regreso del presidente Chávez al poder.
Entonces fue traído desde la base naval en la isla de La Orchila y le fue entregada la presidencia de la República por parte del vicepresidente, quien sí entonces había hecho acto de presencia. Este hecho, por cierto, es muy discutido por los constitucionalistas, ya que señalan que, una vez asumida la presidencia por el vicepresidente, no es posible retornarla de la manera en que lo hizo, sino mediante otros pasos constitucionales que no estaban previstos. El 14 de abril Chávez retorna al Poder Ejecutivo ante el desconcierto de la oposición y, por supuesto, la alegría de sus seguidores.
El 14 de agosto de ese año 2002, el Tribunal Supremo de Justicia dictó sentencia en torno a todos estos hechos, indicando que no había tenido lugar un golpe de Estado, sino un vacío de poder. Sin embargo, en el año 2005, la sentencia se hizo revisar tres años después, una vez que la correlación de fuerzas en el tribunal varió.
Pero esto lo vamos a ver en la próxima parte del programa. Ya regresamos.
Les decía en la segunda parte del programa que el 14 de agosto del 2002, el Tribunal Supremo de Justicia dictó una sentencia en torno a todos estos hechos, señalando que no había tenido lugar un golpe de Estado, sino un vacío de poder. Pero tres años después, en el 2005, otros jueces del mismo Tribunal Supremo de Justicia cambiaron la sentencia. La sentencia fue anulada, apoyándose el criterio del Ejecutivo de entonces de que se trató de un golpe de Estado y no de un vacío de poder.
Bien, los fallecidos en este episodio de violencia política se los atribuyen unos a otros. El gobierno de Hugo Chávez inculpó entonces a la Policía Metropolitana, entonces al mando del alcalde Alfredo Peña, mientras la oposición inculpaba a las fuerzas militares y a francotiradores apostados en azoteas de edificios cercanos, aledaños al Palacio de Miraflores. En todo caso, la Comisión de la Verdad que se creó no se conformó como ha debido ocurrir, y va a ser muy difícil que los hechos se esclarezcan en el futuro.
Sobre este episodio han, como se decía antes, corrido ríos de tinta. Se ha escrito mucho, hay versiones muy interesantes, hay libros dedicados al tema, hay libros sesgados, pero también hay libros ecuánimes tratando de entender qué fue lo que pasó aquel día extraño en la historia política venezolana del 11 de abril del año 2002.
No hay duda de que fue una jornada dolorosa para el país y trajo, o fue expresión y trajo, una crisis a la que se llegó por evidentes deficiencias del liderazgo político que tenía la posibilidad de evitarla mediante los mecanismos de la democracia, que fundamentalmente son el diálogo, el entendimiento, la llegada a acuerdos producto de negociaciones. Esos son los instrumentos de la democracia. Cuando no existen estos instrumentos, la violencia está a la orden del día.
Eso es aquí y en todas partes del mundo igual. Bien, y seguimos en el año 2002, cuando el 2 de diciembre tiene lugar el paro petrolero. Comenzó este paro buscando la renuncia del presidente Chávez, pero después de 62 días no tuvo lugar la renuncia de Chávez y al paro petrolero se sumó casi toda la industria nacional.
La crisis entonces se hizo generalizada, la escasez de gasolina se tornó crónica hasta que el gobierno pudo retomar la industria petrolera a finales de enero del 2003, y despidió el presidente Chávez a cerca de 20.000 trabajadores que se habían sumado al llamado de la huelga. Entretanto, el país se dividía cada vez más, llegando a polarizarse de manera nunca antes vista en Venezuela, por supuesto en el siglo XXI, pero tampoco en el siglo XX, probablemente sí en el siglo XIX en alguna de las guerras, seguramente durante la Guerra Federal, entre 1859 y 1863. Bueno, los niveles de popularidad de Hugo Chávez habían bajado ostensiblemente; buena parte de sus seguidores le atribuían el manejo insuficiente de la crisis política, a tal punto que no pudo conjurarla.
La oposición, por su parte, buscó adelantar un referendo revocatorio, pero este solo pudo convocarse, de acuerdo con lo pautado por la Constitución Nacional, para agosto del año 2004, porque se tenía que llegar a la mitad del período constitucional que a partir de la Constitución de 1999 pasó de ser de cinco años a seis años. De modo que la mitad del período, si Chávez había así comenzado su período en enero del 2001, era en el 2004.
Por supuesto, el gobierno buscaba ganar tiempo y para eso desarrolló un conjunto de políticas que tendían a mejorar la situación del gobierno de Hugo Chávez en las encuestas, de manera de enfrentar un referéndum revocatorio en condiciones favorables para él. Este referéndum tuvo lugar el 15 de agosto del año 2004, ya con mejores índices de popularidad por parte de Chávez, y el resultado entregado por el Consejo Nacional Electoral arrojó un 59,06% a favor de la permanencia de Chávez en el gobierno y un 40,64% en contra. Un sector mayoritario de la oposición denunció un fraude electoral, pero hasta la fecha no ha podido demostrarse plenamente.
El Centro Carter avaló la limpieza del proceso comicial y la desmoralización de la oposición fue profunda, casi total. En el año 2006, el 3 de diciembre, tuvieron lugar las elecciones presidenciales. La escogencia del candidato de la oposición estuvo entre el líder histórico de la izquierda venezolana Teodoro Petkoff, un hombre de grandes quilates intelectuales; Julio Borges, el joven líder de Primero Justicia; y Manuel Rosales, el líder marabino zuliano de un partido recién creado, Un Nuevo Tiempo.
Rosales ya había sido alcalde y gobernador del Zulia. El candidato Chávez, presidente, ganó los comicios con cerca del 62,89% de los votos, mientras Manuel Rosales obtuvo el 36,85%, unas cifras muy parecidas a las arrojadas por las elecciones presidenciales de 1998 y del año 2000, aunque con un crecimiento de 6 puntos porcentuales por parte de Hugo Chávez. Pero estas cifras indicaban la partición del electorado en casi dos toletes inamovibles.
El período presidencial a ejercer por el presidente Chávez se inicia en el año 2007 y concluye en el año 2013, de acuerdo con lo pautado por la Constitución Nacional de 1999. En la próxima parte del programa, la última, llegaremos al año 2007, cuando empieza, en términos oficiales, el tercer gobierno de Hugo Chávez, porque hubo un primer gobierno con la Constitución de 1961, un segundo gobierno con la Constitución de 1999, y ahora un tercer gobierno con la Constitución también de 1999.
En la próxima parte del programa llegaremos al año 2010 y habrá concluido esta cronología republicana que venimos desarrollando. Ya regresamos.
En breve continúa Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural. Estás escuchando Unión Radio Cultural.
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Estamos de regreso con Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural. En el mes de abril del año 2007, Gustavo Dudamel fue designado director de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles. Esto fue considerado como la coronación de un proyecto pedagógico-musical que había iniciado el maestro José Antonio Abreu el año de 1975, con el respaldo del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, y que había recibido el respaldo de todos los gobiernos nacionales y se constituía, se había constituido, en un modelo exitosísimo de pedagogía musical que permitía que un muchacho nacido en Barquisimeto llegara a ser, por sus propias habilidades, porque aquí no se puede de otra manera, llegar a dirigir la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles.
Recordemos que Venezuela a lo largo de los años ha tenido una tradición de grandes músicos. La primera fue Teresa Carreño, que fue inigualable en el siglo XIX y parte del XX, pero también Antonio Lauro, Antonio Estévez, Alirio Díaz, son compositores y ejecutantes y directores que han tenido un éxito en todas partes del mundo. También es el caso de Eduardo Marturet, que dirige la Orquesta Sinfónica de Miami desde hace muchísimos años.
Dudamel, un muchacho de Barquisimeto, como les dije antes, nacido en 1981 y formado íntegramente en el Sistema de Orquestas Nacionales Juveniles e Infantiles de Venezuela. Bueno, este año llega a blandir la batuta en las mejores orquestas del mundo. Su talento y su desempeño le han valido los más grandes elogios de la crítica especializada. Bueno, obviamente, como les dije al principio, es el emblema del sistema de orquestas fundado por el maestro Abreu y, sin duda alguna, el venezolano que ha llegado más lejos en el mundo de la dirección orquestal en el planeta es Gustavo Dudamel, y eso comenzó a hacerse evidente en abril del año 2007.
Y el 27 de mayo de ese año, el jueves 28 de diciembre del año 2006, el presidente Chávez había anunciado que el gobierno no le renovaría la concesión de televisión a Radio Caracas Televisión, RCTV, y que esta concesión expiraba el 27 de mayo del año 2007. Bueno, y no valieron las protestas de amplios sectores de la sociedad venezolana ante la medida gubernamental, y ese día se apagó la señal de RCTV, una señal que estaba en el aire desde el 15 de noviembre de 1953. Las razones que adujo el gobierno para la no renovación de la concesión se centraron en la supuesta participación del canal en los hechos de abril del año 2002.
Y el 2 de diciembre del año 2007 tiene lugar una victoria estudiantil en el referéndum constitucional. El referéndum había sido convocado a instancias del presidente Chávez y tuvo lugar el 2 de diciembre. Se sometía al arbitrio de los electores la modificación de 33 artículos de la Constitución Nacional, artículos que modificaban a la Constitución en aspectos neurálgicos, sustanciales.
Esta reforma buscaba consagrar un principio contrario a la alternabilidad democrática, me refiero a la reelección indefinida. El gobierno perdió la consulta por un estrecho margen y cerca de 44% de abstención, o sea que quien más votos sacó en esta historia fue la abstención con un 44%. Entonces la victoria de la oposición se le atribuyó a la activación de los estudiantes que se manifestaron en contra de la instauración de unas reformas en lo económico socialistas y en lo político continuistas, como se decía en el siglo XIX.
Y el 15 de febrero del año 2009 tuvo lugar otro referéndum acerca de la reelección indefinida, que era el epicentro de la reforma constitucional. Y esa vez, dos años después, el gobierno de Hugo Chávez sí ganó el referéndum y se estableció la reelección indefinida. Y llegamos así al último año de estos 200 años, que es el año 2010, cuando el 26 de septiembre tuvieron lugar las elecciones parlamentarias.
Y después del retiro de los candidatos de oposición en las elecciones parlamentarias del año 2005, un error a todas luces cometido en aquel momento, esta vez en el 2010 sí se presentó a las elecciones parlamentarias. Y en esta jornada, la MUD, la Mesa de la Unidad Democrática, obtuvo el 47,22% de los votos, que sumados a los del partido PPT, Patria para Todos, con 3,14%, le dieron por primera vez en muchos años una mayoría a la oposición venezolana en la Asamblea Nacional, en el Congreso, en el Parlamento. Esa mayoría era de 50,36%.
Y estas elecciones tuvieron lugar con los precios del petróleo muy altos. El promedio del año 2010 fue de 82 dólares por barril. Es decir, aquí la campanada para el gobierno fue importante, porque si con unos precios del petróleo tan altos y recibiendo unas cantidades de dinero astronómicas, siderales, nunca antes en esas magnitudes, el gobierno perdía por estrecho margen unas elecciones en la Asamblea Nacional, bueno, pues algo estaba diciéndole el país al gobierno de Hugo Chávez.
Hasta aquí nuestra cronología republicana de 1810 al año 2010. En alguna otra oportunidad probablemente haremos los 16 o 17 años restantes, quizás el año que viene, años muy complejos y muy interesantes para la Venezuela republicana. Pero aquí hemos querido abarcar estos 200 años desde aquel 19 de abril de 1810, cuando fruto de la crisis del mundo hispánico por la destitución de Fernando VII y la coronación de José Bonaparte en sustitución de él, tuvo lugar el inicio de los movimientos independentistas de la América Latina, de América del Sur.
Desde aquel 19 de abril de 1810, cuando se creó la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII, hasta este año 2010, cuando tienen lugar estas elecciones parlamentarias, el 26 de septiembre, y ya han corrido diez años del siglo XXI, donde los venezolanos asistimos a un cambio político importante, muy importante en todos estos años de la nueva centuria. Bueno, hasta aquí esta serie, hasta aquí el programa de hoy. Como siempre, un gusto muy grande para mí hablar para ustedes, disertar para ustedes.
Este es el 14 y último programa. Nos vemos próximamente con otra serie en el programa Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Hasta nuestro próximo encuentro.