Rómulo Betancourt. Presidente de la República (1945-1947 y 1959-1964). Cap 1
Uno de los personajes centrales del siglo XX
Transcripción
Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Y hoy continuamos con nuestra serie de venezolanos, de distintos siglos que por algún motivo se han destacado en la vida nacional. Hoy nos toca hablar de un guatireño, hijo de inmigrantes canarios establecidos en Guatire, nacido en 1908, nada menos que Rómulo Betancourt Bello, fallece en Nueva York en 1981. Nos vamos a concentrar en la vida política de Betancourt, los hechos de infancia.
Pues vamos a pasarlos por alto porque además no inciden directamente en la biografía de un político las 24 horas del día como fue Rómulo Betancourt. Y cuando comienza esa vida política, comienza con la legendaria generación de 1928. Recordemos que la Federación de Estudiantes de Venezuela, la FEV, se funda el 15 de marzo de 1927 y su primer presidente fue Jacinto Fombona Pachano, el poeta.
Quien es sucedido en noviembre de ese mismo año por otro estudiante, obviamente, el estudiante de derecho Raúl Leoni. Y fue esa junta directiva presidida por Leoni la que organizó en febrero de 1928 la Semana del Estudiante. Y fue Leoni el que escogió los oradores y el lugar donde estos oradores iban a pronunciar sus discursos. Él mismo se sustrajo, no ofreció un discurso sino que prefirió a sus compañeros: Jovito Villalba va a discurrir ante los restos del Libertador en el Panteón Nacional, Joaquín Gabaldón Márquez ante el busto de José Félix Ribas en la plaza de La Pastora.
Antonio Arráiz, Jacinto Fombona Pachano y Pío Tamayo recitan sus versos en la coronación de la reina de los estudiantes Beatriz Primera. Y Rómulo E. Betancourt enciende los ánimos allí con un discurso interpelante al gobierno. Ante semejantes desafíos, me refiero a la dictadura de Juan Vicente Gómez, no le queda otro camino que apresar a los estudiantes después de que un conjunto de cadetes se suman a la revuelta y tornan el hecho en un asunto militar. Muchos de estos estudiantes son enviados al Castillo de Puerto Cabello. El caso es delicado para Gómez ya que está siendo desafiado por unos estudiantes desarmados. Antes, los desafíos que había enfrentado Gómez eran de hombres, y estos son unos muchachos que dan discursos, que escriben poemas pero que no tienen armas.
Lo que ocurre es, como dijimos antes, hay una solidaridad, un pequeño grupo de oficiales del ejército, que se suman a los estudiantes y provocan un pequeño alzamiento militar. Cosa que le da el argumento a la dictadura para intervenir y entonces, en general, Eleazar López Contreras los hace presos, entre otros a su hijo el cadete Eleazar López. Estos sucesos tienen lugar el 7 de abril a las puertas del cuartel San Carlos. También hay que recordar que la solidaridad con el movimiento estudiantil no provino solamente de este grupo pequeño de militares, sino la gente común en las calles que les manifestaba su respaldo. Esta fue sin duda la crisis más profunda que experimentó la dictadura de Gómez, ya que no se trataba de la expresión de descontento de un sector armado en la sociedad, de algún caudillo regional, sino de jóvenes estudiantes que recibían, como dije, el apoyo de mucha gente.
De modo que el descontento no era de un caudillo y sus huestes, sino de los muchachos y la solidaridad en su familia, lo que hacía de la revuelta un hecho de significación sociológica relevante. Muchos de aquellos estudiantes logran escapar y se van al exilio; otros no y permanecieron durante siete años, algunos en la cárcel de La Rotunda, otros en las Tres Torres en Barquisimeto y otros en el castillo de Puerto Cabello.
Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Miguel Otero Silva, José Tomás Jiménez Arráiz, entre otros, logran llegar a Curazao y desde allí se mueven hacia distintos destinos. El más importante para el orden político futuro que se va a instaurar en Venezuela es el núcleo que se establece en Barranquilla. Ahí están Betancourt y Leoni. ¿Por qué? Porque allí se redacta el famoso Plan de Barranquilla, en 1931.
Este plan se firma el 22 de marzo. Es un documento que ha sido fruto de muchas horas de discusiones y trabajo y se trata de un diagnóstico de las causas de la situación de la Venezuela de entonces y también de un plan de acción. Recordemos que la formación de estos jóvenes firmantes del Plan es marxista y el análisis de la realidad nacional está hecho desde esa perspectiva, es decir, lucha de clases, enfrentamiento con el capital extranjero y sus socios en territorio nacional, aunque también abogaban por una vida civil que ubicara a los militares en su esfera natural y que se pasara la página del personalismo.
También claman por libertad de prensa, alfabetización, autonomía universitaria y por la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente. Si uno lee el Plan con detenimiento, es evidente que hay una perspectiva marxista para el análisis de las relaciones económicas y hay una perspectiva liberal, más democrática, para la esfera propiamente política porque expresamente proponían un sistema democrático que respetara la pluralidad del pensamiento. No estaban proponiendo un régimen de partido único como era ya en la Unión Soviética, de tal modo que este documento es, desde el punto de vista de la filosofía política, híbrido: en lo económico marxista y en lo político liberal.
Las discusiones que produjo el Plan entre los dialogantes, la mayoría de las cartas que uno puede compulsar y revisar, comenzaron a producir diferencias de enfoque, matices distintos, y ahí se abre un cauce, una trocha y a veces un abismo entre los comunistas que seguían las directrices del Partido Comunista de la Unión Soviética, que luego se van a agrupar en el Partido Comunista Venezolano fundado en 1931, y los futuros fundadores de Acción Democrática que va a fundarse diez años después, en 1941. Ese grupo más socialdemócrata, como comunista, no seguía líneas de organizaciones extranjeras sino que buscaban una versión nacional de los hechos. Estos son los que van a fundar en 1931 la organización ARDI, Agrupación Revolucionaria de Izquierda, y van a intentar un acuerdo táctico con los integrantes del Partido Comunista Venezolano, cosa que se logra hacia 1935, cuando ambos sectores se asocian en el llamado Frente Popular Venezolano. Sin embargo, todos estos trabajos y acuerdos de exilio van a experimentar cambios cuando estos jóvenes regresen a Venezuela en 1936, cuando ya ha fallecido Juan Vicente Gómez en Maracay y cuando ha asumido el poder su ministro de Guerra y Marina, el general Eleazar López Contreras, que en su primer año de gobierno articula una apertura política que después cierra en 1937, por las razones que veremos más adelante.
Ese año del 36, cuando ya han vuelto los muchachos del exilio, el 1 de marzo va a tener lugar una concentración en el Nuevo Circo de Caracas, convocada por una nueva organización que se llama ORBE, Organización Venezolana. Este grupo estaba liderizado por Alberto Adriani y por Mariano Picón Salas, y de él forma parte también el joven Rómulo Betancourt. Y a lo largo de ese año, desde su regreso del exilio a Venezuela, Betancourt va a ir anunciando, acendrando, robusteciendo su liderazgo político. Por su parte, los izquierdistas más radicales van a crear el PRP, Partido Revolucionario Progresista, y los estudiantes católicos presididos por Rafael Caldera, Pedro José Lara Peña y Lorenzo Fernández van a formar la UNE, Unión Nacional Estudiantil.
Una agrupación estudiantil distinta a la FEV, la Federación de Estudiantes de Venezuela. Y a lo largo de este año las nuevas fuerzas políticas actuantes buscan crear un partido que les agrupe a todas y, obviamente, a los que comulgaban con un credo de izquierda, aunque ya la separación de las aguas entre los izquierdistas que seguían al comunismo internacional y los nacionalistas ya se había dado. En la próxima parte del programa continuaremos con este período extraordinario en la historia de Venezuela reciente. Ya regresamos.
Decíamos en el primer tramo que el año 36 fue clave para los nuevos movimientos políticos en el país, y esto va a ocurrir en los primeros meses, cuando las discusiones entre unos y otros los condujeron a trincheras diferentes.
Se crea una organización que se denomina el PDN, Partido Democrático Nacional, y ahí se reunieron los de ORBE, PRP, Frente Obrero, Frente Nacional de Trabajadores y el Bloque Nacional Democrático de Maracaibo. La junta directiva del partido la preside Jóvito Villalba y allí van a estar Betancourt, Leoni, Otero Silva, Arráiz, Meneses, Acosta Saignes, Gonzalo Barrios, Mercedes Fermín, y solicitan la legalización del partido en noviembre de 1936. Y no les es concedida la legalización por el gobierno. Muchos de los integrantes de esta fuerza se presentan a las elecciones municipales en enero del año 37 y algunos les ganan, pero la Corte Federal y de Casación anula las elecciones invocando el inciso 6 del artículo 32 de la Constitución Nacional vigente, el que prohibía las actividades comunistas en Venezuela.
Y finalmente, el gobierno de López Contreras, en febrero de 1937, declara la ilegalidad de las organizaciones políticas de izquierda y el 13 de marzo de 1937 dictan un decreto de expulsión del país por un año a 47 dirigentes de las izquierdas. Y así es como concluye la apertura de López Contreras, la que se había iniciado el 18 de diciembre del 35, y le toca a Rómulo Betancourt salir a su segundo exilio. Esta vez no será Barranquilla sino Chile. Regresa en 1940, terminando ya el gobierno de López Contreras y a un año de la apertura que trajo el gobierno de Isaías Medina Angarita, otra vuelta de tuerca de las aperturas iniciadas por López.
Y hay que decirlo, la libertad se expresó abiertamente en el gobierno de Isaías Medina, le hizo saber al grupo del PDN capitaneado por Betancourt que sería legalizado si así lo solicitaba. Es por ello que este conjunto decide fundar un nuevo partido político, ya no el PDN sino Acción Democrática, AD. Se crea el 13 de septiembre de 1941 cuando hace su aparición pública en el Nuevo Circo de Caracas.
El nuevo partido político lo va a presidir nada más y nada menos que Rómulo Gallegos, y el secretario general del partido será el otro Rómulo Betancourt. Esta nueva organización se estructuraba a semejanza del partido fundado por Lenin en la Unión Soviética, pero con diferencias ideológicas significativas. Quienes asistieron a aquel acto ignoraban que la nueva organización sería fundamental para comprender la historia política de Venezuela contemporánea. Al año siguiente muchos de sus dirigentes se presentaron como candidatos a las elecciones municipales, pero la mayoría de los escaños los obtuvo el Partido Oficial, Cívicas Bolivarianas.
Meses después, el gobierno de Medina propicia la creación de un partido político propio, distinto al que había creado López Contreras, y es entonces cuando se constituye el Partido Democrático Venezolano, PDV. Allí Arturo Uslar Pietri va a descollar como la figura principal. Es evidente que los aires de la libertad democrática se estaban respirando abiertamente, sólo faltaba que se anunciaran elecciones universales, directas y secretas en diciembre de 1945 para que el cuadro de libertades fuese total, completo, pero eso no ocurrió y entonces se fueron desarrollando los hechos que condujeron al golpe de Estado civil-militar del 18 de octubre de 1945. Aclaro, la denominación cívico-militar es incorrecta; lo correcto es civil-militar, porque cívico es otra cosa.
Lo preciso es que era un golpe entre civiles y militares. La joven fuerza política de Acción Democrática conviene con el candidato designado por el presidente Medina Angarita, nos referimos al doctor Diógenes Escalante, entonces embajador de Venezuela en los Estados Unidos de Norteamérica, y se conviene en respaldar su candidatura. Él se compromete con la reforma de la Constitución Nacional para convocar elecciones universales, directas y secretas en plazo perentorio. Esto lo sabemos porque Betancourt lo relata años después, lo escribe, cuenta cómo él y Raúl Leoni viajan clandestinamente a Washington, hablan con Escalante. Se ponen de acuerdo, convienen en que esto es lo que va a ocurrir y se vienen con un pacto verbal, un pacto de caballeros. Antes de que esto ocurra, este viaje de Betancourt y Leoni, se ha formado una logia militar que se llamaba Unión Militar Patriótica y la encabezaba un joven oficial, tachirense, Marcos Pérez Jiménez, que venía trabajando subrepticiamente para derrocar al gobierno de Medina.
Las razones de esta logia eran más militares que políticas y se fundamentaban en buena medida en el resquemor que sentían estos jóvenes oficiales hacia sus superiores, ya que estos jóvenes oficiales estaban formados dentro de la modernidad profesional de su tiempo y ellos consideraban a sus superiores en el pasado, herederos del sistema anterior. A esto se suma que los salarios de los militares entonces eran de hambre, eran extremadamente bajos y eso se sumaba al descontento general de los militares. Cuando Betancourt y Leoni llegan al acuerdo secreto con Escalante en Washington, esta logia se desactiva y deja, digamos, aparta sus planes inmediatos de la búsqueda del poder por la vía de las armas. En la ecuación hay otro factor, que es el descontento del expresidente López Contreras y sus seguidores, que era absoluto en relación con el general Medina. López y sus seguidores querían regresar al poder y Medina pensaba que esto era totalmente inconveniente.
Y las desavenencias entre López Contreras y Medina Angarita llegaron a ser tales que se quitaron el habla, no se hablaban y tampoco aceptaban intermediarios de buena fe que buscaran un acuerdo entre ellos. De modo que, en la Venezuela de octubre de 1945 advertimos tres proyectos de poder.
Medina Angarita con su candidato Diógenes Escalante, apoyado secretamente por Acción Democrática sobre la base de un acuerdo de democratización electoral. Por otra parte, el expresidente López Contreras y sus deseos de regresar a la Presidencia de la República. Y la tercera pata, la logia de jóvenes militares que también buscaba el mando, los jóvenes en la Unión Militar Patriótica. Este cuadro, esta ecuación, esta combinatoria que está aquí se descompone completamente con la pérdida de facultades mentales de Escalante. Esto lo ha relatado con lujo de detalles un testigo, Ramón J. Velásquez, quien fungía de secretario de Escalante en el Hotel Ávila, cuando Escalante dio signos de haber perdido sus facultades mentales con aquella escena de los pañuelos y las camisas. Ante esa situación se reúne aquella junta médica, deciden que de ninguna manera se puede continuar con el proyecto Escalante porque Escalante no está en condiciones de asumirlo y Medina escoge a su sucesor y escoge al ministro de Agricultura y Cría, el doctor Ángel Biaggini.
Y la escogencia no fue la más acertada, pareciera, entre otras cosas porque con Biaggini y Acción Democrática no tenía un acuerdo o pacto de caballeros para conducir al país a una democracia plena donde las elecciones fuesen universales, directas y secretas como es en toda democracia. Y entonces esto enciende la logia militar de nuevo, que secretamente manifiesta que van a buscar el poder más allá de la candidatura de Biaggini. Entonces invitan a Acción Democrática a formar parte de este proyecto, de acompañar a los jóvenes militares, y esto ocurre.
Ocurre el golpe del 18 de octubre de 1945. Los conjurados contaban con un significativo apoyo entre las Fuerzas Armadas. Pero hay que decirlo, si Medina Angarita hubiese querido resistir tenía con qué hacerlo, pero prefirió, y esto lo enaltece notablemente, entregarse a los insurrectos y evitar un baño de sangre, una carnicería. Estos son los venezolanos, en que algunos venezolanos hay que señalarlos por su dignidad y su bonomía. Medina es encarcelado al igual que el expresidente López Contreras y otros altos funcionarios del gobierno de Medina.
Y a los pocos días salen todos aventados al exilio, al destierro que es una de las experiencias más duras que puede vivir un ser humano. En los primeros momentos se pensó que las fuerzas que habían dado el golpe eran las del presidente López Contreras y sus seguidores dentro de las Fuerzas Armadas, pero la sorpresa fue mayúscula cuando se supo que habían sido otros actores. En la próxima parte del programa veremos en detalle quiénes eran esos otros, la Unión Militar Patriótica y los jóvenes políticos de Acción Democrática. Y esto conduce a la constitución de la Junta Revolucionaria de Gobierno el 19 de octubre, integrada por siete miembros presidida por Rómulo Betancourt.
¿Quiénes fueron los miembros de la junta? Betancourt, que la presidía, Raúl Leoni, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Gonzalo Barrios por Acción Democrática. El mayor Carlos Delgado Chalbaud y el capitán Mario Vargas por las Fuerzas Armadas. Y un independiente que sirve de enlace entre los dos grupos, que es el médico Edmundo Fernández. Van a pasar tres años antes de que las diferencias entre Acción Democrática y los militares de la fórmula que da el golpe de Estado se hagan notorias. Entonces otro golpe de Estado va a derrocar al presidente Rómulo Gallegos en noviembre de 1948. Ese golpe va a ser comandado por Carlos Delgado Chalbaud, Marcos Pérez Jiménez.
Entonces se hace evidente que el proyecto de Acción Democrática y el de los militares del 18 de octubre del 45 no era el mismo. Vamos a ver muy someramente las versiones que da Rómulo Betancourt a lo largo de su vida sobre los hechos del 18 de octubre del 45.
La primera versión la da el 30 de octubre, 12 días después de los acontecimientos, en un discurso que fue radiado en medio del fragor de los hechos. La segunda versión tiene lugar en el Palacio Federal Legislativo ante la Asamblea Nacional Constituyente el 20 de enero de 1947. Ahí Betancourt pronuncia un dilatado discurso que repasa su obra de gobierno y contribuye con apuntes para la historia del 18 de octubre del 45. La tercera versión la ofrece en su libro Venezuela, política y petróleo, publicado en 1956 y escrito en su tercer exilio. La cuarta y última versión está recogida en una larga entrevista que Betancourt le concede al equipo de redacción de la revista Resumen que dirigía Jorge Olavarría, y esto se publica el 26 de octubre de 1975, y bueno ya sabemos que después Betancourt muere el 28 de septiembre de 1981.
De modo que esos son los momentos de las cuatro versiones. ¿Qué podemos decir de ellas? ¿Qué tienen en común?
Pues la única causa recurrente esgrimida en las cuatro oportunidades por Betancourt fue política. Es decir, la negativa del gobierno de Medina Angarita a reformar la Constitución para convocar a unas elecciones universales, directas y secretas. En pocas palabras, la negativa a instituir una democracia abierta por todo el cañón y esta conclusión nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿ha debido ser la única causa esgrimida dado su peso y la comprobación de su recurrencia? Pues sí, porque la magnitud de la causa era suficiente para que Betancourt explicara las razones del golpe que dio junto con Pérez Jiménez.
Dicho de otra manera, unos demócratas fuerzan una salida militar para darle cuerpo jurídico institucional a una democracia. Por supuesto, este no era el proyecto de la Unión Patriótica Militar, los hechos lo demuestran claramente. De modo que es obvio que hay dos proyectos de poder distintos: el que encarna Betancourt y sus compañeros, que es la creación de una democracia liberal representativa, y el que encarnan Pérez Jiménez y sus compañeros, que son un gobierno militar sin trámites democráticos, sin elecciones, etc.
Como en efecto ocurrió a lo largo de la década de la dictadura militar que va de 1948 a 1958. En todo este tema y en este episodio hay un personaje curioso que es Carlos Delgado Chalbaud, porque Delgado tuvo en el 18 de octubre del 45 y en el 24 de noviembre del 48, al igual que Pérez Jiménez, pero los motivos de Delgado eran algunos matices diferentes a los de sus compañeros militares y también obviamente a los de sus amigos de Acción Democrática. Recordemos que Delgado Chalbaud declara al día siguiente del golpe contra Gallegos, lo declara el 25 o 26 de noviembre, que el motivo por el que le han dado un golpe militar a Gallegos es para instaurar una verdadera democracia y muy pronto se convocarán elecciones, cosa que no ocurre, y antes de que eso ocurra, pues ocurre el lamentable magnicidio de Delgado Chalbaud en manos de Rafael Simón Urbina y su comando.
Que lo secuestran. Esto está bastante documentado. No hay misterios sobre esto. Veamos entonces este primer gobierno de Rómulo Betancourt.
Después de la redacción del Acta Constitutiva, el 19 de octubre, el gobierno provisional dirige un comunicado escrito a la nación. En este texto queda muy claro que el propósito principal del gobierno será convocar unas elecciones universales, directas y secretas, previa la redacción de una nueva Constitución. El primer decreto de la Junta, en Gaceta Oficial del 23 de octubre, se compromete allí a dictar un decreto ley para convocar elecciones de una Asamblea Nacional Constituyente.
Después este primer decreto nombra su gabinete ejecutivo. El decreto número 9 es particularmente importante, ya que mediante ese decreto los miembros de la Junta se inhabilitan para presentarse como candidatos en las próximas elecciones presidenciales. Este decreto le da fuerza moral a la Junta porque quedan libres de toda sospecha de estar actuando en provecho de sus propias e intenciones presidenciales.
Esto tuvo una gran fuerza moral. Quienes han dado el golpe y convocan a la Asamblea Constituyente que va a convocar unas elecciones presidenciales dicen que no se van a presentar como candidatos. Esto es un caso muy extraño, yo diría que único en la historia de Venezuela para ese momento. Y luego tenemos el decreto 52 del 17 de noviembre cuando se crea una comisión preparatoria de los estatutos electorales, lo que va a permitir elegir a los diputados a la Asamblea Nacional Constituyente. Por cierto, esas elecciones a los diputados serán las primeras en nuestra historia en las que voten las mujeres para elegir a los diputados de la Asamblea Nacional Constituyente. Se le asigna a la comisión la tarea de redactar un proyecto de Constitución Nacional para ser presentado a la Asamblea por elegir. El presidente de esta comisión va a ser nada más y nada menos que Andrés Eloy Blanco.
Y el decreto 64 crea el Jurado de Responsabilidad Civil y Administrativa. Este tribunal es el que tiene la tarea de juzgar los casos sustanciados en contra de los funcionarios de los gobiernos anteriores. Con este jurado se implementó una persecución política en contra de altos funcionarios del gobierno de Medina, de López y de Gómez. En algunos casos no fue una persecución política porque sí habían incurrido en graves hechos de corrupción administrativa; en otros casos fue una injusticia.
A muchos de ellos, aquellos personeros de la hegemonía militar tachirense, se les congelan las cuentas bancarias. Se les confiscan las casas mientras muchos sobrevivían el exilio y este capítulo de la llamada Revolución de Octubre es visto por mucha gente con alguna razón como una expresión retaliativa, quizás allí se le fue la mano a los revolucionarios. Pero recordemos que en las justificaciones históricas que venían dando los revolucionarios era acabar con un prolongado cuadro de corrupción que se extendía desde 1899 hasta 1945, 46 años. Ese es el argumento: aquí hay unos hechos de corrupción muy graves que justifican esta revolución.
Esta fue una de las causas principales que ellos esgrimen, y entonces cuando toman el poder no hubiese sido probable que enterraran esta bandera. Y entonces siguieron con el tema de los juicios que adelantaba este jurado de responsabilidad civil y administrativa. Años después muchos de los integrantes de la Junta se arrepintieron de algunos excesos, sobre todo de aquellos excesos cometidos contra personas de probada honorabilidad.
Muchas veces vio uno después, y ahí están las fotografías, dándose la mano a Betancourt y Eleazar López Contreras o a Betancourt y Arturo Uslar Pietri. Con Medina Angarita no podemos ver la foto porque muere antes de que esta reconciliación y estos gestos de pedagogía política tengan lugar. En la próxima parte del programa seguiremos viendo los primeros hechos de esta Junta Revolucionaria de Gobierno y de este primer gobierno de Rómulo Betancourt. Ya regresamos.
Hablábamos en la parte anterior del programa sobre los hechos, las acciones que toma ese primer gobierno de Rómulo Betancourt, y entre aquellos primeros decretos el gobierno legisla en torno a dos temas que van a ser fundamentales para el proyecto de Betancourt y Acción Democrática. Nos referimos a la educación y el movimiento sindical. En cuanto a la educación, era evidente que se buscaba su democratización y masificación. En cuanto al mundo sindical, nada más elocuente para señalar la importancia que le atribuían a esto, que el nombramiento de Raúl Leoni como ministro del Trabajo. Allí se le asigna la tarea de constituir desde ese despacho centenares de sindicatos, más de 700 sindicatos creó Leoni en tres años desde el Ministerio del Trabajo, y también promueve la constitución de 13 federaciones sindicales.
De modo que estas dos áreas, educación y trabajo, junto con el área de petróleo y la de industria, fueron las más sensibles al nuevo proyecto político que se instrumentaba. Proyecto que le asignaba tareas al Estado cada vez más amplias y profundas. No quiere decir que el Estado antes no atendiera a temas, lo comienza a hacer a partir del gobierno de López Contreras y continúa en el gobierno de Medina. Esto forma parte de las políticas que inician en su tiempo, donde en el mundo occidental se consideró que el Estado tenía mayores tareas que las que le asignaba el liberalismo más ortodoxo. Esto, como sabemos, va a profundizarse en el mundo después de la crisis de la Bolsa de Nueva York en 1929, cuando ante aquella crisis el mundo voltea y atiende a las recomendaciones del economista John Maynard Keynes. Venezuela no es una excepción, y el Estado asume tareas que, por ejemplo, durante la dictadura del general Gómez no había asumido.
El caso es que en el trienio de Acción Democrática esas tareas van a engrosarse y acentuarse. Y bueno, también tenemos el tema de la Asamblea Constituyente. El 28 de marzo de 1946 es publicado en la Gaceta Oficial el Estatuto Electoral para la elección de los representantes de la Asamblea Nacional Constituyente, los diputados. Las elecciones tienen lugar el 27 de octubre del 46 y fueron los primeros resultados que se dieron por sufragio universal. Votaron hombres, mujeres, mayores de 18 años. En esa oportunidad Acción Democrática obtuvo el 78,43% de los votos, casi la barbaridad, casi el 80 por ciento de los votos. COPEI el 13,22%, URD el 4,26% y el PSB el 3,62%.
Ya recordamos que Acción Democrática se crea en 1941, el Partido Comunista de Venezuela es legalizado en 1945 y después tenemos la creación de COPEI, Comité de Organización Política Electoral Independiente, que se crea el 13 de enero de 1946. URD, Unión Republicana Democrática, se funda el 17 de febrero de 1946, por cierto no la funda Jóvito Villalba. La fundan otros primero, entre quienes estaban Elías Toro y Sacapardo, etcétera, pero muy pronto Jóvito Villalba va a convertirse en el líder del partido.
Estos fueron los partidos concurrentes de la convocatoria de elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente, que se instala el 17 de diciembre de 1946 con un caballero cumanés en la presidencia, Andrés Eloy Blanco, y una vez en funciones, investida de la soberanía popular, la Asamblea procede a ratificar a la Junta Revolucionaria de Gobierno y comienza a redactar la nueva carta magna. Esa nueva carta se va a basar en el papel de trabajo que presenta una comisión que estuvo integrada por Gustavo Machado, Juan Bautista Fuenmayor, Lorenzo Fernández, Panchita Sublette Salas, Mercedes Carvajal de Arocha y Luis Augusto Dubuc. Y la carta magna se sanciona el 5 de julio de 1947, así queda derogada la Constitución de 1936 que había sido modificada en 1945. Los debates para la redacción de la nueva Constitución duraron seis meses y se transmitieron por radio y esto fue una de las primeras experiencias democráticas de la Venezuela moderna.
Hasta aquí el programa de hoy, como es obvio no hemos tenido tiempo de repasar toda la vida y obra de Rómulo Betancourt. Tengo que en nuestro próximo programa veremos la segunda parte de su vida. Hasta aquí nuestro programa de hoy, les habla Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Víctor Hugo Rodríguez. En la dirección técnica Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter arroba rafaelarraiz y ha sido un gusto hablar para ustedes sobre esta primera etapa de la vida de ese venezolano absolutamente excepcional que fue Rómulo Betancourt.
Hasta nuestro próximo encuentro.