Pedro Tinoco
9 de mayo de 2022

Pedro Tinoco. Cap 3 y último

Serie Pedro Tinoco. Cap 3 y último.

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Rafael Arráiz Lucca: "Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. En la continuación de la serie de tres programas que le hemos dedicado a la vida y obra de Pedro Tinoco, este es el tercer y último programa. En el anterior habíamos quedado con su participación en la redacción de la Ley General de Bancos que se aprobó durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Siempre durante ese gobierno, el primero de Pérez, las labores de Tinoco fueron ad honorem y de asesoría. Y esas labores ad honorem las compartían con sus trabajos como abogado y asesor jurídico en el escritorio Tinoco, Travieso, Planchart, Hermini y Asociados, que era como se llamaba entonces. Y asistía eventualmente como diputado al Congreso Nacional, ese Congreso cuyo quinquenio iba de 1974 a 1979.

Y en estas tareas jurídicas, Tinoco tuvo el encargo de vender las inversiones de la familia Rockefeller en Venezuela. Entre ellas, la red de distribución de alimentos CADA. Así lo recuerda el comprador de la empresa, Gustavo Cisneros Rendiles, en una entrevista que sostiene con Pablo Bachelet, un periodista chileno. Dijo Cisneros que le había dicho Tinoco: "Vengo a hablarte como representante de la familia Rockefeller".

Corría el año de 1975 y a partir de entonces la relación de Tinoco con la organización Cisneros fue más allá de lo jurídico, tornándose también en una suerte de asesor empresarial. De hecho, Tinoco pasa a ser presidente de la Junta Directiva de CADA, una vez comprada por la organización Cisneros. Y esto coincide con un paulatino traspaso de las riendas del grupo empresarial, ya que el fundador, Diego Cisneros, a partir de 1970 se había ido retirando por algunos problemas de salud.

De modo que, en la decisión de los Rockefeller de pasar la página de sus negocios en Venezuela, también incluyó tiempo después su participación accionaria en el Banco Mercantil y Agrícola, donde Chase Manhattan Bank tenía una porción importante de las acciones. Y vendieron la totalidad de sus acciones a comienzos de 1979. Este retiro de Rockefeller, de sus inversiones en Venezuela, estaba vinculado con la Decisión 24 del Acuerdo de Cartagena del Pacto Andino, que limitaba notablemente la inversión extranjera en los países firmantes del Pacto.

Bueno, un signo de los tiempos, porque hoy en día en todas partes del mundo lo que se busca es la inversión extranjera. En aquel entonces estaba tratando de limitarse la inversión extranjera, una prueba más que el mundo da vueltas. Y es imposible no referir que durante estos años de 1974 y 1975, cuando estaba ya tomada la decisión en la estatización del petróleo, el papel de Tinoco fue importante, ya que sus relaciones profesionales con las concesionarias petroleras eran de vieja data.

La había iniciado, como hemos dicho en programas anteriores, su padre en el escritorio y sobre todo los vínculos eran con la Standard Oil de la familia Rockefeller. De tal modo que era imposible que Tinoco no opinara sobre las indemnizaciones que aspiraban a recibir las concesionarias una vez materializada la estatización. Y en este sentido, Tinoco y otros propusieron lo más conveniente para el Estado venezolano, la indemnización por las instalaciones al valor del momento, lo que significó una cifra muy baja para el Estado.

Y, como vemos, desde aquella comisión, la CREAP, que él presidía, va proponiendo aspectos vinculados con las empresas del Estado. Pero desde su escritorio también incidía sobre las decisiones en materia de indemnizaciones y sus opiniones autorizadas, tanto en el tema petrolero como en el minero, ya que el escritorio era abogado, por ejemplo, de la Iron Mines Company de Venezuela y lo era desde 1937, una filial del Bethlehem Steel Corp.

De modo que eso también ocurría. Y mientras todo esto que hemos referido está ocurriendo, a partir de 1974, el comienzo del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, un grupo de accionistas de un pequeño banco tocó el timbre desde la puerta de la casa de Pedro Tinoco. Venían a definir sus próximos años.

Allí lo que ocurrió es que aquel banco se llamaba Banco Francés e Italiano para la América del Sur, que había sido fundado en 1950 y que su capital estaba compuesto por un grupo de bancos franceses, por la Banca Comercial Italiana con sede en Milán, y por un grupo de italianos radicados en Venezuela. Habían pasado a llamarse Banco Latinoamericano de Venezuela, Compañía Anónima Sudaméris, eso va a ocurrir en 1967.

Y ese grupo de familias italianas, me refiero a los D'Ambrosio, los Palenzona, los Di Stefano, los Benedetti, los Paparoni, los Riboli, los Adriani, los Cartuchelo, los Dimase. Familias italianas y venezolanas o venezolanas de origen italiano, pues tocaron la puerta de Tinoco para que los acompañara en una nueva etapa de aquel pequeño banco.

Tinoco invita a Ciro Febres Cordero, un empresario merideño, Armando Tamayo Suárez, un empresario tocullano, y nace el Banco Latino en esa coyuntura. Tinoco va a tener un porcentaje pequeño de las acciones, pero significativo, el 5% de las acciones, para que comience a tomar las riendas del banco. Ese banco había sido presidido antes por Rafael Pisani, por Nicolás Domenici y Luis Jerónimo Pietri, por Enrique Benedetti y ahora por Pedro Tinoco, que se proponía hacer un gran banco.

Como en efecto lo logró, el Banco Latino para 1989, es decir, 15 años después de que Tinoco asumiera la presidencia del banco, era uno de los principales bancos del país, en su tamaño y sus dimensiones. Era el quinto banco del país para 1989; cuando él lo toma, es un banco pequeñito, como les vengo diciendo, ¿verdad?

Y allí él aplicó algo similar a lo que hizo en el Ministerio de Hacienda, en el primer gobierno de Rafael Caldera, y es que advirtió a la gente buena, trabajadora, eficiente, que ya estaba en el banco y los sumó. Los dejó en la organización y trajo gente de sangre nueva a la institución. Por ejemplo, allí ya trabajaban como León, Guido, Mejía Guzmán, Irma Rivero Rodríguez, Sergio Sáenz, Walter Manzotti, César Cabrera, y Tinoco va a atraer a Antonio Gueto Trujillo, Carlos Ruiz Jiménez, María Teresa Pulgar Corao, Atita Roma Santa, Arroz Meri Rojo Peña, Adavidocío Afolco Falqui, Ayohel Paiva, Julio César Peraza, Mary Silverman, a Tomás Niembro-Concha y a Gustavo Gómez López, quien con el tiempo, años después, por proposición expresa de Tinoco, va a presidir el banco en el año 1992.

Y bien, esta trayectoria de Tinoco en el Banco Latino de 1974 a 1989 va a concluir cuando, en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, Tinoco es designado presidente del Banco Central de Venezuela. Exactamente renuncia al Banco Latino el 28 de marzo de 1989 y asume la presidencia del Banco Central de Venezuela. Ese Banco Latino, del que vengo hablando, llegó a ser un holding de empresas de distintas dimensiones, pero que abarcaban muchas áreas financieras.

No era sólo el Banco Latino. Era el Banco Hipotecario de Occidente, la Sociedad Financiera Latina, la Arrendadora Financiera Latino, la Almacenadora Financiera Latino, Latino de Seguros, Mutuactivo, Latino Casa de Bolsa, General de Seguros, Cervareca, etcétera. Era un grupo ya muy grande que a la vez tenía participación accionaria en el Banco Maracaibo, en el Banco Ovarina, en el Banco de Occidente, en Sofitaza, una lista muy larga de participaciones accionarias en otras instituciones del sistema financiero.

Bien, en la próxima parte del programa veremos entonces cómo fue esa presidencia del Banco Central de Venezuela por parte de Pedro Tinoco y cómo se enmarcó dentro de un programa de reformas que venía dándose en América Latina. Ya regresamos. De obras literarias, en la voz de Joan Aysfúlvar.

La reacción de Julieta ante la tragedia al principio no es favorable a Romeo, a quien califica con términos fuertes, pero pronto reacciona al recordar que se trata del esposo. Aunque le duele la muerte de Teobaldo, comprende que el enfrentamiento, de no haber caído su primo, habría muerto su amado, cuya vida para ella es la más preciada. Somos Unión Radio Cultural.

Les decía en la parte anterior del programa que las reformas que adelantó el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez también se enmarcaban en un conjunto de reformas que ocurrían en América Latina. A lo largo de la década de los años 80 se fue gestando una suerte de consenso, en cuanto a lo que América Latina debía hacer por sus políticas públicas. La crisis de la deuda externa entre 1982 y 1983 fue el primer campanazo acerca de la necesidad de reformas económicas.

La situación mundial también favorecía el diseño del proyecto de reforma, ya que Mijaíl Gorbachov a partir de 1985 venía implementando en la Unión Soviética dos políticas que buscaban cambiar el estado de cosas del mundo socialista. Me refiero a la glasnost y la perestroica, es decir, las aperturas de la información y la reforma económica. Todo esto coincidía con los cambios que trajo la presidencia de Ronald Reagan entre 1981 y 1989.

También coincidió Reagan con la primera ministra Margaret Thatcher en el Reino Unido, que estuvo allí desde 1979 a 1990. Y ellos dos, además de Gorbachov, coincidieron con el papado de Juan Pablo II, que estuvo de 1978 al año 2005, uno de los papados más largos en la historia. Y además, en noviembre de 1989 cayó el Muro de Berlín, desapareció el socialismo real que comenzó a ser desmontado sin violencia por la fuerza de su propia ineficiencia.

Pero todo esto se veía venir en los ambientes académicos y económicos del primer mundo, y para América Latina había que diseñar un camino. Esa ruta fue la que el profesor y economista británico John Williamson bautizó como el Consenso de Washington. Ese consenso tenía 10 puntos esenciales, ¿cuáles eran? Para América Latina, verdad: uno, disciplina presupuestaria; dos, cambios en las prioridades del gasto público; tres, reforma fiscal; cuatro, cambios en los tipos de interés de la banca; cinco, modificaciones del tipo de cambio.

Seis, liberalización comercial; siete, política de apertura para la inversión extranjera directa; ocho, política de privatizaciones; nueve, política desreguladora; diez, énfasis en los derechos de propiedad. Bueno, y buena parte de estos 10 puntos, fijados, reunidos por Williamson, formaban parte de las recomendaciones que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional formulaban. El Banco Mundial, inspirado en los trabajos de uno de sus consultores más brillantes, el economista húngaro radicado en los Estados Unidos que se llamaba Bela Balassa, quien diseñó buena parte de estos lineamientos, están signados por la ortodoxia económica.

Y se trataba obviamente de una reforma liberal que conducía a pasar las páginas del modelo de desarrollo que América Latina había escogido desde finales de la década de los años 40. Me refiero al modelo de la ISI, industrialización sustitutiva de importaciones, es decir, el de las economías protegidas con miras a desarrollar un parque industrial y un mercado interno. El nuevo camino era la apertura económica y allí Venezuela tenía sus singularidades dada su naturaleza petrolera monoproductora.

Y además, Venezuela fue una paciente crónica de la enfermedad holandesa. Esa enfermedad se denomina así porque se experimentó por primera vez en Holanda, es decir, los costos de producción en un país que tiene una industria preponderante como la petrolera que produce grandes ingresos en divisas, los costos de producción de otros productos eran muy altos para competir en el mercado extranjero. Y era imposible la exportación del producto venezolano competitivo cuando tenía una moneda muy rica, dada la producción petrolera".

Esa es la enfermedad holandesa en muy pocas palabras, y estas reformas económicas de distinto grado e intensidad las implementaron todos los países de América Latina. En ese momento, el presidente de México era Carlos Salinas de Gortari, el presidente de Argentina era Carlos Menem, en Colombia estaba César Gaviria y en Venezuela estaba Carlos Andrés Pérez. Reformas similares ya había implementado en Chile el dictador Augusto Pinochet unos años antes con muy buenos resultados económicos.

Y, en el caso venezolano, las reformas fueron coordinadas por el ministro de Cordiplán del segundo gobierno de Pérez, me refiero a Miguel Rodríguez Fandeo, con la asesoría de un veterano en estas lides, que era el entonces presidente del Banco Central de Venezuela, Pedro Tinoco, de quien venimos hablando. No cabe duda acerca del papel protagónico de Rodríguez en este proceso. De hecho hay algo que señalar: Rodríguez estuvo entre 1987 y 1988 en Washington, en el Institute for International Economics, trabajando un texto tutoriado por Bela Balassa.

Ese trabajo, que nunca fue publicado, fue un trabajo académico, va a servir de base a las reformas como ha dicho en otras oportunidades el propio Miguel Rodríguez. Y además, el Equipo Económico del gobierno de Pérez, que tenía la responsabilidad de adelantar los cambios de fondo, estaba integrado por el ministro de Fomento, Moisés Naim; la ministra de Hacienda, Egley Turbede Blanco; el ministro de la Secretaría de la Presidencia, Reinaldo Figueredo Planchart; el presidente del Instituto de Comercio Exterior, Miguel Rodríguez Mendoza; y los otros integrantes del Gabinete Económico y Social presidido directamente por Pérez.

Y ese gabinete lo coordinaba Nelson Ortiz, el economista Nelson Ortiz. Allí también estaba Leopoldo Sucre Figuarela, el presidente de la CVG, estaba Maricela Padrón, que era la ministra del Trabajo. Estaba Eduardo Quintero, que era el presidente en el Fondo de Inversiones de Venezuela, y estaba Gustavo Rosen, que era el ministro de Educación. Y por otra parte estaban los equipos que acompañaban a Rodríguez en Cordiplán y a Tinoco en el Banco Central de Venezuela y materializaban las políticas decididas en el gabinete económico.

Allí estaban, en ese equipo, Cecilia Garmendia, que luego fue sustituida por Pedro Rosas Bravo, Fernando Martínez Mótola, Roberto Smith Pereira, Ali Johnson Johnston y Nelson Ortiz, a quien ya mencioné. Y en el Banco Central de Venezuela, que va a presidir Tinoco, hay una estructura administrativa que él encuentra allí. En el Banco Central de Venezuela durante décadas se hizo carrera y es una carrera muy seria con economistas muy bien formados, y ahí estaba José Vicente Rodríguez Aznar como primer vicepresidente, Omar Bello Rodríguez como segundo vicepresidente, Pedro Rosas Bravo como vicepresidente de Estudios, Carlos Hernández del Fino como vicepresidente de Operaciones Internacionales.

Pero muy pronto Hernán del Fino va a ser enviado al Ministerio de Hacienda como director de finanzas públicas y entonces es sustituido en la vicepresidencia de Operaciones Internacionales por Victoria Hurtado de Manzano, quien había hecho carrera en la institución desde hace muchos años. Y por su parte, Tinoco va a sustituir en la presidencia del banco a Mauricio García Araujo, que lo había sido entre 1987 y 1989. A su vez García Araujo había sustituido a Hernán Anzola, que había estado entre 1986 y 1987.

Y por cierto, Tinoco integró las juntas directivas bajo las presidencias de García Araujo y de Anzola en representación del banco. Lo que ocurría en el Banco Central de Venezuela para Tinoco era frecuente, no le era en lo más mínimo ajeno. De modo que era su mundo natural, el mundo de los bancos. En la próxima parte del programa veremos otros aspectos de esta reforma, que tenía además una reforma financiera, no le fue aprobada por el Congreso Nacional al gobierno de Carlos Andrés Pérez.

También incluía leyes tributarias, incluía un fondo de estabilización macroeconómica, incluía la Ley de Bancos, Fogade, una Superintendencia de Bancos, y parte de estas leyes le fueron aprobadas al gobierno de Ramón J. Velásquez cuando el doctor Tinoco ya había fallecido, como veremos luego. En la próxima parte del programa veremos también la participación de Tinoco en la renegociación o la negociación de la deuda venezolana, donde tuvo un papel estelar. Ya regresamos.

Les hablaba en la parte anterior del programa sobre la negociación de la deuda externa venezolana, que en un primer momento la llevó Edgar Leal entre 1989 y 1990. Luego la llevó la comisión Tinoco Rodríguez Hernández del Fino en 1990, y finalmente Hernán del Fino fue designado embajador plenipotenciario para la renegociación de la deuda externa y allí estuvo entre 1990 y 1992. Recordemos que la primera negociación de la deuda externa ocurrió a partir del 18 de febrero de 1983 durante el gobierno de Luis Herrera Campins, y se extendió durante todo el gobierno de Jaime Lusinchi.

Por eso esta era una comisión renegociadora, no negociadora. Y era fundamental renegociarla porque los intereses eran muy altos y los pagos de capital también. Si no se hacía exitosamente, se comprometía el programa de reformas que se buscaba implementar. En estas tareas, Tinoco formó parte del equipo negociador que necesitaba reunirse en distintos lugares del mundo en el proceso.

Moisés Naim recuerda un viaje a Asia donde refiere lo siguiente, una conversación que sostuve con él. Dice Naim: "En un viaje a Japón, Taiwán y Corea del Sur, todas las personas con las que nos reuníamos conocían a Tinoco, sabían quién era él". De tal modo que eso ayudó mucho en la renegociación. Bueno, ya tenía muchos años participando de los Foros Económicos Mundiales el doctor Tinoco y contaba con ese capital social que tanto ayuda a abrir puertas.

Veamos ahora las palabras del propio Tinoco, publicadas en el periódico El Capital, 10 de abril de 1993. Dice lo siguiente al asumir la presidencia del BCV, planteé el siguiente plan de trabajo: medidas financieras de urgencia que requerían acciones inmediatas. Uno: restablecer la caja en dólares del BCV, pues las reservas líquidas estaban casi agotadas. Se utilizó el primer tramo de nuestra posición en el Fondo Monetario Internacional. Se negoció un acuerdo con el FMI por el cual se nos abría una facilidad crediticia a mediano plazo de más de 6.000 millones de dólares.

Se obtuvo un apoyo crediticio a corto plazo del Tesoro de los Estados Unidos y se obtuvo de más de 320 bancos acreedores en la deuda pública externa del país un diferimiento de los pagos de capital. Dos: se celebró un nuevo convenio cambiario con el Ejecutivo Nacional para determinar el régimen de cambios diferenciales, Recadi, y sustituirlo por un régimen de cambio único y flotante. Organizamos y entrenamos el personal para la mesa de cambios con asesoría del Banco de España y del Fondo Monetario Internacional. Se estableció la normativa para el otorgamiento de dólares preferenciales.

Se modificó el régimen de fijación de las tasas de interés para que estas pudiesen estar determinadas por el mercado, lo que permitía a los ahorristas recibir intereses reales positivos. Esta medida era indispensable, dice Tinoco, para estimular el crecimiento del ahorro interno y estimular el retorno de capitales al país. Se inició una política monetaria de carácter restrictivo para limitar el circulante al volumen requerido por el funcionamiento normal de la economía, evitando así presiones inflacionarias por la expansión de la demanda agregada.

Bueno, fíjense... Todo este programa de reformas y lo que él va a hacer en ese programa de reformas y su participación como presidente del Banco Central de Venezuela. Y es el testimonio que refería antes de Moisés Naim. A ese testimonio se suma el de Carlos Hernández del Fino, que señalaba lo siguiente sobre el doctor Tinoco.

"El Dr. Tinoco era un hombre respetadísimo por la banca internacional, todos lo conocían y lo admiraban, de modo que su sola presencia ayudó mucho en este proceso". Y Eduardo Fernández, su primo hermano, señala entre los atributos de Tinoco un rasgo en especial: siempre se destacó ante mis ojos la personalidad de Pedro Tinoco, su disposición a solucionar los problemas y enfrentar dificultades con espíritu para resolverlos. "Jamás añadir nuevos obstáculos o sumar otras complicaciones".

De modo que, a los efectos de este programa, nos atañe señalar que el presidente Pérez se vio en la necesidad de introducir unos cambios en su gabinete, con el objeto de complacer las presiones de distintos factores de poder en la coyuntura de febrero de 1992. Y es entonces cuando el 25 de febrero de ese año 1992 Tinoco es sustituido en el Banco Central de Venezuela por Miguel Rodríguez Fandeo, quien a su vez es sustituido por Ricardo Hausmann en Cordiplán. Es decir, Miguel Rodríguez deja Cordiplán, lo sustituyó Ricardo Hausmann y pasa a ser presidente del Banco Central de Venezuela.

Pero allí estuvo apenas mes y medio y es sustituido por Ruth de Krivoy. Por su parte, ya Tinoco estaba enfermo de cáncer de colon, pero lo sabían poquísimas personas, entre ellas el presidente Pérez, quien le sugirió operarse con el cirujano de confianza del presidente Pérez en Houston. Esto además, por supuesto, lo sabía la esposa de Tinoco, su hija Isabel lo sabía, Gustavo Gómez López y José Vicente Rodríguez Aznar, que eran personas de su absoluta confianza.

Antes de esta situación, el doctor Tinoco en 1991 se va a incorporar como individuo del número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales. Y a su vez va a tener una participación destacada en el Foro Económico Mundial de Davos. Se incorpora a la Academia el 10 de diciembre de 1991, en sustitución de Óscar García Belutini, cuyo sillón quedó vacante con su muerte. Su discurso se centra en el nuevo derecho, pero en verdad este discurso es una síntesis del pensamiento económico y político de Tinoco.

Quizás los dos textos más importantes que llegó a escribir en su vida sobre sus pensamientos políticos y económicos fueron la carta de Mérida y esta incorporación en la Academia. Voy a leer algunos fragmentos: "En Venezuela, dice Tinoco, siguiendo una tendencia que se va haciendo universal, estamos construyendo una nueva economía. Vamos dejando atrás la excesiva acción directa e intervención reguladora del Estado sobre la economía y vamos evolucionando hacia una economía de mercado más abierta, libre y competitiva. Esto ha significado abandonar el proteccionismo a ultranza, abrir nuevos mercados y permitir la inversión extranjera en casi todos los sectores de la actividad económica.

Esta nueva economía más moderna en su concepción y en su funcionamiento requiere de unas nuevas estructuras jurídicas también modernizadas y renovadas. Así van siendo sustituidas progresivamente las leyes casuísticas, limitadoras del progreso y cortadoras de la libertad. Las nuevas leyes van tomando el carácter de leyes marco, formuladoras de los principios generales que orientan y ponen límites a la acción. El país no puede asimilar rápidamente las innovaciones creadoras, se va quedando atrás en la permanente competencia a que está expuesto en los grandes mercados internacionales".

Y el párrafo final resume lo siguiente: "En suma... El nuevo derecho es producto de una evolución, no un capricho de nuevos tiempos, sino el fruto de la maduración de las demandas sociales y económicas y de los instrumentos técnicos disponibles para que una administración democrática pueda desenvolverse entre ciudadanos libres e iguales".

Bien, así nos vamos acercando al final de la vida de Tinoco. Recordemos que al separarse del cargo de presidente del Banco Central de Venezuela, por petición expresa del presidente Pérez, producto de las presiones para cambiar su gabinete, Tinoco regresó al Banco Latino con calidad de asesor. Porque además no está en plan de retornar a la gerencia diaria en el Banco Latino, sino en plan de ocuparse de su salud.

Se opera en Houston y se trata en Caracas del cáncer de colon que le ha hecho metástasis y bueno, aunque intuye el final, se anima con perspectiva de seguir adelante. Refiere Guillermo Morón, que fue un gran amigo de él, que fueron juntos con sus esposas a Galicia. Se entrevistaron con el entonces presidente en la Junta de Galicia, que era Manuel Fraga y Ribarne, se maravillaron con Santiago de Compostela y bien, era un último viaje que estaba haciendo Tinoco, hasta que finalmente viajó a tratarse en el San Josef Hospital de Denver, Colorado, donde fueron a visitar sus amigos más cercanos.

Como veremos en la próxima y última parte del programa... Ya regresamos. ¿Estás escuchando Unión Radio Cultural?

Este y otros programas de Venezolanos los puedes oír en formato podcast a través de anchor.fm. Para algunas sugerencias sobre este espacio pueden escribirnos al correo rafaelarraiz@hotmail.com. Y, en Twitter, arroba rafaelarraiz. Somos Unión Radio Cultural. Geografía del Paladar. Con un ser y disfrutar nuestra cultura gastronómica, será un placer. En el estado de Bolívar hacen un laulado paumados tremendamente delicioso. Además con los tips que no te puedes perder. De 0-800 o Víctor. Muchas veces me preguntan ¿cuál es el mejor aliño acá en Venezuela? Y bueno, obviamente mi corazón se entrega por completo. ¡Y el mejor aliño en Venezuela para mí!

Es Elas y Dulces. Geografía del Paladar con Víctor y Víctor Moreno. Sábados 10 de la mañana y domingos 3 de la tarde. Somos Unión Radio Cultural. Ustedes escuchan... ¡Venezolanos! Somos Unión Radio Cultural.

Bien, Pedro Tinoco falleció el 30 de marzo de 1993, tenía 65 años y bueno, estaba en plena madurez, podía trabajar muchos años más, pero el destino dispuso otro camino. Sus restos fueron enterrados en el Cementerio General del Sur, al lado de su padre, aquí en Caracas. Y bien, toca ahora hacer un balance de los aportes de Pedro Tinoco y la importancia del personaje para la historia política y económica reciente de Venezuela.

Lo primero que hay que decir es una trayectoria sorprendente por varios motivos. Lo primero que surge es advertir que no cursó sus estudios primarios y secundarios en Venezuela, de modo que sus amigos de infancia e adolescencia quedaron en Suiza y los Estados Unidos. Y realmente su destino venezolano comienza a forjarse a los 16 años cuando regresa a vivir en Caracas.

De tal modo que todo el sentimiento de nacionalidad le fue transmitido por su padre, no por la madre que estaba ausente sino por el padre, y ha debido ser portentoso el sentido de venezolaneidad del padre porque Tinoco fue un venezolano con raíces muy profundas aquí. Y por otra parte, es cierto que regresa al país a trabajar en el escritorio de su padre, que no era cualquier oficina sino uno de los bufetes principales de Venezuela. De tal modo que no le toca crear una firma y un prestigio, sino que le toca incrementarlo e engrandecerlo.

Es decir, la plataforma desde la que despega sus viajes es óptima para sus propósitos: el derecho, la economía y el sistema financiero e incluso la vida política. Dicho de otro modo, el padre le entrega un testigo ya muy avanzado en carrera y a él le toca llevarlo mucho más lejos, pero con ventaja sobre sus competidores. Por supuesto, esto lejos de demeritarlo lo interpela con mayores exigencias y más responsabilidades.

La verdad es que todos los testimonios que he recogido de muchas fuentes coinciden en señalar que el origen de su destacada actuación al país se debe a los atributos personales que tenía Tinoco. Las fuentes señalan su inteligencia, su disciplina, su voluntad de trabajo, su estructura lógica y su sentido de la oportunidad y su perfeccionismo. Y todos los testimonios indican otro atributo esencial para el éxito: las buenas relaciones personales con sus equipos de trabajo.

El respeto por el prójimo en sus calificaciones profesionales, el respaldo en todos los órdenes de sus equipos de trabajo, el orden familiar y desarrollo profesional, las finanzas personales. La atención de Tinoco sobre su compañero de trabajo era completa y múltiple. De modo que este hombre, con estas condiciones personales en lugar propicio en el momento indicado, vio cómo muchas puertas se abrieron para él entre 1955 y 1993.

Estamos hablando de 38 años de los sesenta y cinco años que estuvo en este mundo Pedro Tinoco, de tal modo que examinar la historia política y económica en Venezuela es encontrarse con Tinoco en muchos espacios. ¿En cuáles? En el sistema financiero sin duda, en el universo de las leyes sin duda. En la asesoría empresarial y en el activismo gremial empresarial, no sólo su participación en Fedecámaras sino en la Asociación Bancaria de Venezuela y en el Consejo Bancario Venezolano.

También estuvo en el Parlamento, en el mundo de las finanzas públicas tuvo una participación importante en el mundo del petróleo. Tuvo una participación muy señalada en las políticas monetarias e incluso tuvo participación en el universo de las telecomunicaciones. Muchos analistas consideran que Tinoco fue una suerte de epicentro, un tejido en relaciones económicas y políticas notable. Yo lo veo como un factor esencial en ese tejido, algunas veces en condición epicéntrica, ciertamente, u otras veces menos, pero siempre estaba en el ojo del huracán y con un espíritu venezolano cierto e indudable".

Voy a señalar tres opiniones que recogí sobre Tinoco, una de Rafael Poleo. Poleo lo consideraba, voy a citar: "el hombre más poderoso de Venezuela durante muchos años. Era un hombre que conocía a los hombres, tenía un gran instinto. No le interesaba el dinero, le interesaba el poder. Le dolía al país. Si hablo de él no puedo evitar la admiración".

Eso dice Rafael Poleo. ¿Qué dice Gustavo Cisneros? Dice: "Pedro Tinoco jamás quiso ser socio nuestro. Me decía que siendo mi asesor jurídico y financiero no podía ser accionista de nuestras empresas". Bien, esto es muy interesante porque vemos cómo Tinoco ubicaba perfectamente el lugar desde que se formaba, pues nada que pueda extrañarnos. Y algo queda claro después del recorrido: era dueño de una mente lógica, articulada, estructurada, racional, tanto en lo jurídico como en lo financiero, que eran los ámbitos en los que se desarrolló su vida junto con su vocación para el servicio público.

Omar Camero Zamora, el dueño de Televen, también nos dijo lo siguiente: "quiero que nos encontremos con el hombre, con ese especial ser humano que tuve la oportunidad de conocer en 1973. Quiero recordar al Pedro Tinoco que hizo de la amistad un apostolado, cuya decisión inquebrantable de ser un buen ciudadano era diario ejercicio más que palabras, procurando el bien común y el progreso por el solo fin de lograr el bienestar que todos aspiramos y merecemos".

Eso dice Omar Camero Zamora. Bien. Y hemos estado acercándonos al final del breve recorrido por la vida y obra de uno de los factores principales de la segunda mitad del siglo XX venezolano, porque no solo ocupó un espacio sino que fue múltiple y en los distintos espacios que ocupó su presencia fue un factor determinante. Los hemos referido ya, los hemos enumerado: el mundo financiero o el mundo de las leyes, el mundo del poder, como también lo señala Poleo.

El mundo de la asesoría empresarial, el mundo del derecho, y bueno, un factor fundamental para entender la Venezuela que va de 1955 a 1993, fecha en la que él va a irse de este mundo. Y quizás ahora podríamos agregar que tampoco se entienden los años que le suceden cuando, por su ausencia, pudiera pensarse que el país comenzó a transitar por territorios un tanto difíciles y quizá allí no estuvo Tinoco para advertir las tempestades que se avecinaban, ¿verdad?, en materia económica y política.

No creo que me reste señalar nada de lo fundamental el tránsito vital de Pedro Tinoco por este mundo. Creo que hemos dado una vuelta bastante completa en estos tres capítulos que me hemos dedicado a su vida y obra y nos ha permitido acercarnos a la Venezuela política, empresarial, financiera y jurídica de la segunda mitad del siglo XX venezolano. Como siempre ha sido un placer hablar para ustedes. Soy Rafael Arráiz Lucca. Me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com, me consiguen en Twitter, arroba rafaelarraiz. Me acompaña en la producción Inmaculada Sebastiano y en la Dirección Técnica está Jean Caraballo, siempre diligente en sus tareas. Hasta nuestro próximo encuentro cuando comenzaremos otra serie en nuestro programa Venezolanos.

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