Historia de la Banca en Venezuela. Cap 2
Una historia esencial
Transcripción
Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio, y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. En el programa anterior quedamos en los años convulsos de la Guerra Federal y el gobierno posterior de Juan Crisóstomo Falcón, por supuesto referidos a los hechos bancarios. En 1868 entra en Caracas triunfante la Revolución Azul de los hermanos Monagas, ya no solo los hermanos sino los hijos y sobrinos. Los Monagas fueron una dinastía, pero ese gobierno del viejo José Tadeo Monagas va a durar poco, de 1868 a 1870, cuando ahora sí va a haber un cambio importante en la política y en la economía del país para bien y para mal.
Me estoy refiriendo a la llegada triunfante también de Antonio Guzmán Blanco en 1870 al poder. En relación con el universo bancario, Guzmán, de inspiración francesa en casi todo lo que hacía, por no decir en todo lo que hacía, va a crear la Compañía del Crédito de Caracas a imagen y semejanza de lo que habían hecho en Francia los hermanos Pereire. Es decir, una empresa que otorgaba créditos. Esta empresa, en el caso venezolano, va a ser una expresión de la alianza de Guzmán con los comerciantes caraqueños.
¿Por qué digo esto? Porque al revisar el capital accionario de la empresa vamos a encontrar que los Erazo tenían el 30%, los Boulton el 30%, los Roel el 20%, los Santana el 10% y Calixto León el 10%. De acuerdo con lo que dice Feliciano Pacanins en su libro Evolución bancaria de Venezuela, esta compañía de crédito se va a encargar de proporcionar al Ejecutivo anticipos sobre las rentas públicas y facilitar las demás operaciones fiscales. A su vez, la Compañía del Crédito de Caracas emitía billetes y se garantizaba con el 85% de lo recogido por importaciones en la aduana de La Guaira y el 100% de lo recaudado en las demás aduanas del país.
Podemos afirmar entonces que lo que se llamaba el Alto Comercio Caraqueño se comprometió a prestarle al gobierno nacional a intereses satisfactorios para ellos y de esta manera el gobierno no tenía que incurrir de nuevo en préstamos foráneos. Esta era la idea. A cambio, esa participación crediticia por parte de los comerciantes de Caracas y agentes aduaneros también era bienvenida. De manera que no solo recaudaban la renta aduanera para el gobierno, sino que llegaron a influir y administrar parte del presupuesto nacional.
A todas luces era una alianza político-económica entre este nuevo gobernante que entraba a crear la Compañía del Crédito de Caracas y las tradicionales compañías de comerciantes caraqueños. Por otra parte, esto se enmarca dentro del proyecto de Guzmán Blanco de gobernar en paz. Recordemos que él reúne a los diversos factores del poder regional, a los caudillos regionales en Caracas para gobernar un clima de paz y llega a acuerdos con ellos, no solo con los caudillos regionales sino con los comerciantes en otras zonas del país. Él buscaba afanosamente un clima para poder contar con un entorno favorable al desarrollo económico.
De allí que esta Compañía del Crédito de Caracas se reprodujo en similares circunstancias, en alianza con los poderes económicos locales en Puerto Cabello, en La Guaira y Maracaibo. Aunque en estos casos, por supuesto, las compañías no recaudaban el impuesto de las aduanas, eso quedaba para la Compañía del Crédito de Caracas. La desaparición de la compañía ocurre seis años después, en 1876.
¿Por qué desaparece la compañía? Es una pregunta de gran pertinencia, bueno, porque pasó lo que estaba cantado y el gobierno nacional cada vez le solicitaba más crédito a las compañías. Y los accionistas minoritarios no estaban en capacidad de otorgarle más créditos al gobierno porque suponía además un riesgo importante para ellos. Los primeros cinco años la compañía tuvo unos ejercicios fiscales favorables, los resultados eran satisfactorios, pero cuando la voracidad crediticia del gobierno se incrementó los accionistas minoritarios se asustaron y dijeron: nosotros no podemos aportar nuestros capitales para satisfacer el monto de los préstamos que el Estado nos está requiriendo.
De allí que la compañía desaparece, pero se recompone con otro nombre y con similares accionistas. ¿Cómo va a ocurrir esto? Bueno, se crea el Banco de Caracas el 10 de julio de 1876. Se forma apenas diez días después del cierre de la Compañía del Crédito de Caracas.
Los accionistas van a ser H. L. Boulton, los hermanos Santana, los hermanos Erazo o los hermanos Roel, como vemos los mismos de la Compañía del Crédito de Caracas, menos los accionistas minoritarios. Las tareas, las mismas que tenía la compañía antes. Va a pasar lo mismo, que las posibilidades de satisfacer al Banco de Caracas y las apetencias crediticias del gobierno van a hacer cuesta arriba, no va a ser posible satisfacerlas. Guzmán Blanco entra en conflicto con estos socios suyos porque los socios llegan a un momento en que no le aprueban los créditos.
En 1877 asume el mando Francisco Linares Alcántara y sabemos que se produce aquella reacción antiguzmanista muy acendrada. Se tumban las estatuas, comienza una reacción contra Guzmán. ¿Dónde está Guzmán? En París, en Europa. Linares Alcántara encabeza este cambio del elenco en las esferas del poder.
El Banco de Caracas entra dentro de los cambios porque apenas asume Linares Alcántara, cuatro meses después el banco es liquidado. Por supuesto, Linares le hace exigencias crediticias al banco y ya el banco no tiene cómo satisfacerla y no le queda otra que cerrar. Pero vamos a tener otro Banco de Caracas que va a ser formado el 31 de agosto de 1877. Allí se aumenta el capital y el número de accionistas, y la lista incluye los comerciantes más otros nuevos comerciantes no solo de Caracas sino de La Guaira y de Puerto Cabello.
Y la lista es muy elocuente: van a estar comerciantes en este nuevo Banco de Caracas las casas comerciales Santana, Roel, Boulton, Erazo, Rottes, Churrup, Fleury, Helmhund, Nebet, Gonell, Marturez, Arralde Lecer, Remer, Cirino, Matos Peller, Monsanto, Jesurún y las firmas individuales de Calixto León, Modesto Urbaneja, Luis Elizondo y Eduardo Ortiz. E incluso el propio presidente Linares Alcántara suscribe un conjunto de acciones. Esto le dio alguna seguridad a la gente, a los accionistas, ya que Linares Alcántara estaba poniendo las carnes en el asador. Pero ya sabemos lo que ocurre con Linares Alcántara: él fallece en el ejercicio del poder.
Sobre su muerte se tejen muchas especulaciones y muchas teorías, pero lo cierto es que él muere producto de una intoxicación después de haber comido lechosa en La Guaira, en una visita a La Guaira, y es una muerte imprevista, accidental, que produce una crisis política. Esa crisis política se va a resolver cuando el general Gerardo Sedeño interviene a favor de Guzmán Blanco. Le envían mensajes a Guzmán de que regrese de inmediato a asumir el poder en Caracas, de acuerdo con la crisis política que se había creado, con motivo de la muerte de Linares Alcántara. Que para entonces era un adversario enconado de Guzmán.
Bueno, con la muerte de Linares Alcántara y el regreso de Guzmán se liquida este Banco de Caracas, que es linarista por decirlo de alguna manera, y se abre otro Banco de Caracas. Esta vez los enemigos de Guzmán Blanco quedan fuera del capital accionario de este nuevo Banco de Caracas que se va a crear. Va a tener una duración de cinco años, este tercer Banco de Caracas, de 1879 a 1884. Va a tener las responsabilidades crediticias de los bancos anteriores, las tareas aduaneras y fiscales, y además incorporó a sus tareas todo lo relativo a la construcción de la línea férrea Caracas-La Guaira, siendo a su vez el banco accionista en la empresa que estaba construyendo la línea férrea.
Además, el banco desempeñaba labores de administración de los recursos previstos para la construcción de la línea o los desembolsos que había que realizar. Pero de estos y otros temas guzmancistas vamos a seguir hablando en nuestra próxima parte del programa. Ya regresamos.
Decíamos, en la parte anterior del programa, que se crea un tercer Banco de Caracas que tiene entre sus responsabilidades el desembolso de los recursos para la construcción del ferrocarril Caracas-La Guaira. También es evidente que la relación entre los avatares de la política y los bancos es directa, esto lo demuestra toda la relación de los hechos que hemos venido haciendo en esta circunstancia a este tercer Banco de Caracas. Vamos a empezar a ver también cómo los intereses de los inversionistas extranjeros van a estar presentes, como lo han estado antes, siempre, hasta ahora, intereses de los ingleses que inciden en la creación y desaparición de instituciones bancarias en Venezuela dependiendo de sus intereses. En el pasado vimos cómo sus intereses estaban vinculados con el cobro de la deuda que tenía Venezuela con los bancos ingleses producto de los créditos que se necesitaron durante el período de la guerra de la independencia.
Y ahora van a estar presentes porque son los ingleses, en buena medida, los constructores de varios de los ferrocarriles venezolanos. El Caracas-La Guaira, el ferrocarril que parte de Caracas y llega a los Valles del Tuy, también es inglés. El ferrocarril Caracas-Valencia es alemán, el Gran Ferrocarril del Táchira va a ser franco-venezolano. O sea que hubo distintas procedencias crediticias de las potencias europeas en el tema de la construcción de ferrocarriles y en muchos casos asociados con bancos.
En este período, donde podemos decir que comienza a consolidarse la banca venezolana, va a ocurrir la fundación de uno de ellos que llegó a ser el banco más antiguo del país. Me estoy refiriendo al Banco de Maracaibo, fundado en 1882. Lamentablemente desaparece con la crisis bancaria de 1994. De modo que estamos hablando de un banco que duró 112 años ininterrumpidamente.
¿De dónde procede el Banco de Maracaibo? ¿Cuáles son sus antecedentes? Pues nos vamos a encontrar en la Sociedad de Mutuo Auxilio, creada el 18 de marzo de 1876, y también en la Caja de Ahorros, fundada en 1878. Estas ambas instituciones, la Sociedad de Mutuo Auxilio como la Caja de Ahorros, fueron creadas por comerciantes marabinos hasta que ellos en asociación van a fundar el 20 de julio de 1882 el Banco de Maracaibo.
Es muy importante porque este es el primer banco que se crea en el país al margen de los intereses políticos centrales caraqueños vinculados al presidente de la República de turno. De modo que son intereses económicos locales, los del Zulia y los maracaiberos. Y este banco va a estar basado en la idea de fomentar el desarrollo económico de la región, otorgando préstamos. Particularmente a los productores del café en las regiones andinas y también a los exportadores de algunos otros productos nacionales o a los comerciantes, pero el grueso está vinculado con la producción cafetalera andina.
Ustedes saben, el café de los Andes salía en su ruta exportadora por el lago de Maracaibo. Buena parte de las casas comerciales y de las agencias aduanales europeas, de origen europeo porque ya eran venezolanos, estaban asentadas en Maracaibo. El Banco de Maracaibo, a su vez, va a emitir billetes, ya ofrece cuentas corrientes. Y tuvo una primera junta directiva integrada por Ramón March, Ángel Urdaneta, Alfredo Vargas, Juan Luciani, Antonio Bustamante y Julio de Lima Bustamante, un apellido muy zuliano también.
Dice la profesora Catalina Banko que los primeros accionistas fueron los productores del café que buscaban independizarse de las grandes casas comerciales, me refiero a las casas comerciales grandes, que prestaban intereses muy altos. Y el banco, cuando surge para crecer en su cartera crediticia, ofrece unos intereses más bajos y capta en buena medida esos productores de café que no estaban atados a las casas comerciales más grandes. Estos nuevos productores de café van a respaldar tremendamente al Banco de Maracaibo porque es una relación, como se dice hoy en día, ganar, ganar. La historia del banco está muy bien relatada por David Belloso Rosell y realmente es una historia preciosa de institución bancaria; lamentablemente este banco fue liquidado, como les dije, en 1994, para entonces era el banco más antiguo del país.
Hay otro banco que se creaba un año después, el Banco Comercial de Venezuela, quien lo crea un hombre importantísimo para el desarrollo de la banca en el país, que es Manuel Antonio Matos. Matos se asocia con Miguel Ángel Chirinos, que a su vez era dueño de una casa comercial, y promueven ante Guzmán Blanco la idea de un banco que no le prestara dinero al gobierno sino que estimulara los créditos con particulares. Y Guzmán compra la idea y así es como se crea el Banco Comercial de Venezuela, cuyo capital accionario fue del siguiente tenor.
Antonio Guzmán Blanco cuatro acciones, Manuel Antonio Matos dos, Francisco Barrios Parejo dos, Antonio Leocadio Guzmán, Remy Montovang, los Boulton, los Erazo, los Roel, los Santana, los Lecer, los Romer, los Bindbridge y los Chirinos. Los Matos, los Bolo, los Yanes, los Sota, la Barría, los Sturrup, los Palacios, las Porras, Echenagusia, los Linares, los Barrios, los Otañes, los Gonell, los Talavera y los Ribón, una acción. Pero realmente lo que va a ocurrir muy pronto es que la idea de no prestarle dinero al gobierno es el propio Guzmán el que la viola. Y el propio Guzmán, como presidente de la República, va a solicitarle créditos al Banco Comercial de Venezuela.
¿Qué hace el banco? Decirle que no a Guzmán Blanco, al ilustre americano, regenerador de Venezuela. No le queda otro camino que modificar los estatutos para prestarle dinero al Ejecutivo nacional. A cambio, el gobierno le asigna una tarea interesante que es captar el producto de los impuestos aduaneros, la administración del presupuesto y obras públicas del Estado, y el crédito público interior o exterior. De tal modo casi que el Banco Comercial de Venezuela funcionaba como un ministerio de Hacienda y eso era precisamente lo que Manuel Antonio Matos había tratado de evitar, pero no era posible.
En 1884, apenas un año después de creado el banco, pues las alarmas se habían encendido a esta institución financiera por la voracidad crediticia del presidente Guzmán Blanco. Bueno, aquí viene la presidencia de Joaquín Crespo, aquel bienio de 1884-1886. Y Guzmán se va como ministro plenipotenciario de Venezuela a París, como embajador, y allá comienza a gestionar la creación de una casa de la moneda. Es decir, una institución que fabrique, que acuñe monedas en Venezuela, y esto va a ocurrir en 1886.
Luego Guzmán regresa a la presidencia en 1887, pero vuelve a salir de Europa y deja encargada la Presidencia por largos meses a Hermógenes López. Después viene la sucesión cierta de Guzmán, que la va a realizar Juan Pablo Rojas Paúl entre 1888 y 1890. En esta oportunidad ocurren unos hechos que ya conducen a la ruptura de Guzmán con sus socios venezolanos, pero este asunto interesante y paradigmático del proceder de Antonio Guzmán Blanco lo vamos a ventilar en la próxima parte del programa.
Ya regresamos. Decidimos que en la parte anterior del programa tocaríamos un aspecto peleagudo de las relaciones de Guzmán con Juan Pablo Rojas Paúl, un asunto que entre otros factores condujo al rompimiento entre Rojas Paúl y Guzmán Blanco. Nos referimos a un acuerdo que hace Guzmán en París con el Banco Franco Egipcio. Este acuerdo conduce a la creación de una sucursal de este banco en Caracas y Guzmán, inconsultamente, le atribuye funciones a este banco que ya está desempeñando el Banco Comercial de Venezuela, cuyo capitán es Manuel Antonio Matos, por cierto concuñado de Antonio Guzmán Blanco.
Por supuesto, Manuel Antonio Matos se opone, va donde Rojas Paúl, le da la razón a Matos porque la tenía, o sea, Guzmán Blanco desde París no podía firmar un acuerdo sin desconocer el acuerdo firmado con el Banco Comercial de Venezuela. La reacción de Guzmán es que entra en cólera, pero entre París y Caracas hay semanas de navegación. Guzmán acude por cartas para que Rojas lo respalde en la pretensión de imponer un nuevo banco desconociendo el anterior y Rojas no lo hace. Rojas Paúl respalda a Manuel Antonio Matos.
Esto conduce a la ira de Guzmán Blanco y renuncia a su cargo de ministro plenipotenciario de Venezuela en París, que era como se llamaba a los embajadores entonces, y rompe relaciones con el gobierno de Venezuela. Bueno, esto supuso un éxito para Manuel Antonio Matos, quien se había enfrentado a lo dispuesto por Guzmán Blanco y había sobrevivido al intento. Por supuesto, si Guzmán hubiese estado en Caracas la pelea quizás hubiese sido de otra manera, pero por otra parte esta imposición arbitraria del Banco Franco Egipcio enconó todavía más a los caraqueños y venezolanos contra Guzmán. Y eso galvanizó el respaldo de mucha gente alrededor de Rojas Paúl y, por supuesto, de Manuel Antonio Matos.
Todo esto es extrañísimo porque les dije antes que el principal accionista del Banco Comercial de Venezuela era Guzmán Blanco. De modo que si él es capaz de proponer al Banco Franco Egipcio en sustitución de un banco del que él es accionista, nosotros tenemos derecho a suponer que lo que le estaba ofreciendo el Banco Franco Egipcio era mucho más y mejor que lo que le producía su propio banco. De modo que esto es un caso muy, muy curioso y la única explicación que tenemos es que lo que le propuso el banco, no sabemos qué fue. El Banco Franco Egipcio representaba un ingreso superior a lo que le estaba produciendo el Banco Comercial de Venezuela a él.
Bueno, desaparece de la escena Guzmán Blanco, de la escena venezolana, queda en París, no regresa y allá va a morir. Veamos ahora otro banco: el Banco de Carabobo, que se crea el 11 de agosto de 1883. Lo anima el presidente del estado Carabobo, que era Hermógenes López, y él autoriza la creación de este banco. Lo autoriza a su vez para emitir billetes, lo acepta en pago al impuesto local, en manera de favorecer su viabilidad.
Y en la nómina de accionistas vemos a los comerciantes de Valencia, es decir, los Winckelmann, Juan Núñez y Compañía, Eduardo de Riebeitia, Jesús María Villalobos, Eduardo Mancera, los hermanos Bask. Y el banco va a estar en funciones entre 1883 y 1890. ¿Qué va a pasar en esta fecha? Que es comprado por el Banco de Venezuela. De modo que este banco no desaparece en puridad de criterios, sino de acuerdo con sus éxitos en su trabajo es comprado por otro.
En 1890 también vamos a tener un nuevo banco, pero esta vez es otro Banco de Caracas, creo que la cuenta nos lleva a cuatro. El 8 de agosto de 1890 se funda este Banco de Caracas. Se va a especializar en relacionarse con el sector privado, ya que las labores de tesorería nacional las desempeñaba el Banco Comercial de Venezuela, de Manuel Antonio Matos. Y el Banco de Caracas, en el que también participa Matos como accionista, se concentra en prestarle servicios crediticios a los comerciantes de Caracas y de La Guaira.
Y así como los del centro del país no le prestaban dinero al gobierno, esa exigencia no la tenía, lo que era una ventaja para ellos. Pero tampoco tenía labores aduanales ni de tesorería nacional, lo que era una desventaja porque desempeñar esas tareas representaba un ingreso significativo. De modo que era un banco muy parecido en sus tareas al Banco de Maracaibo. Y ahora vemos otro Banco de Venezuela, el que se crea en 1890.
La muerte de Guzmán, como sabemos, va a ocurrir en 1899 en París, en largo exilio parisino. En ese período, entre el pleito de Rojas Paúl y Guzmán Blanco, la estrella de Manuel Antonio Matos como el gran banquero del país va a continuar creciendo. Era el hombre fuerte de la banca y es él que va a proponer este nuevo banco, que se va a llamar Banco de Venezuela, que va a sustituir al Banco Comercial de Venezuela, que era también suyo. Este nuevo Banco de Venezuela va a continuar con las labores subsidiarias, llamémoslas así, en la administración pública nacional.
Tareas que le representaban unos ingresos importantes, pero también era una fuente de inestabilidad, dependían de que no hubiese cambios en la titularidad del gobierno. En todo caso, este Banco de Venezuela se crea el 18 de agosto de 1890, diez días después del Banco de Caracas, por cierto. Y se constituye con una composición accionaria de cientos de acciones, en las cuales 128 eran de los mismos propietarios del Banco Comercial de Venezuela. Pudiera decirse que es casi un cambio de denominación, pero no del todo porque se incorporan 22 nuevos accionistas y muchas otras acciones destinadas a pequeños accionistas.
Pero sí, el Banco Comercial de Venezuela es sustituido por el Banco de Venezuela, también se puede decir que lo absorbió, en todo caso eso también en la terminología si estuviésemos hablando en términos actuales diríamos que fue una fusión. ¿Quiénes eran los accionistas? Pues Matos de manera muy determinante, los Santana y los Erazo, los Boulton, los Montovans, los Leceres, los Remer o las Barrios, los Revenga. Además de Raimundo Andueza Palacio, presidente de entonces, y de Juan Pablo Rojas Paúl, es decir, el alto comercio caraqueño y los presidentes de turno, sin Guzmán porque Guzmán había sido execrado de esta nueva alianza y permaneció en París en el exilio.
Bueno, el banco va a enfrentar problemas muy rápido porque Andueza Palacio, presidente de la República, va a necesitar recursos para enfrentar los desafíos del general Joaquín Crespo y el banco hasta cierto punto puede satisfacerlo. Andueza, por su parte, nombra a Manuel Antonio Matos ministro de Hacienda con la intención, entre otras razones, de que el banco de alguna manera mejore sus números. Pero la crisis del banco no es superable totalmente y cambia la suerte, cambia el viento, porque Joaquín Crespo entra triunfante a Caracas el 6 de octubre de 1892 y, como era de esperarse, el cuadro se complica para el Banco de Venezuela de nuevo.
Crespo inicia represalias y persecuciones hasta que llega a un acuerdo con Manuel Antonio Matos de convivencia pacífica. Pero muy pronto después del acuerdo y la pacificación comienza a solicitarles préstamos al banco y es cuando ocurre una especie de corrida, porque entre la población se corre que Crespo le está pidiendo dinero al banco y el banco no lo tiene. La gente va a cobrar los billetes que emitía en las taquillas y se crea una crisis donde el banco estuvo a punto de naufragar frente al número de usuarios que exigían el cobro de sus billetes.
Recordemos, aunque no lo hemos dicho, que en esa época los bancos emitían billetes. La facultad de emitir billetes de manera exclusiva se crea en Venezuela con la fundación del Banco Central de Venezuela muchos años después. Porque en este momento estamos a finales del siglo XIX y la creación del Banco Central es a finales de la década del 40, o del 30, del siglo XX. De modo que esa es la circunstancia, Crespo finalmente se aviene con los bancos porque no tiene otra alternativa, pero lo que ocurre de nuevo lo veremos en la última parte del programa.
Ya regresamos. Decíamos en la parte anterior del programa que a Crespo no le queda otra alternativa que avenirse con la banca. Y cuando uno dice la banca, en el fondo está diciendo en aquel entonces con Manuel Antonio Matos, al punto de que el propio Matos vuelve a ocupar la cartera de Hacienda del gobierno de Crespo y desde allí promueve la redacción de una ley de bancos para entonces moderna, que pusiera al día el universo bancario. El 7 de mayo de 1895, el Congreso Nacional aprueba esta nueva Ley de Bancos que establece tres tipos de instituciones bancarias: unos bancos de depósito, descuentos de giros y préstamos constituidos por cualquier firma de naturaleza comercial; dos, los bancos de emisión y circulación regidos por la ley atinente a ellos; y tres, los bancos de créditos hipotecarios, como vemos ya viene ramificándose la actividad bancaria crediticia y la ley recoge ese espíritu de diversificación.
Matos había propuesto que en las leyes los bancos de emisión estuviesen limitados, de manera que no pudiesen emitir por un monto mayor al 50% del capital de giro. Bueno, cuando Matos sale del gobierno hay una reforma al año siguiente, en 1896, y eso es precisamente lo que se modifica, de acuerdo con la presión del banco de emisión. Entonces, en esa salida del gobierno Matos se va a Europa y allí va a pasar unos pocos años. Y recordemos que en 1896, Crespo, ante las bolas de nieve que representan las deudas de la República de Venezuela con las empresas constructoras de ferrocarriles, consecuencia de las decisiones de Antonio Guzmán Blanco, pide un préstamo al Disconto Gesellschaft de Alemania en Berlín.
Y el Disconto pretende tener el mismo esquema que se ha tenido antes cuando la creación del Banco Colonial Británico y el Banco de Londres en Venezuela, es decir, que se cree un instituto alemán-venezolano en Caracas que garantice el cobro de esas acreencias, desde ese préstamo que ha dado el Disconto. Por supuesto, los bancos venezolanos se oponen, Matos rema en contra del proyecto desde París, pero en asociación con el Alto Comercio de Caracas y las juntas directivas de los bancos Caracas y Venezuela se oponen al proyecto. El Banco de Maracaibo no, porque ese era otro mundo y el Banco de Maracaibo era autónomo de estos avatares, digámoslo así. Pero los bancos Caracas y Venezuela más Manuel Antonio Matos y los comerciantes caraqueños se oponen a este esquema y, en síntesis, no se puede crear este esquema que había propuesto el banco alemán.
Y bueno, después vamos a tener la presidencia de Ignacio Andrade, quien sustituye en el poder a Joaquín Crespo. Ya estamos en 1898 y lo que ha venido ocurriendo en Venezuela es un crecimiento casi incontrolable de la deuda externa. Es una bola de nieve que se ha producido entre las deudas con los ferrocarriles y las deudas contraídas por la República para pagar la deuda de los ferrocarriles, de modo que la deuda era doble con las empresas ferrocarrileras y con los bancos a los que se solicitó crédito. Y sobre todo, este crédito consolidado del Disconto Gesellschaft de Alemania, de modo que la deuda externa era para entonces muy grande.
Vuelve Manuel Antonio Matos al Ministerio de Hacienda, regresa de París, lo llama Ignacio Andrade y vuelve el hombre fuerte de la banca al Ministerio de Hacienda. Y a los pocos meses ocurre lo que pasó siempre, es que Andrade como presidente y Matos se pelean. ¿Por qué es el pleito? Bueno, porque Matos le está pidiendo al gobierno que le pague las deudas que tiene, que ya es muy grande, con el Banco de Venezuela. Y, por supuesto, el gobierno no tiene recursos con que afrontar esa deuda y busca caminos verdes para evitarla o para llegar a unos acuerdos favorables al gobierno y perjudiciales al Banco de Venezuela.
Y eso conduce a la ruptura entre Andrade y Manuel Antonio Matos. Entonces se propone un grupo promovido por un norteamericano, Geo Opton se llamaba, propone crear otro banco que se llame el Banco Nacional Bolívar. Pero la reacción de Matos, las juntas directivas del Caracas y del Venezuela, más los comerciantes de Caracas, es muy fuerte contra este proyecto. Andrade no era gobernante poderoso porque era tributario de Joaquín Crespo y porque no había llegado al poder por una vía santa sino la vía de un fraude electoral cometido con Crespo y por él.
De modo que era un presidente con poca fortaleza. En el interín en que esto está ocurriendo, Cipriano Castro entra a Venezuela desde Cúcuta con aquellos 60 hombres a los que se les va sumando mucha gente y va entonces en camino un cambio muy importante en Venezuela, que va a ocurrir desde la llegada de los andinos al poder en 1899 hasta el golpe civil-militar del 18 de octubre de 1945. Me refiero a la hegemonía militar tachirense. Pero este período lo vamos a ver en nuestro próximo programa, aquí llegamos al fin del siglo XIX, a Manuel Antonio Matos como estrella de la banca venezolana y a todos estos avatares entre el sistema financiero y el estamento político.
Esto es Venezolanos, les habla para ustedes Rafael Arráiz Lucca. Me acompaña en la producción, Merizosa, en la dirección técnica, Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho. Y me consiguen por mi correo electrónico rafaelarraiz en minúscula arroba hotmail.com.
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